et estrany
Ja ho saps no? I perquè et estrany serà perquè em fas
falta per omplir un buit i no em refereixo al fet que plenes res, més
aviat complementes el que és ara i serà demà ... cuida't molt mai van a
atrapar els petons
lunes, septiembre 05, 2016
La madrugada tiene un silencio absoluto
que resulta imposible
hasta de imitar en una ciudad como ésta
Se callan
los autos,
las obras en construcción,
los noticieros,
los bondis hasta el culo de gente
Todo se mueve más despacio
menos el latir de mi taquicardia, que vuela
Y recuerdo cocinar
con mi silencio en los eneros
despiertos viendo el amanecer que naufraga
y sentir qué cosa loca nadie me manda a dormir
Recuerdo acostarme a las 9 de la mañana
porque me la pasé jugando al poeta
jugando a ser artista
para despertarme a la 1 de la tarde
y seguir jugando sin siquiera almorzar
Recuerdo quedarme hasta que me doliera la espalda
platicando con ¡mis putas ausencias locas
siendo adolescentes
escuchando música y hablando de cambiar
de crecer - sin querer creciendo
Recuerdo las noches quiromancia
en las casas de los muertos
y los chicos
que hoy ya no veo
los quiero
no los entiendo
Recuerdo intentando llamar por teléfono
a alguien porque estaba triste
porque estaba preso
porque estaba
Recuerdo mi primer ataque de ansiedad
o el de pánico
besaba a la muerte en ambos
y que tuve más ansiedad
que en mi primera vez en la cama
Yo comencé a formar lo que soy
desde muchísimo antes de ser consciente
de todo eso
Lo cual me tranquiliza tanto
que ya casi me puedo ir a dormir
que resulta imposible
hasta de imitar en una ciudad como ésta
Se callan
los autos,
las obras en construcción,
los noticieros,
los bondis hasta el culo de gente
Todo se mueve más despacio
menos el latir de mi taquicardia, que vuela
Y recuerdo cocinar
con mi silencio en los eneros
despiertos viendo el amanecer que naufraga
y sentir qué cosa loca nadie me manda a dormir
Recuerdo acostarme a las 9 de la mañana
porque me la pasé jugando al poeta
jugando a ser artista
para despertarme a la 1 de la tarde
y seguir jugando sin siquiera almorzar
Recuerdo quedarme hasta que me doliera la espalda
platicando con ¡mis putas ausencias locas
siendo adolescentes
escuchando música y hablando de cambiar
de crecer - sin querer creciendo
Recuerdo las noches quiromancia
en las casas de los muertos
y los chicos
que hoy ya no veo
los quiero
no los entiendo
Recuerdo intentando llamar por teléfono
a alguien porque estaba triste
porque estaba preso
porque estaba
Recuerdo mi primer ataque de ansiedad
o el de pánico
besaba a la muerte en ambos
y que tuve más ansiedad
que en mi primera vez en la cama
Yo comencé a formar lo que soy
desde muchísimo antes de ser consciente
de todo eso
Lo cual me tranquiliza tanto
que ya casi me puedo ir a dormir
sábado, septiembre 03, 2016
Con toda esta vida me costumbre
a la nostalgia como cualquiera
se acostumbra a la cerveza o a fumar
primero con mueca de disgusto,
con el gesto arrugado y la amargura propia de vivir
en una eterna tarde de domingo;
luego, con la inercia con la que uno remueve un guiso
o besa a la nada después de ocho años de ausencias en las sabanas,
me santigüe a la tristeza, a una auténtica,
con aliento grosero, que te hace querer vivir deprisa, deprisa, deprisa,
soltar toda la adrenalina de golpe y envejecer de repente,
morir mareado, asomarse a la ventanilla de un tren en marcha
seguramente Mauricio murió, el mismo día en que nació,
mi imposibilidad de reprimir el deseo de vivir
era el motivo de mi apasionada cólera,
de mi anhelo suicida: llegar al destino lo antes posible,
trampear la naturaleza y su a veces, excesiva longevidad
siempre he sido un idiota un crío llenos de palabras,.
