lunes, agosto 28, 2017

Odio los lunes,
los viernes
y los día 13
siempre encuentro algo que me haga enmudecer
o una ingrata canción
que me señale el maltrecho camino
hacia mañana que de seguro será mejor que hoy
porque no será un lunes,
un viernes o un día 13,
odio los lunes,
los viernes y los días 13,
por que esos eran los días en que mejor estaba.
Cada cierto rato nace adentro mío un demonio
me cuesta explicarlo
esta bolita de fuego interior es como un asteroide
que deambula por la vía láctea que es mi cuerpo
se quiere mandar por mi garganta
pero se hace nudo y baja para seguir viajando
a veces intenta irse por mis manos
y yo tuerzo y tuerzo los dedos
hasta que las articulaciones se vuelven de piedra;
otras, intenta evacuar por mis pies
que se ponen helados y los tengo que destrabar
una vez cada tanto, ni idea por qué,
se me entumece todo el cuerpo
será que se quiere ir por el ombligo
pasado un tiempo, todo se termina cuando el asteroide
quiere irse por mi cerebro
el campo de fuerza que protege a mi corduraa lo pulveriza
después de eso, sale mansamente despedido
por mis ojos en forma de agua, aguita salada.

domingo, agosto 27, 2017

Pasábamos por el cementerio.
-¡Qué mal se debe estar ahí dentro!
-¡Hombre! ¿Por qué dices eso? ¡Qué pensamientos más raros se te ocurren!
-¡Ya ves!
El ciprés parecía un fantasma alto y seco, un centinela de los muertos.
-Feo está el ciprés...
-Feo.
En el ciprés una lechuza, un pájaro de mal agüero, dejaba oír su silbo misterioso.
-Mal pájaro ése.
-Malo...
-Y que todas las noches está ahí.
-Todas...
-Parece como si gustase de acompañar a los muertos.
-Parece...

Camilo José Cela (La familia de Pascual Duarte)
“¡El Oficio de difuntos! ¡Lo están cantando! ¡Lo están cantando!”
– Emilia Bazán.

sábado, agosto 26, 2017

El deseo de desaparecer, porque las cosas desaparecen, emponzoño tan atrozmente mi sed de ser que, en medio de los resplandores del tiempo, el aliento se apagaba y el ocaso de las naturaleza me envolvía con multitud de sombras. Y como veía el tiempo en todas las cosas, esperaba salvarlas del tiempo
Como un perro muerto de miedo
suelto la mordida diestra
precisa y terrible arrebato tiempos y olvidos a la muerte
Como un perro enfermo
me aferro a mi oscuridad
tan triste como y entrañable amante

Común perro sin familia
abandonado en el invierno eterno
ando disimulando la felicidad que jamás tendré
Como un perro le ladro a la luna
para espantar a la muerte
para atraer a la manada
y me canso de desafiar al destino
Como un niño juego a ser feliz
sé que un día
un buen día
el día que me muera
sabrán que ya no existe el perro
que les protegía…
Silencio…
La nada…
Sin latidos…
Sin sueños…
Sin ningún alivio…
Casi muerto…
Sin rastros de esperanzas…
Destrozado por dentro…b
Vegetando en un infierno
lleno de olvido y dolor,
donde deja una estela de recuerdos
ansiando nacer a la felicidad.
Queman en él deseos inmensos,
ganas por tener un gran amor,
pero ya está condenado
a vagar sin encontrarlo.
Dale tu mano si lo ves,
regálale un beso y un abrazo
Siempre fuiste mi espejo pero estas del lado bonito de ese lado donde los mounstros no existen yo al contrario soy el reflejo feo... Donde el espejo no es de plata.
Si hay un infierno especial para los escritores sería forzosamente contemplar sus propias obras

El estado del alma.
De eso se trata en la vida.
Lo veo por la calle,
en esa muchedumbre de miradas
que se cruzan conmigo.

