Temible señor de las sombras, dios de la vida y dador de vida
pues conocer la muerte, es conocerte
abre de par en par te lo ruego, las puertas por las que todos debemos
pasar
deja que nuestros seres queridos, que se han marchado,
vuelvan esta noche para divertirse con nosotros.
y cuando nos llegue el momento, como así debe ser
oh, tú, el confortador, el consolador el dador de paz y descanso,
entraremos en tus reinos contentos y sin miedo;
pues sabemos que una vez revivificados y descansados entre nuestros
seres queridos
volveremos a nacer por tu gracia, y por la gracia de la gran madre
que sea en el mismo lugar y el mismo tiempo que nuestros amados,
y que podamos encontrarles y conocerles y recordarles,
y amarles de nuevo.
desciende, en ésta noche que,
celebro la memoria de mis ancestros,
y de aquellos que me precedieron en ésta senda
celebro además, Cernunnos, tu pasaje
hacia las tierras del verano
cazador astado,
señor de los bosques,
honro tu memoria y aguardo tu retorno
desde el vientre de la diosa.
señora de la luna menguante,
ayúdame a comprender tus misterios,
guía mis pasos en lo más oscuro,
protégeme, y muéstrame
que así como de la noche nace la luz,
el ciclo renace, eterno, por siempre.
martes, noviembre 01, 2016
Los
pasos que seguimos hacia lugares de descanso son los de los Dioses que
nos conducen a los mundos de donde hemos de volver cuando la cortina de
oscuridad se rompa.
Esperamos siempre el regreso de los seres que amamos. De ningún otro.
Madre de toda vida de ti, de tus misterios aprendemos que la muerte es solo una parte de la vida que tu nos otorgas, de la misma forma en que la Oscuridad es parte de la Luz.
Contigo y bajo tu amparo el ciclo de la vida renace eterno por todo los siglos de los siglos
Esperamos siempre el regreso de los seres que amamos. De ningún otro.
Madre de toda vida de ti, de tus misterios aprendemos que la muerte es solo una parte de la vida que tu nos otorgas, de la misma forma en que la Oscuridad es parte de la Luz.
Contigo y bajo tu amparo el ciclo de la vida renace eterno por todo los siglos de los siglos
-Vi mil luces en el firmamento y descubrí un millón de seres, que sentí
en el paso del tiempo que sin misericordia paso apabullante mente sobre
mí en un instante; el manto azuloso de la eterna noche me dio una fuerza
sin igual me transmute en un ser maldito, con el don de Dios y el del
diablo en mi, otro más de la especie nocturna que mezcla el deleite con
la muerte, el que no siente temor el que es libre el que blasfema,
sabiendo que no existe pecado más terrible que existe bajo la piel del monstruo.
lunes, octubre 31, 2016
La noche de todas las Magias
En la mitología celta, los Sidhe, o pueblos feéricos, también
celebraban Samhain; en realidad parecía que ellos fueron los que
patrocinaban la Fiesta de los Muertos. En la víspera de noviembre las
hadas podían tomar maridos mortales y se abrían todas las grutas de las
hadas para que cualquier mortal que fuera lo suficientemente valiente
pudiera echar un vistazo en aquellos dominios, para admirar sus palacios
llenos de tesoros. Pero eran pocos los celtas que se aventuraban voluntariamente en aquel reino encantado, sentían por las hadas un gran respeto, teñido de terror.
Samain es fiesta la más importante del calendario celta porque daba
lugar a grandes reuniones de gente y a rituales de gran complejidad. La
fiesta de Samain significa etimológicamente "final del verano", y
refiere al momento en que deben encerrarse los rebaños dentro de los
establos, lo cual es indicativo de una sociedad cuya economía se halla
basada en el pastoreo de animales.
Simples velas eran encendidas y dejadas en las ventanas para ayudar a guiar a los espíritus de antecesores y de los amados al hogar. Se ponían más sillas en las mesas y alrededor de las chimeneas para los invitados invisibles. Se ponían manzanas en las aceras y en los caminos para los espíritus perdidos o que no tenían descendientes. En Samhain se abre el portal hacia el mundo de los muertos y es el momento perfecto para trabajar la adivinación y las invocaciones de los muertos.