un olor putrefacto que se intuye tan levemente que te acostumbras a él,
como ese alimento podrido en la nevera
cuyo hedor lo impregna todo pero no consigues
identificar de dónde procede,
corazón y alma, yacían ya en el cenicero después
de haber reposado entre mis dedos como un cigarro,
la huida en círculo que te devuelve al lugar del que pretendías alejarte
desprenderse de carne y pellejo
del mismo modo en que lo haría de un traje de chaqueta y corbata,
mi evasión me hacía ser aún más humano,
desgraciadamente humano
posiblemente el último en el país de la muerte.
a la nostalgia como cualquiera
se acostumbra a la cerveza o a fumar
primero con mueca de disgusto,
con el gesto arrugado y la amargura propia de vivir
en una eterna tarde de domingo;
luego, con la inercia con la que uno remueve un guiso
o besa a la nada después de ocho años de ausencias en las sabanas,
me santigüe a la tristeza, a una auténtica,
con aliento grosero, que te hace querer vivir deprisa, deprisa, deprisa,
soltar toda la adrenalina de golpe y envejecer de repente,
morir mareado, asomarse a la ventanilla de un tren en marcha
seguramente Mauricio murió, el mismo día en que nació,
mi imposibilidad de reprimir el deseo de vivir
era el motivo de mi apasionada cólera,
de mi anhelo suicida: llegar al destino lo antes posible,
trampear la naturaleza y su a veces, excesiva longevidad
siempre he sido un idiota un crío llenos de palabras,.
un olor putrefacto que se intuye tan levemente que te acostumbras a él,
como ese alimento podrido en la nevera
cuyo hedor lo impregna todo pero no consigues
identificar de dónde procede,
corazón y alma, yacían ya en el cenicero después
de haber reposado entre mis dedos como un cigarro,
la huida en círculo que te devuelve al lugar del que pretendías alejarte
desprenderse de carne y pellejo
del mismo modo en que lo haría de un traje de chaqueta y corbata,
mi evasión me hacía ser aún más humano,
desgraciadamente humano
posiblemente el último en el país de la muerte.
domingo, agosto 28, 2016
Cada cierto rato nace adentro mío un demonio
me cuesta explicarlo
esta bolita de fuego interior es como un asteroide
que deambula por la vía láctea que es mi cuerpo
se quiere mandar por mi garganta
pero se hace nudo y baja para seguir viajando
a veces intenta irse por mis manos
y yo tuerzo y tuerzo los dedos
hasta que las articulaciones se vuelven de piedra;
otras, intenta evacuar por mis pies
que se ponen helados y los tengo que destrabar
una vez cada tanto, ni idea por qué,
se me entumece todo el cuerpo
será que se quiere ir por el ombligo
pasado un tiempo, todo se termina cuando el asteroide
quiere irse por mi cerebro
el campo de fuerza que protege a mi corduraa lo pulveriza
después de eso, sale mansamente despedido
por mis ojos en forma de agua, aguita salada.
me cuesta explicarlo
esta bolita de fuego interior es como un asteroide
que deambula por la vía láctea que es mi cuerpo
se quiere mandar por mi garganta
pero se hace nudo y baja para seguir viajando
a veces intenta irse por mis manos
y yo tuerzo y tuerzo los dedos
hasta que las articulaciones se vuelven de piedra;
otras, intenta evacuar por mis pies
que se ponen helados y los tengo que destrabar
una vez cada tanto, ni idea por qué,
se me entumece todo el cuerpo
será que se quiere ir por el ombligo
pasado un tiempo, todo se termina cuando el asteroide
quiere irse por mi cerebro
el campo de fuerza que protege a mi corduraa lo pulveriza
después de eso, sale mansamente despedido
por mis ojos en forma de agua, aguita salada.
