A las parcas
Dadme un estío más, oh poderosas,
y un otoño, que avive mis canciones,
y así, mi corazón, del dulce juego
saciado, morirá gustosamente.
El alma, que en el mundo vuestra ley
divina no gozó, pene en el Orco;
mas si la gracia que ambiciono logra
mi corazón, si vives, poesía,
¡sé bien venido, mundo de las sombras!
Feliz estoy, así no me acompañen
los sones de mi lira, pues por fin
como los dioses vivo, y más no anhelo.
Friedrich Hölderlin
miércoles, octubre 26, 2016
¿Buscamos un jazmín en la noche
monoaural, co-duelista, donde la línea se dispara
una poda
un roble
los huesos?
... y si a la hora de la siesta el roble no te ha nombrado,
Jamás existí,
no hubo inocencia el 28 de diciembre
no hubo mi inocencia, digo
la noche se abre otra y otra su luz, y sin luz cierra
los planetas no giran, ombligo nuestro, urna
las urnas no se besan se oscurece la frente y un ojo
sangrará, después, en el medioevo
Oscar buscó su lugar púdico bajo la luna
supimos que el lloro ahueca el universo
y sigue sucediendo.
monoaural, co-duelista, donde la línea se dispara
una poda
un roble
los huesos?
... y si a la hora de la siesta el roble no te ha nombrado,
Jamás existí,
no hubo inocencia el 28 de diciembre
no hubo mi inocencia, digo
la noche se abre otra y otra su luz, y sin luz cierra
los planetas no giran, ombligo nuestro, urna
las urnas no se besan se oscurece la frente y un ojo
sangrará, después, en el medioevo
Oscar buscó su lugar púdico bajo la luna
supimos que el lloro ahueca el universo
y sigue sucediendo.
Los pasos que seguimos hacia lugares de descanso son los de los
Dioses que nos conducen a los mundos de donde hemos de volver cuando la
cortina de oscuridad se rompa.
Esperamos siempre el regreso de los seres que amamos. De ningún otro.
Madre de toda vida de ti, de tus misterios aprendemos que la muerte es
solo una parte de la vida que tu nos otorgas, de la misma forma en que
la Oscuridad es parte de la Luz.
Contigo y bajo tu amparo el ciclo de la vida renace eterno por todo los siglos de los siglos
Hace exactamente un siglo, el poeta galés Dylan Thomas nacía en
Swansea. Muerto cuando no había cumplido los cuarenta años, su obra
sobrevive a pesar de que ya no goza del predicamento al que ayudó la
leyenda de bebedor rebelde de su autor.
Cuando se habla de la poesía de Thomas es normal pronunciar los títulos de composiciones tan célebremente famosas como "And death shall have no dominion" y "Do not go gentle into that good night". Pero hoy, para recordarlo, prefiero traer el que para mí tal vez sea su poema más perfecto, el "This bread I break" publicado en 1936. Se trata de un texto riquísimo, lleno de paralelismos y que comienza con uno de esos versos que recuerdan a las aliteraciones múltiples de la poesía compuesta en la lengua galesa (que Thomas no empleó, pues se ciñó al inglés):
Cuando se habla de la poesía de Thomas es normal pronunciar los títulos de composiciones tan célebremente famosas como "And death shall have no dominion" y "Do not go gentle into that good night". Pero hoy, para recordarlo, prefiero traer el que para mí tal vez sea su poema más perfecto, el "This bread I break" publicado en 1936. Se trata de un texto riquísimo, lleno de paralelismos y que comienza con uno de esos versos que recuerdan a las aliteraciones múltiples de la poesía compuesta en la lengua galesa (que Thomas no empleó, pues se ciñó al inglés):
ESTE PAN QUE PARTO
Este pan que parto ayer fue avena,
este vino en un árbol extranjero
se sumergió en su fruto;
de día el hombre o por la noche el viento
abatieron la mies, rompieron la dicha de la uva.
Ayer en este vino de hoy, la sangre del verano
pujó en la carne que adornó la vid,
ayer en este pan
la avena estaba alegre bajo el viento;
el hombre rompió el sol, tiró el viento por tierra.
La carne que partís, la sangre que dejáis
ser desolación en las venas
fue la avena y la uva, nacidas
de la raíz sensual y de la savia.
De mi vino bebéis, partís mi pan.
