Mientras vivo, ¿vivo?
¿O se limita todo
al simulacro, a su disyuntiva?
¿Vivo o me conformo sólo
con lo que se tercia? ¿Vivo
o no vivo (aunque lo parezca)?
¿Es la inercia
lo que pienso que vivo?
¿Es mi vida sólo esto?
domingo, julio 17, 2016
Oculto detrás de sombras
engañando diásporas de luz
el suicidio poético siempre ha sido una opción,
aunque le temo a la muerte,
a la soledad de los fallecidos
es la suerte del perdedor esta vergüenza de ser feliz
estar en lo más alto a no estar en ningún sito
contando con los cuervos cadáveres en silencio,
humo que exhalas y pasa sin ser nombrado
ya he caído aunque este de pie,
soy la imagen renacentista del dolor
el fin del mundo será en la oscuridad
en medio de las hogueras y el baile de los diablos
vivimos una época muy traidora.
engañando diásporas de luz
el suicidio poético siempre ha sido una opción,
aunque le temo a la muerte,
a la soledad de los fallecidos
es la suerte del perdedor esta vergüenza de ser feliz
estar en lo más alto a no estar en ningún sito
contando con los cuervos cadáveres en silencio,
humo que exhalas y pasa sin ser nombrado
ya he caído aunque este de pie,
soy la imagen renacentista del dolor
el fin del mundo será en la oscuridad
en medio de las hogueras y el baile de los diablos
vivimos una época muy traidora.
sábado, julio 16, 2016
No era Troya,
ni la batalla de Isso,
era la gran Tenochticlan
yo estuve ahí,
no era Alexandro domando persas,
ni Aquiles ganándose la inmortalidad,
tampoco fui un protector como Héctor
pero estaba vivo sentía el calor de la hermandad,
el valor de los campeones
junto al cero y la sangre que se derramo,
los días del sitió de la ciudad,
comí y bebí de ambos frentes
la sangre de Cristo,
la de Quetzalcoalt
formando con la carne de los mortales
un dragón católico
emplumado lleno mesianismo y fin de mundo
que abrazo a una mujer morena
llamándole madre
del nuevo pueblo que consumió
superstición y mitología,
exhumando un pequeño paraíso
donde los héroes no fueron
ni guerreros o caballeros,
fueron los fantasmas
que el tiempo cultivo
en la tierra prometida…
ni la batalla de Isso,
era la gran Tenochticlan
yo estuve ahí,
no era Alexandro domando persas,
ni Aquiles ganándose la inmortalidad,
tampoco fui un protector como Héctor
pero estaba vivo sentía el calor de la hermandad,
el valor de los campeones
junto al cero y la sangre que se derramo,
los días del sitió de la ciudad,
comí y bebí de ambos frentes
la sangre de Cristo,
la de Quetzalcoalt
formando con la carne de los mortales
un dragón católico
emplumado lleno mesianismo y fin de mundo
que abrazo a una mujer morena
llamándole madre
del nuevo pueblo que consumió
superstición y mitología,
exhumando un pequeño paraíso
donde los héroes no fueron
ni guerreros o caballeros,
fueron los fantasmas
que el tiempo cultivo
en la tierra prometida…
Hoy en la obscura tristeza
exploro mi interior recordando
todo el frio que sentí sin ti
se convirtió en la mordida helada de la muerte
ficción de mis ayeres ante el inevitable futuro sin tu presencia
duele como si quisiera que el dolor me despertara de la muerte
no siento las ganas de vivir
pero me levanto aquí
sin paz ni deseo escondido saboreando la nostalgia
como si fuesen caramelos servidos en la mesa,
deambular en la noche es un invierno sin salida
como un susurro apagado digo adiós
y me devuelves la sonrisa
cada que te pienso
comprobando que siempre amanece…
exploro mi interior recordando
todo el frio que sentí sin ti
se convirtió en la mordida helada de la muerte
ficción de mis ayeres ante el inevitable futuro sin tu presencia
duele como si quisiera que el dolor me despertara de la muerte
no siento las ganas de vivir
pero me levanto aquí
sin paz ni deseo escondido saboreando la nostalgia
como si fuesen caramelos servidos en la mesa,
deambular en la noche es un invierno sin salida
como un susurro apagado digo adiós
y me devuelves la sonrisa
cada que te pienso
comprobando que siempre amanece…
lunes, julio 11, 2016
Retomando a las brujas -unas palabras finales-...
