martes, abril 24, 2018

“Es empresa de los caballeros andantes, decía don Quijote, “ deshacer tuertos y socorrer y acudir a los miserables” e imagino al hidalgo manchego montado a lomos de Rocinante acometiendo lanza en ristre contra los esbirros de la Santa Hermandad que proceden al desalojo de los desahuciados , contra los corruptos de la ingeniería financiera o, a Estrecho traviesa, al pie de las verjas de Ceuta y Melilla que él toma por encantados castillos con puentes levadizos y torres almenadas socorriendo a unos inmigrantes cuyo único crimen es su instinto de vida y el ansia de libertad.
Sí, al héroe de Cervantes y a los lectores tocados por la gracia de su novela nos resulta difícil resignarnos a la existencia de un mundo aquejado de paro, corrupción, precariedad, crecientes desigualdades sociales y exilio profesional de los jóvenes como en el que actualmente vivimos. Si ello es locura, aceptémosla. El buen Sancho encontrará siempre un refrán para defenderla.
...Digamos bien alto que podemos. Los contaminados por nuestro primer escritor no nos resignamos a la injusticia”
Goytisolo que grande eras Maestro
En la Edad Media los escribas también probaban el estado de sus cálamos antes de comenzar a marcar los abigarrados grafemas en aquellos siglos sin demasiada cultura escrita. Las pruebas en los márgenes o en los espacios en blanco de los pergaminos se denominan probatio calami sive pennae. En algunos casos el escriba dejó que su imaginación visual trazara el perfil de una figura, en las más sólo calibró la pluma con un garabatillo inocente y en alguna ocasión llegó a escarabajear alguna estrofa de su romance favorito.
Trist Sant Jordi
A veces susurran los días aullidos eternos
nos hacemos viejos como si años cayeran sobre nuestros cuerpos
angustiando la mente la locura muerde
con malévola violencia asesinando mi razón,
entiendo cómo es que la vida juega con trampas
hace perder a los justos exigiéndonos decir adiós,
pensaba que castigar mi cuerpo me hiciese encontrar un salida
llenar de fortaleza el corazón
pudiese ser una invitación amistosa al suicidio,
cuando acompaño unas lagrimas con gritos invocando
veranos en mis inviernos eternos,
reniego de la vida quiero el veneno de ese drago
hay que quitarse las ropas de Sant Jordi
lanzar la espada y la lanza a un lago olvidado,
despertar de los sueños imposibles y pedir perdón
mis razones como la vida están enganchadas en el pasado
que me es tan necesario volver a encontrar
lo que más brilla en el universo
tan fuerte como la estrella en la baraja de tarot,
ya sin nada ni la muerte tiene valor
matar dragones o el amor…

lunes, abril 23, 2018

San Jorge guerrero valeroso,
que defendiste a la princesa de la Capadocia,
al abatir con tu lanza al feroz dragón,
te solicito humildemente
que vengas en mi auxilio
y me protejas de las acechanzas del demonio,
los peligros, las dificultades, las aflicciones.

Cobíjame bajo tu manto, poderoso santo,
escóndeme de mis enemigos,
de mis perseguidores, de las envidias,
magias, hechizos y maleficios.
Protegido con tu manto,
caminare a través de los mares y la tierra,
noche y día, mes a mes, año tras año,
y mis enemigos no me verán,
no me oirán, no me seguirán.
Bajo tu protección no caeré,
no me perderé, no sangraré.
Igual que Nuestro Dios; Salvador
estuvo nueve meses protegido
en el vientre de la Virgen María,
así yo estaré protegido bajo tu manto,
teniéndote delante de mí,
armado con tu lanza y tú escudo.
Amén.
Trist Sant Jordi
A veces susurran los días aullidos eternos
nos hacemos viejos como si años cayeran sobre nuestros cuerpos
angustiando la mente la locura muerde
con malévola violencia asesinando mi razón,
entiendo cómo es que la vida juega con trampas
hace perder a los justos exigiéndonos decir adiós,
pensaba que castigar mi cuerpo me hiciese encontrar un salida
llenar de fortaleza el corazón
pudiese ser una invitación amistosa al suicidio,
cuando acompaño unas lagrimas con gritos invocando
veranos en mis inviernos eternos,
reniego de la vida quiero el veneno de ese drago
hay que quitarse las ropas de Sant Jordi
lanzar la espada y la lanza a un lago olvidado,
despertar de los sueños imposibles y pedir perdón
mis razones como la vida están enganchadas en el pasado
que me es tan necesario volver a encontrar
lo que más brilla en el universo
tan fuerte como la estrella en la baraja de tarot,
ya sin nada ni la muerte tiene valor
matar dragones o hacer el amor…

