jueves, abril 29, 2010
las cortadas por mas difíciles de hacer
traen el sabor de mis desgracias,
cada letra que forma tu nombre marcada en líneas gemelas,
se viole el acuerdo; pintarme el cabello, llorar y cortarme de nuevo
aun así, no importa, demasiado el ayer y el ahora
no tendré quejas ni reclamos
es este silencio,
la culpa de los fallos el pago a tu ausencia sangre mezclada con lagrimas
la noche no durara para siempre y vendrá el amanecer
tal vez yo ya descanse para cuando brille el día y entre por las ventanas la luz,
me despreocupo
no te hallare más en la tierra
ni el cielo
no importa donde te encuentres
siempre estarás en mi corazón,
por ello moriré con pasión
para guardarte sin que puedas saber si quiera
que yo le di sentido al amor en el siglo XXI
cuando todo se convirtió en una máscara fui real
ojala pudiera convertir a la muerte en un juego
para jugar cada instante a muerte y amantes,
a rosas y besos,
quiero pintarte con la piel que me arranco y solucionar tus labios con mis sangré
mi lienzo es hermoso
es como te recuerdo para ya no olvidarte
serán como cien días
cien retratos diferentes
para alcanzarte de nuevo en la mitad de un sacrificio
porque el dolor jamás lo entregue
aunque sonara a amor,
era la purga de vida
que no supe limpiar
y pago con gusto el precio de saberte encontrar aunque me arrancaran de todo un jirón
tu cuerpo y su calor
tengo tu nombre,
siempre que mis manos tiemblan al caer la sangre para acordarme que estoy solo y te necesitó
aunque nada ya de este mundo merezca,
mi locura podría salvarme
y entregarme una dulce ilusión de ti…
sábado, abril 24, 2010
Una tradición de almas
atravesadas por el inmenso instante, lo dicen todo
son las cuatro de la mañana y sigo sin dormir y despierto
como en un sueño
no soy yo
sólo es aquello que siente
y vive en el espejismo del umbral
dos semanas y media
un mes y el número del teléfono
nada bueno que decir
y sin pretextos me muero de las ganas
es un silencio en falta
me gusta así…
La mala suerte es una nube en el cielo que no deja ver el sol.
Para apagar las luces hartas de jamás prenderse
se olvidan y cancelo los síntomas de sonrisas idiotas
el temporal de sueños
rentados
no tengo un “Corte Ingles” cerca
no un “Hot Topic” abierto
y los videos en renta
traen respuestas fáciles aquí ya no se respira tu presencia
lo sé…
...ayer se suicidó.
viernes, abril 23, 2010
jueves, abril 22, 2010
Largo pie para una fotografía de Luis Buñuel por las calles de México
Largo pie para una fotografía de Luis Buñuel por las calles de México
Le fascina lo ilógico, que no tiene verbo, lo absurdo, que tampoco disfruta de tal; lo que sí, que tampoco se puede declinar. Sólo es o no es. No cuenta lo que se puede rechazar, rehusar, desechar, despedir, refutar, verbos regulares. Sí lo irracional, no lo arbitrario; la arbitrariedad, no lo inverosímil; la inverosimilitud, no lo imposible.
El despropósito, la enormidad, el desvarío, el delirio, (ni la locura ni el devaneo), la burrada no la necedad; la impertinencia mas no la extravagancia. Le encanta la insensatez, la incoherencia, la desconformidad, la ficción, el sueño, el esperpento, las apariciones; a veces, la patochada, el absurdo, la contradicción si es oposición, el contrasentido, las paradojas, el disparate, el desbarro. Delirar, no llevar pies ni cabeza; pero nunca hablar a tontas y a locas. Lo irracional, ante todo, por lo racional. Cierta brutalidad por lo que tiene de bestialidad. Lo irrazonable, lo disparatado (que no son lo mismo: lo disparatado puede ser razonable). Lo inconveniente para lo que se tiene burguesamente por ello. De allí su gusto por lo inmoral desde el ángulo de la buena educación y por la pornografía, así se llame erotismo por lo fino.
Prefiere lo nombres a los verbos: ni disparar, ni desbarrar, ni desvariar, ni soñar ni delirar, sino lo sustantivo de los sustantivos: los disparates, los sueños, embutidos en la realidad más vulgar y cotidiana.
Apaga y vámonos antes de pasar al humor, la ironía, al donaire, la broma, la burla, la sátira, el sarcasmo, lo cáustico, lo mordaz, la muerte de las ilusiones. Hágase la irreverencia, la desobediencia, la rebeldía, el descaro, el desdén, el menosprecio —sin llegar a la ofensa— la profanación, la blasfemia, la irreverencia; todo sin hacer disonancia: desprecio, ofensa, profanación y blasfemia. Entre dos aguas; haciéndose el inocente, para poder defenderse en caso necesario.
