viernes, septiembre 09, 2016
Luis Buñuel llegó a comentar “el cine es una herramienta para la
revolución”. Buñuel lo decía porque sabía perfectamente que el impacto
del cine sobre el público es impresionante debido a que por medio del
séptimo arte se puede llegar a difundir no sólo una ideología sino toda
una concepción del mundo.
miércoles, septiembre 07, 2016
Tengo una habitación con un techo muy alto, tengo mis fotos en la
habitación decorando este castillo de memorias, y una tabla como cama
pero no importa soñé contigo soñé comíamos pizza y al parecer antes lideraba una revolución que locura, locura estar aquí en esta habitación
colgado como una foto mas, te anyoro
- -No queremos morir todavía porque abundan los campos y los niños, las mujeres y los hombres que sueñan casi siempre en los amaneceres...- Siempre me repetía cuando miraba el fantasma de mi madre añorando a mi padre. Laura buscaba la muerte quería ir con la familia y estar feliz, nunca entendí porque su felicidad dependía de estar muerta, yo no quiero morirme sigo siendo un sueño. Cuando estábamos un día en el cementerio arreglando la tumba familiar, de pronto, justo detrás, de nosotras celebraban un entierro. Laura se levanto para ver como colocaban el ataúd dos metros bajo tierra mientras decía; "ya-ya, vámonos" yo sin responder tome las cosas y las guarde en el bolso, Laura tomo mi mano ayudándome a levantar del piso, sin detenerse ni soltarme salimos del cementerio, ya en la puerta le pregunte del porque había salido así, tan bruscamente, ella solo sonrió y no dijo nada, siguió su camino, el camino que tomábamos todos los días para ir a casa, después de pasar por el cementerio y ver a madre, recostada en ese árbol vigilando la tumba de papa.
Madre se convirtió en una ortiga
Padre se convirtió en un álamo
en lugar de esto me dijo uno
durante la cena
todo amor se nos convierte en lampazo
yo sé en lo que él se convirtió
y cómo yo me empaqueto
pero me gustaría ser la espuma
en la boquilla del clarinete
el penumbroso dinero de los ladrones
o el flaco ladrido de los perros
contra la marca de las costillas de una chaqueta.
Padre se convirtió en un álamo
en lugar de esto me dijo uno
durante la cena
todo amor se nos convierte en lampazo
yo sé en lo que él se convirtió
y cómo yo me empaqueto
pero me gustaría ser la espuma
en la boquilla del clarinete
el penumbroso dinero de los ladrones
o el flaco ladrido de los perros
contra la marca de las costillas de una chaqueta.
martes, septiembre 06, 2016
Animas llorando en la pared olvidadas
clavadas como postales para huérfanos,
entonando cantos en los sacrificios
que no valieron nada,
voy cargando las causas perdidas en mis ropas
manchando el aire con el hediondo perfume de la muerte,
idiota placer esplendido revolcar la paz y la esperanza
de un violento inexistente futuro frágil
en todos los marchitos amuletos,
o los corazones muertos
y las lagrimas de los huérfanos moribundos,
en la ciudad no cambia, nunca cambia nada
no era ni el ayer ni el mañana
pero vigilaba el universo enfrente de mis ojos,
sin aliento y sangrando de pies y manos
tengo que cerrar los ojos
ocultarme detrás de la puerta
que se abre dejando paso a los inocentes
aquellos que sufren en par por la falta del resto de su alma
mientras los de afuera, como yo,
observamos la esperanza, el amor y la felicidad
que se va y jamás se quedara,
eternamente en un todo que me es negado
por mi triste linaje monstruoso.
clavadas como postales para huérfanos,
entonando cantos en los sacrificios
que no valieron nada,
voy cargando las causas perdidas en mis ropas
manchando el aire con el hediondo perfume de la muerte,
idiota placer esplendido revolcar la paz y la esperanza
de un violento inexistente futuro frágil
en todos los marchitos amuletos,
o los corazones muertos
y las lagrimas de los huérfanos moribundos,
en la ciudad no cambia, nunca cambia nada
no era ni el ayer ni el mañana
pero vigilaba el universo enfrente de mis ojos,
sin aliento y sangrando de pies y manos
tengo que cerrar los ojos
ocultarme detrás de la puerta
que se abre dejando paso a los inocentes
aquellos que sufren en par por la falta del resto de su alma
mientras los de afuera, como yo,
observamos la esperanza, el amor y la felicidad
que se va y jamás se quedara,
eternamente en un todo que me es negado
por mi triste linaje monstruoso.