Complicándonos el verbo
Cuando sabemos que el hombre es mucho mas, que solo eso
Sabemos que donde hay alegría se guardan lágrimas
Y donde hay tristeza se abren fantasías
Cuando sabemos que el hombre es mucho mas, que solo eso
Sabemos que donde hay alegría se guardan lágrimas
Y donde hay tristeza se abren fantasías
Porque mire y vi muchos muertos,
Gente despierta caminando sin alma
Ampliando el valor del dinero y anulando su alma
Cometiendo así mismo la peor desgracia
Gente despierta caminando sin alma
Ampliando el valor del dinero y anulando su alma
Cometiendo así mismo la peor desgracia
viernes, agosto 26, 2016
Dichoso
eres Tiresias, pues tú viste la figura desnuda de Atenea sin perecer.
Ella, pese a su pudor, sintió piedad de ti. Tú no has muerto, ni has
recibido una piel de cervato, ni te han salido cuernos encima de la
frente. Pese a que perdiste la luz de tus ojos, estás vivo. En efecto,
ella transfirió a tu espíritu el resplandor que había en tus ojos. Pero
la Arquera en su cólera es peor que la Tritogenia. ¿Ojalá huiese tenido
una suerte semejante! ¿Ojalá ella misma hubiese atacada mis ojos como lo
hizo Atenea, o quien hubiese atacado mis ojos como lo hizo Atenea, o
bien hubiese cambiado mi pensamiento junto con mi cuerpo! Pues tengo yo
una forma de fiera que es ajena a mi naturaleza y conservo, no obstante,
el modo de sentir de un hombre. ¿¡Dónde las bestias gimen su propia
muerte?! No, ellas viven privadas de la razón y no piensan en su final.
Sólo yo cargo con una mente sensata. Y ahora al morirme, mis ojos de
fiera vierten lágrimas llenas de conciencia. Y en este instante mis
perros se vuelven más feroces.
Nono de Panópolis, Dionisíacas, V.335s (Gredos, Madrid, 1995).
El monstruo es un error que mancha la perfección del mundo,
Como el polvo que ensucia y es barrida,
engendro cuya deformidad confirma y halaga
nuestra cultura sobre los miembros y los órganos,
la monstruosidad antídoto para sentirse humanos;
la aberración del orden, el desvío,
la violación de la virtud generadora de fetos comidos por la putrefacción del vicio,
las dos cabezas,
las culebras emergentes de vaginas,
los cuerpos cosidos por los genes maculados,
los contrahechos,
las aleaciones de espantos y bestias,
las criaturas abisales,
el miedo, siempre el miedo a lo ignoto,
a la frontera,
a los otros que casi siempre,
una vez más, nos acercan el espejo
el monstruo está siempre en los aledaños;
nos amenaza con el caos,
pues es una ilusión del propio orden que lo agita
y muestra para apuntalar su estabilidad
el monstruo es óxido en las manos lavadas,
es esputo en una pureza únicamente sustentada en el número.
Como el polvo que ensucia y es barrida,
engendro cuya deformidad confirma y halaga
nuestra cultura sobre los miembros y los órganos,
la monstruosidad antídoto para sentirse humanos;
la aberración del orden, el desvío,
la violación de la virtud generadora de fetos comidos por la putrefacción del vicio,
las dos cabezas,
las culebras emergentes de vaginas,
los cuerpos cosidos por los genes maculados,
los contrahechos,
las aleaciones de espantos y bestias,
las criaturas abisales,
el miedo, siempre el miedo a lo ignoto,
a la frontera,
a los otros que casi siempre,
una vez más, nos acercan el espejo
el monstruo está siempre en los aledaños;
nos amenaza con el caos,
pues es una ilusión del propio orden que lo agita
y muestra para apuntalar su estabilidad
el monstruo es óxido en las manos lavadas,
es esputo en una pureza únicamente sustentada en el número.
miércoles, agosto 24, 2016
Con todos los ojos ve la criatura
lo Abierto. Sólo nuestros ojos están
como vueltos del revés y puestos del todo en torno a ella,
cual trampas en torno a su libre salida.
Lo que hay fuera lo sabemos por el semblante
del animal solamente; porque al temprano niño
ya le damos la vuelta y le obligamos a que mire
hacia atrás, a las formas, no a lo Abierto, que
es en rostro del animal es tan profundo. Libre de muerte.