Y en esas sábanas limpias.
Y en cuanto alguien habla
lo primero que yo escucho
es el tono del alma.
Y hasta en el mínimo gesto
de los cuerpos
percibo lo que ocurre dentro
de su soledad, de su silencio.
El estado del alma:
de eso se trata también en el poema,
donde cobijo mi ser
y busco la felicidad de todo.
El monstruo es un error que mancha la perfección del mundo,
Como el polvo que ensucia y es barrida,
engendro cuya deformidad confirma y halaga
nuestra cultura sobre los miembros y los órganos,
la monstruosidad antídoto para sentirse humanos;
la aberración del orden, el desvío,
la violación de la virtud generadora de fetos comidos por la putrefacción del vicio,
las dos cabezas,
las culebras emergentes de vaginas,
los cuerpos cosidos por los genes maculados,
los contrahechos,
las aleaciones de espantos y bestias,
las criaturas abisales,
el miedo, siempre el miedo a lo ignoto,
a la frontera,
a los otros que casi siempre,
una vez más, nos acercan el espejo
el monstruo está siempre en los aledaños;
nos amenaza con el caos,
pues es una ilusión del propio orden que lo agita
y muestra para apuntalar su estabilidad
el monstruo es óxido en las manos lavadas,
es esputo en una pureza únicamente sustentada en el número.

El descanso de los muertos
No me he cansado de hablar contigo,
sé que no respondes,
es tu silencio mi respuesta,
con él dialogo.
Podrías ser un muerto cualquiera,
pero no lo eres:
eres un muerto sin cuerpo,
sin tumba,
sin funeral,
sin flores y sin rezos.
Eres un vivo que nunca volvió
¿estás muerto,
acaso?
Lo estás aunque vuelvas vivo.
Gélidos y blancos son ya tus recuerdos,
es así como se recuerda a un muerto.

jueves, agosto 24, 2017

Escondemos la victoria bajo la bandera amarga de un envejecido reloj,
La frontera elástica de nuestra patria abstracta deshoja los planetas,
Ahora sé: yo soy el triunfo en una estrella inconsolable del fin del mundo.
La corona de la victoria ha perdido toda su intención circular
se alinean sus perlas y gemas en mi brazos.
Aquí nadie ha olvidado que la derrota es un ojo que cae en una profunda oscuridad.
La muerte así desde siempre objeto de reflexión y especulación para el hombre de todas las culturas a través de las manifestaciones rituales artísticas filosóficas podemos intuir cuál era la relación de las diversas culturas con tal fenómeno Ing ineludible y que consuma menos INEM ineludible informa la muerte integrado en las creencias religiosas el Suso y la relación del hombre con la muerte es una determinada cultura a través de sus textos nos lleva a mí ni mis tíos son unos de influencia interacción esto es especulación es con los pueblos que estaban en contacto en una determinada área geográfica lo que nos ofrece una riquísima información acerca del complejo de complejo desarrollo mi chico y ritual vamos en el Mediterráneo y regiones limítrofes de la antigüedad
Al menos el lenguaje no me engaña. Cuando "lo paso bien" tengo una aguda conciencia de que lo paso, esto es, de la fugacidad del tiempo en fuga irrevocable...
He de aprender a vivir con eso, todavía. Y a disfrutarlo. Este verano estoy teniendo mucho campo para entrenarme, por fortuna. Como Leonor está de vendimia, con unos horarios de emergencia nacional, me ocupo yo mucho de los niños. Y qué bien, de verdad, me lo estoy pasando. Tanto, que ya dobla el verano su última esquina.
Ayer, a cuenta de todo esto, se me ocurrió un apotegma que no valdrá mucho como poesía, pero que sí sirve para cerrar el próximo tomo de mi diario, que estoy preparando estos días, y por eso, perdón, tanta intermitencia en Rayos y truenos. No consigo estar, a la vez, mirando atrás, corrigiéndome, y hacia adelante, avanzando. Ya me pasó las otras veces: o recopilo o esparzo. Pero me despisto y me voy por las ramas. Mi lema es éste:
Como de la vid el vino,
de la vida viene el himno.
Sigo reiniciando y reseteando cosas
sin éxito
Ya le consulté a las brujas, el tarot
un cuervo, una sibila, mis muertos
al cura…