Ni crédulo ni incrédulo, ni religioso ni irreligioso, ni comunista ni burgués (ni mucho menos anticomunista), ni anarquista ni totalmente en contra, ni creyente ni increyente (en la magia, por ejemplo.) Escéptico sin serlo, ni ateo del todo, tal vez —no lo creo— descreído, materialista hasta cierto punto, fiel e infiel, hereje sin saber de qué, anticlerical con lagunas, irreverente, libertino, sólo en principio impío; sacrílego sólo en las formas, descatolizado hasta el punto en que puede serlo un español, que no es demasiado. Hipócrita en el buen sentido de la palabra, que lo tiene. Atrevido sin querer. Amigo del desacato a las autoridades siempre que no entrañe peligro para él.
Adelantado. Bien educado. Egoísta y espléndido. Amigo de ayudar. Difícil de enfurecer, pero no enemigo de dejarse llevar por su temperamento. Amigo de los excesos, lo infrecuente; monstruo normal; nada rencoroso; cascarrabias a veces; algo quisquilloso; malicioso; amigo de retruécanos, anfibologías y ambigüedades; no le importaban los contrasentidos ni la malicia ni la corrupción —teniendo muy en menos los vicios—. No le importan las mentiras si no provienen o buscan enredos, jamás toma el rábano por las hojas, ignora los malos pensamientos porque los descubre fácilmente. Ni fresco, ni amoroso, ni suave. Terco, pertinaz, duro, casado con sus opiniones, porfiado, cabezudo, tieso que tieso pero no duro de mollera, casi irreductible, sordo, impertinente, testarudo, obcecado, pero no fanático; constante, sectario, defensor de sus amigos; empecinado pero sin manías, cumple lo que promete y sabe lo que es hacerse responsable a pesar de su afición a lo irracional. Puntual sin falta, se sale de sí si los demás no lo son.
Amigo de papar moscas, mirar las musarañas, el frío, andar, matar el tiempo, la ociosidad y el buen vino, los aperitivos dulces, las cremas, la repostería, y si de comer se habla todavía no conozco plato —si bien aderezado— al que no le entre como valiente; no tiene, en la mesa, preferencias: lo popular y lo muy preparado en cocina de altos gorros y pinches le tientan por igual. Come —comía ¡ay!— como un tudesco, un gabacho, un aragonés. Dicen: «Después de Dios, la olla»; para él tanto montan, a sus horas. Fue hombre de convites, gastrónomo de taberna y tragaldabas de restaurantes de los más nombrados. Polífago.
Parcial, con preferidos, predilectos, favoritos, debilidades por quienes tal vez no las merecían (¿quién no?), prejuicios (pero capaz fácilmente de echarlos por la borda), obstinado, intolerante, con ciertas obsesiones, de buenas costumbres, sin importarle el que dirán, parece más caviloso, por los años, de lo que es y está.
Inteligente, crítico arbitrario y por lo tanto excelente. Amigo de sus amigos, cuanto más viejos mejor, por su amor a la vida.
Respetuoso del azar. Amante de lo ilógico. Cara de verdugo; de andar ya recargado por sus años, poco dado a demostrar sus efectos, por ahí va al Supermercado, Luis Buñuel a comprar sardinas frescas, si las hay; Noilly-Prat, si se encuentra una botella. Incapaz de viajar con un paquete, feliz de que un amigo le traiga uno de Gitanes. Contradicción hecho arte.
Ínsula, n.º 320-321, 1973
lunes, abril 19, 2010
si mi ánimo cautiva la miseria
tengo mil dudas y una verdad
me basta pero ya no importa
a veces es como si fuera un juego,
soy una cosa oculta que no quieres mencionar,
tan lo mismo como no existir, ir borrando mis pasos en tu habitación
y sigo solo…
mientras se esfuman los comentarios alegres
bellas mentiras para un loco sin remedio,
ahora necesito la rosa y su veneno
un poco de droga para olvidarme en el mundo
esfumarme de mi,
jamás volver a ser la lastima o la enfermedad
todo lo cura la muerte
también mi estúpida ingenuidad.
domingo, abril 18, 2010
deidad de muerte y vida,
incesante y ausente de lo que es,
de lo que fue y será.
Esperando a ocurrir,
infinitamente ven y llévame
donde los huesos son blancos y la carne es un puñado de gusanos,
qué necesidad existe de habitar donde no suspiran ni las tristezas.