A ella sólo nosotros la vemos; el animal libre
tiene siempre su ocaso detrás de sí
y ante sí tiene a Dios, y cuando anda, anda
en la eternidad, como andan las fuentes.
Nosotros nunca tenemos, ni siquiera un solo día,
el espacio puro ante nosotros, al que las flores
se abren infinitamente. Siempre hay mundo
y nunca Ninguna Parte sin No: lo puro,
no vigilado que el hombre respira y sabe
infinitamente y no codicia. Cuando niño
se pierde uno en silencio en esto y le
despiertan violentamente. O aquel muere y es esto.
Pues cerca de la muerte uno ya no ve la muerte
y mira fijamente hacia afuera, quizás con una gran
mirada de animal
Rainer María Rilke
Elegías de Duino
Elegía VIII, extracto
El fin de los tiempos,
la primera señal fue la plaga de libélulas
la segunda, la invasión de los gallos que cantaban día y noche
después los fatales efectos de las bebidas carbónicas
la primera señal fue la plaga de libélulas
la segunda, la invasión de los gallos que cantaban día y noche
después los fatales efectos de las bebidas carbónicas
Soñaba con signos en el cielo,
antes del amanecer salía a recorrer
la ciudad bajo el ensordecedor rugido
de los helicópteros, las farolas seguían encendidas
pero el azul tinta nocturna había desaparecido,
sustituido por el extraño color de las burbujas...
el último día, me compre un perro y lo llame exterminio...
antes del amanecer salía a recorrer
la ciudad bajo el ensordecedor rugido
de los helicópteros, las farolas seguían encendidas
pero el azul tinta nocturna había desaparecido,
sustituido por el extraño color de las burbujas...
el último día, me compre un perro y lo llame exterminio...
Quisiera cerrar los ojos y así suprimir temporalmente lo físico.
Escucharte, tan solo escucharte. Que me hablas con esas palabras tan
rebuscadas que usás, las que tan lejos me llevan, las que siempre
siempre me alucinan. Que, en el momento indicado, cuando crestee la ola
de sensaciones, me toques; me seduzcas, me acaricies. Que me saques la
remera y después el pantalón. Que con tus dedos bajes sutilmente. Que,
después de seducirme, después de desnudarme de alma me desnudes de
cuerpo. Que me lleves a las partes más húmedas del paraíso.
Al menos el lenguaje no me engaña. Cuando "lo paso bien" tengo una
aguda conciencia de que lo paso, esto es, de la fugacidad del tiempo en
fuga irrevocable...
He de aprender a vivir con eso, todavía. Y a
disfrutarlo. Este verano estoy teniendo mucho campo para entrenarme,
por fortuna. Como Leonor está de vendimia, con unos horarios de
emergencia nacional, me ocupo yo mucho de los niños. Y qué bien, de
verdad, me lo estoy pasando. Tanto, que ya dobla el verano su última
esquina.
Ayer, a cuenta de todo esto, se me ocurrió un apotegma que no valdrá
mucho como poesía, pero que sí sirve para cerrar el próximo tomo de mi
diario, que estoy preparando estos días, y por eso, perdón, tanta
intermitencia en Rayos y truenos. No consigo estar, a la vez, mirando
atrás, corrigiéndome, y hacia adelante, avanzando. Ya me pasó las otras
veces: o recopilo o esparzo. Pero me despisto y me voy por las ramas. Mi
lema es éste:
Como de la vid el vino,
de la vida viene el himno.
Como de la vid el vino,
de la vida viene el himno.
La muerte así desde siempre objeto de reflexión y especulación para el
hombre de todas las culturas a través de las manifestaciones rituales
artísticas filosóficas podemos intuir cuál era la relación de las
diversas culturas con tal fenómeno Ing ineludible y que consuma menos
INEM ineludible informa la muerte integrado en las creencias religiosas
el Suso y la relación del hombre con la muerte es una determinada
cultura a través de sus textos nos lleva a mí ni mis tíos son unos de
influencia interacción esto es especulación es con los pueblos que
estaban en contacto en una determinada área geográfica lo que nos ofrece
una riquísima información acerca del complejo de complejo desarrollo mi
chico y ritual vamos en el Mediterráneo y regiones limítrofes de la
antigüedad
Escondemos la victoria bajo la bandera amarga de un envejecido reloj,
La frontera elástica de nuestra patria abstracta deshoja los planetas,
Ahora sé: yo soy el triunfo en una estrella inconsolable del fin del mundo.
