miércoles, junio 28, 2017

Llegaste y puedo dormir,
Tengo hambre y sonrió como jamás en la vida he sonreído
Los muertos dejaron de pasear en mi patio
Y sus murmullos desaparecen ante el sonido de tu risa
Hasta los grillos cantan canciones hermosas y ya no temo
Digan mi nombré…
Es tuyo y de nadie mas
No se en que consiste tal vez y lo más seguro es que me equivoqué en el pensar de esto, pero me cuestionó el porque la vida se dispone en ponerme lejos, de todo lo hermoso, será aprender una lección pero cual puta lección ya que os den
Las plumas de sus alas negras caían como pétalos danzando en el viento de otoño. Aquella escena parecía no tener fin. Una tras otra, pareciendo una delicada lluvia oscura que cubría la tenue luz del sol escondiéndose en el horizonte y sus rayos rojizos penetrando los pocos espacios vacíos. Extendí mis brazos y sentí el dulce roce en mi piel descubierta. Tras unos segundos no vi más que una profunda oscuridad, y silencio. La realidad se sumergía en la fantasía ¿Cuál era la línea qué los separaba? No me importó cuál era la causa de este extraño acontecimiento, como si en un sueño estuviese. Quería disfrutar, olvidar los pesares de la vida, sentir tranquilidad, esfumarme en los confines del tiempo y el espacio… Dejar de existir. Sentí que me jalaban de la espalda, cerré y abrí mis ojos esperando despertar, pero no sucedió. En la completa oscuridad, rodeada por dos alas que me abrazaban tiernamente y mi rostro contra un pecho desconocido. No sabía lo que era, pero me sentí segura, como si hubiera encontrado algo que había estado buscando durante toda mi vida.
Cuando el diablo me quiera llevar
acudirá la muerte también,
pelearan por mi alma insufrible,
ven tu y arrebátales lo que quede de mi
son tuyos mi ojos y mis brazos
es tuyo mi corazón
es tuya mi alma
la vida que tengo y mi destino,
y solo vos puede exigir el fin de mis días
el destino de los restos de lo que fui
tengo eso para ti…y cariño infinito también.

lunes, junio 26, 2017

Me gusta oír a los enamorados
demorándose hablándome prolijos
de las muchas bellezas de sus novias,
de las del cuerpo y de las del alma.
Me gusta más aún si las conozco
y yo jamás les vi tales encantos.
Asiento deslumbrado y pido más.
Soy un ciego al que explican los colores.
Pero He visto mis musas, más brillantes que las estrellas
Fumando y solo en un bar
en el centro en la calle donceles
una chica se sienta junto a mí
esta algo borracha
tienen la tele con el volumen al 50
están dando un concierto de Bauhaus
la gente de la barra
está disfrutando mucho
hombres y mujeres entre 25 y 35 años
que cantan:
“went walking through this city's neon lights”
lo están pasando realmente bien
piden más pintas de cerveza Bohemia
meten y sacan cajetillas de marlboro del bolsillo de sus camisas
miro las piernas de la chica que está a mi lado
la falda se le ha subido mucho al sentarse
dos piernas estupendas
las miro y las miro
y la chica se reduce a un par de piernas
pero entonces levanto un poco la vista y veo sus tetas
y la chica…
hey! dice
no está enfadada pero me hace saber con un gesto que es un poco más arriba
hey! digo
me pregunta por lo que hago
le respondo que soy el cantante de una banda de rock en españa
me pide que le cante una canción
pero es en español
no importa
y le canto la de 8 y medio de nacho vegas y entonces le digo que soy Nacho Vegas
los tíos de la barra se ríen fuertemente ahora
con ronquido
les faltan dientes
les sobran kilos
me invitas a una pinta de oscura?
asiente con la cabeza
va a la barra
la veo esperar su turno
vuelve con mi cerveza
me habla de un trabajo
que hace algo en alguna parte
pero no puedo oír nada
es como si alguien estuviera pasando la aspiradora justo ahí
a nuestro lado
la chica se reduce a un par de piernas
me pregunto si me dejará subir a su casa
si me acuesto con ella
tendré que dejar en buen lugar a Nacho Vegas.