Con las
brujas reducidas a cenizas, también muere con ellas una parte importante
del imaginario de una época, donde la magia, tanto la culta como la
ceremonial, debido a que se apoyaban ambas en lo analógico, conducían al
hombre a un mejor conocimiento de la naturaleza humana y el mundo. La
cultura siempre cobra sus respectivas víctimas, y las brujas pagaron la
cuota del esplendor del hombre del Renacimiento que no buscaba sino
la grandeza espiritual e intelectual sin saber que para ello tendría
que sacrificar la parte de su razón ajena a la uomo universalestudia
humanitatis,y que por ello fue considerada como la faceta animal y
maldita.
La represión
produce inevitablemente un discurso, como nos enseña Foucault. Un
discurso memorialista omnipresente, inclusive excesivamente público que
genera olvido. En ese punto es cuando el foco intenso en la memoria del
pasado puede bloquear nuestra imaginación del futuro y crear una nueva
ceguera sobre el presente. Por ello estamos obligados a pensar y
repensar lo heredado, a pensar la historia a contrapelo, fijando la
atención en aquello que aparece tímido y silencioso, en las rupturas que
pueden conducir por inéditos derroteros que acerquen, que franqueen la
entrada a la verdad entre los aparentes residuos y desperdicios, no para
que sean solo reciclados, sino para hacerlos personajes patentes que no
serán los nuevos protagonistas de la historia, sino que en el uso no
unívoco que se les dé, vendrá el devenir del sentido en otra cosa.
Este síndrome de héroe que infecta el cuerpo
por momentos sirve para
ablandar a la criatura que habita en el corazón,
ella es al mismo tiempo víctima y monstruo,
alteridad diferencial penalizada en la humanidad
con la marginación de una soledad sin significado,
aislado y acorralado,
invente una vida artificial majestuosa
como si fuera la figura de un rebelde demonio cautivador,
ocultando la cara del monstruo caótico
contrastado en la sociedad,
estoy deshumanizado de nacimiento
con un drama de incomunicación
es injusta esta incomprensión,
la marginación y el ensañamiento
sin motivo que se van repitiendo en la espiral
monstruo considerado por la forma y físico
atormentado por la maldición
condenado a vivir por las consecuencias de la monstruosidad
una vida sin tolerancia, comprensión
y llena de tratos cobardes y frialdad de amor…
por momentos sirve para
ablandar a la criatura que habita en el corazón,
ella es al mismo tiempo víctima y monstruo,
alteridad diferencial penalizada en la humanidad
con la marginación de una soledad sin significado,
aislado y acorralado,
invente una vida artificial majestuosa
como si fuera la figura de un rebelde demonio cautivador,
ocultando la cara del monstruo caótico
contrastado en la sociedad,
estoy deshumanizado de nacimiento
con un drama de incomunicación
es injusta esta incomprensión,
la marginación y el ensañamiento
sin motivo que se van repitiendo en la espiral
monstruo considerado por la forma y físico
atormentado por la maldición
condenado a vivir por las consecuencias de la monstruosidad
una vida sin tolerancia, comprensión
y llena de tratos cobardes y frialdad de amor…
domingo, julio 10, 2016
Aprender a decir adiós sin palabras
pensar que mi amor fue atisbo
un radiante fulgor en la noche mas oscura
nunca pretendí ser el consejero o la razón
se que nunca seré guardián o sueño deseado,
ni la noche que cubre del frio los sueños,
tantas horas
que se vivieron un segundo
sin una nueva primera vez,
centenares de lágrimas cantan
para aprender a decir Adiós,
clara y lucida visión de la esperanza en el mundo
cual costas de Grecia dónde termina el orbe,
palpo con las manos el fin del mundo
no mas palabras…
ni una sola voz
robándose el silencio
eternamente callados
por la inconsistencia de no existir
tan suficientemente útil para pintar horizontes
solo despedidas
prolongándose en el matiz violeta del alba en mi
hora azul.
pensar que mi amor fue atisbo
un radiante fulgor en la noche mas oscura
nunca pretendí ser el consejero o la razón
se que nunca seré guardián o sueño deseado,
ni la noche que cubre del frio los sueños,
tantas horas
que se vivieron un segundo
sin una nueva primera vez,
centenares de lágrimas cantan
para aprender a decir Adiós,
clara y lucida visión de la esperanza en el mundo
cual costas de Grecia dónde termina el orbe,
palpo con las manos el fin del mundo
no mas palabras…
ni una sola voz
robándose el silencio
eternamente callados
por la inconsistencia de no existir
tan suficientemente útil para pintar horizontes
solo despedidas
prolongándose en el matiz violeta del alba en mi
hora azul.
