domingo, septiembre 24, 2017
En el Libro de los Eones (o de los Días), se menciona que antes de
que el tiempo fuera, el Demiurgo (Sammael Yahldabaoth) comprendió en su
Mente los Arquetipos de las cosas, los cuales siendo las Ideas perfectas
creadas en la Mente Suprema del Más Grande, del Inefable, eran
invisibles. Pero, proyectando parte de su propia Esencia, Sammael,
revistió estos Arquetipos invisibles que eran Espíritu puro, y les dotó
de Alma, a partir de su propia Alma, y entonces, dice en el Libro:
"lo invisible se hizo visible, y lo inmanifiesto, fue manifestado".
Antes de que fuera creada la materia, el Alma era el polo opuesto del
Espíritu.
Partiendo de lo anterior, el Dragón como tal, siendo el representante del Espíritu, no tiene forma, y su Presencia es un reflejo del mismo Demiurgo, quien es Sombra del Inefable. La forma con la que conocemos al Dragón es una apariencia que en símbolo viviente, traduce su Poder y su Esencia. Pero, en el mundo de las apariencias, esta imagen nos permite llegar a la Imagen Real, la cual es indefinible para los sentidos mortales; así, partimos de lo conocido hacia lo desconocido. Entonces, el que Seth "mate" a Apep (fijar, en el sentido Alquímico), indica que está yendo más allá de las apariencias, y así llega a contemplar la Verdad de lo que Es el Dragón, su misma Esencia, que es la Esencia de la Creación. Se comprende a Sí Mismo, más allá del Mundo de las apariencias, como lo que Es en Realidad, en su Imagen Real. Como Thoth-Hermes, el Dragón de Al-khem ha dicho en las Tablas de Esmeralda: "Entiende que de lo visible, sólo queda lo invisible; lo que no tiene forma es todo lo que queda de lo que tiene forma".
EL SEÑOR QUE AMABA A LOS DRAGONES
El señor Ye amaba tanto a los dragones que los tenía tallados o en pinturas por toda su casa. Cuando de esto se enteró el verdadero Dragón Celestial se puso muy contento y bajó a la Tierra; llegó a la casa del señor Ye y metió su cabeza por la puerta y su cola por la ventana. Al verlo, el señor Ye huyó despavorido, a punto de enloquecer. Esto demuestra que el señor Ye no amaba verdaderamente a los dragones; sólo gustaba de la imagen pero no del auténtico dragón. SHEN BUHAI
Partiendo de lo anterior, el Dragón como tal, siendo el representante del Espíritu, no tiene forma, y su Presencia es un reflejo del mismo Demiurgo, quien es Sombra del Inefable. La forma con la que conocemos al Dragón es una apariencia que en símbolo viviente, traduce su Poder y su Esencia. Pero, en el mundo de las apariencias, esta imagen nos permite llegar a la Imagen Real, la cual es indefinible para los sentidos mortales; así, partimos de lo conocido hacia lo desconocido. Entonces, el que Seth "mate" a Apep (fijar, en el sentido Alquímico), indica que está yendo más allá de las apariencias, y así llega a contemplar la Verdad de lo que Es el Dragón, su misma Esencia, que es la Esencia de la Creación. Se comprende a Sí Mismo, más allá del Mundo de las apariencias, como lo que Es en Realidad, en su Imagen Real. Como Thoth-Hermes, el Dragón de Al-khem ha dicho en las Tablas de Esmeralda: "Entiende que de lo visible, sólo queda lo invisible; lo que no tiene forma es todo lo que queda de lo que tiene forma".
