jueves, julio 13, 2017

Y en vez de flores hoy tus besos
endulzarán el té de mi almuerzo
y no me voy a ocupar
de si dirán la verdad.
Dame más
dame más.
Y quizá el día de mi entierro
cubre con ellos mi pecho
y así podré descansar
por toda la Eternidad.

martes, julio 11, 2017

Melusina atrapada en la seda que hila la araña oscura
de mi corazón
hada de cristal
con tus tres muñecas de porcelana antigua en el regazo,
libélula feroz y serpiente cobra verde.
Melusina en Lusignan
las aves extrañas,
las bestias feroces,
los peces alados
y los que viven en lo más profundo de los mares,
los demonios y los arcángeles,
los árboles de mayo.
Melusina
princesa de los siete cántaros llenos de polvo de oro
y bayas de rubí
voz de las mandrágoras,
princesa coronada de rosas rojas,
hechicera Morgana con su espejo negro
donde gotea lento el mercurio.
Luz de la vía láctea
sol rojo sangre
en tu cabellera desatada al viento.
Melusina
hermana recobrada
ven,
dame la mano
vamos a construir el sueño de los castillos.
Retomando a las brujas -unas palabras finales-...
Con las brujas reducidas a cenizas, también muere con ellas una parte importante del imaginario de una época, donde la magia, tanto la culta como la ceremonial, debido a que se apoyaban ambas en lo analógico, conducían al hombre a un mejor conocimiento de la naturaleza humana y el mundo. La cultura siempre cobra sus respectivas víctimas, y las brujas pagaron la cuota del esplendor del hombre del Renacimiento que no buscaba sino la grandeza espiritual e intelectual sin saber que para ello tendría que sacrificar la parte de su razón ajena a la uomo universalestudia humanitatis,y que por ello fue considerada como la faceta animal y maldita.
La represión produce inevitablemente un discurso, como nos enseña Foucault. Un discurso memorialista omnipresente, inclusive excesivamente público que genera olvido. En ese punto es cuando el foco intenso en la memoria del pasado puede bloquear nuestra imaginación del futuro y crear una nueva ceguera sobre el presente. Por ello estamos obligados a pensar y repensar lo heredado, a pensar la historia a contrapelo, fijando la atención en aquello que aparece tímido y silencioso, en las rupturas que pueden conducir por inéditos derroteros que acerquen, que franqueen la entrada a la verdad entre los aparentes residuos y desperdicios, no para que sean solo reciclados, sino para hacerlos personajes patentes que no serán los nuevos protagonistas de la historia, sino que en el uso no unívoco que se les dé, vendrá el devenir del sentido en otra cosa.
Considerar tan poético el insomnio es todo un síntoma. El insomnio tiene que ver con la vigilia, frente a los vagarosos sueños, y eso está muy bien; pero que no apostemos por el despertar fresco y descansado nos indica que todavía relacionamos lo literario con lo patológico, lo nervioso, lo oscuro y lo pesado. Hay que romper, si no ya con el insomnio, sí con su torpe prestigio. El Insomnio esta sobrevalorado, envido a los que pueden dormir...
Este síndrome de héroe que infecta el cuerpo
por momentos sirve para
ablandar a la criatura que habita en el corazón,
ella es al mismo tiempo víctima y monstruo,
alteridad diferencial penalizada en la humanidad
con la marginación de una soledad sin significado,
aislado y acorralado,
invente una vida artificial majestuosa
como si fuera la figura de un rebelde demonio cautivador,
ocultando la cara del monstruo caótico
contrastado en la sociedad,
estoy deshumanizado de nacimiento
con un drama de incomunicación
es injusta esta incomprensión,
la marginación y el ensañamiento
sin motivo que se van repitiendo en la espiral
monstruo considerado por la forma y físico
atormentado por la maldición
condenado a vivir por las consecuencias de la monstruosidad
una vida sin tolerancia, comprensión
y llena de tratos cobardes y frialdad de amor…

lunes, julio 10, 2017

En noches, como esta, cuando cae la lluvia sin parar, me acuerdo de esta canción, que marca pautas y llagas, porque también recuerdo, la ausencia,la soledad, la calle vacía y los rostros, que ya no están, porque también soy un fantasmas, y llueve en soledad...
Estás aquí, estáis aquí
Ahora mismo estáis aquí
No puedo veros pero sé que estáis aquí
Estáis aquí, estáis aquí
En La ciudad y en Berlín,
en el Dolores, en Barcelona
o en Madrid,
a la vuelta de mi habitación,
cerca viajando en metro,
a la mitad de mis pensamientos,
Estáis callados pero sé que estáis aquí

