sábado, marzo 27, 2010
martes, marzo 16, 2010
lunes, marzo 15, 2010
Yo no quiero nada de eso,
ni un suspiro que se asemeja a la lastima del que sonríe
no entiendo su felicidad mentirosa
su autoengaño, que en momentos resulta más real de lo que yo alguna vez jamás lo fui
prefiero mis lagrimas sinceras
todo el desencanto que mi feo rostro produce
a una mentira que me durara mi al años y en la hora de mi muerte
me entregue una vida sin satisfacción
nada de eso quiero, de esa vida
que me expulso a mis rincones oscuros
hasta el pico mas elevado de alas montañas, o la cueva más oscura y profuinda en la tierra
donde el tacto de el viento sobre mi
es una ilusión difusa creada entre mi pensamiento y mi delirio
¿que me ofrecía lo común?
una vida sencilla no es para mi
aceptar ese modo de vida será como mi muerte sin rito
prefiero el romanticismo sucio y el culto a la individualidad
un relato sobre los pocos los que buscan una trascendencia en medio del vacío circundante,
los héroes anónimos de un romanticismo sucio,
los que no aceptan la felicidad simple de un mundo
que no aporta nada,
de una sociedad que sólo deshumaniza y se convierte
en un número más de estadísticas cotidianas.
me niego a servir de guardián en este pórtico
mirando como todas mis creencias se vulgarizan
en bailes y catingos absurdos,
tal vez sea que mi cuerpo no aguantara mas otra despedida,
mi humor se convirtió en un insulto,
¡basta de escuchar los gritos vacios llenos de mis viseras!
no tengo ganas de reír;
sólo me queda la melancolía de risas pasadas y compartidas
que ahora sólo surten efecto en mí
no digo nada
y me siento a esperar mientras gano en silencio una batalla
la batalla de la individualidad y el romanticismo suicida.
viernes, marzo 12, 2010
monstruos
Todavía miramos los monstruos caminar en la ciudad
terribles bestias
vestidas de leyenda
huelen a miedo…
tal vez podría detenerme a mirar los edificios y descubrir sus sombras
los nombres tatuados en la trasversalidad del mundo,
que disparate,
para sentirse parte de una urbe
que reniega sus dioses comunes y los convierte en monstruos horribles,
los que pierden,
los que serán expulsados aun olvido de alcantarilla,
al sonido de mil botas golpeando el piso al marchar
el gris de los uniformes y la pólvora insaciable
buscan nuestra sangre hundida en lo más profundo del espíritu,
no dejan de caer los monstruos
tan frágiles como cristales aun les tememos
y el respeto no diezma cuando los matamos,
lloran mis nubes blancas enrojecidas con el sol que muere,
tienen el sabor de su piel arrancada,
aquí los edificios están llenos de sangre
prometen mantenerse de pi e hasta el fin
contando con los restos de nuestros suspiros,
lo que tiene que ser recordado.
miércoles, marzo 10, 2010
martes, marzo 09, 2010
Son las historias de los tiempos antiguos, de las almas viejas y del amor que nunca muere…
"Si todo es imperfecto en este mundo imperfecto, el amor es lo más perfecto de todo, precisamente por su perfecta imperfección"
no será ese su misterio que nos arrebata sin saber, sin pensarlo, sin siquiera mencionarlos nos ha atrapado, y domina nuestra realidad asimilándola en la realidad del amor para construirnos un momento entre lo imposible y lo real?, me pareciera que lo importante es saber reconocer el amor, y sentirnos dichosos de amar y más de que nos amen...lo demás, que el destino decida.
jueves, febrero 18, 2010
¿El propósito de un perro?
Siendo veterinario, fui llamado para examinar a un Sabueso Irlandes de 10 años de edad llamado Belker. Los dueños del perro: Ron, su esposa Lisa y su pequeño Shane, estaban muy apegados a Belker, y estaban esperando un milagro.
Examiné a Belker y descubrí que estaba muriendo de cáncer. Dije a su familia que no podíamos hacer ya nada por Belker, y me ofrecí para llevar cabo el procedimiento de eutanasia en su casa.
Hicimos los arreglos necesarios, Ron y Lisa dijeron que sería buena idea que el niño de 6 años, Shane, observara el suceso. Ellos sintieron que Shane podría aprender algo de la experiencia.
Al día siguiente, sentí la familiar sensación en mi garganta cuando Belker fue rodeado por la familia. Shane se veía tranquilo, acariciaba al perro por última vez, y yo me preguntaba si él comprendía lo que estaba pasando. En unos cuantos minutos Belker se quedó dormido pacíficamente para ya no despertar.