En el frasco de cristal
murmura un sueño
olvidado
por los niños de ojos grises,
su opacidad amable de dulces pensamientos,
va terminándose con las paredes que tenían los nombres pintados con dolor,
jamás volverá a ser lo que fue ayer
seré más fuerte que la muerte,
mi prisión tiene el mismo rumbo que la explosión de la luz
no es un espejismo
ni hechizo maléfico
elegí mi habitación roja,
es el recuerdo de los ausentes
en la memoria de los vivos,
hermosos niños danzantes a la luz de las velas de los muertos
canten lo que será mi epitafio,
que se escriba con el color de la plata,
extraída de nuestros sentimientos
para recordarle a la Catrina
que te pertenecí en vida
y que lo hare en la muerte.
murmura un sueño
olvidado
por los niños de ojos grises,
su opacidad amable de dulces pensamientos,
va terminándose con las paredes que tenían los nombres pintados con dolor,
jamás volverá a ser lo que fue ayer
seré más fuerte que la muerte,
mi prisión tiene el mismo rumbo que la explosión de la luz
no es un espejismo
ni hechizo maléfico
elegí mi habitación roja,
es el recuerdo de los ausentes
en la memoria de los vivos,
hermosos niños danzantes a la luz de las velas de los muertos
canten lo que será mi epitafio,
que se escriba con el color de la plata,
extraída de nuestros sentimientos
para recordarle a la Catrina
que te pertenecí en vida
y que lo hare en la muerte.
sábado, julio 09, 2016
Está bien, al principio cuando comienza hablando del pecado, para entrar a justificar todo, lo cierto es que el pecado solo es una norma social y moral de la iglesia es parte del dogma y parte de los requisitos para entrar al club o permanecer a él, si bien de allí partimos, a la brujería, que a la bruja se le persigue y se le quemas por herejes no por brujas( esto en el renacimiento y principalmente por los protestantes) ya que las brujas, mujeres bautizadas deciden abandonar a dios por el diablo son herejes, cuando alguien es completamente pagano se le juzga diferente.
Me gusta que hable de la biblia el antiguo testamento y las bestias del apocalipsis, porque son referencias al mal, el diablo en la edad media toma un papel súper importante, a partir del siglo 12 donde se inventa el diablo, se le dota de el papel de antítesis de dios, es decir es la maldad en el universo y dios el bien, y como dios es la belleza lo bueno, lo estético, el diablo su contrario, es mounstroso, feo perverso y en su misma persona se ven reflejadas todas esas características, grandes miembros masculinos pechos de mujeres un par o varios pares, traseros desnudos, patas de cabra, alas de murciélago, cuernos lenguas lujuriosas etc, es todo el fenómeno, el diablo para ser el representante del mal y por ello de lso temor humanos de una epoca.
parta cuando Goya comienza a pintar al gran Cabron se hacen innumerables representaciones de el diablo como macho cabrío, estamos hablando de una segunda lucha de religiones, porque esto siempre es lucha de religiones, antiguamente esas bestias y diablos en los textos clásicos, son dioses paganos convertidos en demonios, y el macho cabrío es la herencia celta y bujeril mas vieja, el macho cabrio que no es otro más que Cernnudos, el dios de las manadas, el esposo de la diosa que da equilibrio al binomio de la creación, es uno de los dioses de las brujas, porque las brujas no adoran a una diosa adoran una diosa y un dios que a completa todo, y entonces el dios cornudo que en principio es un ciervo era adorado por los cazadores para que hubiera abundancia de comida, y cuando pasa el tiempo y las sociedades se estabilizan se dora a una cabra porque es el dios que hace que los animalitos se reproduzcan en la granja, con el tiempo las brujas que tenían una religión más o menos vigente en el renacimiento, fueron perseguidas y demonizadas, sus aquelarres comenzaron a ser fiestas de perfección lujuriosas donde el diablo en forma de gran Cabron las follaba de forma perversas y fuertes(rico la verdad) y las brujas obtenían poderes mágicos por ser sus consortes. de esa forma la religión antigua, se fue desvirtuando y dio nacimiento a una de las cosas que la humanidad tiene más presente las brujas y sus aquelarres como símbolo del mal y la noche.