sábado, junio 24, 2017

Ás veces as cousas non como queremos, ou calquera cousa son, son o que queremos, agora eu non teño nada, eo que quero, e eu non vou ter, que podo estar errado e deprimido, de súpeto, pero tan ben nesta vida, pero sorrir, porque eu e meu sentimento é certo e honesto.
Non quero que me ame, non me axudar ou eu son ou espero facer o mesmo, eu amo puro e sincero, sen valor e non significa nada ... iso é só a miña sensación, pero a miña forma de homenaxear os meus sentimentos, por suposto, tentar ser o mellor e cando se pode dicir eu te amo, pero non importa, porque a miña cousa é real.
"El caballero, en el antiguo sentido caballeresco, se hallaba indisolublemente consagrado a su orden y era incapaz, fueren cuales fueren las circunstancias, de dejar de ser un caballero. Había cosas que había contraído el compromiso tácito de no hacer ni permitir. Ni él, ni nadie en presencia suya, podía permitirse el ser cobarde, cruel, vil, ingrato, obsceno o desleal. Así, el caballero, aunque siempre respetado, era detestado a menudo. Desde luego, no era el más acomodaticio de los compañeros, y los que no eran caballeros preferían no encontrarlo en su camino."
George Santayana, El último puritano, I, 183. Cit. por José Luis Villacañas en Ramiro de Maeztu y el ideal de la burguesía en España, 2000
Incluso las quejas de los demás tienen su interés. Para ilustrar el hecho de que todos los problemas acaban llegando a él, da con una buena imagen: "¿Qué botón es el que está más usado de los ascensores?". El bajo, contesto. "Pues eso me ocurre a mí, que soy el botón que todo el mundo acaba tocando". Entonces recuerdo una imagen bellísima. En la casa de un mi tipo, viven los padres, ya mayores, de una familia muy numerosa, que conozco algo, y que ha seguido creciendo con muchos nietos. En el ascensor de ese edificio está muy erosionado el botón B, como siempre. Pero también el botón del 6º, que es donde vive esa familia. Es verlo y se pulsa el botón de un verso de Miguel Hernández: "quedando / una mujer y un hombre gastados por los besos".

viernes, junio 23, 2017

Puedes sentir el fuego como agua,
como lluvia que inunda,
como sed que se sacia,
como tormenta ardiente
que espera su calma.
Después de ese fuego que abrasa
la paz de tu mirada
no necesita palabras.
Brotan chispas que encienden mis ansias,
ponen alas al deseo
…se reavivan las llamas
Y el fuego nunca se extingue
…si lo bebes como agua
Blanco tu corazón,
como los hilos largos de tu espera
que tejen y destejen las Hades griegas.
Abejas blancas zumban en el borde de tu razón
y anidan en el espejo blanco de tu abuela.
Sueñas, luego existes;
sin estilizadas metáforas mentales no hay reloj.

Equilíbrate sobre aquella lejanía líquida
que ahoga al viajero,
La ausencia es una masa de agua fría e inabarcable;
Vamos, haz tu acrobacia sobre la línea invisible del horizonte,
aquella frontera abstracta que de los sueños te separa.
¿Quién devoró aquel camino que hacia tu inconsciente te llevaba?
En puntillas avanzas;
A ciegas
A sabiendas que el camino se va haciendo corto,
estrecho;
Y que ha de desembocar precisamente
sobre todas tus distancias.

Y la ayuda llegó
No de la forma en que imaginamos la ayuda
Pero irrumpió en la habitación como un soplo cansado, con apenas impulso, con cansancio y pesadez, con lamentos fallidos, con fe perdida, de esa que encuentras en los corazones rotos.
La agradezco porque la necesitaba.

Blanco tu corazón,
como los hilos largos de tu espera
que tejen y destejen las Hades griegas.
Abejas blancas zumban en el borde de tu razón
y anidan en el espejo blanco de tu abuela.
Sueñas, luego existes;
sin estilizadas metáforas mentales no hay reloj.

Equilíbrate sobre aquella lejanía líquida
que ahoga al viajero,
La ausencia es una masa de agua fría e inabarcable;
Vamos, haz tu acrobacia sobre la línea invisible del horizonte,
aquella frontera abstracta que de los sueños te separa.
¿Quién devoró aquel camino que hacia tu inconsciente te llevaba?
En puntillas avanzas;
A ciegas
A sabiendas que el camino se va haciendo corto,
estrecho;
Y que ha de desembocar precisamente
sobre todas tus distancias.

Y la ayuda llegó
No de la forma en que imaginamos la ayuda
Pero irrumpió en la habitación como un soplo cansado, con apenas impulso, con cansancio y pesadez, con lamentos fallidos, con fe perdida, de esa que encuentras en los corazones rotos.
La agradezco porque la necesitaba.