EL SEÑOR QUE AMABA A LOS DRAGONES
El señor Ye amaba tanto a los dragones que los tenía tallados o en pinturas por toda su casa. Cuando de esto se enteró el verdadero Dragón Celestial se puso muy contento y bajó a la Tierra; llegó a la casa del señor Ye y metió su cabeza por la puerta y su cola por la ventana. Al verlo, el señor Ye huyó despavorido, a punto de enloquecer. Esto demuestra que el señor Ye no amaba verdaderamente a los dragones; sólo gustaba de la imagen pero no del auténtico dragón. SHEN BUHAI
Cuando llega la sombra que la muerte extiende ante ella como para
cerrarles los ojos, los pintores descubren que, aunque conocen la vejez,
su pintura no la conoce. Habían inventado su propio lenguaje y habían
aprendido más tarde a hablarlo: es el momento en el que parecen poder
transcribirlo todo.
Ocurre que ya no les sirve y, entonces, quieren profundizar en su plenitud para enfrentarla a la fuerza de la muerte como la habían enfrentado a la debilidad de la vida. La voz del infinito se torna apremiante cuando adopta el timbre fúnebre…
Ocurre que ya no les sirve y, entonces, quieren profundizar en su plenitud para enfrentarla a la fuerza de la muerte como la habían enfrentado a la debilidad de la vida. La voz del infinito se torna apremiante cuando adopta el timbre fúnebre…
sábado, septiembre 23, 2017
Pues me vale madre, lo que suceda lo que se piense, te quiero y te
extraño y simplemente me importas, no importa, no estés o te encuentres
tan lejos, lo que siento es rea y no voy a guardármelo, siempre es
preferible decir la verdad aunque eso me traiga la muerte, no soy un
cobarde y sigo de pie y si es necesario moriré atado como lo hizo
Cúchulainn
¿Puedes flotar por el universo de tu cuerpo
sin extraviarte?
¿Puedes disolverte poco a poco?
sin extraviarte?
¿Puedes disolverte poco a poco?
¿Descomponerte?
¿Puedes descansar
como la semilla-luz aletargada,
hundida en la tierra húmeda?
¿Puedes dejarte llevar a la deriva
como un ser unicelular
en la marisma de los tejidos blandos?
¿Puedes hundirte
en tu oscura
y fértil ciénaga?
¿Puedes
bajar en espiral
por el gran río central?
¿Puedes descansar
como la semilla-luz aletargada,
hundida en la tierra húmeda?
¿Puedes dejarte llevar a la deriva
como un ser unicelular
en la marisma de los tejidos blandos?
¿Puedes hundirte
en tu oscura
y fértil ciénaga?
¿Puedes
bajar en espiral
por el gran río central?
"Cada poema un paso hacia la muerte" Álvaro Mutis comprendió la vida a
través de la literatura y, a su vez, comprendió la muerte. La esperaba.
La esperó desde siempre, “alimentado por la savia de su desdicha”. La
esperó en el barrio de San Jerónimo, en Ciudad de México, rodeado por su
eterna máquina de escribir Smith Corona, por sus libros y sus autores,
que más que autores eran compañeros de viaje —Cèline, Machado, Mauriac,
Apollinaire, Valery Larbaud, Residencia en la Neruda y Enrique Molina—,
por sus retratos —Borges, una imagen de García Márquez en El
Espectador—, por sus gatos, como señalaba Le Monde, y su mujer, Carmen
Miracle.
Cautivante amante y amada,
deidad de muerte y vida,
incesante y ausente de lo que es,
de lo que fue y será.
deidad de muerte y vida,
incesante y ausente de lo que es,
de lo que fue y será.
Esperando a ocurrir,
infinitamente ven y llévame
donde los huesos son blancos y la carne es un puñado de gusanos,
qué necesidad existe de habitar donde no suspiran ni las tristezas.
Muerte de tela blanca,
trae en tus labios mi mortaja,
bésame que el frio lentamente asesina
los restos de la ternura
mientras danzamos en las orillas del mundo
el triste vals de otoño.
infinitamente ven y llévame
donde los huesos son blancos y la carne es un puñado de gusanos,
qué necesidad existe de habitar donde no suspiran ni las tristezas.