Desnudo me voy a lanzar
Siempre río abajo hasta que llegue al mar
Y que la o o o ola esencial
Y el ve ve ve ve vendaval
Me lleven donde estáis
Aprender a decir adiós sin palabras
pensar que mi amor fue atisbo
un radiante fulgor en la noche mas oscura
nunca pretendí ser el consejero o la razón
se que nunca seré guardián o sueño deseado,
ni la noche que cubre del frio los sueños,
tantas horas
que se vivieron un segundo
sin una nueva primera vez,
centenares de lágrimas cantan
para aprender a decir Adiós,
clara y lucida visión de la esperanza en el mundo
cual costas de Grecia dónde termina el orbe,
palpo con las manos el fin del mundo
no mas palabras…
ni una sola voz
robándose el silencio
eternamente callados
por la inconsistencia de no existir
tan suficientemente útil para pintar horizontes
solo despedidas
prolongándose en el matiz violeta del alba en mi
hora azul.
Hay que predicar sobre el fin
de los cuerpos que nos lideran
que dejaron a su alma
apoderarse de vanas glorias
solo para poseer estados.
Todos esos mortales
esperarán al pie de la hoguera
gimiendo con impotencia
la pérdida de los placeres terrenales.
Llorarán, sobre sus tumbas
con la danza de la muerte
el fuego los consumirá
y sus ropas se harán cenizas.

domingo, julio 09, 2017

En la edad media el nombre tiene mucha importancia, uno es su nombre, un caballero es su nombre, tanto así que una de las aventuras de Sir Gawaine es ir recuperar su nombre robado, se sabe que todo vale por el peso del nombre y significa eso, siempre será mi alegato a favor de las etimologias, además hoy encontré este poema sobre la importancia del nombre.
Lo que soy después de todo
¿Qué soy, después de todo, más que un
niño complacido con el sonido
de mi propio nombre? Lo repito una y otra
vez,
Me aparto para oírlo y jamás me canso de
escucharlo.
También para ti tu nombre:
¿Pensaste que en tu nombre no había otra
cosa que más de dos o tres inflexiones?
Walt Whitman
Miedo al fuego ardiente, miedo a la ceniza
a ser polvo de raíz vieja
seré un trozo más de un árbol
quemándose en la angustia de los cantos
de las aves muriendo
escucha los lamentos sus trágicas quejas
la ciudad está podrida…

Desesperadamente alegres
gritos de gentes que se quiebran constantemente
aire vació, casa vacías, bosques vacíos, cabezas vacías
desesperadamente alegres
Un poco mas de mi como
un fino polvillo de raíces
trituradas de algún árbol muy joven madera
desperdiciada en el fuego de la cólera
no sabrás nunca de qué forma
grité tu nombre en todos los días
que estuve yo y yo
Desesperadamente alegres
gritos de gentes que se quiebran constantemente
aire vació, casa vacías, bosques vacíos, cabezas vacías
desesperadamente alegres
...per essenhar lors aymadors per qual maniera devon amar. Et ab aquel entendemen. E de qual amor. E per refrenar los fols aymadors. Et per ostar lors avols amors e lors avols deziriers els dezonetz movemens. Quar degun temps lunhs bos trobadors que sia estatz lials amayres. No
sentendec. En avol amor. Ni en dezonest dezerier. E car aquestas Leys damors son fachas per doas cauzas especialmen. Entre las autras. La una per essenhar los noels dictadors per qual maniera sapian dictar en Romans. E la segonda per refrenar los fols aymadors e per ostar et esquivar lors dezonestz e no legutz deziriers
Tras la ruina del estado visigodo, los israelitas irrumpieron nuevamente en España de la mano de los musulmanes; comenzó entonces la época dorada de judíos españoles… se instalaron por doquier y prosperaron por todas partes. Encontraron un ambiente de tolerancia, característica de los árabes en sus conquistas.
Con esos cielos desgarrados en los labios
mueren muchos pensando en un día
que acabó sobre mesas verdes
y platos fríos
de jamón rosado
con un suspiro.

