miércoles, septiembre 27, 2017

Un puñado grande de arena o sal
Una vela o lamparilla blanca
Un vela o lamparilla naranja
Un vela o lamparilla roja
Un recipiente de barro
Un puñado de hojas romero y de hiedras muy trituradas
Alcohol
Cerillas de madera

Ariadna Dea lunae Reginae caeli et stellarum mysteria. Ego te hodie, in corde tuo, et accersi voco viribus ad nos perueniat. Qui enim animam ratione. Et dabo tibi animam totius mundi.
Quaeso ad hoc tempus quod virtute industriaque expandit trans fluctus et circuli vestri error. Orationes aliquas et verba mea hac.
Quaeso mihi meisque pro viribus nostris a nobis nihil impedit gaudere in corde tuo. Per hoc sacrificium humilitatis, obsecro nobis pugnam custodies te ab omni re potest nocere providimus animabus nostris, cut vias nostras, et irrita faceremus nobis errores
Pude haber creado un imperio con tu nombre,
me hubiera sido sencillo conquistar soles para que brillaran
menos que tú en la oscuridad eterna del universo,
y al domar a todos los dioses a; los nuevos,
a los viejos para que se inclinaran y te rindieran culto...
le hubiese tejido sus mortajas con los hilos del destino,
y aun así seguiría siendo
la sombra del polvo sobre el suelo...

martes, septiembre 26, 2017

L'art no és la vida.

Ni tampoc el riu que se'ns endú,
sinó una imatge immòbil d'ell mateix sobre una superfície
que corre molt de pressa i amb la qual, constantment,
la vida intenta mantenir-se al pas.
Cada poema un paso hacia la muerte, yo comprendo la vida a través de la literatura y, a su vez, comprendo la muerte. La espero. Desde siempre, me alimento por la savia de mi desdicha. La esperó la Ciudad de México, tal vez en Barna o en un Barranco de Galicia como tantas veces he soñado, pero le espero rodeado por mi música, por mis libros y mis autores, que más que autores son compañeros de viaje —Pizarnick, Panero, Cèline, Machado, Mauriac, Apollinaire, Valery Larbaud, Cave, cohen Dylan, Cash, Smith, Curtis, morrison, que son vecinos residenciales en mi castillo de la memoria, adornado por los retratos de las musas que he visto.

domingo, septiembre 24, 2017

yo hago imposibles, soy el caballero de las causas perdidas
Todo pecado es una injuria a Dios nuestro Creador y Señor, porque es una desobediencia a sus mandamientos, y eso exige un castigo.
Hay pecados privados y pecados públicos. Los privados son los que se cometen individualmente y los públicos cuando los cometen los pueblos, sociedades o naciones.
Los primeros son castigados por Dios en esta vida, y en la otra con el Infierno o el Purgatorio según la gravedad; los segundos son castigados sólo en esta vida, porque en la otra ya no existen pueblos o naciones.
Ya llega mi hora
saltaré de repente al vacío
sin conocer el estado de putrefacción de mi carne
ni cómo los gusanos socavan mis ojos
sin tregua ni descanso pienso en la muerte
eso quiere decir que mi hora está próxima..
La sabiduría délfica fue manoseada por nuestras tecnologías racionales haciéndola pasar por una invitación a la verticalización del yo. He aquí una versión horizontalizante del oráculo, quiebre del mundo, agotamiento del sujeto.
En el Libro de los Eones (o de los Días), se menciona que antes de que el tiempo fuera, el Demiurgo (Sammael Yahldabaoth) comprendió en su Mente los Arquetipos de las cosas, los cuales siendo las Ideas perfectas creadas en la Mente Suprema del Más Grande, del Inefable, eran invisibles. Pero, proyectando parte de su propia Esencia, Sammael, revistió estos Arquetipos invisibles que eran Espíritu puro, y les dotó de Alma, a partir de su propia Alma, y entonces, dice en el Libro: "lo invisible se hizo visible, y lo inmanifiesto, fue manifestado". Antes de que fuera creada la materia, el Alma era el polo opuesto del Espíritu.
Partiendo de lo anterior, el Dragón como tal, siendo el representante del Espíritu, no tiene forma, y su Presencia es un reflejo del mismo Demiurgo, quien es Sombra del Inefable. La forma con la que conocemos al Dragón es una apariencia que en símbolo viviente, traduce su Poder y su Esencia. Pero, en el mundo de las apariencias, esta imagen nos permite llegar a la Imagen Real, la cual es indefinible para los sentidos mortales; así, partimos de lo conocido hacia lo desconocido. Entonces, el que Seth "mate" a Apep (fijar, en el sentido Alquímico), indica que está yendo más allá de las apariencias, y así llega a contemplar la Verdad de lo que Es el Dragón, su misma Esencia, que es la Esencia de la Creación. Se comprende a Sí Mismo, más allá del Mundo de las apariencias, como lo que Es en Realidad, en su Imagen Real. Como Thoth-Hermes, el Dragón de Al-khem ha dicho en las Tablas de Esmeralda: "Entiende que de lo visible, sólo queda lo invisible; lo que no tiene forma es todo lo que queda de lo que tiene forma".