Muerte de tela blanca,
trae en tus labios mi mortaja,
bésame que el frio lentamente asesina
los restos de la ternura
mientras danzamos en las orillas del mundo
el triste vals de otoño.
viernes, septiembre 22, 2017
Me extingo
Como una cúspide sin altura
Como el dragón nacido sin fuego
Como un perro sin cuerdas vocales.
Me ahoga
La incertidumbre y el despecho de mi pecho
La cotidianidad de un barrio con viejos mentales
Desconocer el ‘ser’ y pretender descubrirlo sin verlo del todo
Detesto
El cielo perturbable
Lo amo, sólo por existir
Imploro las suaves clases de un entorno cálido
Los abrazos que no di y cuya idea me sostiene
Encontrarme en estado de flotación
Y
Despeñar de pronto.
No saber si la realidad era antes de la caída,
durante o, perteneciente al suelo más humano e infernal.
Alma de ayer, grande e inmortal.
Alma de hoy, negra
...me perece y precede.
Que ha sido de mí, de todo lo que planeé,
nada se cumple y no hay quien pare el reloj,
los días se van y tú no sabes si volverás
y si lo haces para qué, si todo sigue igual.
No te sorprendería, ya no hay nada en mis manos
y todo es tan rutinario, hemos perdido lo que un día
creímos cambiaría lo absurdo de nuestras vidas.
miércoles, septiembre 20, 2017
MARGARITA O LA BLANCA CERVATILLA
Romance anónimo francés
Romance francés antiguo con tintes fantásticos que André Breton debió haber incluido (y no lo hizo) en su Antología del humor negro.
Romance anónimo francés
Romance francés antiguo con tintes fantásticos que André Breton debió haber incluido (y no lo hizo) en su Antología del humor negro.
Allá pasan por el bosque.
Va la madre con la hija.
La madre canta un cantar,
pero la niña suspira.
-“¿Qué te hace suspirar?
¿Por qué lloras, Margarita?”
-“Es que sufro sin decirlo.
Soy una joven de día,
pero de noche me vuelvo
una blanca cervatilla;
condes y duques me siguen,
cazadores y jaurías,
y el que más me acosa, madre,
es mi hermano Roldanías.
Anda, pronto, madre, pronto,
dile que no me persiga,
dile que amarre sus perros
hasta que amanezca el día”.
-“Roldanías, ¿dónde tienes
tus pajes y tus jaurías?”
-“Están en el bosque, madre,
tras de blanca cervatilla”.
-“Deténlos, hijo, deténlos,
¡deténlos, por vida mía!”
Con su cuerno plateado
llama tres veces seguidas.
A la tercera llamada
cazan a la cervatilla.
-“Mandemos despellejarla
y servirla a la comida”.
Dice el que la despelleja,
bien oiréis lo que decía:
-“Tiene rubios los cabellos,
tiene el seno de una niña”.
Saca el cuchillo del cinto
y en trozos la descuartiza.
Ofrecen una gran cena
al rey y su comitiva.
-“Estamos todos reunidos;
sólo falta Margarita”.
-“Yo me senté de primera.
Empezad vuestra comida;
mi cabeza está en la fuente
y mi carne en la vajilla;
mi sangre está derramada,
fresca aun, en la cocina;
y entre ascuas, mis pobres huesos
se queman en la parrilla”.
Va la madre con la hija.
La madre canta un cantar,
pero la niña suspira.
-“¿Qué te hace suspirar?
¿Por qué lloras, Margarita?”
-“Es que sufro sin decirlo.
Soy una joven de día,
pero de noche me vuelvo
una blanca cervatilla;
condes y duques me siguen,
cazadores y jaurías,
y el que más me acosa, madre,
es mi hermano Roldanías.
Anda, pronto, madre, pronto,
dile que no me persiga,
dile que amarre sus perros
hasta que amanezca el día”.
-“Roldanías, ¿dónde tienes
tus pajes y tus jaurías?”
-“Están en el bosque, madre,
tras de blanca cervatilla”.
