Algunos obituarios son historias de amor.
Mientras otros cuentos de dolor.
Otros inspiran poetas.
Algunos deprimen a los frágiles.
Son susurros afilados, son tan intensos que duelen y tan bellos que emocionan, susurran, hablan y recitan lamentos.
martes, agosto 12, 2008
Perdiste la voluntad? Te diste cuenta que nunca aciertas a nada y que todo son errores, incapaz, siempre será tu palabra, me seguirá al día de mi muerte y tal ves digan que también fui incapaz de sonreír cuando morí. Que importa, nada valgo, nada soy, solo ocasiono lastima, de que otra forma seria…
aun tengo mis culpas, y mis plegarias, mis causas y motivos, aun tengo mi FE y mi voluntad, no tengo ya ni armadura, espada o caballo, mis colres se volvierond e negro a palido gris, y mis ojos son solo fragmentos de olvido...
lo siento, si soy incapaz, si soy un cobarde, si soy todo lo que me dices, y lo siento ojala fuera ese hombre que tu quisieras fuera, pero solo soy yo, con mi amor por ti.
Pagamos las cuentas de forma alternativa, pero jamás nos enteramos quien no las va a cobrar, es lo que sucede cuando te metes en asuntos que no son de tu incumbencia, Mauricio siempre tan idiota, nunca nadie te necesito, porque hoy tendrían que hacerlo no eres más que una ilusión de tu pensamiento compartiendo con la nada con el olvido tratando de ocultar las lagrimas bajo una mirada vacía el olvido esta próximo y tan cercano, es mejor no decir nada, no explicar, tal vez te puedas hundir menos y que nadie se entere que eres un idiota tal vez el destino nos alcanza muy rápido nos viene a arrancar la poca felicidad que aun crees tener y le pagas las cuentas a la muerte a quien le robaste tiempo desde el día de tu nacimiento idiota Mauricio ¿que vales? ¿que puedes dar? ¿que es lo que tienes? si no puedes decir anda correcto Mejor córtate la lengua idiota y los dedos así nunca jamás volverás a escribir u hablar y de repente tal ves sea compasión y lastima lo que tengas por ti y no odio cuando desaparecemos Mauricio cuando nos largaremos para ir a casa con los muertos cuanto más necesitas pagar las culpas, a quien tienes que rendirle cuentas para que te deje sonreír sinceramente explota-explota el corazón… y quieres como yo ya no existir, Mauricio ya vámonos nadie nos necesita aquí no juegues mas al héroe, nunca serás uno, lo sé soy lo mismo que tu, y no puedo evitarte sacarte de mi vida como lo hacen los demás
miércoles, agosto 06, 2008
Nunca nadie pensó que tratar de ayudar a alguien, fuera malo, ya me lo había dicho Gabriela, no puedes ayudar a quien no quiere tu ayuda yo y mi idiota configuración de ayudar a quien quiero, cuando aprenderé nomas le jodo la existencia a todos, regreso a mi hoyito, a llorarle a mis muertos… a ellos nunca podre fallarles. Tampoco nadie espero nada de mi ninguna vez.
ADIÓS
Entonces así han pasado todas las ilusiones en el viento y al tratar de quererlas agarrar, mis manos se han muerto en el siniestro vaivén del frio espacio entonces también te has cansado de mi y cuando quise alcanzarte estaba ya solo…
Has de creerte arrogante siendo un felón, príncipe rojo, demonio con sonrisa de niño, ¿sabes lo que es el amor? siendo egoísta ¿conoces el dolor de la vida, el de la muerte? solo en tu diversión un placer personal, serpiente traidora, mordiste asesinando, lo sagrado de la luna valioso en ti que te dio sentido como ser, has matado lo único que tenia certero antes de mi muerte quitado de mi corazón su encanto, te buscare y tus colmillos serán trofeo, con el poder m de mi alma te maldigo nunca tendrás el descanso de una buena muerte siempre vivirás con el dolor con la certeza de que tus manos terminaron con lo único bueno en ti, te buscare, destrozare tu alma antinatural ilegal para las leyes de los hombres te daré de lo que yo tengo aquí el desabor de la vida, te maldigo demonio de ojos grises, porqué me has arrancado la vida, le has matado lentamente destrozando, la sonrisa hermosa, la mirada perfecta, la caída de su misterio en el fuego de mil años muere la medusa, se convierte en Ofelia ahora son restos el Fénix pero no ardera mas las cenizas no se queman solo se han de calentar, entregare las lagrimas y mi sangre en ofrendas, no solo ha muerto la vida, sino los veranos con los inviernos perpetuas noches sin sol se esfuma mi nombre con su aliento, seguiré por el umbral hasta hallarme en el árbol de los muertos como no perseguirte, no encontrarte dueña de mi nombre, de mi espada y mis colores tu quien levantaste en un canto al muerto poeta, al caballero sin reino, maldigo hoy demonio tu escénica pura maligna sin compasión ni los fuegos más terribles, ni las torturas mas funesta bastaran para que contemplen todo tu ser mis maldiciones,
Los ojos fija, ¡en mi alma!, en mi Dios, si me amaste acaso, imítame en la enmienda, y en el llanto, ofrezco valiente defensa y lealtad hasta la muerte para ofender quien vicio y quebró la luz de todas las magias mi hermosa señora de plata ángel alas de fuego.