lunes, septiembre 05, 2016
La madrugada tiene un silencio absoluto
que resulta imposible
hasta de imitar en una ciudad como ésta
Se callan
los autos,
las obras en construcción,
los noticieros,
los bondis hasta el culo de gente
Todo se mueve más despacio
menos el latir de mi taquicardia, que vuela
Y recuerdo cocinar
con mi silencio en los eneros
despiertos viendo el amanecer que naufraga
y sentir qué cosa loca nadie me manda a dormir
Recuerdo acostarme a las 9 de la mañana
porque me la pasé jugando al poeta
jugando a ser artista
para despertarme a la 1 de la tarde
y seguir jugando sin siquiera almorzar
Recuerdo quedarme hasta que me doliera la espalda
platicando con ¡mis putas ausencias locas
siendo adolescentes
escuchando música y hablando de cambiar
de crecer - sin querer creciendo
Recuerdo las noches quiromancia
en las casas de los muertos
y los chicos
que hoy ya no veo
los quiero
no los entiendo
Recuerdo intentando llamar por teléfono
a alguien porque estaba triste
porque estaba preso
porque estaba
Recuerdo mi primer ataque de ansiedad
o el de pánico
besaba a la muerte en ambos
y que tuve más ansiedad
que en mi primera vez en la cama
Yo comencé a formar lo que soy
desde muchísimo antes de ser consciente
de todo eso
Lo cual me tranquiliza tanto
que ya casi me puedo ir a dormir
que resulta imposible
hasta de imitar en una ciudad como ésta
Se callan
los autos,
las obras en construcción,
los noticieros,
los bondis hasta el culo de gente
Todo se mueve más despacio
menos el latir de mi taquicardia, que vuela
Y recuerdo cocinar
con mi silencio en los eneros
despiertos viendo el amanecer que naufraga
y sentir qué cosa loca nadie me manda a dormir
Recuerdo acostarme a las 9 de la mañana
porque me la pasé jugando al poeta
jugando a ser artista
para despertarme a la 1 de la tarde
y seguir jugando sin siquiera almorzar
Recuerdo quedarme hasta que me doliera la espalda
platicando con ¡mis putas ausencias locas
siendo adolescentes
escuchando música y hablando de cambiar
de crecer - sin querer creciendo
Recuerdo las noches quiromancia
en las casas de los muertos
y los chicos
que hoy ya no veo
los quiero
no los entiendo
Recuerdo intentando llamar por teléfono
a alguien porque estaba triste
porque estaba preso
porque estaba
Recuerdo mi primer ataque de ansiedad
o el de pánico
besaba a la muerte en ambos
y que tuve más ansiedad
que en mi primera vez en la cama
Yo comencé a formar lo que soy
desde muchísimo antes de ser consciente
de todo eso
Lo cual me tranquiliza tanto
que ya casi me puedo ir a dormir
sábado, septiembre 03, 2016
Con toda esta vida me costumbre
a la nostalgia como cualquiera
se acostumbra a la cerveza o a fumar
primero con mueca de disgusto,
con el gesto arrugado y la amargura propia de vivir
en una eterna tarde de domingo;
luego, con la inercia con la que uno remueve un guiso
o besa a la nada después de ocho años de ausencias en las sabanas,
me santigüe a la tristeza, a una auténtica,
con aliento grosero, que te hace querer vivir deprisa, deprisa, deprisa,
soltar toda la adrenalina de golpe y envejecer de repente,
morir mareado, asomarse a la ventanilla de un tren en marcha
seguramente Mauricio murió, el mismo día en que nació,
mi imposibilidad de reprimir el deseo de vivir
era el motivo de mi apasionada cólera,
de mi anhelo suicida: llegar al destino lo antes posible,
trampear la naturaleza y su a veces, excesiva longevidad
siempre he sido un idiota un crío llenos de palabras,.
un olor putrefacto que se intuye tan levemente que te acostumbras a él,
como ese alimento podrido en la nevera
cuyo hedor lo impregna todo pero no consigues
identificar de dónde procede,
corazón y alma, yacían ya en el cenicero después
de haber reposado entre mis dedos como un cigarro,
la huida en círculo que te devuelve al lugar del que pretendías alejarte
desprenderse de carne y pellejo
del mismo modo en que lo haría de un traje de chaqueta y corbata,
mi evasión me hacía ser aún más humano,
desgraciadamente humano
posiblemente el último en el país de la muerte.
