No todo esta perdido
solo es cuestión de aceptar que termino
porque no existe mas magia en tus ojos
que la que yo conservo en el recuerdo
sirenas o unicornios todos murieron
al tratar de alcanzar al final de la calle
ese castillo
que nos hiciera regresara a casa
con nuestras princesas.
domingo, marzo 19, 2017
sábado, marzo 18, 2017
Cautivos en una habitación se quedaron
rostros murmurando el nombre
del ultimo muerto,
se me pierde la mente contemplando el techo de ese rincón
me duelen los brazos como si no estuvieran unidos al cuerpo,
las rodillas sangrantes son dulces para los perros callejeros
no existen ya los gritos ni las lagrimas,
pero llueve como si el cielo enviara una tormenta perfecta
para abrazar la tristeza,
el agua limpia la piel y la poca razón,
ser sólo un alma que el viento lleva
ladrón de instantes que viviré por momentos,
siempre regresare… a lo que será...
rostros murmurando el nombre
del ultimo muerto,
se me pierde la mente contemplando el techo de ese rincón
me duelen los brazos como si no estuvieran unidos al cuerpo,
las rodillas sangrantes son dulces para los perros callejeros
no existen ya los gritos ni las lagrimas,
pero llueve como si el cielo enviara una tormenta perfecta
para abrazar la tristeza,
el agua limpia la piel y la poca razón,
ser sólo un alma que el viento lleva
ladrón de instantes que viviré por momentos,
siempre regresare… a lo que será...
Efectos
Diez veces llore al sentir el rumbo de la noche sobre mí,
ese pensamiento incierto de que ya no pertenecías a este mundo
trasfiguraba mi mente en paz convirtiéndola el caos que la biblia describe
como amante del suicidio,
la muerte pesa igual a todos
pero nos sabe de distinta forma,
diez veces llores en la mañana al descubrir que no te tenia mas en el mundo
incrustándome de recuerdos para no olvidar tu voz
tu olor y tus manos con las mías,
diez veces llore cuando tu ataúd alejaba tu cuerpo
de nosotros llevándolo allí donde jamás podríamos
encontrarte con el cuerpo,
dolía como nunca antes ha dolido
pero el miedo es más fuerte porque la vida nunca será lo mismo,
diez veces llore al recordarte…
y saber que es un precioso día
para sonreír y decir
ha vivido como él lo eligió,
es una fortuna que el mundo nos presentara
y seguiré llorando porque los efectos de conocerte
se quedan mientras te vamos alcanzando…
Diez veces llore al sentir el rumbo de la noche sobre mí,
ese pensamiento incierto de que ya no pertenecías a este mundo
trasfiguraba mi mente en paz convirtiéndola el caos que la biblia describe
como amante del suicidio,
la muerte pesa igual a todos
pero nos sabe de distinta forma,
diez veces llores en la mañana al descubrir que no te tenia mas en el mundo
incrustándome de recuerdos para no olvidar tu voz
tu olor y tus manos con las mías,
diez veces llore cuando tu ataúd alejaba tu cuerpo
de nosotros llevándolo allí donde jamás podríamos
encontrarte con el cuerpo,
dolía como nunca antes ha dolido
pero el miedo es más fuerte porque la vida nunca será lo mismo,
diez veces llore al recordarte…
y saber que es un precioso día
para sonreír y decir
ha vivido como él lo eligió,
es una fortuna que el mundo nos presentara
y seguiré llorando porque los efectos de conocerte
se quedan mientras te vamos alcanzando…
jueves, marzo 16, 2017
La calma vendrá con su alivio?
¿quitara la soledad? ¿el vació pestífero?,
repetiré todos los inviernos y su frió,
muerte triunfante en mis adentros
agonía en un lecho de absoluta nada
...ni voces de muertos comprendo
ni voces o lamentos poseo…
en ninguna de las ciudades en donde tu nombre existe
y en las que no te has postrado
yo ni siquiera soy un silencio.
¿quitara la soledad? ¿el vació pestífero?,
repetiré todos los inviernos y su frió,
muerte triunfante en mis adentros
agonía en un lecho de absoluta nada
...ni voces de muertos comprendo
ni voces o lamentos poseo…
en ninguna de las ciudades en donde tu nombre existe
y en las que no te has postrado
yo ni siquiera soy un silencio.
miércoles, marzo 15, 2017
Me volví a romper, me rompí en mil trozos de tiempo, en diminutas
fracciones amor, en preciosos trozos del infinito, me rompí, sin la
posibilidad de restaurarme por completo, pero cada vez que iba
haciéndome más y más crack, estaba cargando con mis muertos, con la
vida, con el amor, con el recuerdo, y sobre todo la esperanza...