Este pan que parto ayer fue avena,
este vino en un árbol extranjero
se sumergió en su fruto;
de día el hombre o por la noche el viento
abatieron la mies, rompieron la dicha de la uva.
Ayer en este vino de hoy, la sangre del verano
pujó en la carne que adornó la vid,
ayer en este pan
la avena estaba alegre bajo el viento;
el hombre rompió el sol, tiró el viento por tierra.
La carne que partís, la sangre que dejáis
ser desolación en las venas
fue la avena y la uva, nacidas
de la raíz sensual y de la savia.
De mi vino bebéis, partís mi pan.
martes, octubre 25, 2016
Siendo ordenado su lanzamiento por un reconocido masón como Truman, la
paranoia adquiere caracteres de veracidad. Como el odio vesánico que le
tenía a España. Y, en cualquier caso, tan cierto puede ser que sí como
que no. Yo me inclino a pensar que sí tuvo que ver que se seleccionaran
las dos ciudades japonesas por tener la mayor comunidad católica en
Japón. Hasta Kennedy, la segregación hacia el católico, en E.E.U.U., en
su clase política, fue muy fuerte. El WASP (White, Anglo-Saxon,
Protestant) definió el ideal del político useño, desde su fundación
hasta, prácticamente, el final del S. XX.
En sueños descifre un código viejisimo de asignación de un numero a una
letra, en el cual este numero te dirige a una clave para leer palabras
ya que estos números tienen asignados letras, de esa forma podemos
leer los textos de las brujas, los libros de las sombras y encontrar
verdaderos secretos, que listas.
Lo más importante que he aprendido sobre la teoría de la conspiración es
que los teóricos de la conspiración creen en ella porque es más
reconfortante. La verdad es que el mundo es caótico. No es la
conspiración de la banca judía, ni de alienígenas grises, ni de
reptiloides de 12 pies de altura que controlan desde otra dimensión. La
verdad es más aterradora, nadie tiene el control. El mundo carece de
timón
Para que una historia nos afecte debe de algún modo ponerse en nuestro
camino personal y subjetivo. En mi caso, y después de leer o releer un
buen libro, la confusión intelectual crece y la curiosidad se aviva. Es
algo que sólo me sucede cuando leo un libro (la confusión como impulso
de la duda) y no, en cambio, cuando escucho música o veo una película.
Además de releer o leer de vez en cuando algún libro nuevo —uno que no
se encuentre de moda, por supuesto, ni esté en alguna clase de lista
comercial o se halle entre las obras más vendidas—, leo también lo que
escriben mis amigos, siempre que éstos sean escritores y su obra no me
decepcione demasiado aprisa, o permanezca muda conforme avanzan las
páginas.
sábado, octubre 22, 2016
Octubre
"y dormir hasta que me duelan los sueños
despertarme y haberlo olvidado todo"
Octubre - Ruido Blanco
"Y todo lo demás se va quedando en minucias
Como el olor de la tierra después de la lluvia
Es un largo viaje hasta aquí
Fíjate en las señales que dejaron
Alguien va siguiendo nuestros pasos
Es un largo viaje hasta aquí"
Canción de octubre - Pablo Moro
OCTUBRE
I
No quiero luchar más por estar tranquilo
la calma no es una pelea
es el opuesto.
II
Era tan fácil haber creado un imperio con tu nombre,
me hubiera sido sencillo conquistar soles
para que brillaran menos que tú
en la oscuridad eterna del universo,
y al domar a todos los dioses;
a los nuevos, a los viejos...
les ordenaría se inclinaran y te rindieran culto,
o tejería sus mortajas
con los hilos del destino,
coronando sus muertes,
todo habría sido posible, tan fácil,
y yo aun así seguiría siendo
la sombra ausente
que se observa en la oscuridad de tu habitación.
III
La simetría entre el todo y el núcleo,
soy el ouroburos cenital
devorando una hidra sacramental
soy la canción Decades de Joy Division,
minotauro ciego, herido en el laberinto
este otoño me llama
Octubre pronto seré un dulce noviembre
tengo miedo como siempre
de que sea el último invierno.
IV
Ya no me curo
necesito más tiempo
lo siento no creí que mi cariño
hiciera mal
soy el monstruo
detrás de la cortina.
V
Es tiempo de la destrucción,
de matar la conciencia y el honor,
ha caído todo rastro humano,
la bestia interna,
ese mal que siempre quiso reinar
ahora es el dueño del cuerpo
de esta mente atrofiada...
y si Dios existe, enviara un Ángel exterminador
a acabar con este mal,
le reto a que venga a golpearme con su luz
y su espada centelleante.