La costumbre era dejar comida y dulces fuera de sus casas y encender velas para ayudar a las almas de los muertos a encontrar el camino hacia la luz y el descanso junto al dios Sol, en las Tierras del Verano. Al parecer, los celtas iban recogiendo alimentos por las casas para las ofrendas a sus dioses. Rituales que supuestamente incluían algún que otro sacrificio humano y para los que preparaban un gran nabo hueco con carbones encendidos dentro, representando al espíritu que creían que les otorgaba poder. En esa mágica noche de rituales, la noche de Samhain, se abría la puerta al más alla y los vivos y los muertos tenían la oportunidad de poder comunicarse.
Simples velas eran encendidas y dejadas en las ventanas para ayudar a guiar a los espíritus de antecesores y de los amados al hogar. Se ponían más sillas en las mesas y alrededor de las chimeneas para los invitados invisibles. Se ponían manzanas en las aceras y en los caminos para los espíritus perdidos o que no tenían descendientes. En Samhain se abre el portal hacia el mundo de los muertos y es el momento perfecto para trabajar la adivinación y las invocaciones de los muertos.
La costumbre era dejar comida y dulces fuera de sus casas y encender velas para ayudar a las almas de los muertos a encontrar el camino hacia la luz y el descanso junto al dios Sol, en las Tierras del Verano. Al parecer, los celtas iban recogiendo alimentos por las casas para las ofrendas a sus dioses. Rituales que supuestamente incluían algún que otro sacrificio humano y para los que preparaban un gran nabo hueco con carbones encendidos dentro, representando al espíritu que creían que les otorgaba poder. En esa mágica noche de rituales, la noche de Samhain, se abría la puerta al más alla y los vivos y los muertos tenían la oportunidad de poder comunicarse.
domingo, octubre 30, 2016
¿Y a la noche vamos a pedirles nosotros que nos deje dormir? Es en la
falta de oscuridad cuando ocurren las cosas que nos preocupan, que nos
aterran, pero también nos fascinan. Es el frío entrando por los
recovecos de las casas y la niebla subiendo de la tierra aparentemente
seca.
Pero somos nosotros los que abrimos los ojos cuando la luz se va. Cuando nadie queda en las calles para contemplarnos, allá estamos nosotros mirando a través de nuestras ventanas. Cuántas veces no me habré sorprendido mirando las luces filtradas a través de las ventanas de las casas a altas horas de la madrugada, y me habré encontrado pensando por qué se mantenían despiertos tan tarde.
¿Por qué? A veces, pongo a la noche en duda...
Pero somos nosotros los que abrimos los ojos cuando la luz se va. Cuando nadie queda en las calles para contemplarnos, allá estamos nosotros mirando a través de nuestras ventanas. Cuántas veces no me habré sorprendido mirando las luces filtradas a través de las ventanas de las casas a altas horas de la madrugada, y me habré encontrado pensando por qué se mantenían despiertos tan tarde.
¿Por qué? A veces, pongo a la noche en duda...
C’est moi, l’Ankou ! … L’Ankou qui brise
Un os de mort dont il aiguise
Sa vieille faulx sur son genou…
Moi ! qui puis te faire, à ma guise,
Le sang plus froid que le caillou !
Un os de mort dont il aiguise
Sa vieille faulx sur son genou…
Moi ! qui puis te faire, à ma guise,
Le sang plus froid que le caillou !
Nací muerto... por eso espanto, nací mostro, por eso me hullen
me veo mal porque no soy de este mundo,
y hedo a muerte,
es natural nadie me quiera...
soy como la peste,
nadie quiere enfermar,
nadie quiere esa maldad
nadie quiere bailar con la muerte
n mucho menos caminar con uno de sus hijos.
me veo mal porque no soy de este mundo,
y hedo a muerte,
es natural nadie me quiera...
soy como la peste,
nadie quiere enfermar,
nadie quiere esa maldad
nadie quiere bailar con la muerte
n mucho menos caminar con uno de sus hijos.