domingo, abril 22, 2018

El Cuerpo sin Órganos no hay quien lo consiga, no se puede conseguir, nunca se acaba de acceder a él, es un límite. Se dice: ¿qué es el CsO? —pero ya se está en él, arrastrándose como un gusano, tanteando como un ciego o corriendo como un loco, viajero del desierto y nómada de la estepa. En él dormimos, velamos, combatimos, vencemos y somos vencidos, buscamos nuestro sitio, conocemos nuestras dichas más inauditas y nuestras más fabulosas caídas, penetramos y somos penetrados, amamos. El 28 de Noviembre de 1.947, Artaud declara la guerra a los órganos: Para acabar con el juicio de Dios, “Pues atadme si queréis, pero yo os digo que no hay nada más inútil que un órgano”. Y es una experimentación no sólo radiofónica, sino biológica, política, que provoca la censura y la represión. Corpus y Socius, política y experimentación. Os impedirán experimentar en vuestro rincón.
El CsO: ya está en marcha desde el momento en que el cuerpo está harto de los órganos y quiere deshacerse de ellos, o bien los pierde. Interminable procesión: —del cuerpo hipocondríaco, cuyos órganos están destruidos, la destrucción ya está consumada, ya nada pasa, “la Srta. X afirma que ya no tiene ni cerebro ni nervios ni pecho ni estómago ni tripas, ya no le queda más que la piel y los huesos del cuerpo desorganizado”, esas son sus propias expresiones; — del cuerpo paranoico, cuyos órganos no cesan de ser atacados por influjos, pero también reconstituidos por energías exteriores (”durante mucho tiempo ha vivido sin estómago, sin intestinos, casi sin pulmones, con el esófago desgarrado, sin vejiga, con las costillas hechas polvo, incluso a veces había llegado a comer parte de su propia laringe,... y así sucesivamente, pero los milagros divinos siempre habían regenerado lo que había sido destruido...”); — del cuerpo esquizofrénico, accediendo a una lucha interior activa que libra contra los órganos y cuyo precio es la catatonía, y luego del cuerpo drogado, esquizoexperimental: “el organismo humano es escandalosamente ineficaz; en lugar de una boca y de un ano, que corren el riesgo de estropearse, ¿por qué no podría haber un sólo orificio polivalente para la alimentación y la defecación? Se podría obturar la boca y la nariz, rellenar el estómago y abrir directamente en los pulmones un agujero de ventilación, así tenía que haber sido desde un principio “‘; —del cuerpo masoquista, que se comprende mal a partir del dolor, porque fundamentalmente es un asunto de CsO; el masoquista se hace coser por su sádico o su puta, coser los ojos, el ano, el uréter, los pechos, la nariz; se hace inmovilizar para detener el ejercicio de los órganos, despellejar como si los órganos dependieran de la piel, sodomizar, asfixiar para que todo quede herméticamente cerrado.
- Fragmento de Cómo hacerse de un cuerpo sin órganos, Gilles Deleuze y Félix Guattari.
Cuando la noche llega, algunos dicen que nunca
ocurre nada especial.
Pero afuera, en la calle, la ciudad duerme
bajo un silencioso manto de estrellas,
el rostro pálido de la luna nos muestra
una extraña mueca dolorosa,
mientras se escuchan los aullidos de los lobos;
la niebla fría y fantasmagórica
nos dibuja una extraña silueta
que surge entre las sombras;
desde la acera un gato negro nos mira fijamente
bajo la luz amarillenta de una farola.