El pequeño niño pareció aceptar la transición de Belker sin ninguna dificultad o confusión. Nos sentamos todos por un momento preguntándonos el porqué del lamentable hecho de que la vida de las mascotas sea mas corta que la de los humanos.
Shane, que había estado escuchando atentamente, dijo: ''Yo se porqué.''
Sorprendidos, todos volteamos a mirarlo. Lo que dijo a continuación me maravilló, nunca he escuchado una explicación más reconfortante que ésta. En ese momento, cambió mi forma de ver la vida.
Dijo: ''La gente viene al mundo para aprender cómo vivir una buena vida --¿como amar a los demás todo el tiempo y ser buenas personas, verdad?'' El niño de 6 años continuó:
''Bueno, como los perros ya saben como hacer todo eso , pues no tienen que quedarse por tanto tiempo como nosotros.''
- Vive sencillamente.
- Ama generosamente.
- Quiere profundamente.
- Habla amablemente.
Recuerda, si un perro fuera tu maestro, aprenderías cosas como:
-Cuando tus seres queridos llegan a casa, siempre corre a saludarlos.
- Nunca dejes pasar una oportunidad para ir a pasear.
- Deja que la experiencia del aire fresco y del viento en tu cara sea de puro éxtasis.
- Toma siestas.
- Estírate antes de levantarte.
- Corre, brinca y juega a diario.
- Mejora tu atención y deja que la gente te toque.
- Evita morder cuando un simple gruñido seria suficiente.
- En días cálidos, recuéstate sobre tu espalda en el pasto.
- Cuando estés feliz, baila alrededor, y mueve todo tu cuerpo.
- Deléitate en la alegría simple de una larga caminata.
- Se leal.
- Nunca pretendas ser algo que no eres.
- Si lo que quieres esta enterrado, escarba hasta que lo encuentres.
- Cuando alguien tenga un mal día, quédate en silencio, siéntate cerca y suavemente hazles sentir que estas ahí.
¡DISFRUTA CADA MOMENTO DE CADA DIA!
(yo soy un puto perro, pero ya me mori y me cambiaron por otro sin chistar)
miércoles, febrero 17, 2010
bendita soledad sin significado, a mame como ame a la muerte vestida de rojo, la de los vestidos verdes y cabellos del color de la plata, quien trajo la espada y observo al mounstro dejandole una sonrisa en el final de sus dias, Que eternidad me espera si no puedo morirme en su amor
martes, febrero 16, 2010
viernes, febrero 12, 2010
lunes, febrero 08, 2010
Aquí les presentamos este texto que puede interesarles, pues se mantiene vigente aunque fue escrito hace 35 años.
Prolegómenos a una sociología de la mafia literaria
Por Enrique González Rojo Arthur
Aunque los contornos formales de una mafia literaria no son tan precisos como los límites de una agrupación política, no deja de poseer alguna estructuración orgánica. Es cierto que los integrantes de este ?grupo selecto? no tienen un carnet, carecen de la obligación de pagar una cuota y no se ven en la necesidad de acatar determinados Estatutos. Ello no impide, sin embargo, que sus actos respondan a un cierto código tácito y que formen parte, más o menos destacada, de una asociación de contornos identificables. Realizar una sociología de la mafia literaria es una labor especialmente difícil porque hace suyo un objeto de análisis impreciso, de límites formales que se determinan con dificultad. Las cosas se complican, además, cuando tomamos en cuenta que los participantes de la mafia no sólo niegan su participación en ella sino la existencia misma del grupúsculo elitista. Una de las cláusulas más importantes del código tácito de la mafia es, en efecto, la obligación (por parte del escritor mafioso) de negar que exista la mafia literaria. Esta es la razón por la cual hay una ideología de la mafia. La forma de esta ideología, su carta de presentación, consiste en la declaración expresa de la ausencia de la mafia; su contenido se localiza, en cambio, en el hecho de que tal declaración, al ocultar la realidad del sector privilegiado, está puesta al servicio de los intereses de la mafia y sus integrantes: nada más conveniente para la vida y el poder de la mafia que dar la impresión de inexistencia.