Yo nací de las cenizas del reino del desamor
como un príncipe torpe de cuento de hadas me caí
No pase el amor
en esta tierra de fuego y reptiles
la flor más noble de las rosas del infierno
tocó el viento de montaña
este poema aislado de tus ojos vigila
el arroyo obscuro en el paraje de los álamos
el fino dolor de la conciencia polvorienta de los caminos
ardiendo la pólvora del amor,
inmersión de la lluvia en zanjas de agua
el corazón esmeralda de la lluvia para la mujer
echada en un terciopelo de flores extrañas
balada en la boca del abismo
como un príncipe torpe de cuento de hadas me caí
No pase el amor
en esta tierra de fuego y reptiles
la flor más noble de las rosas del infierno
tocó el viento de montaña
este poema aislado de tus ojos vigila
el arroyo obscuro en el paraje de los álamos
el fino dolor de la conciencia polvorienta de los caminos
ardiendo la pólvora del amor,
inmersión de la lluvia en zanjas de agua
el corazón esmeralda de la lluvia para la mujer
echada en un terciopelo de flores extrañas
balada en la boca del abismo
sábado, octubre 29, 2016
¿Recuerdas cómo mueren los Gorriones?
Bajo el sol de la tarde
que golpea la costa del mar de los Zargazos
el agua los engulle como al plomo.
Bajo el sol de la tarde
que golpea la costa del mar de los Zargazos
el agua los engulle como al plomo.
Nada puede salvarlos.
Hay tanta dignidad en el vacío,
tanto amor en sus vuelos,
que en el último instante escogen el silencio.
Sólo queda
el golpe de sus cuerpos contra el agua
como un rumor de viento imperceptible.
Desde esta habitación no puede verse el mar,
no existen altas rocas y no queda horizonte
que no hayan destruido.
No importa,
intuyes un rumor en esta noche negra,
puedes tocar su brazo.
Recordarás entonces, al percibir el frío,
que en otoño ese mar que tanto amas
se vuelve gris y deja
los nombres del pasado escritos en la arena.
Te has sentado a mirarlos.
Frente a ti,
torciendo el horizonte,
un niño se sumerge entre las olas.
El levante, tan cálido y perfecto,
lo traiciona y lo empuja.
Has venido a salvarme.
Es cierto,
desde esta habitación no puede verse el mar
pero tiemblan mis manos igual que aquella tarde.
Ahora cojo las tuyas,
siente cómo te amo,
cómo salvas mi miedo con tus gestos,
cómo tienes la vida sujeta entre los dedos.
Deja a un lado la carne,
has golpeado tanto tu rostro contra el agua
que la luz se ha quebrado.
No hay estrellas debajo del océano.
Abre los ojos,
es tan ciega la muerte que el temor te confunde.
Abre los ojos,
búscame ahora en medio de este océano,
voy a agarrarte fuerte con mis brazos,
siente cómo te aprieto,
busquemos nuestra orilla,
el mar no ha dibujado nuestros nombres,
es hoy, no somos el pasado,
es salado el sudor,
es la espuma del mar contra las rocas
este miedo en tus labios.
Nos espera la vida.
Hay tanta dignidad en el vacío,
tanto amor en sus vuelos,
que en el último instante escogen el silencio.
Sólo queda
el golpe de sus cuerpos contra el agua
como un rumor de viento imperceptible.
Desde esta habitación no puede verse el mar,
no existen altas rocas y no queda horizonte
que no hayan destruido.
No importa,
intuyes un rumor en esta noche negra,
puedes tocar su brazo.
Recordarás entonces, al percibir el frío,
que en otoño ese mar que tanto amas
se vuelve gris y deja
los nombres del pasado escritos en la arena.
Te has sentado a mirarlos.
Frente a ti,
torciendo el horizonte,
un niño se sumerge entre las olas.
El levante, tan cálido y perfecto,
lo traiciona y lo empuja.
Has venido a salvarme.
Es cierto,
desde esta habitación no puede verse el mar
pero tiemblan mis manos igual que aquella tarde.
Ahora cojo las tuyas,
siente cómo te amo,
cómo salvas mi miedo con tus gestos,
cómo tienes la vida sujeta entre los dedos.
Deja a un lado la carne,
has golpeado tanto tu rostro contra el agua
que la luz se ha quebrado.
No hay estrellas debajo del océano.
Abre los ojos,
es tan ciega la muerte que el temor te confunde.
Abre los ojos,
búscame ahora en medio de este océano,
voy a agarrarte fuerte con mis brazos,
siente cómo te aprieto,
busquemos nuestra orilla,
el mar no ha dibujado nuestros nombres,
es hoy, no somos el pasado,
es salado el sudor,
es la espuma del mar contra las rocas
este miedo en tus labios.
Nos espera la vida.