Dulce mi muerte y mi dolor, viene dormida la soledad…. para que no despierte ni me escape traigan mis banderas blancas las que use en los días de vino y rosa serán el estandarte de este tiempo para dos… me negare a jugar al amante, con limite de horas quiero pactar con deseo el brillo de nuestros ojos un poco de amistad o cariño que es mejor, para el amor a completado con deseo de tener tu cuerpo ante el mío, pero me niego no a sucumbir en el encanto de tus muslos mientras no pueda sentir el tacto desnudo de tu piel con la mía, en un ligero beso sintiéndome un delirio de noche disfrazado de muerte que busca el dolor de tu sexo.
Los universos van a estallar en tus lágrimas, recorriendo los pechos desnudos, que tan fríos han de estar desde que nadie los besa, y todas las horas marcan sangre en las paredes, con las figuras de cabellos alborotados, imágenes de tanto peligro, es un terrible síntoma de una seducción que podría matar, llega ese momento de fastidio con los fantasmas que juegan a sentir calor de cuerpo.
Esta noche ideal para cortarse… andemos por las rutas de tu sangre y de mis venas.
Vámonos fingiendo que es la primera vez que estoy viviéndote, hallando la iluminación, ya lo comprendimos por la carne también se llega al cielo, seremos como aves que sueñan que son pájaros y se despiertan ángeles de esos sueños en los que dos fantasmas pueden despertar en la virginidad de nuestros cuerpos en medio de la oscuridad.
Me parece ver nada más que una estrella fugaz que se pierde en la oscuridad llena de espectros, porque hay palabras que siempre van a quedar, recuerdos que nunca fenecen, se graban en el alma y se escurren con la sangre pintando la alegoría nocturna de contemplar el cuerpo como éxtasis tan parecida la cama a un lecho de muerte hay en un trocito de la noche en que me parece ver el sol.
Con mudas lenguas os hablamos claro, ¿oh, vivos que miráis nuestra caída! hecha ceniza la deshecha vida por fatal estatuto, al mundo caro.
Contra el morir jamás se hallo reparo, del mismo dios la muerte fue homicida, dura de padecer, cruel, temida; temed, mirad, su sentid, su efecto raro.
Temed el día riguroso e incierto, mirad que hay contra humanos residencia, sentid que al mal, vivir, sucede infierno, coged marchitas flores de este huerto que del de Adan padece la sentencia, haréis de un fin mortal, principio eterno.
Día será de ira y venganza aquel que volverá el mundo en ceniza y el fuego nuestra vana confianza
Y de ese ardor que tanto atemoriza, testigos son David y la Eritea, cuyo oráculo gracia solemniza.
Cuanto temor habrá cuando se vea venir a escudriñar el juez tremendo las causas en el mundo el tiempo emplea.
Esparcirá la trompa el son horrendo por los sepulcros y con gran presteza los muertos ante el trono irán trayendo.
Allí la muerte y la naturaleza se pasmaran y, cuando al juez airado habrá de responder nuestra flaqueza, un libro escrito allí será sacado, en el cual se contiene todo aquello por donde el mundo habrá de ser juzgado.
Y cuando se asentare a tratar de ello el justo juez, descubrirá lo oscuro y no perdonara solo un cabello.