Muerte de tela blanca,
trae en tus labios mi mortaja,
bésame que el frio lentamente asesina
los restos de la ternura
mientras danzamos en las orillas del mundo
el triste vals de otoño.
viernes, abril 16, 2010
sin solución en mi dialéctica,
aquella contemplación
de belleza iracunda en la furia de mis pesares,
esta última batalla tan intima
en las puertas de mi santuario a mitad del desierto,
parece la locura anda tras de mi
susurrando lamentos o conjuros,
unas extrañas maldiciones también,
que crueldad
quiero un poco de paz si no nunca sabré
¿si acaso un recuerdo es algo que se tiene o algo que se ha perdido?
siempre indagare en las voces a los demonios de las oscuras calles,
ellos que poseen el privilegio de las leyendas
ser atemporales en una inmortalidad soñada,
ya no se mas ¿qué podre hacer?
nada me acostumbra mas
sin definirme ser recuerdo
entrego el deseo con la boca…
me canse de mirar al espejo durante toda una vida
mirado a la muerte en acción
puede que me guste
pero ningún fantasma se atreverá a pasar
abandonaron sus sueños por miedo a poder fracasar
o peor por miedo a poder triunfar,
nacimos llorando y moriremos cuando ya hayamos llorado lo suficiente,
tengo que irme
porque sino moriré de tristeza…
domingo, abril 04, 2010
jueves, abril 01, 2010
sábado, marzo 27, 2010
martes, marzo 16, 2010
lunes, marzo 15, 2010
Yo no quiero nada de eso,
ni un suspiro que se asemeja a la lastima del que sonríe
no entiendo su felicidad mentirosa
su autoengaño, que en momentos resulta más real de lo que yo alguna vez jamás lo fui
prefiero mis lagrimas sinceras
todo el desencanto que mi feo rostro produce
a una mentira que me durara mi al años y en la hora de mi muerte
me entregue una vida sin satisfacción
nada de eso quiero, de esa vida
que me expulso a mis rincones oscuros
hasta el pico mas elevado de alas montañas, o la cueva más oscura y profuinda en la tierra
donde el tacto de el viento sobre mi
es una ilusión difusa creada entre mi pensamiento y mi delirio
¿que me ofrecía lo común?
una vida sencilla no es para mi
aceptar ese modo de vida será como mi muerte sin rito
prefiero el romanticismo sucio y el culto a la individualidad
un relato sobre los pocos los que buscan una trascendencia en medio del vacío circundante,
los héroes anónimos de un romanticismo sucio,
los que no aceptan la felicidad simple de un mundo
que no aporta nada,
de una sociedad que sólo deshumaniza y se convierte
en un número más de estadísticas cotidianas.
me niego a servir de guardián en este pórtico
mirando como todas mis creencias se vulgarizan
en bailes y catingos absurdos,
tal vez sea que mi cuerpo no aguantara mas otra despedida,
mi humor se convirtió en un insulto,
¡basta de escuchar los gritos vacios llenos de mis viseras!
no tengo ganas de reír;
sólo me queda la melancolía de risas pasadas y compartidas
que ahora sólo surten efecto en mí
no digo nada
y me siento a esperar mientras gano en silencio una batalla
la batalla de la individualidad y el romanticismo suicida.
viernes, marzo 12, 2010
monstruos
Todavía miramos los monstruos caminar en la ciudad
terribles bestias
vestidas de leyenda
huelen a miedo…
tal vez podría detenerme a mirar los edificios y descubrir sus sombras
los nombres tatuados en la trasversalidad del mundo,
que disparate,
para sentirse parte de una urbe
que reniega sus dioses comunes y los convierte en monstruos horribles,
los que pierden,
los que serán expulsados aun olvido de alcantarilla,
al sonido de mil botas golpeando el piso al marchar
el gris de los uniformes y la pólvora insaciable
buscan nuestra sangre hundida en lo más profundo del espíritu,
no dejan de caer los monstruos
tan frágiles como cristales aun les tememos
y el respeto no diezma cuando los matamos,
lloran mis nubes blancas enrojecidas con el sol que muere,
tienen el sabor de su piel arrancada,
aquí los edificios están llenos de sangre
prometen mantenerse de pi e hasta el fin
contando con los restos de nuestros suspiros,
lo que tiene que ser recordado.
miércoles, marzo 10, 2010
martes, marzo 09, 2010
Son las historias de los tiempos antiguos, de las almas viejas y del amor que nunca muere…
"Si todo es imperfecto en este mundo imperfecto, el amor es lo más perfecto de todo, precisamente por su perfecta imperfección"
no será ese su misterio que nos arrebata sin saber, sin pensarlo, sin siquiera mencionarlos nos ha atrapado, y domina nuestra realidad asimilándola en la realidad del amor para construirnos un momento entre lo imposible y lo real?, me pareciera que lo importante es saber reconocer el amor, y sentirnos dichosos de amar y más de que nos amen...lo demás, que el destino decida.