Sabes con respecto a la pinturas de la pesadilla y el succubos, nunca me ah parecido relación a el diablo en concreto sino mas bien, a que el hombre no pertenece a la noche, y que en la noche habitan los mousntros, donde el estar dormido es el momento en el cual el cuerpo y el alma están mas dispuestos para ser poseídos por algún espíritu o diablo, a mi me encantan esas pinturas son una alegoría preciosa de lo que significa que se te suba el muerto encima, porque es justamente lo que se siente esa presión en el pecho que no te suelta.
Por eso tiene más que ver con una representación de los males que acechan al hombre que con el diablo en sí, al menos a mi me lo parece, que te digo del articulo es simpático, esta chulo, pero creo que hay puntos que se pudieron detallar mas e hilar más detalles, de cómo surge cada cosa y como sale otra, por ejemplo no solo es la edad media, porque demonios siempre han existido y siempre han tenido imagen en el arte, el asunto volviendo al pecado, regresamos a la idea judeocristiana del bien y el mal, que esta chido, pero entonces habría que hablar un poco más de como el diablo antes de ser ese chivo es un dragón, es una mujer, es la noche etc...
viernes, julio 08, 2016
Odio a los que desean ser felices, pues su fuerza sólo les alcanza para
desearse a sí; odio a los poetas y escritores, pues su fuerza no les
alcanza para destruir sus obras; odio a los cultivadores del cuerpo que
no han probado el deseo de arruinarse; odio a los que adoran al dios que
les promete paz, porque les promete paz, adorando más la paz que al
dios; odio a los que odian de vulgar manera, pues pocos odian por el
placer de odiar pudiendo por su fuerza del odio librarse, mas
conservándolo y aumentándolo no con miras al objeto odiado, no con miras
al sujeto que odia; cualquier sentimiento que busque crear o destruir,
es uno emanado de la debilidad.
¿Cuál la diferencia entre un discurso racional y un poema? Decir “El
agua hierve a 100 grados” es enunciar un juicio sobre el agua. Decir “El
agua que te agita los poros” es enunciar un juicio sobre el agua.
Dirán, “en el primer caso nos referimos a H2O”. Dirán “en el segundo
caso nos referimos al sudor”. Entonces discurso racional es literal, y
poema emplea metáforas.
Decir “El agua hierve a 100 grados”, es enunciar un juicio sobre el agua H2O. Decir “El agua que entristece los
pastos” es enunciar un juicio sobre el agua H2O. Dirán, “en el primer
caso el predicado “hervir a 100 grados” pertenece al agua”. Dirán, “en
el segundo caso, el predicado “entristecer los pastos” (que parezca que
los pastos lloran al estar mojados) no pertenece al agua”. Entonces
discurso racional predica propiedades apropiadas al objeto, y poema
predica propiedades apropiadas a algo distinto del objeto.
Decir “El agua hierve a 100 grados”, es enunciar un juicio sobre el
agua H2O apropiado. Decir, “El agua hierve a 100 Soles” es enunciar un
juicio sobre el agua H2O apropiado. Dirán, “en el primer caso “grados”
es un concepto convenido para medición del calor”. Dirán, “en el segundo
caso “Soles” no es un concepto convenido para medición del calor”.
Entonces discurso racional obedece a convenciones, y poema no.
Decir “El agua hierve a 100 grados”, es enunciar un juicio sobre el agua H2O apropiado y convenido. Decir “El agua moja moja, si el agua está” es enunciar un juicio sobre el agua H2O apropiado (el agua de hecho moja) y convenido (“mojar” es término convenido). Dirán, “en el primer caso el juicio se limita a referir a una propiedad del agua, una propiedad no trivial”. Dirán, “en el segundo caso hay musicalidad y la propiedad de mojar es trivial”. Entonces, discurso racional es amusical y no trivial, y poema es musical y trivial. (¿Y si yo no sé que el agua moja? ¿Y si “ser H2O” se ha vuelto igual de trivial pues muchos lo saben? Sólo quedando la musicalidad. Siempre será posible darle musicalidad a juicios racionales).