VI
Entre mis manos la aurea vara
que adormece los ojos de quien quiero
despierta a quien duerme
guiando por el sendero almas perdidas,
que a gritos su dolor exponen,
como los murciélagos chillando en lo más hondo
de una vasta gruta
con promesa de salir
del otro lado de las puertas del sol
y el país de los sueños
aquí están conmigo en las praderas verdes
donde vivirán las psychai
por siempre,
es tiempo de la cosecha
momento donde las imágenes de los difuntos
se presentan a mitad del otoño.
VII
La obscuridad me devuelve la mirada
el silencio besa mis oídos
Octubre acabo con los sueños infinitos,
el momento que asesino al hombre,
se convirtió en una cicatriz
que a veces arde y prefiero regresar al 83...
con suerte despertar
en un mundo sin temblor
que nos haga desfilar
a la perfección.
VIII
La última vez que te vi,
estábamos partidos en dos
tú me mirabas, yo te miraba,
tenías algo familiar,
pero no podía reconocerte,
tenías toda la cara llena de sangre y yo tenía sangre en mis ojos
podía jurar por tu expresión,
que el dolor que había bajo tu alma
era el mismo dolor que se escondía bajo la mía,
es ese dolor,
que corta en línea recta el corazón
lo que nosotros llamamos amor,
mis brazos alrededor tuyo,
tus brazos me envolvían,
intentando estar unidos de nuevo...
estábamos inventando el amor,
una tarde oscura y fría,
horas tan largas...
IX
Dentro de tu espejo gira el recuerdo de la nieve,
de su centro en movimiento
surge tu primer sueño blanco;
mansas palabras amedrentan
el furioso avance de la luz;
la mirada fija en la cima circular del horizonte;
se agiganta la visión
del árbol desnudo de la palabra
luego se desvanece en unos ojos asombrados;
aunque me oculto en la solidez del sol
alguien avanza a mi lado,
portando en las raíces pálidas de sus manos:
el disco blanco de la soledad que le he dejado.
X
Octubre te llevas siempre mi alegría,
mis esperanzas y mi ánimo,
octubre me sabes a muerto,
¿por qué no me has llevado a mi también?
Otoño, atroz, asesíname tiempo...
y si no en primavera,
y si no en verano,
y si no en el octubre siguiente
la rueda vuelve a empezar.
XI
Camine entre los muertos
como si en la ciudad de los vivos viviera,
la urbe solitaria en ella se alzaban
los mismos edificios, techos derrumbados,
charcos de lluvia reflejando el cielo delicado,
que la lluvia y el viento dejo,
las calles pueden ser las mismas
con las rejas desgastadas condenadas al abrazo del oxido,
las ventanas rotas,
los faroles apagados de las calles llenas de baches,
exigiendo un respiro de esta vida que no termina,
a mis espaldas voces olvidadas
rugen en forma de eco moribundo
sin arte alguno,
sueñan despiertos con terminar de morir
y encontrar sus almas,
¿n donde estarán, donde podre hallar las casas
de los muertos?
para robarme sus cenizas y ensuciarme el rostro con ellos
aliviándome un poco esta enfermedad de vivo.
XII
La obscuridad me devuelve la mirada
el silencio besa mis oídos
Octubre acabo con los sueños infinitos,
el momento que asesino al hombre,
se convirtió en una cicatriz
que a veces arde y prefiero regresar al 83...
con suerte despertare
en un mundo sin temblor
que me haga desfilar
a la perfección esperanzada del año que volví a nacer.
XVIII
Tengo las flores para un funeral,
mil velas negras
para bañar el cuerpo inmóvil con luz,
sellar ese cuerpo que es tantos cuerpos
con paz,
cera negra con la cual no decir más,
frente a la belleza incólume
de una noche solitaria,
en la que veo mi reflejo por el rabillo del ojo...
un cruz de plata bañada en un río
a la luz de la luna,
crió a los cuervos para que canten en coro
he depositado mi sangre en un relicario
para enterrarlo junto a ti,
en aquel cementerio lleno de fantasmas
tu recuerdo en mi memoria
será la eternidad que comienza en Octubre.
