miércoles, septiembre 27, 2017
“Una gran suerte acaba de dárseme. Bruscamente, ya no estaba sola. Hasta
entonces, los hombres que me habían interesado eran de una especie
diferente a la mía. Me era imposible comunicarme con ellos sin reserva.
Sartre respondía exactamente a mi voto de los quince años: era el doble
en quien reencontraba, llevadas a la incandescencia, todas mis manías.
Con él, podría simplemente compartirlo todo. Cuando lo conocí, supe que
nunca más saldría de mi vida”. ---- Simone de Beauvoir
Guardián del punto preciso
en que a los mantos de la Nada
se ha hilvanado el Universo:
¡Despierta mi voluntad!
en que a los mantos de la Nada
se ha hilvanado el Universo:
¡Despierta mi voluntad!
Y antes de lanzarme al viaje,
dale a mi antorcha apagada
la luz de flama dorada
que es tu creatividad.
Con el ímpetu que exprimo
de los vientos, yo te invoco:
a mi Círculo Sagrado
¡Ven, señor del plenilunio!.
Para en acto de Alta Magia,
concederle la belleza
del pétalo, a la aspereza
de mi cardo, el infortunio.
dale a mi antorcha apagada
la luz de flama dorada
que es tu creatividad.
Con el ímpetu que exprimo
de los vientos, yo te invoco:
a mi Círculo Sagrado
¡Ven, señor del plenilunio!.
Para en acto de Alta Magia,
concederle la belleza
del pétalo, a la aspereza
de mi cardo, el infortunio.
Infiernos en miradas vacías
tan llenos de la nada ignorante
reclutadora de silencios
amorfos y sin calor
y nada es suficiente ni un fin o un principio,
sólo es necesario para ver la totalidad de la vida
mirarla como mortal,
yo moriré, tú morirás hasta el sol se apagara
¿cómo podríamos amarnos si no fuera así?
tan llenos de la nada ignorante
reclutadora de silencios
amorfos y sin calor
y nada es suficiente ni un fin o un principio,
sólo es necesario para ver la totalidad de la vida
mirarla como mortal,
yo moriré, tú morirás hasta el sol se apagara
¿cómo podríamos amarnos si no fuera así?
Un puñado grande de arena o sal
Una vela o lamparilla blanca
Un vela o lamparilla naranja
Un vela o lamparilla roja
Un recipiente de barro
Un puñado de hojas romero y de hiedras muy trituradas
Alcohol
Cerillas de madera
Una vela o lamparilla blanca
Un vela o lamparilla naranja
Un vela o lamparilla roja
Un recipiente de barro
Un puñado de hojas romero y de hiedras muy trituradas
Alcohol
Cerillas de madera
Ariadna Dea lunae Reginae caeli et stellarum mysteria. Ego te hodie, in
corde tuo, et accersi voco viribus ad nos perueniat. Qui enim animam
ratione. Et dabo tibi animam totius mundi.
Quaeso ad hoc tempus quod virtute industriaque expandit trans fluctus et circuli vestri error. Orationes aliquas et verba mea hac.
Quaeso mihi meisque pro viribus nostris a nobis nihil impedit gaudere in corde tuo. Per hoc sacrificium humilitatis, obsecro nobis pugnam custodies te ab omni re potest nocere providimus animabus nostris, cut vias nostras, et irrita faceremus nobis errores
Quaeso ad hoc tempus quod virtute industriaque expandit trans fluctus et circuli vestri error. Orationes aliquas et verba mea hac.
Quaeso mihi meisque pro viribus nostris a nobis nihil impedit gaudere in corde tuo. Per hoc sacrificium humilitatis, obsecro nobis pugnam custodies te ab omni re potest nocere providimus animabus nostris, cut vias nostras, et irrita faceremus nobis errores
Pude haber creado un imperio con tu nombre,
me hubiera sido sencillo conquistar soles para que brillaran
menos que tú en la oscuridad eterna del universo,
y al domar a todos los dioses a; los nuevos,
a los viejos para que se inclinaran y te rindieran culto...
le hubiese tejido sus mortajas con los hilos del destino,
y aun así seguiría siendo
la sombra del polvo sobre el suelo...
me hubiera sido sencillo conquistar soles para que brillaran
menos que tú en la oscuridad eterna del universo,
y al domar a todos los dioses a; los nuevos,
a los viejos para que se inclinaran y te rindieran culto...