Hay que predicar sobre el fin
de los cuerpos que nos lideran
que dejaron a su alma
apoderarse de vanas glorias
solo para poseer estados.
Todos esos mortales
esperarán al pie de la hoguera
gimiendo con impotencia
la pérdida de los placeres terrenales.

Llorarán, sobre sus tumbas
con la danza de la muerte
el fuego los consumirá
y sus ropas se harán cenizas.
Fuego.

Siento que cada medio día, buceo en el fuego. Me sumerjo en una tempestad de llamas que me abrasa, que me despelleja por dentro.
Las corrientes de convección me arrastran al fondo del averno. Siento como unas pesadas cadenas de plomo hirviente, me retienen privándome de libertad.

Es el recuerdo que me acecha y me inmoviliza en esa hoguera expiatoria del sufrimiento.

Y el bálsamo de la noche.
Qué diferente del invierno.

La noche, con su refrescante aliento, devuelve la vida a mis calcinados miembros.
Regresan los sentidos a mi cuerpo:
Olfato, para oler la suave fragancia del jazmín; vista, para contemplar en el recuerdo las sutiles curvas de tu lejana topografía; oído, para gozar con tu presencia, con tu razonamiento; y tacto, para no perderme nunca en la oscuridad agarrándome a cada pliegue de tu deseado cuerpo.
Bajo ti, majestad azul y tenebrosa,
sultana coronada
de sombrías estrellas, ataviada

en mar y en recuerdos,
allí se cruzan las olas heladas.
Tu diamante es la luna –
la llave de tu arco –
allí donde tu belleza se retrata, y a su lado,
tu mirada.

Y allí donde se pierde todo norte,
más allá de donde estoy,
todavía reinarás, poderosa,
tu dominio de siglos.

Viste caer, bajo la tela de tu traje,
de las almas más valientes
que han nacido.
Viste pasar por las calles de tu ciudad
insignificante e irresistible,
en ti entrañada y de ti engendrada,
una panoplia de almas marchitas,
un apoteosis de vidas y mirares.

Y allí estarás, donde te veo,
siempre sobre este puente, inalcanzable,
inaudita, inverosímil, insólita, inmuta, impertinente, imperturbable,
y yo, indigno de ser inspirado,
te miro,
respiro,
y te dedico estos versos.
Puedes sentir el fuego como agua,
como lluvia que inunda,
como sed que se sacia,
como tormenta ardiente
que espera su calma.
Después de ese fuego que abrasa
la paz de tu mirada
no necesita palabras.
Brotan chispas que encienden mis ansias,
ponen alas al deseo
…se reavivan las llamas
Y el fuego nunca se extingue
…si lo bebes como agua
Os invoco Brujas, venid a mi venid al coven...
Fuego.
Siento que cada medio día, buceo en el fuego. Me sumerjo en una tempestad de llamas que me abrasa, que me despelleja por dentro.
Las corrientes de convección me arrastran al fondo del averno. Siento como unas pesadas cadenas de plomo hirviente, me retienen privándome de libertad.
Es el recuerdo que me acecha y me inmoviliza en esa hoguera expiatoria del sufrimiento.
Y el bálsamo de la noche.
Qué diferente del invierno.
La noche, con su refrescante aliento, devuelve la vida a mis calcinados miembros.
Regresan los sentidos a mi cuerpo:
Olfato, para oler la suave fragancia del jazmín; vista, para contemplar en el recuerdo las sutiles curvas de tu lejana topografía; oído, para gozar con tu presencia, con tu razonamiento; y tacto, para no perderme nunca en la oscuridad agarrándome a cada pliegue de tu deseado cuerpo.

sábado, junio 17, 2017

Soy quien
Soy un ser marginado,
diferente solitario,
una criatura de dos mundos,
y en ninguno aceptado
Impregnado de esta soledad y melancolía
propia de los outsiders.
el cronófago, que avanza proyectando las garras de sus hórridas patas de modo que marca los segundos y devora el tiempo al abrir y cerrar la boca que luce temibles colmillos que más que devora el tiempo pareciera dispuesto a devorar la humanidad. Esta terrible criatura abre y cierra los ojos de una manera que hipnotiza a los espectadores. Los movimientos de esta langosta generan destellos de luces azules que viajan por la esfera hasta detenerse en la hora exacta.
Vengo cantando a la muerte
serenata pidiendo un beso de verdad
para que la noche no me sea lenta y sea un tornado mágico y fugaz
te espero sentado en mi tumba
frente a las flores de mi funeral
mi niña triste ahijada de dios
para encontrarnos siempre a perpetuidad…


TE AMO