martes, marzo 14, 2017
Aprender a decir adiós sin palabras
pensar que mi amor fue atisbo
un radiante fulgor en la noche mas oscura
nunca pretendí ser la consejero o la razón
se que nunca seré guardián o sueño deseado,
ni la noche que cubre del frio las sueños,
tantas horas
que se vivieron un segundo
sin una nueva primera vez,
centenares de lágrimas cantan
para aprender a decir Adiós,
clara y lucida visión de la esperanza en el mundo
cual costas de Grecia dónde termina el orbe,
palpo con las manos el fin del mundo
no mas palabras…
ni una sola voz
robándose el silencio
eternamente callados
por la inconsistencia de no existir
tan suficientemente útil para pintar horizontes
solo despedidas
prolongándose en el matiz violeta del alba en mi
hora azul.
pensar que mi amor fue atisbo
un radiante fulgor en la noche mas oscura
nunca pretendí ser la consejero o la razón
se que nunca seré guardián o sueño deseado,
ni la noche que cubre del frio las sueños,
tantas horas
que se vivieron un segundo
sin una nueva primera vez,
centenares de lágrimas cantan
para aprender a decir Adiós,
clara y lucida visión de la esperanza en el mundo
cual costas de Grecia dónde termina el orbe,
palpo con las manos el fin del mundo
no mas palabras…
ni una sola voz
robándose el silencio
eternamente callados
por la inconsistencia de no existir
tan suficientemente útil para pintar horizontes
solo despedidas
prolongándose en el matiz violeta del alba en mi
hora azul.
lunes, marzo 13, 2017
domingo, marzo 12, 2017
Horacio Quiroga - Los diez mandamientos de nuestra ley.
1. Amar el yo sobre todas las cosas.
2. Gustar el placer donde quiera que lo encontremos.
3. Satisfacer todos los deseos que pudieran ocurrírsenos.
4. No creer en el pecado.
5. Fornicar eternamente, así en el pensamiento como en la obra.
6. Procurarse dinero por cualquier medio.
7. Desterrar para siempre jamás prejuicios inútiles
8. No adular en vano.
9. Cambiar de ideas, si esto puede parecer conveniente o agradable.
10. Mantener el secreto.
1. Amar el yo sobre todas las cosas.
2. Gustar el placer donde quiera que lo encontremos.
3. Satisfacer todos los deseos que pudieran ocurrírsenos.
4. No creer en el pecado.
5. Fornicar eternamente, así en el pensamiento como en la obra.
6. Procurarse dinero por cualquier medio.
7. Desterrar para siempre jamás prejuicios inútiles
8. No adular en vano.
9. Cambiar de ideas, si esto puede parecer conveniente o agradable.
10. Mantener el secreto.
La
aventura, dijo alguien que se había probado en ella, es un proceso de
selección que no sólo confirma al héroe predestinado, sino que aparta y
devuelve a su sitio al que sólo pretende o aparenta.
Fui en su búsqueda… y me cuento entre los que volvieron para contar una historia, no de honor, sino de oprobio. Pero acaso por el camino y las historias, por las Islas de Bienaventuranzas, por todo lo perdido y roto, y por el culpable pero auténtico gozo que siempre se halla en la debacle ajena, la mía sea una de esas historias que, pese a todo, complace oír.
Fui en su búsqueda… y me cuento entre los que volvieron para contar una historia, no de honor, sino de oprobio. Pero acaso por el camino y las historias, por las Islas de Bienaventuranzas, por todo lo perdido y roto, y por el culpable pero auténtico gozo que siempre se halla en la debacle ajena, la mía sea una de esas historias que, pese a todo, complace oír.
Me gustaban tus ojos mojados por la lluvia
y el olor de la ropa después de cada abrazo.
Esperar, escondido, tu llegada en la tarde
y la del beso aquél que anunciaba el principio.
y el olor de la ropa después de cada abrazo.
Esperar, escondido, tu llegada en la tarde
y la del beso aquél que anunciaba el principio.
Me gustaba subirte por los bancos del parque,
mirarte desde abajo, saberme tus bufandas,
retrasar los relojes, ir a cafeterías
donde los camareros nos trataban de usted.
Los días del amor son rápidos y pocos,
me gustaba citar, rememorando a Shelley,
y tú asfixiabas, triste, la razón de aquel verso,
y un autobús sin gente me alejaba de ti.
mirarte desde abajo, saberme tus bufandas,
retrasar los relojes, ir a cafeterías
donde los camareros nos trataban de usted.
Los días del amor son rápidos y pocos,
me gustaba citar, rememorando a Shelley,
y tú asfixiabas, triste, la razón de aquel verso,
y un autobús sin gente me alejaba de ti.
"En el santuario de Nemi crecía un árbol cuyas ramas no podían romperse.
(…) Según la opinión generalizada de los antiguos,
la rama fatal era la Rama Dorada que Eneas, aconsejado por la Sibilia,
(…) Según la opinión generalizada de los antiguos,
la rama fatal era la Rama Dorada que Eneas, aconsejado por la Sibilia,
arrancó antes de intentar la peligrosa jornada hacia el Mundo de los Muertos."
