lunes, febrero 08, 2016

La Desesperacion



Me gusta ver el cielo
con negros nubarrones
y oír los aquilones
horrísonos bramar,
me gusta ver la noche
sin luna y sin estrellas,
y sólo las centellas la tierra iluminar.

Me agrada un cementerio
de muertos bien relleno,
manando sangre y cieno
que impida el respirar,
y allí un sepulturero
de tétrica mirada
con mano despiadada
los cráneos machacar.

Me alegra ver la bomba
caer mansa del cielo,
e inmóvil en el suelo,
sin mecha al parecer,
y luego embravecida
que estalla y que se agita
y rayos mil vomita
y muertos por doquier. Que el trueno me despierte
con su ronco estampido,
y al mundo adormecido
le haga estremecer,
que rayos cada instante
caigan sobre él sin cuento,
que se hunda el firmamento
me agrada mucho ver.

La llama de un incendio
que corra devorando
y muertos apilando
quisiera yo encender;
tostarse allí un anciano,
volverse todo tea,
y oír como chirrea
¡qué gusto!, ¡qué placer!

Me gusta una campiña
de nieve tapizada,
de flores despojada,
sin fruto, sin verdor,
ni pájaros que canten,
ni sol haya que alumbre
y sólo se vislumbre
la muerte en derredor.

Allá, en sombrío monte,
solar desmantelado,
me place en sumo grado
la luna al reflejar,
moverse las veletas
con áspero chirrido
igual al alarido
que anuncia el expirar.

Me gusta que al Averno
lleven a los mortales
y allí todos los males
les hagan padecer;
les abran las entrañas,
les rasguen los tendones,
rompan los corazones
sin de ayes caso hacer.

Insólita avenida
que inunda fértil vega,
de cumbre en cumbre llega,
y arrasa por doquier;
se lleva los ganados
y las vidas sin pausa,
y estragos miles causa,
¡qué gusto!, ¡qué placer!

Las voces y las risas,
el juego, las botellas,
en torno de las bellas
alegres apurar;
y en sus lascivas bocas,
con voluptuoso halago,
un beso a cada trago
alegres estampar.

Romper después las copas,
los platos, las barajas,
y abiertas las navajas,
buscando el corazón;
oír luego los brindis
mezclados con quejidos
que lanzan los heridos
en llanto y confusión.

Me alegra oír al uno
pedir a voces vino,
mientras que su vecino
se cae en un rincón;
y que otros ya borrachos,
en trino desusado,
cantan al dios vendado
impúdica canción.

Me agradan las queridas
tendidas en los lechos,
sin chales en los pechos
y flojo el cinturón,
mostrando sus encantos,
sin orden el cabello,
al aire el muslo bello...
¡Qué gozo!,¡qué ilusión!

domingo, septiembre 13, 2015

mi loca

Búscate una loca... Búscate una loca, de las de remate. De las que cuando piensas que ya no puede hacer algo más estúpido, va y te sorprende con algo inesperado. Busca a quién se ría a carcajadas, sin importarle dónde se encuentra o quién tenga alrededor. Quien te cuente chistes malos y haga bromas tontas sin que puedas evitar y no sepas por qué. Que cante por la calle con la música de algún coche e intente que tú también lo hagas. Que baile bajo la lluvia sin preocuparse por su peinado. Búscate una pesada, de las que juegan con tus puntos débiles o manías sabiendo que consiguen desquiciarte, provocando en ti unas ganas locas de ahogarla, pero con abrazos. Busca un irracional, humilde, sencilla y directa. Que llore, que grite, que tenga carácter. Que te monte numeritos pero que los compense con muy buenas escenas. Que no sepas como va a reaccionar, que tenga múltiples personalidades y consiga enamorarte con cada una de ellas. Y que solamente puedas hacerla callar con besos. Esa persona que hará todo lo posible por sacarte una sonrisa en los momentos más duros, que te dará la mano y no te soltará hasta que esté completamente segura de que no pierdes el equilibrio. Quien no haga falta que te diga nada, porque con la mirada te lo dirá todo. Que te entregará todo desde el minuto uno sin pedir nada a cambio. Busca una persona con quién pierdas la noción del tiempo y del espacio... Búscate una loca...

 

jueves, septiembre 10, 2015

Como tú, yo también he intentado luchar con todas mis fuerzas contra el olvido. Como tú, he olvidado. Como tú, he deseado tener una memoria inconsolable. Una memoria de sombras y piedras. He luchado por mi cuenta. Con todas mis fuerzas. Contra el horror de no entender ya la necesidad de acordarme. Como tú, he olvidado. ¿Por qué negar la necesidad evidente de la memoria? Escúchame. Todavía sé. Volveré a empezar. Doscientos mil muertos. Ochenta mil heridos en nueve segundos, son cifras oficiales. Volveré a empezar. Habrá diez mil grados sobre la tierra. Diez mil soles, dirán. El asfalto arderá y reinará un profundo caos. Una ciudad será destruida entonces y se convertirá en cenizas. Me encuentro contigo, me acuerdo de ti, ¿quién eres? Me matas, me das placer. ¿Cómo saber que esta ciudad estaba hecha para el amor? ¿Cómo saber que tu cuerpo estaba hecho para mí? Me gustas, qué acontecimiento, me gustas. Qué lentitud, de repente. Qué dulzura. (...) Tengo tiempo, te lo ruego, devórame. ¿Por qué no tú, en esta ciudad, en esta noche? Tan parecida a las demás como para confundirla.
Marguerite Duras

jueves, agosto 27, 2015

Así nací desnudo y posiblemente en silencio



Así nací desnudo y posiblemente en silencio
mudo como un muerto arrastrado a la vida que no pensaba tener
aun así  no sé porque sigo vivo
cuando el cuerpo está podrido y la mente enferma
llena de nada mi cabeza las manos vacías y la mirada de muerto
le abre robado la vida a alguien mas
porque sé que dios es bueno y evitaría naciera la maldad
he de morir aquí y ahora gritaba mi alma de monstruo
pero crecí y más hijo de Dios soy el pecado de Satán
envuelto en ritos, locura y lágrimas
apago las luces de mis sueños
que con resignación dejo de gritar
para aceptar lo escrito en los libros
como si fuera importante para tener un destino
tengo esa libertad de ser…
de no tener pendientes, nadie me debe nada,
no le debo a nadie, no tengo motivos
ni soy el motivo de nadie
es perfecto para  desaparecer.

Me gustaría lograr entender



Me gustaría lograr entender
que no tienes que ser para existir,
en este idiota mundo frívolo
seré nuevamente ese fantasma que nació a las tres de la madrugada
ese bebe muerto que sigue llorando
porque  pese a todo le sigue teniendo miedo a la soledad.

He detenido un momento la hemorragia



He detenido un momento la hemorragia

para mirar el pasado y despojarlo de mi alma

me detuve un instante para sonreír y confiar

para no pensar más y seguir aliviado

pero la herida de la maldición es insalubre y divina

no se puede luchar contra la naturaleza

ser lo que es aceptar y estar en este mundo

aunque no quera estarlo

es la oscura mancha de tener el nombre malo

vaya tragedia mis penas y saudades

lo siento te lo dije ayer quien era yo para ser

un poco de luz

cuando nací en la muerte y crecí entre embrujos y lamentos

soy más cercano al miedo y al hedor del deprecio

que a una sonrisa una caricia o un beso