¿Qué diré entonces yo?, ¿qué amparo o muro?, ¿qué patrón hallare me defienda, de él justo apenas estará seguro?
Inmenso de rey de majestad tremenda que a que has de salvar salvas de gracia, sálvame, haciendo que jamás te ofenda.
Acuérdate señor, hazme esta gracia, que soy la causa por quien caminaste, no me tome aquel día en tu desgracia.
Buscándome, cansado te asentare y padeciendo en cruz me redimiste, no se pierda el trabajo que tomaste.
Justo juez, ya que lo mas hiciste, el perdón me concede que te pido ante el día de la muerte triste.
Gimo y lloro, señor, que te he ofendido, la grave culpa el rostro me colora, perdona a quien te ruega arrepentido.
Tu, que absolviste a aquella pecadora y con oír al buen ladrón, me has dado la esperanza también que tengo ahora.
Mis ruegos no son dignos –bien mirado-, pero por tu bondad haz que no sea en el eterno fuego atormentado.
Haz que entre las obejas yo me vea y apártame, señor, de los cabritos, y que a tu diestra mano te posea.
Y échalos, convencidos los malditos en el eterno fuego y flama ardiente, llámame para ti con los benditos.
Suplico le devota y humildemente, el corazón casi cenizas hecho, que cuides de mi fin como clemente.
Y aquel día de llanto sin provecho que cenizas, resucite el hombre, cual reo a ser juzgado su derecho, a este, para gloria de tu nombre, perdona, ¿oh buen señor!, por tu clemencia, y más del perdonar, que es tu nombre, da le holganza eterna en tu presencia.
A cada minuto, a cada hora que pasa, me sigo atormentando con un torbellino d eideas y expectativas, que se quedaron sin responder aquélla espantosa tarde en la que salí corriendo de la casa d ela Señora Finigan. Fue tan espantosolo que vi, que aún sigo pensando fue solo una pesadilla. Sin embargo, las pruebas que tengo, y ahora me atrevo a mencionar, comprueban que fueron sucesos totalmente reales.
Todo comenzó cuando decidí pasar un tiempo en la casa de un tía, que siempre me recibía con los brazos abiertos, sin esperar nada a cambio.
Ese verano había tomado tal decisión debido a unos problemas, en los que cualquier persona me veía cuidando siempre a mi hermana pequeña de 3 años.
En ese entonces yo constaba de 14 años, me encantaba leer y salir a veces por las tardes a sentarme en el parque detrás de mi casa a escribir pequeños cuentos de ficción, terror y hasta de aventuras debido a los libros que había leído (Edgar Allan Poe, Arthur Machen, H.P. Lovecraft, Arturo Perez Reverte, Dumas, Conan Doyle, entre otros)
Así que cuando me fui ala casa d emi tía, mis actividades cotidianas o espontáneas no se detuvieron; Y mientras mis primos jugaban futbol con sus amigos en la calle, yo me dedicaba a sentarme en la orilla de la banqueta a leer o escribir los temas ya comentados.
Una tarde mientras leía tranquilamente “El Club Dumas” de Arturo Pérez-Reverte, a lo lejos vi una pobre anciana, que batallaba con sus bolsas del supermercado ubicado a unas cuantas cuadras de ahí. Así que guardandoel libro en una mochila que llevaba a todas partes (en la que guardaba una libreta donde escribía bosquejos de cuentos) Y viendo que mis primos estabana apunto de golpearla con el balón, me levanté y caminé lentamente hacia ella.
-¿Le puedo ayudar señora?- Le pregunté al llegar junto a ella.
-Si señorita muchas gracias- contestó mirándome con una extraña sonrisa que me hizo recordar un fragmento del cuento “El terrible anciano”
-Me Permite?- Proseguí tomando sus bolsas
La Sra. Finigan, ya que poco tiempo después me enteré que así se llamaba, era una vieja de mediana estatura, un poco encorvada y con una nariz aguileña que me hacia sentir que la anciana era un ser respetable, pero a la vez algo perverso, pero a pesar de todo la acompañé hasta su casa que se encontraba en la siguiente calle de la que vivía mi tía y coloqué sus bolsas en uno de los sofás de su sala-comedor.