a la nostalgia como cualquiera
se acostumbra a la cerveza o a fumar
primero con mueca de disgusto,
con el gesto arrugado y la amargura propia de vivir
en una eterna tarde de domingo;
luego, con la inercia con la que uno remueve un guiso
o besa a la nada después de ocho años de ausencias en las sabanas,
me santigüe a la tristeza, a una auténtica,
con aliento grosero, que te hace querer vivir deprisa, deprisa, deprisa,
soltar toda la adrenalina de golpe y envejecer de repente,
morir mareado, asomarse a la ventanilla de un tren en marcha
seguramente Mauricio murió, el mismo día en que nació,
mi imposibilidad de reprimir el deseo de vivir
era el motivo de mi apasionada cólera,
de mi anhelo suicida: llegar al destino lo antes posible,
trampear la naturaleza y su a veces, excesiva longevidad
siempre he sido un idiota un crío llenos de palabras,.
un olor putrefacto que se intuye tan levemente que te acostumbras a él,
como ese alimento podrido en la nevera
cuyo hedor lo impregna todo pero no consigues
identificar de dónde procede,
corazón y alma, yacían ya en el cenicero después
de haber reposado entre mis dedos como un cigarro,
la huida en círculo que te devuelve al lugar del que pretendías alejarte
desprenderse de carne y pellejo
del mismo modo en que lo haría de un traje de chaqueta y corbata,
mi evasión me hacía ser aún más humano,
desgraciadamente humano
posiblemente el último en el país de la muerte.
domingo, agosto 28, 2016
Cada cierto rato nace adentro mío un demonio
me cuesta explicarlo
esta bolita de fuego interior es como un asteroide
que deambula por la vía láctea que es mi cuerpo
se quiere mandar por mi garganta
pero se hace nudo y baja para seguir viajando
a veces intenta irse por mis manos
y yo tuerzo y tuerzo los dedos
hasta que las articulaciones se vuelven de piedra;
otras, intenta evacuar por mis pies
que se ponen helados y los tengo que destrabar
una vez cada tanto, ni idea por qué,
se me entumece todo el cuerpo
será que se quiere ir por el ombligo
pasado un tiempo, todo se termina cuando el asteroide
quiere irse por mi cerebro
el campo de fuerza que protege a mi corduraa lo pulveriza
después de eso, sale mansamente despedido
por mis ojos en forma de agua, aguita salada.
me cuesta explicarlo
esta bolita de fuego interior es como un asteroide
que deambula por la vía láctea que es mi cuerpo
se quiere mandar por mi garganta
pero se hace nudo y baja para seguir viajando
a veces intenta irse por mis manos
y yo tuerzo y tuerzo los dedos
hasta que las articulaciones se vuelven de piedra;
otras, intenta evacuar por mis pies
que se ponen helados y los tengo que destrabar
una vez cada tanto, ni idea por qué,
se me entumece todo el cuerpo
será que se quiere ir por el ombligo
pasado un tiempo, todo se termina cuando el asteroide
quiere irse por mi cerebro
el campo de fuerza que protege a mi corduraa lo pulveriza
después de eso, sale mansamente despedido
por mis ojos en forma de agua, aguita salada.
Complicándonos el verbo
Cuando sabemos que el hombre es mucho mas, que solo eso
Sabemos que donde hay alegría se guardan lágrimas
Y donde hay tristeza se abren fantasías
Cuando sabemos que el hombre es mucho mas, que solo eso
Sabemos que donde hay alegría se guardan lágrimas
Y donde hay tristeza se abren fantasías
Porque mire y vi muchos muertos,
Gente despierta caminando sin alma
Ampliando el valor del dinero y anulando su alma
Cometiendo así mismo la peor desgracia
Gente despierta caminando sin alma
Ampliando el valor del dinero y anulando su alma
Cometiendo así mismo la peor desgracia
viernes, agosto 26, 2016
Dichoso
eres Tiresias, pues tú viste la figura desnuda de Atenea sin perecer.
Ella, pese a su pudor, sintió piedad de ti. Tú no has muerto, ni has
recibido una piel de cervato, ni te han salido cuernos encima de la
frente. Pese a que perdiste la luz de tus ojos, estás vivo. En efecto,
ella transfirió a tu espíritu el resplandor que había en tus ojos. Pero
la Arquera en su cólera es peor que la Tritogenia. ¿Ojalá huiese tenido
una suerte semejante! ¿Ojalá ella misma hubiese atacada mis ojos como lo
hizo Atenea, o quien hubiese atacado mis ojos como lo hizo Atenea, o
bien hubiese cambiado mi pensamiento junto con mi cuerpo! Pues tengo yo
una forma de fiera que es ajena a mi naturaleza y conservo, no obstante,
el modo de sentir de un hombre. ¿¡Dónde las bestias gimen su propia
muerte?! No, ellas viven privadas de la razón y no piensan en su final.
Sólo yo cargo con una mente sensata. Y ahora al morirme, mis ojos de
fiera vierten lágrimas llenas de conciencia. Y en este instante mis
perros se vuelven más feroces.
Nono de Panópolis, Dionisíacas, V.335s (Gredos, Madrid, 1995).