Aquí no existen opciones
se acabaron con las canciones de los años ochenteras
recuerdo los bailes de viernes por la noche
los vasos tan llenos de aire saben a nostalgia
como los besos que se perdieron por miedo idiota,
un abrazo, un apretón de manos y la mirada cómplice
que murió en el pensamiento,
a veces son un recuerdo inconcluso con olor a cigarrillo,
un murmullo de animal en mi cabeza
me invita a poner de nuevo ese álbum de canciones siniestras
quiero ignorar la apatía,
las ganas de fumarme el mundo
¡¡¡cámbialo, cámbialo!!!! grito…
mientras desatornillo de mi cuello la cabeza parlante
atrofiada por la edad,
prefiero acabarme,
irme a acostar entre flores y encantos
yo lo sé es mejor dormirse que estar despierto.
se acabaron con las canciones de los años ochenteras
recuerdo los bailes de viernes por la noche
los vasos tan llenos de aire saben a nostalgia
como los besos que se perdieron por miedo idiota,
un abrazo, un apretón de manos y la mirada cómplice
que murió en el pensamiento,
a veces son un recuerdo inconcluso con olor a cigarrillo,
un murmullo de animal en mi cabeza
me invita a poner de nuevo ese álbum de canciones siniestras
quiero ignorar la apatía,
las ganas de fumarme el mundo
¡¡¡cámbialo, cámbialo!!!! grito…
mientras desatornillo de mi cuello la cabeza parlante
atrofiada por la edad,
prefiero acabarme,
irme a acostar entre flores y encantos
yo lo sé es mejor dormirse que estar despierto.
Este elixir de la rosa es una dulce farsa
miente a los sentidos
para encubrir el dolor de la espina
este olor aquí el que recuerda a la muerte
la hediondez de un olvidado,
encubierta por el perfume de poesía
para no asustar, para caer bien
y me siento hombre de verdad
aunque dure momentos el disfraz,
me recuerda a un sueño
a una aventura de fin de año
que huele un poco a como si me quisieras de verdad…
miente a los sentidos
para encubrir el dolor de la espina
este olor aquí el que recuerda a la muerte
la hediondez de un olvidado,
encubierta por el perfume de poesía
para no asustar, para caer bien
y me siento hombre de verdad
aunque dure momentos el disfraz,
me recuerda a un sueño
a una aventura de fin de año
que huele un poco a como si me quisieras de verdad…
viernes, octubre 28, 2016
Hay unos seres increíbles
que vagan en la noche honda;
cuerpos indefinibles,
que vagan en la noche honda;
cuerpos indefinibles,
carátulas horribles
que en torno nuestro andan de ronda.
Son los elementales
artificiales,
hijos de las malas pasiones,
pensamientos impuros
y deseos oscuros
que nos envuelven en turbiones.
Todo lo que pensamos
adquiere forma en el astral,
el traslúcido mundo adonde vamos
tras las larvas del mal.
Los que atizan ansiosos
los carbones del fuego
sexual; los que disponen, tenebrosos,
la ley fatal de las mesas de juego.
Los que acechan a las mujeres
adúlteras y tejen la asechanza
y vierten sangre de venganza
en el lecho de los placeres.
Los que inspiran en el nocturno
de sábado la idea sanguinaria
al dipsómano taciturno
que asesina a la golfa solitaria.
Musa de los asesinatos
sin causa y de las turbias tentaciones;
seres como esfumados garabatos
y rostros hechos con chafarrinones,
que alienta en el seno
febril de la angustiante pesadilla
con su faz amarilla,
el ojo turbio y continente obsceno.
Los trasgos del dinero,
Ministriles del Diablo,
que es el siniestro titiritero
que maneja los hilos del moderno retablo.
Sombra de sombras lo que se aburuja
y su capuz refleja en un espejo,
espíritu de bruja
que hace un escobón su caballejo,
y todas las cosas feas
y las turbias ideas
emanaciones de Satán.
Cuando en el solitario
campanario
las doce dan:
¡din, don! ¡din, dan!
Cruzan de ronda
y al aquelarre van.
que en torno nuestro andan de ronda.
Son los elementales
artificiales,
hijos de las malas pasiones,
pensamientos impuros
y deseos oscuros
que nos envuelven en turbiones.
Todo lo que pensamos
adquiere forma en el astral,
el traslúcido mundo adonde vamos
tras las larvas del mal.
Los que atizan ansiosos
los carbones del fuego
sexual; los que disponen, tenebrosos,
la ley fatal de las mesas de juego.