Los miembros de la mafia no niegan, desde luego, la presencia de una élite, una intelligenza, un ?grupo selecto? en la cultura nacional; pero sostienen apasionadamente que quienes están en sitios privilegiados, se hallan ahí, no por obra de una mafia, sino por el valor extraordinario de la poesía, la novela, los cuentos o los ensayos de sus componentes. La afirmación de que la valía, la significación, la trascendencia de un escritor cualquiera es la causa determinante de su presencia en la ?vanguardia intelectual del país? no es, desde luego, tomada muy en serio por sus propios portavoces. Si así lo fuera, no gastarían las energías que gastan en la conquista, consolidación y extensión de la base material, fundamentalmente extraestética, que les garantiza tanto individual como colectivamente ?figurar? en la cultura nacional y hasta ser ?alguien? en el boom latinoamericano.
Esta base material está constituida por la influencia que la mafia va logrando poco a poco en las casas editoriales realmente decisivas del país, en las revistas literarias, en los suplementos dominicales, en el otorgamiento de premios en efectivo de diferente carácter e importancia, en la distribución de becas y, desde luego, en las ?relaciones internacionales? con la intelectualidad de otros países. La actitud de la mafia al respecto recuerda en gran medida el comportamiento de las órdenes religiosas en general y de la Compañía de Jesús en particular, las cuales, aunque hablan de las creencias religiosas como connaturales al hombre y depositan declarativamente en su confianza en la acción todopoderosa del espíritu, no dejan de hacerse a como dé lugar de las bases materiales que alientan la credulidad humana y asegura el papel de dirigencia espiritual de dichas órdenes sobre los feligreses.
Desde luego conviene subrayar que para ser miembro de la mafia el escritor debe presentar necesariamente ciertas características: es indispensable haber realizado, buena o mala, una cierta producción literaria. Si la producción es mediocre, insustancial (pero ?muy dentro de la línea?), no importa: la mafia puede sustituir la ausencia de grandes valores artísticos por un procesamiento extraestético que asegura al autor que se hable de él, que no deje de estar ?en circulación?, que dé, incluso, la impresión de estarse codeando con la historia.
Para comprender la gestación de la mafia, vamos a hacer una comparación entre la actividad literaria y la práctica económica. Del mismo modo, en efecto, en que, en la historia del capitalismo, la libre competencia es desplazada por el monopolio, en la vida literaria la competencia individual (basada en el valor artístico efectivo de una obra) es desplazada por la mafia. Los actuales participantes de un grupo elitista, en general fueron en su momento competidores individuales que no pertenecían a ningún monopolio literario; sólo después se agruparon para obtener los beneficios de la asociación mafiosa, del mismo modo en que, por otro lado, en la historia del capitalismo, una vez que ha aparecido el monopolio, la libre concurrencia reaparece, en un nivel más alto, como competencia intermonopólica, también en la vida literaria hay frecuentemente más de una mafia o una pugna entre las diversas mafias que forman el ambiente literario nacional.
En los marcos de esta vida literaria en pugna, una mafia se manifiesta poco a poco como la fundamental y otra u otras como las subordinadas y secundarias. En México, por ejemplo, no sólo existe una mafia dominante (formada alrededor de la revista Plural) sino también otras (como la constituida en torno al suplemente La Cultura en México) que, aunque no jueguen el mismo papel, reúnen todas las características que nos permiten caracterizarlas como mafias. Es bueno subrayar, para terminar con esta comparación de la vida literaria y de la práctica económica que de la misma manera que los monopolios pueden establecer alianzas entre sí y hasta fusionarse, otro tanto ocurre o puede ocurrir con las mafias. No es raro, además, que haya una enconada lucha entre ellas en lo que se refiere a ciertos aspectos y una decidida alianza en lo que alude a otros.
Decíamos más arriba que la mafia puede sustituir la ausencia de grandes valores artísticos por un procesamiento extraestético que asegura al autor los laureles de la gloria y las mieles de la fama. ¿Cuáles son los mecanismos que emplea para hacer tal cosa? Echa mano, desde luego, de los elogios mutuos. Si A publica un libro de cuentos, B y C harán sendas notas bibliográficas laudatorias en diversos suplementos literarios. Si, poco después, B edita un poemario, A y C harán, a su vez, los comentarios elogiosos requeridos. Si, por último, C publica una novela, A y B serán los encargados de realizar imparciales y entusiastas apologías. El propósito que persiguen los elogios mutuos es ?armar ruido?. Pero la mafia emplea también el silencio, la omisión: administra sabiamente ruidos y silencios; el ruido, el ?escándalo literario?, lo dedica a sus integrantes o ?amigos de ruta?; la omisión ?el cuerpo fantasmal del ?ninguneo?? lo reserva para ?los otros?: los que pertenecen a las ?pequeñas mafias? o los que ingenuamente se hallan aún en el torbellino de la libre competencia. La mafia sabe con toda precisión de quién hay que hablar y de quién no. Si algún escritor de cierta importancia se pronuncia en contra de ella, la reacción normal en estos casos ?una respuesta crítica? se hace a un lado a favor del ?arma favorita?: el silencio. Es de esperarse, por ejemplo, que estos Prolegómenos a una sociología de la mafia ?pasen inadvertidos?. Comentarlos significaría dar un paso peligroso para los intereses mafioso de los monopolios intelectuales del país.