-Sientate jovencita- argumentó la vieja con la misma sonrisa repulsiva carente de chiste.
-Si señora muchas gracias- dije viendo mi alrededor descubriendo varios objetos extraños que nunca antes había visto, o recordaba de una vida pasada.
-Lamento haber interrumpido tu lectura- continuó ofreciéndome un vaso con agua de un sabor poco común- ¿Gustarías quedarte a comer?- preguntó comenzando a sacar sus cosas recién compradas.
-Oh no muchas gracias- contesté un poco incomodamientras miraba una peculiar figura de piedra pómez que se encontraba en la mesita de centro- Lamento rechazar su oferta pero en estos momentos mi tía me ha de estar buscando para que coma-
-Entoncespermíteme te dé las gracias obsequiándote un tazón de fruta- dijo mientras se iba hacia la cocina, haciendo a un lado a un pequeño gato color café de ojos grandes y bonitos mostrando un color verde grisáceo, que hasta ese momento no hbía notado.
-Gracias- volví a responder mientras miraba al gato que me tímidamente se había acercado a mí.
Tomando al gato lo coloqué a la altura de mis ojos para mirar los suyos, y me di cuenta era un animal muy peculiar, sus ojos me hacían sentir como si este me quisiera decir algo y experimentando una rara sensación de advertencia, lo dejé sobnre el sofá , mientras miraba un estante de libros con títulos extraños: “ Preámbulo de la magia” por Amber K, “el Kybalión” por Tres iniciados, leí en otro en el momento que entraba la Señora Finigan con un tazón lleno de fruta picada en ángulos extraños.
-Toma querida- dijo con voz melosa
-Gracias- contesté tomando el tazón analizando que la señora Finigan era sumamente extraña, tenía libros que alguna vez escuche mencionar a un amigo de Universidad, como libros prohibidos y condenados, aparte de las extrañas sensaciones que su cara y sus movimientos me producían, eran vacíos carentes de sentido, me causaba repugnancia, pero a la vez una especiede fascinaciónincomprensible, aunque tal ves solo eran aspectos sin importancia .que mi mente imaginativaasociaba con tantas cosas leídas.
-La fruta sabía extraña, pero no queriendo ser grosera , me la comípoco a poco mientras la Señorame contaba sobre su soledad, sus gatos (ya que el café no era el único) y en general acerca de su pasado y presente, ambos monótonos.
Al fin me terminé la fruta y prometiendo regresar a verla, regresé a la casa de mi tía.
Todos los días acudía a verla, y todos los días me daba algún aperitivo de extraño sabor, mientrasseguía escuchando sobre su vida. Poco a poco perdí la costumbre de escribir , salvo mi pasatiempo de lectura, que ahora era por las noches mientras mis familiares dormían. Más este también fue disminuyendo, ya que cada vez pasaba más tiempo en la casa de la Señora Finigan, escuchando sus leyendas y cuentos sobre seres asombrosos relativos a su vida fascinándome cada vez más por su manera inexpresiva de moverse, hablar e inscluso sonreír.
A pesar de todo con el paso del tiempo me fui acostumbrando al sabor de sus obseuios( que extrañamente me causaban un genio y sueño atroz)y sin comprender porque, la vieja ya no me parecía tan repulsiva ni extraña, esas opiniones me eran ahora totalmente indiferentes; Cada día me encariñaba más con ella y con Mildred la gatita café (que ahora sabía era una gata), mas había en los ojos de esta una expresión que siempre me había parecido conocida, una expresión que no era totalmente animalesca.
Una tarde mientras el sueño me vencía y la anciana había ido por un poco de helado a la cocina, tomé a Mildred y levantándola una vez más a la altura de mis ojos, para mirar los suyos, entonces fue cuando recordando la extraña manera de actuar dela vieja, los extraños libros en los estantes, las figuras raras sobre los muebles y el asqueroso sabor de los aperitivos, me di cuenta de todo. Los ojos que miraba en ese instante no eran comunes, expresaban dolor y miedo, los ojos que miraba en ese instante no eran de un animal doméstico, eran d euna mujer, una mujer ya vieja, una mujer que ahora estaba encerrada en ese frágil cuerpo de gato, mientras un ser desconocido y de suma inteligencia usurpaba el suyo.