Y dicen que nunca pasa nada.
Todo esto a mí me parece extraordinario.
A si es como el cielo y el mar,
juntos en un mismo mundo y distantes a la vez
cielo y mar inmensos como el arte en el infinito universo
en el mar profundo se es silencio
y las palabras están apagadas,
en el cielo distante y lejano se mueven los momentos vividos,
entre actos y tormentas estos vientos los juntaron,
nos saben a recuerdos e ilusiones sentidas
hoy dormidas despertando en el sentir de la piel
si se dibuja el horizonte lejano parece fundirlos
el sol que parece juntar al cielo y el mar
como alegrías, felicidad, sueños y ternuras,
que sugiriere a simple vista la unión eterna
del cielo y el mar que des hace mucho tan lejanos son
uniéndose en una tormenta marcada
o en la paz de nuestras palabras nostálgicas
y el loco cariño desmedido entregado,
repartidos en el espacio infinito del tiempo,
hoy estamos quizás cobijados
por la tarde estela del tiempo que hace que pierda la calma
solo queda un poco de estas ilusiones dormidas
y siempre el recuerdo antiguo de las leyendas de cuando
cielo y mar fueron uno y todo, todo se multiplicó.
La historia de Tristán e Isolda es la historia de un amor arrebatado con un final infeliz; la de Píramo y Tisbe también. Ambas historias nos cuentan que cuando el amor es una pasión avasalladora, la muerte es su consecuencia lógica: un final trágico y una culminación extática... y es por eso que el amor intenso que tengo me lleva a la muerte, gracias por este don, por saber que moriré por la única cosa que es digna, morir el amor...
“Una procede a modo de súplica, obligando a obrar por respeto a las cosas sagradas, la otra, en cambio, a modo de compulsión. La primera no se puede usar respecto de los demonios, exige cierta manifestación de benevolencia y amistad que nunca es lícito tenerla con ellos. En cuanto a la segunda, puede ser lícito en unos casos usarla y en otros no...podemos, pues, conjurar a los demonios por el poder del nombre de Dios, arrojándolos fuera de nosotros como a enemigos declarados, a fin de evitar los daños espirituales y corporales que nos puedan venir de ellos...no es lícito, en cambio, conjurarlos para aprender y obtener alguna cosa por su medio, ya que con esto estableceríamos relaciones con ellos...los nigromantes utilizan los conjuros e invocaciones a los demonios para aprender y alcanzar alguna cosa de ellos. Esto, según lo que llevamos dicho, no nos está permitido".AQUINO, Santo Tomás de, Suma Teológica
Lejos de melancolías y de lavadoras.
Por favor, nada de caras mortecinas,
y de esa mirada que se arrastra
por las paredes, hasta quedarse quieta
en la nostalgia de una ventana, o de un libro
de Eça de Queirós -es "El primo Basilio".

¡Fuera, fuera! Yo no estoy aquí
(el pasillo se pone oscuro
y ya no queda nadie en los espejos),
y os juro que no es domingo,
y que el cielo no amenaza tristeza.
Lejos, estaré por B..., o quizá
en alguna casa naranja -o fucsia- de M...,
o amando a mi muerte en la Provenza
(sin dar más explicaciones).
Es definitivo: nos hemos ido.
Que nadie me espere mañana.
Desde este poema os digo
que a partir de ahora ya nada será lo mismo.
Lector, sé discreto,
esto debe de quedar entre nosotros.
El mundo agoniza y necesita Héroes y yo me preocupo por el vació en mi corazón, los héroes están solos, nadie ama a los héroes, es verdad que una delgada línea divide al monstruo del Héroe, yo con dos caras la del hombre y la del mounstro, en ambas le soy fiel al heroísmo. Es un deber ser…y el sacrificio personal por el bien común, porque en ello se encuentra tu felicidad

sábado, abril 21, 2018

La educación literaria, activa en nosotros aquello que, en ciertas ocasiones, se niega o no puede despertar por medio del discurso racional. Muchas personas quisieran creer que la naturaleza humana es tan racional que no necesita sino palabras claras y números para entender las cosas y vivir feliz. Hay gente que no puede dialogar si no se le dan definiciones claras. Sin embargo, los que nos inclinamos a creer que somos por principio imperfectos, más bien propensos a ser irracionales, buscamos en la educación literaria un camino no sólo más agradable, sino accesible para aprender sobre nuestra propia naturaleza. Esto también lo podemos hacer con otras disciplinas artísticas, pero la educación literaria ofrece facilidades que parecen insuperables. Para leer fábulas, cuentos, mitos, novelas o poemas no necesitamos asistir a galerías, disponer de un horario, vestir de gala o comprar boleto de entrada, un libro basta; en cambio, todo acercamiento a la literatura exige de nosotros algo crucial: que impliquemos la totalidad de nuestro ser de tal modo que las ideas y las pasiones de sus líneas nos afecten, se hagan nuestras y nos permitan construir nuevos horizontes desde los que podamos ver al mundo con nuevos ojos.
Ayer fui malo,
un asesino,
perverso que disfruta sentir el calor de la sangre
mostrar sus cortadas,
que gusta del morbo de usar una cadena en la cama...
hoy fui más allá del mal,
fui la ingenuidad,
la locura,
la maldita soledad,
el imbécil...
una máscara sin forma ni color,
el adjetivo tirado que siempre se olvida,
hoy soy yo
signifique lo que signifique eso,
aunque nada de ello importe,
no puedo hacer mas
mi decepción e impotencia
pueden mas ya perdí y fracase,
ayer cuando fui el mal….