y cada uno me da un libro
al que acuden
cuando tienen que mandar a arreglar
su estado de ánimo
No sirve
Devuélvanme lo que jamás tuve;
llévense mi tiempo
Ya salí a dar una vuelta
ya me senté a leer un libro
ya dormí una siesta
ya me fui a bañar
ya me hice fan de un equipo
ya empecé una carrera
ya la dejé
ya busqué un trabajo
ya me fui de viaje
ya intenté creer - no creí
Voy a probar
pero solamente porque es la última opción
lo demás no funcionó
yo quiero resultados
Por eso mismo
Y porque racionalmente parece que funciona
voy a empezar
a coleccionar retratos de mis suicidios intelectuales
Quisiera cerrar los ojos y así suprimir temporalmente lo físico. Escucharte, tan solo escucharte. Que me hablas con esas palabras tan rebuscadas que usás, las que tan lejos me llevan, las que siempre siempre me alucinan. Que, en el momento indicado, cuando crestee la ola de sensaciones, me toques; me seduzcas, me acaricies. Que me saques la remera y después el pantalón. Que con tus dedos bajes sutilmente. Que, después de seducirme, después de desnudarme de alma me desnudes de cuerpo. Que me lleves a las partes más húmedas del paraíso.
El fin de los tiempos,
la primera señal fue la plaga de libélulas
la segunda, la invasión de los gallos que cantaban día y noche
después los fatales efectos de las bebidas carbónicas
Soñaba con signos en el cielo,
antes del amanecer salía a recorrer
la ciudad bajo el ensordecedor rugido
de los helicópteros, las farolas seguían encendidas
pero el azul tinta nocturna había desaparecido,
sustituido por el extraño color de las burbujas...
el último día, me compre un perro y lo llame exterminio..

miércoles, agosto 23, 2017

Me acuerdo cuando Laura me comento que era como la peste negra, que siempre traerla un mal a los que estaban a mi alrededor, los cercanos o los que pasaban que no importaba era algo en mi que no era mi culpa pero que enfermaba, cuando Caro, se fue, recordé eso mismo y creo que lo reafirme con Mire, cuando me dijo que era la muerte, supongo existe algo de verdad en ello, la verdad no me hago lio, no es mi culpa ni mi intención pero es una verdadera chinga cargar con pesos que ni siquiera sabia cargaba... Cosas que pienso mientras camino busco donde conseguir un piti...
Brujo, hereje, Iluminista, transgresor, grosero, demente, al borde del abismo de una intima desazón, desconcertado, perennemente insatisfecho, insolente, incorregible, astuto, revolucionario, descarado, indisciplinado, lobo solitario, depredador de los valles brumosos de mis deseos. Temerario, desordenado, caótico, insomne, abrumado por el tiempo que nace entre mis dedos. Furioso, imprudente. Una voz en mi espíritu creador. Todos los rostros del Ouroburos Sacramental que se alza en mi espíritu. Caballero.
Todos los rostros del espejo de mi memoria, entre mis dedos.
Sea un nuevo renacimiento, en mí.
El Libro del Castellano de Coucy
La leyenda del corazón comido, en la que un marido celoso se venga de su mujer adúltera, dándole a comer el corazón guisado de su amante, se fijó en la literatura cortés de la Edad Media tras una selección y asimilación de remotas historias clásicas, convirtiéndose en un motivo favorito de los escritores medievales.
Esta leyenda -que, con mayor o menor regularidad y mejor o peor fortuna en su tratamiento, ha seguido apareciendo a través de la historia de la literatura hasta nuestros días- se integró entre 1280 y 1285 en EL LIBRO DEL CASTELLANO DE COUCY (Anónimo) en la versión que, a partir de entonces, ha sido relatada y citada en innumerables ocasiones.
La leyenda del 'corazón comido', tan querida por la tradición francesa, resurgió más ligera, cuando se rumoreó que Margot de Valois (hermana del rey Carlos IX de Francia y esposa de Enrique de Navarra, posterior Enrique IV de Francia. 2ª mitad del s. XVI), llevaba siempre encima un cinturón del que colgaban los corazones disecados de sus amantes muertos (otros dicen que los guardaba en cofres junto a su cama), y que contribuyó a su fama europea como mujer extraordinariamente hermosa: la más hermosa de su tiempo, cosa que no confirman sus retratos.
En esta literatura referida al rey Arturo, se exaltan aquellos singulares personajes que tienen comportamientos ejemplares para la vida caballeresca y una actitud social modélica. El paradigma del perfecto caballero artúrico se construye a partir de un sofisticado entramado en el que entran en juego el respeto de las leyes de la corte, el mantenimiento del orden jerárquico, la consecución de los deberes caballerescos, la realización del protocolo amatorio y la ejecución de las obligaciones religiosas.