Totalmente asustada dejé la gata sobre el sofá y me acerqué cautelosamentela entrada de la cocina, esta despedía un olor fétido inaguantable, y caminando lentamente a la estufa descubrí alado de esta, un libro abierto con una leyenda que nunca olvidaré y con l dibujo de ls verdadera identidad de la repulsiva vieja usurpadora de cuerpos inocentes ayudándose de pociones y ritos para guardar las almas de sus víctimas en animales que siempre les acompañarán.
Eso fue lo que vi mientras la usurpadora de cuerpos se encontraba de espaldas vaciando una sustancia gelatinosa al helado que me serviría, al parecer la próxima sería yo. No sé como salí de esa cocina tan silenciosamente sin ser descubierta, tampoco se como abrí la puerta de la casa que momentos antes la anciana había atrancado, solo recuerdo la espantosa escena de la cocina y cuando corrí por toda la calle rumbo a la casa de mi tía, con la pequeña gata en brazos que aún conservo como fiel compañera. Nunca volví a caminar por ahí, nunca volví a saber de aquélla vieja sinistra junto con su terrible sonrisa, usurpadora de almasy cuerpos.
Coleccionista de corazones, valiosos tesoros, el mío basura para el olvido? ¡y el mío negro tan seco! arrumbado en mi cuerpo no soy lo suficientemente valioso para que dediques unas palabras o es que piensas que estaré eternamente aquí detrás de ti custodiándote y yo el guardia mudo y ciego habrá que alimentarlo con amor y con cariño si no moriré me haré estatua de mármol mi corazón se petrificara haciéndose pesado me largare y quedaran los vacíos pero ya no necesitas lo que te ofrezco porque entonces yo sigo estando aquí mientras observo como todos se vuelven participes del mundo al que no pertenezco es un buen día amanece y no he dormido bien converse con un muerto veo morir a un niño, amenace a unos diablos con la fe enorme que le tengo a las vicisitudes de mis creencias, abrace a la luna antes de de guardarla en el bolsillo derecho de mi jeans negro junto con las estrellas que anoche cayeron para alumbrarme una oscuridad violenta aquí es como un universo pequeñito en mi mente me puedo perder en mi corazón morir un poco y vivir mas todo es perfecto y tan hermoso puedo sentir el calor del sol y el viento en mi rostro, seccionar en buenos y en malos los pensamientos, tengo mis secretos abiertos y mentirosos y mis verdades ocultas perversas siempre exclamando que es suficiente para que sea inmoral pero no imposible… colecciono corazones los míos rotos y los que alguien me quiso prestar busco uno idéntico al mío aquí en el parque o en mi habitación tal vez no le haré caso a las visiones ni tomare mas las pastillas y guardare mi sangre en frasquitos, tirar las lagrimas que junte bañando las flores con ese néctar, se en realidad son sueños rotos e ilusiones perdidas que el cuerpo no necesita más, vacían un poco el alma yo una sombra de olvido en pensamiento vendrán lluvias y tormentas noches de eco y ausencia mañanas de soles rojos tardes de paz incontrolable, los perros aun ladran y el papel jamás se termina ojala que la tinta perdure y no regrese a la excentricidad de la sangre, soy tan sencillo, que me gustan los niños tengo uno encerrado en formol sobre mi escritorio, es tarde y me tiño de blanco peso demasiado y no puedo moverme seré estatua de ángel, vacía con heridas en el pecho y manos estatua de mármol, coleccionista de corazones, siempre oculto algo, mi vocación de romántico suicida, revela mis secretos a quien se adentre a escuchar la vos de los muertos en el cementerio de mi corazón.
Hay veces que labro tu sombra entre las sombras como si se tratara de mares inconclusos da lo mismo si las olas emergen fantasma o acarician únicamente la epidermis El Misterio contrae a su nube opaca cada partícula de luz, pero su vida depende de insuflarla de nuevo en mi cuarto oscuro
El pesimista debe de inventarse cada día nuevas razones para existir: es una víctima del sentido de la vida.