el poeta Sa‘īd ibn Ŷūdī de Elvira, prototipo del caballero árabe, donjuán empedernido, que se describe a sí mismo con los siguientes versos:
No hay cosas más agradables que:
beber del cuello de la botella,
dejando la copa en la bandeja;
la reconciliación tras los reproches
y enviar recados de amor con la mirada.
He recorrido, como corcel en carrera libre, el amor,
sin que los cambios de la suerte,
hayan frenado mi cabalgada.
No me ha doblegado la amenaza de la muerte en el combate,
como me ha doblegado el yugo del amor sobre mi cuello.

Y, sin embargo, es capaz de expresar también el amor cortés en su tópico del amado desconocido y adorado de forma beckeriana, como a Dios ante el altar:
Al oírte, el alma se me escapa del cuerpo
y mi corazón se consume de dolorosa tristeza.
He dado mi espíritu a YaGrafíahān y a su recuerdo,
aunque nunca la vi, ni me vio ella a mí tampoco.
Yo me considero ante su nombre, con los ojos en lágrimas,
como un monje que reza ante una imagen.

miércoles, abril 18, 2018

Soy —pero a quién le importa, quién sabe lo que soy,
Como a un vago recuerdo me apartan mis amigos;
Soy el que se alimenta con sus propios pesares,
Que suben y se esfuman en multitud de olvidos,
Sombras en los ahogados espasmos del amor,
Y sin embargo soy, semejante a vapores

Lanzados a la nada del desprecio y del ruido,
Al océano vivo de los sueños despiertos,
Donde no hay ni sentido de la vida ni dichas,
Sólo el vasto naufragio de las cosas que estimo;
Y hasta lo más querido —aquello que más amo—
Extraño me es —por cierto, más extraño que todo.

Anhelo esas regiones no holladas por el hombre;
Un lugar en que nunca sonrió o lloró mujer;
Para vivir allí con Dios, mi Creador,
Y dormir dulcemente como dormí de niño:
Yacer sin molestar y sin ser molestado;
Hierba debajo —arriba, la bóveda del cielo.

martes, abril 17, 2018

on peut toujours choisir d'être mieux
convertir l'ombre sombre
dans une maison ...
El diagnóstico del tipo de hemofilia y su nivel de gravedad se hace mediante la historia clínica y un análisis de sangre para la medición, en el laboratorio, a través de pruebas especiales de coagulación, de los grados de los diferentes factores. El objetivo es establecer la severidad de la enfermedad y decidir el tratamiento más adecuado a seguir por el paciente.
Entonces me dije: Intenta escribir algo
alegre,
algo reconfortante,
algo que pueda ayudar a una persona
que tiene cáncer o a la que ha atropellado un auto
Me puse a pensar
estuve pensando una tarde entera
y no se me ocurrió nada alegre
o estimulante
Esto es lo que les debió pasar a Panero
y a Cioran,
a Pizarnik y a Goystisolo
Por eso la gente no lee
Sólo leen los deprimidos,
para confirmar su depresión.
No lo hagas ya, deja que al menos
pasen unas horas, espera a ver.
Y tápame, no quiero enfriarme por si acaso
puedo volver a respirar.
No se está bien aquí, el frío no es normal,
y esta luz tan tenue no me ayuda a despertar.
El mundo material ya no me servirá,
pero todas mis canciones sobrevivirán.
Qué van a hacer, nunca me he maquillado
y ese traje no me está bien.
Parece ser que el sueño será eterno,
no me esperes y acuéstate, hoy no volveré.
Quiero que sepas que lo hiciste todo bien,
de lo malo ni me acuerdo ni me acordaré.
Mi mundo material ya no me servirá,
pero todas las canciones sobrevivirán.
Yo no las podré oír, pero sé que tú sí,
a dos metros bajo tierra es mejor morir.
El mundo material aquí se acabará,
pero todas mis canciones te acompañarán.