Todo aquel, además, que se atreva a criticar a la mafia, será acusado por ésta ?de palabra, no por escrito? de estar movido por la envidia, la frustración, la amargura. Tomando en cuenta que criticar es ?dar importancia?, sólo se comenta algo ajeno a la mafia cuando hacerlo ofrece cierto interés para el grupo. Las réplicas, por otro lado, son unilaterales, y tendenciosas: no se publican los artículos críticos completos, se reproducen citas sacadas del contexto, etc. Aunque los miembros de la mafia salen beneficiados con su participación en el ?grupo selecto? (con su pertenencia ?anónima? en un equipo inexistente), no deja de tener, en ocasiones, contradicciones entre ellos. Es cierto que, en cada mafia, se reconoce una jerarquía. Hay ángeles, arcángeles, querubes y potestades. Es indudable que, en cada mafia, hay un jefe máximo y los demás, rindiéndole pleitesía, no dejan de soñar, en su fuero interno con el derrocamiento. A veces esta es la razón de fondo de ciertos desplazamientos individuales de una mafia a otra o, si existe la posibilidad, de escisiones que generan nuevas mafias.
Para realizar la sociología de la mafia no es indispensable ?dar nombres?. No tienen objeto decir, por ejemplo, que en una mafia están Octavio, Ramón, Tomás, Gabriel o Marco Antonio y en otra Carlos, Jorge, Rolando y David. Del mismo modo que para analizar a la burguesía mexicana no es imprescindible hablar de Trouyet, Garza Sada o Aarón Saenz. Lo importante no es aludir a que tales o cuales personas se han agrupado en una mafia, sino subrayar el hecho de que la sociedad capitalista genera necesariamente estas mafias.
Es necesario indicar, por otro lado, que toda mafia tiene como finalidad crearse un público. No sólo en el sentido de organizarse una demanda, sino en el de rodearse, por así decirlo, de la admiración, envidia, respeto del mayor número de lectores. Una mafia cumple su objetivo cuando hay un número grande de personas que ?sueñan? con pertenecer al ?grupo selecto? y estar ?en el candelero?.
Una sociología de la mafia no puede olvidar, finalmente, que toda mafia es una mafia de clase. La mafia dominante expresa los intereses de la clase dominante. En México, por ejemplo, la táctica democratizante del gobierno reaccionario se llama aperturismo. Esta es la razón por la que la mafia dominante, al tiempo que es, en lo esencial, antiproletaria, se hace copartícipe de la demagogia oficial, y se presenta como depositaria de los intereses populares, cuando no es otra cosa (además de todo lo dicho) que la avanzada intelectual de una nueva táctica burguesa. La mafia que más le convienen a un gobierno que promueve la ?apertura? no puede ser sino aquella que, al jugar a la independencia, a la ?impugnación serena? de los excesos burgueses, le hace el juego, con su reformismo, a la política burguesa que dice combatir.
Dada la base material de que dispone ?subvencionada de modo directo o indirecto por el estado capitalista? la mafia dominante ejerce, además, la censura dominante. Su ?apreciación crítica? deviene, de hecho, la discriminación entre ?lo que vale? y debe ser propalado a los cuatro vientos y ?lo que no vale? y carece de derecho a la existencia. La mafia censura, discrimina, prohíbe. Se hace pasar por la historia y lo hace no sólo respecto al presente ?en que el puñado de escritores elegidos hace cola para ingresar a la eternidad, mientras los otros son condenados al infierno de la nada? sino también respecto al pasado de nuestra literatura. Se ejerce la censura hacia atrás y hacia adelante. La arbitrariedad mafiosa decreta quién es quién en la cultura nacional. Es de subrayarse que esta ?revaluación del pretérito?, como la ?apreciación crítica del presente?, no está basada en ninguna consideración crítica seria, objetiva, con sólidos fundamentos, sino que se sustenta en los gustos de la mafia o, lo que es peor, en las opiniones personales del dirigente de la misma.