Decir “El agua hierve a 100 grados”, es enunciar un juicio sobre el agua H2O apropiado y convenido. Decir “El agua moja moja, si el agua está” es enunciar un juicio sobre el agua H2O apropiado (el agua de hecho moja) y convenido (“mojar” es término convenido). Dirán, “en el primer caso el juicio se limita a referir a una propiedad del agua, una propiedad no trivial”. Dirán, “en el segundo caso hay musicalidad y la propiedad de mojar es trivial”. Entonces, discurso racional es amusical y no trivial, y poema es musical y trivial. (¿Y si yo no sé que el agua moja? ¿Y si “ser H2O” se ha vuelto igual de trivial pues muchos lo saben? Sólo quedando la musicalidad. Siempre será posible darle musicalidad a juicios racionales).
La gente no quiere saber por qué pasó nada, sólo qué pasó y que el mundo
está lleno de imprudencias, peligros, amenazas y mala suerte que a
nosotros nos rozan y en cambio alcanzan y matan a nuestros semejantes.
Se convive sin problemas con mil misterios irresueltos que nos ocupan
diez minutos por la mañana y a continuación se olvidan sin dejarnos
escozor ni rastro. Precisamos no ahondar en nada, que se nos desvíe la
atención de una cosa a otra y que se nos renueven las desgracias ajenas,
como si después de cada una pensáramos: 'Ya, qué espanto, ¿de qué
horrores nos hemos librado?' A diario necesitamos sentirnos, por
contraste, supervivientes inmortales
En los siglos XVII y XVIII se llamaba refresco al alimento moderado o
refrigerio que se tomaba para reparar fuerzas o a modo de colación.
Había un refresco sencillo compuesto de queso y vino. Era propio de
gente del campo. Otro tipo, más refinado, se servía con bebidas frías,
dulces y chocolate. El beber frío era obligado y muy del gusto de todos
los españoles de la época, muy dados a frecuentar las botillerías. La
polémica sobre si era bueno o perjudicial ingerir bebidas heladas
se mantuvo durante siglos. Para enfriar las bebidas se traía nieve de
las sierras cercanas y se vendía en los mercados -como producto de
primera necesidad y a precios populares- durante el período estival. En
los Anales de la Plaza de Toros de Sevilla del marqués de Tablantes se
dan cumplidas referencias de los refrescos ofrecidos por los maestrantes
a los invitados a los festejos taurinos. En 1730 consta que " los
diputados gastaron en su balcón 50 libras de dulce a tres reales, tres
garrafas de frío a 25 y otras 3 de agua clara a 3 reales". En las
cuentas de 1734 se da cuenta del gasto en los siguientes agasajos: 16
arrobas de bizcochos, de diversas calidades, a 29 cuartos la libra, y
ocho libras de panales de espumilla del maestro confitero José
Gutiérrez. Costó el refresco 1.114 reales, a lo que había que añadir 980
más de 32 garrafas de helados. Los panales- que también aparecen en las
cuentas de 1737, 1740 y 1741- eran azucarillos o panes de azúcar. En
1740 el dulce, fino o basto, procedía de determinadas confiterías y de
las cocinas de algunas mujeres que lo elaboraban con especial esmero.
martes, julio 05, 2016
¿Qué no se muere de amor?
¡Qué mal! si se es la razón por la que vale la pena
morirse,
elegir la mortalidad,
porque solo siendo mortal
cada sentimiento es precioso por efímero
y por más que hagas oraciones,
peticiones, conjuros hechicerías,
se es inflamable el humor,
la sangre negra se derrama,
esta soledad sin significado,
el abandono de quién te ha jurado una amistad,
da lo mismo... mentiras, traidores todos
nada trae consuelo y ni la muerte viene a besarte
eso es no tener fortuna,
quedarse en las flores embalsamadas
atrapadas en la enredadera
se deja, se abandona,
no sin antes contemplar un último suspiro
de este mundo tan deplorable,
que el amor mantiene en sus manos
salvándolo
de todas las costumbres de la maldad
y la oscuridad palpitante.
El mundo se rinde ante el gusano,
bajamos la cabeza ante el oscuro temor del día
en que el gusano se alzará victorioso en nuestra carne
y se erigirá señor de nuestro cuerpo
aunque por definición seamos ese miedo,
la evidencia de nuestra naturaleza
debería permitirnos recordar
que somos mortal...es,
y que ese es el don que nos permite
atesorar cada momento como irrepetible y precioso.
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