le hubiese tejido sus mortajas con los hilos del destino,
y aun así seguiría siendo
la sombra del polvo sobre el suelo...
martes, septiembre 26, 2017
Cada poema un paso hacia la muerte, yo comprendo la vida a través de la
literatura y, a su vez, comprendo la muerte. La espero. Desde siempre,
me alimento por la savia de mi desdicha. La esperó la Ciudad de México,
tal vez en Barna o en un Barranco de Galicia como tantas veces he
soñado, pero le espero rodeado por mi música, por mis libros y mis
autores, que más que autores son compañeros de viaje —Pizarnick, Panero,
Cèline, Machado, Mauriac, Apollinaire, Valery Larbaud, Cave, cohen
Dylan, Cash, Smith, Curtis, morrison, que son vecinos residenciales en
mi castillo de la memoria, adornado por los retratos de las musas que
he visto.
domingo, septiembre 24, 2017
Todo
pecado es una injuria a Dios nuestro Creador y Señor, porque es una
desobediencia a sus mandamientos, y eso exige un castigo.
Hay pecados privados y pecados públicos. Los privados son los que se cometen individualmente y los públicos cuando los cometen los pueblos, sociedades o naciones.
Los primeros son castigados por Dios en esta vida, y en la otra con el Infierno o el Purgatorio según la gravedad; los segundos son castigados sólo en esta vida, porque en la otra ya no existen pueblos o naciones.
Hay pecados privados y pecados públicos. Los privados son los que se cometen individualmente y los públicos cuando los cometen los pueblos, sociedades o naciones.
Los primeros son castigados por Dios en esta vida, y en la otra con el Infierno o el Purgatorio según la gravedad; los segundos son castigados sólo en esta vida, porque en la otra ya no existen pueblos o naciones.
En el Libro de los Eones (o de los Días), se menciona que antes de
que el tiempo fuera, el Demiurgo (Sammael Yahldabaoth) comprendió en su
Mente los Arquetipos de las cosas, los cuales siendo las Ideas perfectas
creadas en la Mente Suprema del Más Grande, del Inefable, eran
invisibles. Pero, proyectando parte de su propia Esencia, Sammael,
revistió estos Arquetipos invisibles que eran Espíritu puro, y les dotó
de Alma, a partir de su propia Alma, y entonces, dice en el Libro:
"lo invisible se hizo visible, y lo inmanifiesto, fue manifestado".
Antes de que fuera creada la materia, el Alma era el polo opuesto del
Espíritu.
Partiendo de lo anterior, el Dragón como tal, siendo el representante del Espíritu, no tiene forma, y su Presencia es un reflejo del mismo Demiurgo, quien es Sombra del Inefable. La forma con la que conocemos al Dragón es una apariencia que en símbolo viviente, traduce su Poder y su Esencia. Pero, en el mundo de las apariencias, esta imagen nos permite llegar a la Imagen Real, la cual es indefinible para los sentidos mortales; así, partimos de lo conocido hacia lo desconocido. Entonces, el que Seth "mate" a Apep (fijar, en el sentido Alquímico), indica que está yendo más allá de las apariencias, y así llega a contemplar la Verdad de lo que Es el Dragón, su misma Esencia, que es la Esencia de la Creación. Se comprende a Sí Mismo, más allá del Mundo de las apariencias, como lo que Es en Realidad, en su Imagen Real. Como Thoth-Hermes, el Dragón de Al-khem ha dicho en las Tablas de Esmeralda: "Entiende que de lo visible, sólo queda lo invisible; lo que no tiene forma es todo lo que queda de lo que tiene forma".