Pero su amor se ha perdido
como el viento que envuelve
los pies de árboles podridos
en el blanco de la nieve del Norte.
Su amor se ha perdido
en bosques sombríos
que envejecen entre sollozos de corzos extraviados
de nube en nube.
Thomas Bernhard. IN HORA MORTIS BAJO EL HIERRO DE LA LUNA. DVD ediciones, 2000.
Esas personas que ven todo tan naif que nada se toman en serio a veces me dan envidia pero siempre me dan flojera, no se puede confiar en ellos porque son los primeros que dicen estar allí y siempre son los primeros en darte la espalda
Silencio
Así como del fondo de la música
Brota una nota
Que mientras vibra crece y se adelgaza
Hasta que en otra música enmudece,
Brota del fondo del silencio
Otro silencio, aguda torre, espada,
Y sube y crece y nos suspende
Y mientras sube caen
Recuerdos, esperanzas,
Las pequeñas mentiras y las grandes,
Y queremos gritar y en la garganta
Se desvanece el grito:
Desembocamos al silencio
En donde los silencios enmudecen.
cuando no importa mas lo que tienes que decir y lo que sientes, es mejor a sincerarse con uno y asumir que jamas importo eso, y que nunca importara, nadie escucha a los locos, nadie les quiere cerca...por eso el auto encierro emocional, que nuca trasgrede

sábado, julio 08, 2017

La gente no quiere saber por qué pasó nada, sólo qué pasó y que el mundo está lleno de imprudencias, peligros, amenazas y mala suerte que a nosotros nos rozan y en cambio alcanzan y matan a nuestros semejantes. Se convive sin problemas con mil misterios irresueltos que nos ocupan diez minutos por la mañana y a continuación se olvidan sin dejarnos escozor ni rastro. Precisamos no ahondar en nada, que se nos desvíe la atención de una cosa a otra y que se nos renueven las desgracias ajenas, como si después de cada una pensáramos: 'Ya, qué espanto, ¿de qué horrores nos hemos librado?' A diario necesitamos sentirnos, por contraste, supervivientes inmortales

  En nuestra verdadera y dichosa esencia de mente sabemos que todo está bien para siempre y para siempre y para siempre… escucha el silencio dentro de la ilusión del mundo, y recordarás la lección que olvidaste. Todo es una sola vasta cosa despierta. Nunca realmente nacimos, nunca realmente moriremos. No tiene que ver con una idea imaginaria de un ser personal otros seres, muchos seres en todos lados: ser es sólo una idea, una idea mortal. Aquello que pasa hacia todas las cosas es una sola cosa. Es un sueño que ya acabó.
En los siglos XVII y XVIII se llamaba refresco al alimento moderado o refrigerio que se tomaba para reparar fuerzas o a modo de colación. Había un refresco sencillo compuesto de queso y vino. Era propio de gente del campo. Otro tipo, más refinado, se servía con bebidas frías, dulces y chocolate. El beber frío era obligado y muy del gusto de todos los españoles de la época, muy dados a frecuentar las botillerías. La polémica sobre si era bueno o perjudicial ingerir bebidas heladas se mantuvo durante siglos. Para enfriar las bebidas se traía nieve de las sierras cercanas y se vendía en los mercados -como producto de primera necesidad y a precios populares- durante el período estival. En los Anales de la Plaza de Toros de Sevilla del marqués de Tablantes se dan cumplidas referencias de los refrescos ofrecidos por los maestrantes a los invitados a los festejos taurinos. En 1730 consta que " los diputados gastaron en su balcón 50 libras de dulce a tres reales, tres garrafas de frío a 25 y otras 3 de agua clara a 3 reales". En las cuentas de 1734 se da cuenta del gasto en los siguientes agasajos: 16 arrobas de bizcochos, de diversas calidades, a 29 cuartos la libra, y ocho libras de panales de espumilla del maestro confitero José Gutiérrez. Costó el refresco 1.114 reales, a lo que había que añadir 980 más de 32 garrafas de helados. Los panales- que también aparecen en las cuentas de 1737, 1740 y 1741- eran azucarillos o panes de azúcar. En 1740 el dulce, fino o basto, procedía de determinadas confiterías y de las cocinas de algunas mujeres que lo elaboraban con especial esmero.

miércoles, julio 05, 2017

Como el mundo se rinde ante el gusano, como bajamos la cabeza ante el oscuro temor del día en que el gusano se alzará victorioso en nuestra carne y se erigirá señor de nuestro cuerpo. Pero, aunque por definición seamos ese miedo, la evidencia de nuestra naturaleza debería permitirnos recordar que somos mortal...es, y que ese es el don que nos permite atesorar cada momento como irrepetible y precioso.