La frontera elástica de nuestra patria abstracta deshoja los planetas,
Ahora sé: yo soy el triunfo en una estrella inconsolable del fin del mundo.
La corona de la victoria ha perdido toda su intención circular
se alinean sus perlas y gemas en mi brazos.
Aquí nadie ha olvidado que la derrota es un ojo que cae en una profunda oscuridad.
se alinean sus perlas y gemas en mi brazos.
Aquí nadie ha olvidado que la derrota es un ojo que cae en una profunda oscuridad.
Donde diablos estés, espero mi recuerdo te invada cada noche y rompa tus
ventas, confieso que yo no te he olvidado y me gusta regresar siempre
allí dónde soliamos gritar, a pesar de lo mucho que nos dañamos no dejas
de ser mi mayor recuerdo, yo y mis putas ganas de seguir el show, que
masoquista ¿no?, hubiera deseado jamás subir a ese taxi en el cual
subimos juntos y bajamos por separado, si hubiera sabido que aquella
sería la última vez que nos veriamos no tu hubiera dejado bajar jamás, hubiera sido nuestra noche eterna...
Hada... donde quiera que estés y si me llegas a leer, gracias por ser mi 1999, una pequeña broma en la distancia
Hada... donde quiera que estés y si me llegas a leer, gracias por ser mi 1999, una pequeña broma en la distancia
martes, agosto 23, 2016
Me acuerdo cuando Laura me comento que era como la peste negra, que
siempre traerla un mal a los que estaban a mi alrededor, los cercanos o
los que pasaban que no importaba era algo en mi que no era mi culpa pero
que enfermaba, cuando Caro, se fue, reborde eso mismo y creo que lo
reafirme con Mire, cuando me dijo que era la muerte, supongo existe algo
de verdad en ello, la verdad no me hago lio, no es mi culpa ni mi
intención pero es una verdadera chinga cargar con pesos que ni siquiera
sabia cargaba... Cosas que pienso mientras camino bajo la lluvia y busco
don de conseguir un piti...
ahhhhhhhh que jodido, no puedo dormir, pasa el mosco, se escucha el
camión me desespera, ademas que de mal gusto ver la fiesta de mis
vecinos, que por cierto es aburrida, absurda y con falta de clase,
asco, con ese tipo de exhibiciones deberían poner cortinas y bajarle el
volumen a sus berridos cánticos, ah, si no tengo nada mejor que hacer
que escucharles y mirarles ademas imposible, se ve todo...
El Libro del Castellano de Coucy
La leyenda del corazón
comido, en la que un marido celoso se venga de su mujer adúltera,
dándole a comer el corazón guisado de su amante, se fijó en la
literatura cortés de la Edad Media tras una selección y asimilación de
remotas historias clásicas, convirtiéndose en un motivo favorito de los
escritores medievales.
Esta leyenda -que, con mayor o menor
regularidad y mejor o peor fortuna en su tratamiento, ha seguido
apareciendo a través de la historia de
la literatura hasta nuestros días- se integró entre 1280 y 1285 en EL
LIBRO DEL CASTELLANO DE COUCY (Anónimo) en la versión que, a partir de
entonces, ha sido relatada y citada en innumerables ocasiones.
La leyenda del 'corazón comido', tan querida por la tradición francesa,
resurgió más ligera, cuando se rumoreó que Margot de Valois (hermana
del rey Carlos IX de Francia y esposa de Enrique de Navarra, posterior
Enrique IV de Francia. 2ª mitad del s. XVI), llevaba siempre encima un
cinturón del que colgaban los corazones disecados de sus amantes muertos
(otros dicen que los guardaba en cofres junto a su cama), y que
contribuyó a su fama europea como mujer extraordinariamente hermosa: la
más hermosa de su tiempo, cosa que no confirman sus retratos.
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