EL SEÑOR QUE AMABA A LOS DRAGONES
El señor Ye amaba tanto a los dragones que los tenía tallados o en pinturas por toda su casa. Cuando de esto se enteró el verdadero Dragón Celestial se puso muy contento y bajó a la Tierra; llegó a la casa del señor Ye y metió su cabeza por la puerta y su cola por la ventana. Al verlo, el señor Ye huyó despavorido, a punto de enloquecer. Esto demuestra que el señor Ye no amaba verdaderamente a los dragones; sólo gustaba de la imagen pero no del auténtico dragón. SHEN BUHAI
Partiendo de lo anterior, el Dragón como tal, siendo el representante del Espíritu, no tiene forma, y su Presencia es un reflejo del mismo Demiurgo, quien es Sombra del Inefable. La forma con la que conocemos al Dragón es una apariencia que en símbolo viviente, traduce su Poder y su Esencia. Pero, en el mundo de las apariencias, esta imagen nos permite llegar a la Imagen Real, la cual es indefinible para los sentidos mortales; así, partimos de lo conocido hacia lo desconocido. Entonces, el que Seth "mate" a Apep (fijar, en el sentido Alquímico), indica que está yendo más allá de las apariencias, y así llega a contemplar la Verdad de lo que Es el Dragón, su misma Esencia, que es la Esencia de la Creación. Se comprende a Sí Mismo, más allá del Mundo de las apariencias, como lo que Es en Realidad, en su Imagen Real. Como Thoth-Hermes, el Dragón de Al-khem ha dicho en las Tablas de Esmeralda: "Entiende que de lo visible, sólo queda lo invisible; lo que no tiene forma es todo lo que queda de lo que tiene forma".
EL SEÑOR QUE AMABA A LOS DRAGONES
El señor Ye amaba tanto a los dragones que los tenía tallados o en pinturas por toda su casa. Cuando de esto se enteró el verdadero Dragón Celestial se puso muy contento y bajó a la Tierra; llegó a la casa del señor Ye y metió su cabeza por la puerta y su cola por la ventana. Al verlo, el señor Ye huyó despavorido, a punto de enloquecer. Esto demuestra que el señor Ye no amaba verdaderamente a los dragones; sólo gustaba de la imagen pero no del auténtico dragón. SHEN BUHAI
Cuando llega la sombra que la muerte extiende ante ella como para
cerrarles los ojos, los pintores descubren que, aunque conocen la vejez,
su pintura no la conoce. Habían inventado su propio lenguaje y habían
aprendido más tarde a hablarlo: es el momento en el que parecen poder
transcribirlo todo.
Ocurre que ya no les sirve y, entonces, quieren profundizar en su plenitud para enfrentarla a la fuerza de la muerte como la habían enfrentado a la debilidad de la vida. La voz del infinito se torna apremiante cuando adopta el timbre fúnebre…
Ocurre que ya no les sirve y, entonces, quieren profundizar en su plenitud para enfrentarla a la fuerza de la muerte como la habían enfrentado a la debilidad de la vida. La voz del infinito se torna apremiante cuando adopta el timbre fúnebre…
sábado, septiembre 23, 2017
Pues me vale madre, lo que suceda lo que se piense, te quiero y te
extraño y simplemente me importas, no importa, no estés o te encuentres
tan lejos, lo que siento es rea y no voy a guardármelo, siempre es
preferible decir la verdad aunque eso me traiga la muerte, no soy un
cobarde y sigo de pie y si es necesario moriré atado como lo hizo
Cúchulainn
¿Puedes flotar por el universo de tu cuerpo
sin extraviarte?
¿Puedes disolverte poco a poco?
sin extraviarte?
¿Puedes disolverte poco a poco?
¿Descomponerte?
¿Puedes descansar
como la semilla-luz aletargada,
hundida en la tierra húmeda?
¿Puedes dejarte llevar a la deriva
como un ser unicelular
en la marisma de los tejidos blandos?
¿Puedes hundirte
en tu oscura
y fértil ciénaga?
¿Puedes
bajar en espiral
por el gran río central?
¿Puedes descansar
como la semilla-luz aletargada,
hundida en la tierra húmeda?
¿Puedes dejarte llevar a la deriva
como un ser unicelular
en la marisma de los tejidos blandos?
¿Puedes hundirte
en tu oscura
y fértil ciénaga?
¿Puedes
bajar en espiral
por el gran río central?
"Cada poema un paso hacia la muerte" Álvaro Mutis comprendió la vida a
través de la literatura y, a su vez, comprendió la muerte. La esperaba.
La esperó desde siempre, “alimentado por la savia de su desdicha”. La
esperó en el barrio de San Jerónimo, en Ciudad de México, rodeado por su
eterna máquina de escribir Smith Corona, por sus libros y sus autores,
que más que autores eran compañeros de viaje —Cèline, Machado, Mauriac,
Apollinaire, Valery Larbaud, Residencia en la Neruda y Enrique Molina—,
por sus retratos —Borges, una imagen de García Márquez en El
Espectador—, por sus gatos, como señalaba Le Monde, y su mujer, Carmen
Miracle.
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