Sir Sabbhat, ciudad de México Octubre2016
Tengo las flores para un funeral,
mil velas negras
para bañar el cuerpo inmóvil con luz,
sellar ese cuerpo que es tantos cuerpos
con paz,
cera negra con la cual no decir más,
frente a la belleza incólume
de una noche solitaria,
en la que veo mi reflejo por el rabillo del ojo...
un cruz de plata bañada en un río
a la luz de la luna,
crió a los cuervos para que canten en coro
he depositado mi sangre en un relicario
para enterrarlo junto a ti,
en aquel cementerio lleno de fantasmas
tu recuerdo en mi memoria
será la eternidad de los pensamientos.
mil velas negras
para bañar el cuerpo inmóvil con luz,
sellar ese cuerpo que es tantos cuerpos
con paz,
cera negra con la cual no decir más,
frente a la belleza incólume
de una noche solitaria,
en la que veo mi reflejo por el rabillo del ojo...
un cruz de plata bañada en un río
a la luz de la luna,
crió a los cuervos para que canten en coro
he depositado mi sangre en un relicario
para enterrarlo junto a ti,
en aquel cementerio lleno de fantasmas
tu recuerdo en mi memoria
será la eternidad de los pensamientos.
viernes, octubre 21, 2016
Alguien podría hablarte de amor,
pero yo vengo a demostrártelo,
me gustas triste,
pero deseo verte sonreír,
no había formas mejores de transmitir
lo que es el desamor,
cuando se rompe y no puede ser reparado por más que lo deseemos
siempre habrá algún lugar para bailar durante toda la noche,
esos murmullos
que critican un rostro
unas piernas
en medio de los bares
los tragos y la música pos-punk
allí inclusive en la ciudad
cada una de las calles marcadas con nuestros nombres
como un himno animal
aullado al silencio fantasmal
de las lejanías universales.
nadie hablara de nosotros
no contaran una tragedia ni harán películas
ningún Dios piadoso hará nuestros cuerpos estrellas en el cielo
para que nos ubiquen en el recuerdo de nuestro amor,
perfectos contaminados el uno del otro
cantando y saltando dejando la vida en cada callejón,
¿quien quiere cambiar?
evitarlo es el suicidio de lo inevitable
me encantas feliz,
deseo verte triste,
es un mes corto tan escaso
para darme cuenta que mis ojos no volverán a ver
debajo de la mortaja,
en la que me oculto para no encontrarte
descubrirás que es tu falda
robada de tus caderas,
tal vez te estremezca la perversión de usar tu ropa como bandera,
no es amor es corrupción
de lo bello ante lo podrido de la muerte,
es mi luto
los 40 días que curaran las heridas
el tiempo infinito que hace los viernes un lunes,
preciosos fines de semana sin poetas que elogiaran tus ojos,
quedaran solo mis pintas en los muros,
las canciones que pincho en el bar
todas cada una profanando tu memoria
porqué febrero se presta para contar tragedias
ya que el odio es una forma del amor.
pero yo vengo a demostrártelo,
me gustas triste,
pero deseo verte sonreír,
no había formas mejores de transmitir
lo que es el desamor,
cuando se rompe y no puede ser reparado por más que lo deseemos
siempre habrá algún lugar para bailar durante toda la noche,
esos murmullos
que critican un rostro
unas piernas
en medio de los bares
los tragos y la música pos-punk
allí inclusive en la ciudad
cada una de las calles marcadas con nuestros nombres
como un himno animal
aullado al silencio fantasmal
de las lejanías universales.
nadie hablara de nosotros
no contaran una tragedia ni harán películas
ningún Dios piadoso hará nuestros cuerpos estrellas en el cielo
para que nos ubiquen en el recuerdo de nuestro amor,
perfectos contaminados el uno del otro
cantando y saltando dejando la vida en cada callejón,
¿quien quiere cambiar?
evitarlo es el suicidio de lo inevitable
me encantas feliz,
deseo verte triste,
es un mes corto tan escaso
para darme cuenta que mis ojos no volverán a ver
debajo de la mortaja,
en la que me oculto para no encontrarte
descubrirás que es tu falda
robada de tus caderas,
tal vez te estremezca la perversión de usar tu ropa como bandera,
no es amor es corrupción
de lo bello ante lo podrido de la muerte,
es mi luto
los 40 días que curaran las heridas
el tiempo infinito que hace los viernes un lunes,
preciosos fines de semana sin poetas que elogiaran tus ojos,
quedaran solo mis pintas en los muros,
las canciones que pincho en el bar
todas cada una profanando tu memoria
porqué febrero se presta para contar tragedias
ya que el odio es una forma del amor.