El monstruo es un error que mancha la perfección del mundo,
Como el polvo que ensucia y es barrida,
engendro cuya deformidad confirma y halaga
nuestra cultura sobre los miembros y los órganos,
la monstruosidad antídoto para sentirse humanos;
la aberración del orden, el desvío,
la violación de la virtud generadora de fetos comidos por la putrefacción del vicio,
las dos cabezas,
las culebras emergentes de vaginas,
los cuerpos cosidos por los genes maculados,
los contrahechos,
las aleaciones de espantos y bestias,
las criaturas abisales,
el miedo, siempre el miedo a lo ignoto,
a la frontera,
a los otros que casi siempre,
una vez más, nos acercan el espejo
el monstruo está siempre en los aledaños;
nos amenaza con el caos,
pues es una ilusión del propio orden que lo agita
y muestra para apuntalar su estabilidad
el monstruo es óxido en las manos lavadas,
es esputo en una pureza únicamente sustentada en el número.
Como el polvo que ensucia y es barrida,
engendro cuya deformidad confirma y halaga
nuestra cultura sobre los miembros y los órganos,
la monstruosidad antídoto para sentirse humanos;
la aberración del orden, el desvío,
la violación de la virtud generadora de fetos comidos por la putrefacción del vicio,
las dos cabezas,
las culebras emergentes de vaginas,
los cuerpos cosidos por los genes maculados,
los contrahechos,
las aleaciones de espantos y bestias,
las criaturas abisales,
el miedo, siempre el miedo a lo ignoto,
a la frontera,
a los otros que casi siempre,
una vez más, nos acercan el espejo
el monstruo está siempre en los aledaños;
nos amenaza con el caos,
pues es una ilusión del propio orden que lo agita
y muestra para apuntalar su estabilidad
el monstruo es óxido en las manos lavadas,
es esputo en una pureza únicamente sustentada en el número.
miércoles, agosto 24, 2016
Con todos los ojos ve la criatura
lo Abierto. Sólo nuestros ojos están
como vueltos del revés y puestos del todo en torno a ella,
cual trampas en torno a su libre salida.
Lo que hay fuera lo sabemos por el semblante
del animal solamente; porque al temprano niño
ya le damos la vuelta y le obligamos a que mire
hacia atrás, a las formas, no a lo Abierto, que
es en rostro del animal es tan profundo. Libre de muerte.
A ella sólo nosotros la vemos; el animal libre
tiene siempre su ocaso detrás de sí
y ante sí tiene a Dios, y cuando anda, anda
en la eternidad, como andan las fuentes.
Nosotros nunca tenemos, ni siquiera un solo día,
el espacio puro ante nosotros, al que las flores
se abren infinitamente. Siempre hay mundo
y nunca Ninguna Parte sin No: lo puro,
no vigilado que el hombre respira y sabe
infinitamente y no codicia. Cuando niño
se pierde uno en silencio en esto y le
despiertan violentamente. O aquel muere y es esto.
Pues cerca de la muerte uno ya no ve la muerte
y mira fijamente hacia afuera, quizás con una gran
mirada de animal
Rainer María Rilke
Elegías de Duino
Elegía VIII, extracto
El fin de los tiempos,
la primera señal fue la plaga de libélulas
la segunda, la invasión de los gallos que cantaban día y noche
después los fatales efectos de las bebidas carbónicas
la primera señal fue la plaga de libélulas
la segunda, la invasión de los gallos que cantaban día y noche
después los fatales efectos de las bebidas carbónicas
Soñaba con signos en el cielo,
antes del amanecer salía a recorrer
la ciudad bajo el ensordecedor rugido
de los helicópteros, las farolas seguían encendidas
pero el azul tinta nocturna había desaparecido,
sustituido por el extraño color de las burbujas...
el último día, me compre un perro y lo llame exterminio...
antes del amanecer salía a recorrer
la ciudad bajo el ensordecedor rugido
de los helicópteros, las farolas seguían encendidas
pero el azul tinta nocturna había desaparecido,
sustituido por el extraño color de las burbujas...
el último día, me compre un perro y lo llame exterminio...
Quisiera cerrar los ojos y así suprimir temporalmente lo físico.
Escucharte, tan solo escucharte. Que me hablas con esas palabras tan
rebuscadas que usás, las que tan lejos me llevan, las que siempre
siempre me alucinan. Que, en el momento indicado, cuando crestee la ola
de sensaciones, me toques; me seduzcas, me acaricies. Que me saques la
remera y después el pantalón. Que con tus dedos bajes sutilmente. Que,
después de seducirme, después de desnudarme de alma me desnudes de
cuerpo. Que me lleves a las partes más húmedas del paraíso.
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