La historia, sin embargo, no ha pactado ni puede pactar con la escala de valores y el procesamiento extraestético de la mafia. Cuando pase el tiempo, la glorificación artificiosa de los unos, el prestigio prefabricado de los otros, la trascendencia inventada de los demás, se vendrá necesariamente abajo y cada quien ocupará el sitio que le tiene reservada una posteridad ante la cual se estrellarán todos y cada uno de los trucos publicitarios que con tan buen resultado emplean hoy por hoy los escritores mafiosos.
Publicado en la revista Rumbo No. 46, México, 15 de diciembre de 1975.
viernes, enero 29, 2010
Se va a dormir recordando "Ligeia" y el triunfo sobre el gusano. No hay peor ironía en este mundo dominado por el hombre que constatar que sigue impotente ante el gusano. Vienen y van los siglos y el hombre sigue de cara a la evidencia oscuramente temida de que llegará el día en que el gusano se alzará victorioso sobre... s...u carne y se erigirá como señor de su cuerpo. Pero Ligeia se alza sobre este temor.
dispuesta en el camino de un viaje extenso
conmueven al melancólico que busca su hogar
un amor, tienen que rehuir
el contacto con la madre tierra
buscan a quien mantenga alejada de ellos la melancolía de la patria
le guardan fidelidad.
Los tratados medievales sobre los humores
saben de la apetencia de viajes largos
de este tipo de gente que va y casi nunca regresa.
sábado, enero 23, 2010
UBI EST, MORS, VICTORIA TUA
En el Más Allá existe el paraíso o el infierno que constituyen los dos destinos extremos, que han sido únicos durante mucho tiempo para los cristianos, si bien a partir del siglo XIII adquiere fuerza la idea de un tercer lugar, el purgatorio, intermedio entre ambos, donde las almas que necesitan un tiempo de expiación para acceder a la gloria aguardan y se benefician de los actos piadosos hechos en la tierra, según la concepción de los santos. También en estos momentos se formula la existencia del limbo como lugar particular para las almas de los niños no bautizados.
Además, existe un convencimiento generalizado en la resurrección tras el juicio final, que se manifiesta en buscar para el enterramiento la compañía de sus muertos, de sus personas más queridas, junto a las cuales se quiere despertar un día. En los pueblos y aldeas, los testadores solicitan ser enterrados en el cementerio de la iglesia parroquial, lo que les "garantizaba" ya una compañía conocida.
Está muy extendido el culto a determinados santos, santa Bárbara, santa Ana o san José, como protectores frente a la muerte súbita, o San Cristobalón, presente en todas las iglesias junto a la puerta de salida, como encargado del tránsito, al que se le pide lentitud en el traslado del alma.
En el siglo XV comienza a difundirse el Ars Moriendi, cuyas ediciones impresas y traducidas a las lenguas vernáculas, lo presentan como "Arte del bien morir" y cuya finalidad queda expuesta en este proemio: "La más espantable de las cosas terribles sea la muerte, empero en ninguna manera se puede comparar a la muerte del ánima", para lo cual se da una serie de consejos, acompañados de grabados ilustrativos, que faciliten la confesión completa y ayuden a alcanzar la salvación con una buena muerte. La muerte cristiana al final de la Edad Media no es una muerte solitaria, sino un acto social al que deben acudir amigos y parientes para ayudar a la persona que muere.
La muerte se constituye así en un acto de solidaridad, de ayuda mutua, que no acaba con la expiración, sino que los que todavía permanecen en el mundo deben ocuparse de los muertos a través de mandas piadosas, y muchas misas. Junto a ello se debe dar limosnas a las iglesias y capillas, dar de comer o vestir a los pobres, aliviar penas de cautivos, enfermos o locos, a contribuir al casamiento de huérfanas pobres, etc. Esto dependerá de la capacidad económica del difundo. El dinero se convierte en un argumento para alcanzar la salvación.
En la Edad Media la muerte nunca fue acompañada de caracteres macabros. Sería en los últimos siglos cuando aparecen aspectos tétricos, motivados sin duda por la difusión de la Peste Negra y las epidemias, hambrunas y devastadoras guerras que sacudieron la Baja Edad Media. En las ciudades se desarrollaría incluso la idea de muerte-espectáculo.
Tal como ocurre hoy en día, la muerte se presenta a lo largo de la Edad Media como la última acción igualitaria sobre la sociedad (lo que no era cierto, en teoría, pues la posición social y la economía condiciona la salvación). La muerte se presenta como un acto de la vida cotidiana y existe una visión menos temerosa ante ella. Esto desaparecerá de las culturas posteriores.