Leopoldo María Panero: El lamento de José de Arimatea
No soporto la voz humana,
mujer, tapa los gritos del
mercado y que no vuelva
a nosotros la memoria del
hijo que nació de tu vientre.
No hay más corona de
espinas que los recuerdos
que se clavan en la carne
y hacen aullar como
aullaban
en el Gólgota los dos ladrones.
Mujer,
no te arrodilles más ante
tu hijo muerto.
Bésame en los labios
como nunca hiciste
y olvida el nombre
maldito
de Jesucristo.
No soporto la voz humana,
mujer, tapa los gritos del
mercado y que no vuelva
a nosotros la memoria del
hijo que nació de tu vientre.
No hay más corona de
espinas que los recuerdos
que se clavan en la carne
y hacen aullar como
aullaban
en el Gólgota los dos ladrones.
Mujer,
no te arrodilles más ante
tu hijo muerto.
Bésame en los labios
como nunca hiciste
y olvida el nombre
maldito
de Jesucristo.
Danza en la nieve
mujer maldita
danza hasta que tus pies
descalzos sangren,
el Sabbath ha empezado
y en las casas tranquilas
de los hombres
hay muchos más
lobos que aquí.
Luego de bailar toca
la nieve: verás que es buena
y que no quema tus manos
como la hoguera
en la que tanta belleza
arderá algún día.
Partiendo de los pies
hasta llegar al sexo
y arrasando los senos
y chamuscando el pelo
con un crujido como de
moscas al estallar en la vela.
Así arderá tu cuerpo
y del Sabbath quedará
tan sólo una lágrima
y tu aullido.
mujer maldita
danza hasta que tus pies
descalzos sangren,
el Sabbath ha empezado
y en las casas tranquilas
de los hombres
hay muchos más
lobos que aquí.
Luego de bailar toca
la nieve: verás que es buena
y que no quema tus manos
como la hoguera
en la que tanta belleza
arderá algún día.
Partiendo de los pies
hasta llegar al sexo
y arrasando los senos
y chamuscando el pelo
con un crujido como de
moscas al estallar en la vela.
Así arderá tu cuerpo
y del Sabbath quedará
tan sólo una lágrima
y tu aullido.
domingo, octubre 16, 2016
Cipreses quemados en el fósforo de la sílaba, esqueletos jugando con la
bola de estambre del gato obsceno, ataúdes que entierran lágrimas en las
pupilas de las aceras; orejas que oyen al ojo, gritar ecos de muerte:
piernas envueltas en ardientes fogones, dedos mutilados ante la navaja
de la sociedad, agujeros negros en la muela que rebalsan la taza de té,
rodillas agazapadas en la pensión del glúteo; noches, noches, noches y
más noches, que se estrellan en la madrugada; aldaba erótica, aldaba que
rompe en llanto y escupe balas de sus poros; senos de escopeta y muslos
envueltos en sábanas; caderas pintadas en escudos y cintura amarrada al
blues de los bardos. ─Estoy perdido, buscando una solución al
resquebrajamiento de mi espíritu: ¿qué es lo que florece en la cuna de
los versos?, ¿qué es lo que surge como daga de mis labios?, ¿qué es lo
que te mata cuando te muestras?, tú me lo dirás muerte. Mientras tanto,
entre golpes y trallazos: letras, sílabas, abecedarios, palabras de
quebranto y elegías que perturban el manso caudal del poema; raudales
que acompañan al poeta maldecido, grilletes que diseccionan los
escombros de aquel que pensó diferente. Allá en la pradera: zarzas
bebiendo el licor tiznado de los árboles, girasoles que mueren en manos
de abejas tatuadas, venados que gritan como espectros: ¡ya no
existimos!; tortugas que llevan en sus lomos el sinsabor del colmillo
afilado de la injusticia, conejos que ya ni saltan, sino que se ahorcan
en el árbol más cercano; todo esto, parece una película de ciencia
ficción; sin embargo, es la caótica realidad en la que los peces saben a
petróleo y el agua a putrefacción estancada. Todo esto, es lo que
pienso del ataúd que arrastro en mis ojos; ¡perdóname poesía, por usarte
en el caos que sufre mi amada alma!