-“Deténlos, hijo, deténlos,
¡deténlos, por vida mía!”
Con su cuerno plateado
llama tres veces seguidas.
A la tercera llamada
cazan a la cervatilla.
-“Mandemos despellejarla
y servirla a la comida”.
Dice el que la despelleja,
bien oiréis lo que decía:
-“Tiene rubios los cabellos,
tiene el seno de una niña”.
Saca el cuchillo del cinto
y en trozos la descuartiza.
Ofrecen una gran cena
al rey y su comitiva.
-“Estamos todos reunidos;
sólo falta Margarita”.
-“Yo me senté de primera.
Empezad vuestra comida;
mi cabeza está en la fuente
y mi carne en la vajilla;
mi sangre está derramada,
fresca aun, en la cocina;
y entre ascuas, mis pobres huesos
se queman en la parrilla”.
Que
delicia es enamorarse de fugaces luces de estrellas cayendo a la tierra
de los muertos aunque sea un instante un momento que parece mentira
porque todo esta en contra aun así se que vale la pena la sonrisa la
alegría el desamparo y el dolor también bendita luz que llegas a
obsequiarme un instante aunque sea sólo para mi sera mi lindo secreto
Tenme piedad, oh Dios, según tu amor,
por tu inmensa ternura borra mi delito,
lávame a fondo de mi culpa,
y de mi pecado purifícame.
Pues mi delito yo lo reconozco,
mi pecado sin cesar está ante mí;
contra Ti, contra Ti solo he pecado,
lo malo a tus ojos cometí.
por tu inmensa ternura borra mi delito,
lávame a fondo de mi culpa,
y de mi pecado purifícame.
Pues mi delito yo lo reconozco,
mi pecado sin cesar está ante mí;
contra Ti, contra Ti solo he pecado,
lo malo a tus ojos cometí.
Por que aparezca tu justicia cuando hablas
y tu victoria cuando juzgas.
Mira que en la culpa ya nací,
pecador me concibió mi madre.
Mas Tú amas la verdad en lo íntimo del ser,
y en lo secreto me enseñas la sabiduría.
Rocíame con el hisopo, y seré limpio,
lávame, y quedaré más blanco que la nieve.
Devuélveme el son del gozo y la alegría,
exulten los huesos que machacaste Tú.
Retira tu faz de mis pecados,
borra todas mis culpas.
Crea en mí, oh Dios, un puro corazón,
un espíritu dentro de mí renueva;
no me rechaces lejos de tu rostro,
no retires de mí tu santo espíritu.
Vuélveme la alegría de tu salvación,
y en espíritu generoso afiánzame;
enseñaré a los rebeldes tus caminos,
y los pecadores volverán a Ti.
Líbrame de la sangre, Dios, Dios de mi salvación,
y aclamará mi lengua tu justicia;
abre, Señor, mis labios,
y publicará mi boca tu alabanza.
Pues no te agrada el sacrificio,
si ofrezco un holocausto no lo aceptas.
El sacrificio a Dios es un espíritu contrito;
un corazón contrito y humillado, oh Dios, no lo desprecias.
¡Favorece a Sión en tu benevolencia,
reconstruye las murallas de Jerusalén!
Entonces te agradarán los sacrificios justos,
--holocausto y oblación entera--
se ofrecerán entonces sobre tu altar novillos.
y tu victoria cuando juzgas.
Mira que en la culpa ya nací,
pecador me concibió mi madre.
Mas Tú amas la verdad en lo íntimo del ser,
y en lo secreto me enseñas la sabiduría.
Rocíame con el hisopo, y seré limpio,
lávame, y quedaré más blanco que la nieve.
Devuélveme el son del gozo y la alegría,
exulten los huesos que machacaste Tú.
Retira tu faz de mis pecados,
borra todas mis culpas.
Crea en mí, oh Dios, un puro corazón,
un espíritu dentro de mí renueva;
no me rechaces lejos de tu rostro,
no retires de mí tu santo espíritu.