EL SEÑOR QUE AMABA A LOS DRAGONES
El señor Ye amaba tanto a los dragones que los tenía tallados o en pinturas por toda su casa. Cuando de esto se enteró el verdadero Dragón Celestial se puso muy contento y bajó a la Tierra; llegó a la casa del señor Ye y metió su cabeza por la puerta y su cola por la ventana. Al verlo, el señor Ye huyó despavorido, a punto de enloquecer. Esto demuestra que el señor Ye no amaba verdaderamente a los dragones; sólo gustaba de la imagen pero no del auténtico dragón. SHEN BUHAI
Cuando llega la sombra que la muerte extiende ante ella como para cerrarles los ojos, los pintores descubren que, aunque conocen la vejez, su pintura no la conoce. Habían inventado su propio lenguaje y habían aprendido más tarde a hablarlo: es el momento en el que parecen poder transcribirlo todo.
Ocurre que ya no les sirve y, entonces, quieren profundizar en su plenitud para enfrentarla a la fuerza de la muerte como la habían enfrentado a la debilidad de la vida. La voz del infinito se torna apremiante cuando adopta el timbre fúnebre…
Te cuento,
acabo de preguntarme
“¿qué estaba haciendo yo recién?"
lo pensé un momento y
me acordé que estaba escribiendo
Mientras lo hacía,
me olvidé de lo frío,
de lo malo y de lo pesado
Quizás a ti no te sirva leerme
pero a mí me funciona escribirme…

sábado, septiembre 23, 2017

¿no
soy yo también igualmente pueril, yo, desdichado a quien llaman Hamlet y El
Caballero de la Triste Figura?
Pues me vale madre, lo que suceda lo que se piense, te quiero y te extraño y simplemente me importas, no importa, no estés o te encuentres tan lejos, lo que siento es rea y no voy a guardármelo, siempre es preferible decir la verdad aunque eso me traiga la muerte, no soy un cobarde y sigo de pie y si es necesario moriré atado como lo hizo Cúchulainn
a veces se va la gente que mas quieres y el mundo colapsa y todo pierde sentido... pero recuerdas que te han heredado tanto y te han dejado al final de la caja de pandora la esperanza
Tanto miedo a la locura durante siglos
y ahora ya,
ya ahora es
ameba estornino mujer sagrada
¿Puedes flotar por el universo de tu cuerpo
sin extraviarte?
¿Puedes disolverte poco a poco?
¿Descomponerte?
¿Puedes descansar
como la semilla-luz aletargada,
hundida en la tierra húmeda?
¿Puedes dejarte llevar a la deriva
como un ser unicelular
en la marisma de los tejidos blandos?
¿Puedes hundirte
en tu oscura
y fértil ciénaga?
¿Puedes
bajar en espiral
por el gran río central?
"Cada poema un paso hacia la muerte" Álvaro Mutis comprendió la vida a través de la literatura y, a su vez, comprendió la muerte. La esperaba. La esperó desde siempre, “alimentado por la savia de su desdicha”. La esperó en el barrio de San Jerónimo, en Ciudad de México, rodeado por su eterna máquina de escribir Smith Corona, por sus libros y sus autores, que más que autores eran compañeros de viaje —Cèline, Machado, Mauriac, Apollinaire, Valery Larbaud, Residencia en la Neruda y Enrique Molina—, por sus retratos —Borges, una imagen de García Márquez en El Espectador—, por sus gatos, como señalaba Le Monde, y su mujer, Carmen Miracle.
Cautivante amante y amada,
deidad de muerte y vida,
incesante y ausente de lo que es,
de lo que fue y será.
Esperando a ocurrir,
infinitamente ven y llévame
donde los huesos son blancos y la carne es un puñado de gusanos,
qué necesidad existe de habitar donde no suspiran ni las tristezas.
Muerte de tela blanca,
trae en tus labios mi mortaja,
bésame que el frio lentamente asesina
los restos de la ternura
mientras danzamos en las orillas del mundo
el triste vals de otoño.

viernes, septiembre 22, 2017

Me extingo
Como una cúspide sin altura
Como el dragón nacido sin fuego
Como un perro sin cuerdas vocales.

Me ahoga
La incertidumbre y el despecho de mi pecho
La cotidianidad de un barrio con viejos mentales
Desconocer el ‘ser’ y pretender descubrirlo sin verlo del todo

Detesto
El cielo perturbable
Lo amo, sólo por existir

Imploro las suaves clases de un entorno cálido
Los abrazos que no di y cuya idea me sostiene

Encontrarme en estado de flotación
Y
Despeñar de pronto.

No saber si la realidad era antes de la caída,
durante o, perteneciente al suelo más humano e infernal.

Alma de ayer, grande e inmortal.
Alma de hoy, negra
...me perece y precede.
Que ha sido de mí, de todo lo que planeé,
nada se cumple y no hay quien pare el reloj,
los días se van y tú no sabes si volverás
y si lo haces para qué, si todo sigue igual.

No te sorprendería, ya no hay nada en mis manos
y todo es tan rutinario, hemos perdido lo que un día
creímos cambiaría lo absurdo de nuestras vidas.