¿Por qué me rendí? Yo era feliz con el pan de mis tristezas, con mi manto negro, con mi sardónica existencia. Era un demonio entretenido con las palabras que engendraban mundos. Tuve un accidente y nadie estuvo ahí para ayudar. Todos se han alejado de mí, por fin han reconocido mis prójimos que soy una plaga, lepra, peligro, desarmonía, lágrimas, desamparo, vacío, insatisfacción, fealdad, escalofrío, fiebre, insania furibunda. Por una extraña razón me alegro de que todos me hayan abandonado, ya nada me ata a la realidad. Viviré en la locura, en la existencia patológica, pondré diques a mi averno para que nadie ose interrumpir su tiniebla, pintaré de ligereza sus paredes, para que me parezca soportable la habitación eterna, cubriré con flores muertas los pasillos para recordarme que todo muere, que ninguna belleza es eterna.
me rindo y me arrepiento, estamos encadenado aunque seamos libres. la vida, una imposible teoria, la muerte un trabajo de pocos. me rindo por debil, continuo por debil, en verdad solo queremos a quien nos da esa ilusion, el vencer de rodillas cuando los lamentos sangran de nuestros ojos fictos, vemos y sentimos lo que la tierra nos dice, llegamos a ella de varias formas y por sobretodo, nos convertiremos en espectros, gasolina pura para los gusanos, cuando nos rendimos, tambien nos rendimos de la muerte, de la infame codicia voraz y de ti, voz que pasa por caminos no aptos para ti ni para mi, nos rendimos y rendiremos sin saber o con una clave porque los cambios, las faces, la reinstauracion de nuevas melodias en nuestro organismo nos elabora una maquina en la cual sus tuercas, tornillos y grasa haran de nuestra derrota como victoria al rendirnos ante su majestuosidad, el espiritu que hara de su imperio la manta que os cubre sin soñar despierto, nos rendimos para pecar.
Una lagrima se coagula en las comisuras de tus labios la madera cruje con los rayos de un sol hepatítico No estarás más y no entientes que algo tuyo siga vivo Te diluyes en un sillón acribillado perdido en los mapas de humedad de las paredes Y tus libros deteniendo la puerta
Hablar de permanencia es hablar de una renovación constania, y hablar de renovación es aludir también a un envejecimiento tácito. Todo lo que debe permanecer tiene que renovarse, no hay existencia que escape a esta dialéctica del tiempo: las cosas, las ideas y los hombres, incluso los dioses, de un tiempo a otro ya no son los mismos. Y de todo lo que fue sólo queda la nostalgia como un resplandor agonizante del pasado, y más allá de la nostalgia, las ruinas, la caducidad irreversible. Muchas veces el hombre siente la necesidad de avivar ese resplandor, volverlo fuego que ilumine los días del presente, y es entonces cuando se atreve a perpetrar una renovación. Toda renovación es actualización de algo, reformulación, replanteamiento. Toda renovación consiste en alimentar con elementos del presente a las pavesas de un resplandor del pasado, arrancarlo de la nostalgia y traerlo a la realidad para usufructo propio y de los demás.
En el transcurrir del tiempo, el interés de la alquimia se vio incrementado durante las Cruzadas, cuando Occidente a través de ellas y los contactos con Oriente, se familiarizó con un gran número de materias oloríferas procedentes del Lejano Oriente, para cuya elaboración eran necesarios conocimientos alquímicos.
De esta manera podríamos decir que llegamos a lo que los estudiosos consideran la Alquimia Medieval, que tuvo un gran desarrollo y un gran auge. Así podríamos distinguir en la Alquimia Medieval tres "Tempos" o tres fases.
El Primer Periodo (1200 -1300) se basó en un tiempo en que la alquimia era una capacidad manual que demostraba su utilidad a través de la coloración de metales, haciendo creer que se trataba de transmutaciones.
La parte teórica de la transmutación de metales se trataba de manera extensa en un libro singular denominado "Mineralogía" erróneamente atribuido a Alberto Magno. En este libro casi mágico en aquellos tiempos, podríamos llamarlo grimorio, se trataba de manera exhaustiva, toda clase de procedimientos que maravillaban a la gente instruida, y en ningún momento estos conocimientos llegaron claro esta al gran vulgo, ignorante e inculto, que bastante tenia con conseguir su mísero sustento.