Vuélveme la alegría de tu salvación,
y en espíritu generoso afiánzame;
enseñaré a los rebeldes tus caminos,
y los pecadores volverán a Ti.
Líbrame de la sangre, Dios, Dios de mi salvación,
y aclamará mi lengua tu justicia;
abre, Señor, mis labios,
y publicará mi boca tu alabanza.
Pues no te agrada el sacrificio,
si ofrezco un holocausto no lo aceptas.
El sacrificio a Dios es un espíritu contrito;
un corazón contrito y humillado, oh Dios, no lo desprecias.
¡Favorece a Sión en tu benevolencia,
reconstruye las murallas de Jerusalén!
Entonces te agradarán los sacrificios justos,
--holocausto y oblación entera--
se ofrecerán entonces sobre tu altar novillos.
Me extingo
Como una cúspide sin altura
Como el dragón nacido sin fuego
Como un perro sin cuerdas vocales.
Como una cúspide sin altura
Como el dragón nacido sin fuego
Como un perro sin cuerdas vocales.
Me ahoga
La incertidumbre y el despecho de mi pecho
La cotidianidad de un barrio con viejos mentales
Desconocer el ‘ser’ y pretender descubrirlo sin verlo del todo
Detesto
El cielo perturbable
Lo amo, sólo por existir
Imploro las suaves clases de un entorno cálido
Los abrazos que no di y cuya idea me sostiene
Encontrarme en estado de flotación
Y
Despeñar de pronto.
No saber si la realidad era antes de la caída,
durante o, perteneciente al suelo más humano e infernal.
Alma de ayer, grande e inmortal.
Alma de hoy, negra
...me perece y precede.
La incertidumbre y el despecho de mi pecho
La cotidianidad de un barrio con viejos mentales
Desconocer el ‘ser’ y pretender descubrirlo sin verlo del todo
Detesto
El cielo perturbable
Lo amo, sólo por existir
Imploro las suaves clases de un entorno cálido
Los abrazos que no di y cuya idea me sostiene
Encontrarme en estado de flotación
Y
Despeñar de pronto.
No saber si la realidad era antes de la caída,
durante o, perteneciente al suelo más humano e infernal.
Alma de ayer, grande e inmortal.
Alma de hoy, negra
...me perece y precede.
lunes, septiembre 18, 2017
El cariño de las personas es lo que realmente conforta. ¿Qué más dan
caracteres, ideologías, distintas aficiones, empecinamientos y modos de
pensar? El cariño es la clave para que las cosas funcionen, y ya nada
sea imposible. Os lo puedo asegurar.
El verso es ese puente -o ese abrazo o ese beso o ese amor- entre dos infinitudes.
La vida es ese viaje cuyo destino sólo sabe tu corazón.
El verso es ese puente -o ese abrazo o ese beso o ese amor- entre dos infinitudes.
La vida es ese viaje cuyo destino sólo sabe tu corazón.
De estar al día, de seguir la actualidad, me he ido curando con el
tiempo. Y... ¡qué alivio es estar exclusivamente al tanto de amar con
más iniciativa, de leer viejos libros, o de asomarme cuando me plazca
por la ventana de mi vida y admirar la luz o la noche!
El estado crucial de la vida, del alma, de la felicidad de la persona, es el de enamorado.
Me empeño en la literatura porque a través de ella le sonsaco algo de verdad a mi vida.
¡Qué bien se está en la sencillez!
Decía mi madre que mi verdadera vocación era de librero. Como siempre tenía razón. La vida, la vida...
El estado crucial de la vida, del alma, de la felicidad de la persona, es el de enamorado.
Me empeño en la literatura porque a través de ella le sonsaco algo de verdad a mi vida.
¡Qué bien se está en la sencillez!
Decía mi madre que mi verdadera vocación era de librero. Como siempre tenía razón. La vida, la vida...
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