Los que acechan a las mujeres
adúlteras y tejen la asechanza
y vierten sangre de venganza
en el lecho de los placeres.
Los que inspiran en el nocturno
de sábado la idea sanguinaria
al dipsómano taciturno
que asesina a la golfa solitaria.
Musa de los asesinatos
sin causa y de las turbias tentaciones;
seres como esfumados garabatos
y rostros hechos con chafarrinones,
que alienta en el seno
febril de la angustiante pesadilla
con su faz amarilla,
el ojo turbio y continente obsceno.
Los trasgos del dinero,
Ministriles del Diablo,
que es el siniestro titiritero
que maneja los hilos del moderno retablo.
Sombra de sombras lo que se aburuja
y su capuz refleja en un espejo,
espíritu de bruja
que hace un escobón su caballejo,
y todas las cosas feas
y las turbias ideas
emanaciones de Satán.
Cuando en el solitario
campanario
las doce dan:
¡din, don! ¡din, dan!
Cruzan de ronda
y al aquelarre van.
jueves, octubre 27, 2016
¿Buscamos un jazmín en la noche
monoaural, co-duelista, donde la línea se dispara
una poda
un roble
los huesos?
... y si a la hora de la siesta el roble no te ha nombrado,
Jamás existí,
no hubo inocencia el 28 de diciembre
no hubo mi inocencia, digo
la noche se abre otra y otra su luz, y sin luz cierra
los planetas no giran, ombligo nuestro, urna
las urnas no se besan se oscurece la frente y un ojo
sangrará, después, en el Medioevo
Oscar buscó su lugar púdico bajo la luna
supimos que el lloro ahueca el universo
y sigue sucediendo.
monoaural, co-duelista, donde la línea se dispara
una poda
un roble
los huesos?
... y si a la hora de la siesta el roble no te ha nombrado,
Jamás existí,
no hubo inocencia el 28 de diciembre
no hubo mi inocencia, digo
la noche se abre otra y otra su luz, y sin luz cierra
los planetas no giran, ombligo nuestro, urna
las urnas no se besan se oscurece la frente y un ojo
sangrará, después, en el Medioevo
Oscar buscó su lugar púdico bajo la luna
supimos que el lloro ahueca el universo
y sigue sucediendo.
miércoles, octubre 26, 2016
A las parcas
Dadme un estío más, oh poderosas,
y un otoño, que avive mis canciones,
y así, mi corazón, del dulce juego
saciado, morirá gustosamente.
El alma, que en el mundo vuestra ley
divina no gozó, pene en el Orco;
mas si la gracia que ambiciono logra
mi corazón, si vives, poesía,
¡sé bien venido, mundo de las sombras!
Feliz estoy, así no me acompañen
los sones de mi lira, pues por fin
como los dioses vivo, y más no anhelo.
Friedrich Hölderlin
Dadme un estío más, oh poderosas,
y un otoño, que avive mis canciones,
y así, mi corazón, del dulce juego
saciado, morirá gustosamente.
El alma, que en el mundo vuestra ley
divina no gozó, pene en el Orco;
mas si la gracia que ambiciono logra
mi corazón, si vives, poesía,
¡sé bien venido, mundo de las sombras!
Feliz estoy, así no me acompañen
los sones de mi lira, pues por fin
como los dioses vivo, y más no anhelo.
Friedrich Hölderlin
¿Buscamos un jazmín en la noche
monoaural, co-duelista, donde la línea se dispara
una poda
un roble
los huesos?
... y si a la hora de la siesta el roble no te ha nombrado,
Jamás existí,
no hubo inocencia el 28 de diciembre
no hubo mi inocencia, digo
la noche se abre otra y otra su luz, y sin luz cierra
los planetas no giran, ombligo nuestro, urna
las urnas no se besan se oscurece la frente y un ojo
sangrará, después, en el medioevo
Oscar buscó su lugar púdico bajo la luna
supimos que el lloro ahueca el universo
y sigue sucediendo.
monoaural, co-duelista, donde la línea se dispara
una poda
un roble
los huesos?
... y si a la hora de la siesta el roble no te ha nombrado,
Jamás existí,
no hubo inocencia el 28 de diciembre
no hubo mi inocencia, digo
la noche se abre otra y otra su luz, y sin luz cierra
los planetas no giran, ombligo nuestro, urna
las urnas no se besan se oscurece la frente y un ojo
sangrará, después, en el medioevo
Oscar buscó su lugar púdico bajo la luna
supimos que el lloro ahueca el universo
y sigue sucediendo.