El Segundo Periodo (1300 - 1600) se caracterizó por un gran auge de personas cultas que se interesaron por la Alquimia y sus enormes perspectivas. Así Valentinus en Alemania y Norton en Inglaterra se destacaron en la tarea, tanto teórica como prácticamente. El trabajo se basaba y centraba en la fabricación de "La Piedra Filosofal" o "Lapis Philosophorum" con cuya ayuda se esperaba poder fabricar el maravilloso y singular oro. Materia tan deseada por los Príncipes.
También la búsqueda de una medicina universal que no solo curara enfermedades, sino que también diera "Vida Eterna", puso a la Alquimia en estrecho contacto con la Medicina. El representante mas importante de ese grupo de hombres excelsos y elegidos fue Paracelso, del que ya os hablare en otro articulo, ya que su figura merece ser singularizada.
Significativa para la fase final de este periodo es la sobrecarga que vive la Alquimia por la incorporación del Simbolismo Cristiano. Ya que a partir de entonces se entra en un periodo en que la totalidad de la doctrina cristiana se interpretara en función de la Alquimia o se utilizara como símbolo para los procesos y manifestaciones alquimias. Incluso se llegó a identificar la Piedra Filosofal con Jesucristo, el cual salvó y cambió al mundo con su muerte.
El Tercer Periodo (Siglo XVII y posteriores) se basó en la famosa revolución científica de este siglo, merced a la cual se separó de manera definitiva la alquimia aplicada y la teóricoespeculativa.
Este siglo tiene una especial significación con la aparición de los Rosacruces, los que en sus cerrados y herméticos círculos, continuaron con el estudio y desarrollo de la forma esotérica de la Alquimia.
El "Corpus Hermeticum" traducido al Latín por Ficino (1433- 1499) influyó muchísimo en la alquimia en sus comienzos. En realidad contenía modelos para superar la filosofía natural cristiano-escolástica, y de forma progresiva, el racionalismo y el experimentalismo se desembarazaron de los elementos ocultos contenidos en estos modelos conceptuales. A mediados del siglo XIX, la Alquimia tuvo una corta época de esplendor en la medicina cuando médicos famosos y doctos como Rademacher y Latz, buscaron un medio de curación universal, apoyándose en la famosa tradición paracelsica.
"Die Alchemie" (La Alquimia) de 1869 de Latz es una de las últimas obras de la alquimia especulativa y contiene una interpretación abismal de la famosa y hermética "Tabula Smaradigna".
Aquí llegamos ya a uno de los últimos activistas alquímicos como el francés Champagne también conocido con el misterioso nombre de Fulcanelli (otro hombre del que hablaremos en particular) que dio mucho que hablar y aun está dando a raíz de sus intrigantes y curiosísimas obras en especial a la construcción y génesis de las catedrales.
En Alemania Franz Tausend llegó a afirmar en los años 20 que podía fabricar oro. Y escribió un famoso libro alquímico: "180 Elemente,deren Atomgewicht und eingliederung in das harmonischperiodische System" (180 elementos, su peso atómico y su clasificación en el Sistema Armónico-Periódico) publicado en 1922. Incluso consiguió fabricar 1 gramo de oro en la Casa de la Moneda Bavara, bajo control y vigilancia rigurosos. A raíz de ello se le condenó por fraude y según parece fue asesinado después de su excarcelación, debido a sus contactos con dirigentes nacionalsocialistas. Pero...¿fue verdaderamente asesinado o se le hizo continuar sus estudios por parte de Hitler y sus secuaces....?
viernes, junio 20, 2008
martes, junio 10, 2008
LA DAGA
Puede ser que en la mañana, al ver el sol vea tu cara.. y si pensabas sonreír, pues acuerdate de mi, yo que estoy lejos de ti.
Me hace falta respirar, el perfume de tu cuerpo... que me provoca divagar. La tersura de tu piel... puede ser un cementerio, para morar.
Clavame... una daga en el deseo, y o te olvido o me muero. Clavame, Una daga en el deseo.
Puede ser que no estes sola, y no haga falta recordarme, y que yo acabe por ahí... entre las cosas que no notas, que fueron algo para ti.
Como es que andas así? Si has sido parte de mis pasos, y respirar... Es que no entregaste el corazón, por que ya no has necesitado, Mas amor....
Clavame... Una daga en el deseo, y o te olvido o me muero. Clavame... Una daga en el deseo.
lunes, junio 09, 2008
ella es
como un poema bien escrito como la luz de la mañana fresca joven libre