Sir James George Frazier, La Rama Dorada
Sir James George Frazier, La Rama Dorada
No existen apenas fuentes coetáneas, por lo que su época es una de las
más oscuras de la historia de Mesopotamia. Crónicas posteriores
describen a los qutu como hombres feroces, que no conocían el temor de
los dioses, y los denominan “dragones de la montaña”. Los sumerios los
llamaron “serpientes, escorpiones y parodias de hombres”.
Por mucho tiempo, se ha dicho que el agua bendecida por un sacerdote era
un arma poderosa y mortal contra un vampiro, sin embargo, existe una
controversia sobre este hecho. El concepto clasico 'romántico' del
vampiro dicta que el agua bendita es letal sobre un vampiro pues le
quema como si se tratase de ácido corrosivo en un humano. Sin embargo
también hay fuentes que indican que no es sólo el agua bendita, sino el
agua en general, la que los afecta.
Sin embargo y pese a todo, la gran mayoría de la gente sigue el concepto clásico y se refieren al agua bendita como el líquido mortal para los vampiros
Sin embargo y pese a todo, la gran mayoría de la gente sigue el concepto clásico y se refieren al agua bendita como el líquido mortal para los vampiros
sábado, marzo 11, 2017
Regresa Proserpina
Sube esa escalera Proserpina, recuerda volver con las sonrisas, las alegrías que los muertos queremos, recuerda mis besos, llévate mi corazón para que encuentres el camino de vuelta, esperare en las sombras, tus miradas, tu calor, tu vida, que convierte al Orco en un reino de verdad, de vivos, vuelve…
Sube esa escalera Proserpina, recuerda volver con las sonrisas, las alegrías que los muertos queremos, recuerda mis besos, llévate mi corazón para que encuentres el camino de vuelta, esperare en las sombras, tus miradas, tu calor, tu vida, que convierte al Orco en un reino de verdad, de vivos, vuelve…
LA PUTA.- Me hice puta para no dormir sola. Mi angustia le cuesta
muy cara a los hombres. Pagan porque saben que les amo con locura
y que estaría dispuesta a morir por cada uno de ellos. Saben que
siempre estoy a punto de matarme. Llaman al día siguiente para
asegurarse de que lo he hecho, pero al escuchar mi voz pagan otra
noche más por la moribunda. Les digo: te quiero. Te quiero. Y de
nuevo se hunden furiosamente en la agonía y en la obsesión.
Después yo duermo, como si me llenaran poco a poco de agua
templada. Ellos se quedan por si me entran ganas de morirme y me
muero. Desde que me hice puta puedo soñar que tengo una mancha
amarilla y caliente en la nuca: es el sol, es un sueño precioso. Antes
no soñaba. Desde que me hice puta me gusta el invierno porque las
noches son más largas y así reviento de amor durante más horas y
me calientan la nuca más soles. Me regalan cuchillos, tijeras,
espadas, cordones de seda, vidrios rotos, serpientes. La ofrenda ya
me llega a las rodillas. Es imposible entrar en mi alcoba sin herirse
con algún filo o algún veneno. Aún así no dejan de entrar. Y yo me
enamoro. Creo que soy rica. Si lo hiciera gratis a nadie le importaría
mi pasión ni mi vida. Y dormiría muy sola. Hasta que me hice puta
con la rapidez del que corre al retrete aguantando los orines. No soy
bella. Desde que me hice puta y pagan por mirarme mientras sufro,
me he convertido en la mujer más bella del mundo.
Dolorosa, Angélica Liddell (Fragmento)
muy cara a los hombres. Pagan porque saben que les amo con locura
y que estaría dispuesta a morir por cada uno de ellos. Saben que
siempre estoy a punto de matarme. Llaman al día siguiente para
asegurarse de que lo he hecho, pero al escuchar mi voz pagan otra
noche más por la moribunda. Les digo: te quiero. Te quiero. Y de
nuevo se hunden furiosamente en la agonía y en la obsesión.
Después yo duermo, como si me llenaran poco a poco de agua
templada. Ellos se quedan por si me entran ganas de morirme y me
muero. Desde que me hice puta puedo soñar que tengo una mancha
amarilla y caliente en la nuca: es el sol, es un sueño precioso. Antes
no soñaba. Desde que me hice puta me gusta el invierno porque las
noches son más largas y así reviento de amor durante más horas y
me calientan la nuca más soles. Me regalan cuchillos, tijeras,
espadas, cordones de seda, vidrios rotos, serpientes. La ofrenda ya
me llega a las rodillas. Es imposible entrar en mi alcoba sin herirse
con algún filo o algún veneno. Aún así no dejan de entrar. Y yo me
enamoro. Creo que soy rica. Si lo hiciera gratis a nadie le importaría
mi pasión ni mi vida. Y dormiría muy sola. Hasta que me hice puta
con la rapidez del que corre al retrete aguantando los orines. No soy
bella. Desde que me hice puta y pagan por mirarme mientras sufro,
me he convertido en la mujer más bella del mundo.
Dolorosa, Angélica Liddell (Fragmento)
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