Los pasos que seguimos hacia lugares de descanso son los de los
Dioses que nos conducen a los mundos de donde hemos de volver cuando la
cortina de oscuridad se rompa.
Esperamos siempre el regreso de los seres que amamos. De ningún otro.
Madre de toda vida de ti, de tus misterios aprendemos que la muerte es
solo una parte de la vida que tu nos otorgas, de la misma forma en que
la Oscuridad es parte de la Luz.
Contigo y bajo tu amparo el ciclo de la vida renace eterno por todo los siglos de los siglos
Hace exactamente un siglo, el poeta galés Dylan Thomas nacía en
Swansea. Muerto cuando no había cumplido los cuarenta años, su obra
sobrevive a pesar de que ya no goza del predicamento al que ayudó la
leyenda de bebedor rebelde de su autor.
Cuando se habla de la poesía de Thomas es normal pronunciar los títulos de composiciones tan célebremente famosas como "And death shall have no dominion" y "Do not go gentle into that good night". Pero hoy, para recordarlo, prefiero traer el que para mí tal vez sea su poema más perfecto, el "This bread I break" publicado en 1936. Se trata de un texto riquísimo, lleno de paralelismos y que comienza con uno de esos versos que recuerdan a las aliteraciones múltiples de la poesía compuesta en la lengua galesa (que Thomas no empleó, pues se ciñó al inglés):
Cuando se habla de la poesía de Thomas es normal pronunciar los títulos de composiciones tan célebremente famosas como "And death shall have no dominion" y "Do not go gentle into that good night". Pero hoy, para recordarlo, prefiero traer el que para mí tal vez sea su poema más perfecto, el "This bread I break" publicado en 1936. Se trata de un texto riquísimo, lleno de paralelismos y que comienza con uno de esos versos que recuerdan a las aliteraciones múltiples de la poesía compuesta en la lengua galesa (que Thomas no empleó, pues se ciñó al inglés):
ESTE PAN QUE PARTO
Este pan que parto ayer fue avena,
este vino en un árbol extranjero
se sumergió en su fruto;
de día el hombre o por la noche el viento
abatieron la mies, rompieron la dicha de la uva.
Ayer en este vino de hoy, la sangre del verano
pujó en la carne que adornó la vid,
ayer en este pan
la avena estaba alegre bajo el viento;
el hombre rompió el sol, tiró el viento por tierra.
La carne que partís, la sangre que dejáis
ser desolación en las venas
fue la avena y la uva, nacidas
de la raíz sensual y de la savia.
De mi vino bebéis, partís mi pan.
Este pan que parto ayer fue avena,
este vino en un árbol extranjero
se sumergió en su fruto;
de día el hombre o por la noche el viento
abatieron la mies, rompieron la dicha de la uva.
Ayer en este vino de hoy, la sangre del verano
pujó en la carne que adornó la vid,
ayer en este pan
la avena estaba alegre bajo el viento;
el hombre rompió el sol, tiró el viento por tierra.
La carne que partís, la sangre que dejáis
ser desolación en las venas
fue la avena y la uva, nacidas
de la raíz sensual y de la savia.
De mi vino bebéis, partís mi pan.
martes, octubre 25, 2016
Siendo ordenado su lanzamiento por un reconocido masón como Truman, la
paranoia adquiere caracteres de veracidad. Como el odio vesánico que le
tenía a España. Y, en cualquier caso, tan cierto puede ser que sí como
que no. Yo me inclino a pensar que sí tuvo que ver que se seleccionaran
las dos ciudades japonesas por tener la mayor comunidad católica en
Japón. Hasta Kennedy, la segregación hacia el católico, en E.E.U.U., en
su clase política, fue muy fuerte. El WASP (White, Anglo-Saxon,
Protestant) definió el ideal del político useño, desde su fundación
hasta, prácticamente, el final del S. XX.
En sueños descifre un código viejisimo de asignación de un numero a una
letra, en el cual este numero te dirige a una clave para leer palabras
ya que estos números tienen asignados letras, de esa forma podemos
leer los textos de las brujas, los libros de las sombras y encontrar
verdaderos secretos, que listas.
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