Para los griegos las gotas de lluvia eran los besos que Urano
lanzaba a su esposa Gea... Cuando ha terminado de llover el agua se
evapora y sube hacia el cielo, las nubes que forma eran las caricias con
que Gea correspondía a su esposo. Así para los griegos la lluvia era un
acto de amor entre los dioses.
Gracias al amor, al poder de Eros, inició la lluvia en el Cosmos, y Urano y Gea comenzaron a tener descendencia. Aunque todos los seres nacieron de la unión de estos dos dioses, fueron doce sus principales hijos; seis varones llamados Titanes y seis mujeres, que llamaron Titánides. Titanes y Titánides eran dioses enormes y su forma de ser era terrible y salvaje. Con sus cantos hacían temblar la tierra. Sus voces desataban tempestades. Eran capaces de subir hasta el cielo y ahí saltar de un planeta a otro. Si así lo deseaban podían detener el sol e incluso obligarlo a dar marcha atrás atrás. Ellos extendieron el mar por toda la tierra y crearon la multitud de seres fabulosos que lo habitan. Con sus propias manos construyeron montañas y acantilados. En fin, Titanes y Titánides fueron los primeros príncipes del Cosmos, y como se unieron entre sí, engendraron una gran cantidad de descendientes que se distribuyeron por todas partes dela tierra, del mar y del cielo.
Los Titanes poseían un tempreamento salvaje, pero Cronos el menor de los doce, fue el más sanguinario de todos. Cuan Cronos llegó a la edad adulta, sustituyó a su padre en el trono del universo.
Este violento titán tomo una hoz muy filosa, hizo a un lado los cabellos que le cubrían el rostro, y se abalanzó sobre Urano con intención de matarlo, aunque Urano era inmortal. De cualquier manera, finalmente Urano se declaró derrotado al serle mutilados los genitales por su propio hijo, y se alejó chorreando sangre. Pero antes de retirarse, le advirtió a Cronos:
"Ten mucho cuidado, pues así como ahora tú me expulsas de mi señorío llegará el día en que tú mismo serás expulsado por tus propios hijos". Fue así como los Titanes, encabezados por Cronos dejaron de ser príncipes para convertirse en señores del Cosmos.
Gracias al amor, al poder de Eros, inició la lluvia en el Cosmos, y Urano y Gea comenzaron a tener descendencia. Aunque todos los seres nacieron de la unión de estos dos dioses, fueron doce sus principales hijos; seis varones llamados Titanes y seis mujeres, que llamaron Titánides. Titanes y Titánides eran dioses enormes y su forma de ser era terrible y salvaje. Con sus cantos hacían temblar la tierra. Sus voces desataban tempestades. Eran capaces de subir hasta el cielo y ahí saltar de un planeta a otro. Si así lo deseaban podían detener el sol e incluso obligarlo a dar marcha atrás atrás. Ellos extendieron el mar por toda la tierra y crearon la multitud de seres fabulosos que lo habitan. Con sus propias manos construyeron montañas y acantilados. En fin, Titanes y Titánides fueron los primeros príncipes del Cosmos, y como se unieron entre sí, engendraron una gran cantidad de descendientes que se distribuyeron por todas partes dela tierra, del mar y del cielo.
Los Titanes poseían un tempreamento salvaje, pero Cronos el menor de los doce, fue el más sanguinario de todos. Cuan Cronos llegó a la edad adulta, sustituyó a su padre en el trono del universo.
Este violento titán tomo una hoz muy filosa, hizo a un lado los cabellos que le cubrían el rostro, y se abalanzó sobre Urano con intención de matarlo, aunque Urano era inmortal. De cualquier manera, finalmente Urano se declaró derrotado al serle mutilados los genitales por su propio hijo, y se alejó chorreando sangre. Pero antes de retirarse, le advirtió a Cronos:
"Ten mucho cuidado, pues así como ahora tú me expulsas de mi señorío llegará el día en que tú mismo serás expulsado por tus propios hijos". Fue así como los Titanes, encabezados por Cronos dejaron de ser príncipes para convertirse en señores del Cosmos.
últimamente hay un culto romántico al underground, a lo que pasó
hace años, una fascinación por la crisis y el desastre, pero esa
fascinación puede llegar a ser una nueva manera de no querer mirar lo
que nos está pasando, no querer ver que ir a peor no tiene por qué
generar un movimiento de superación, sino de mediocridad, creo que es
una mistificación el hecho de que estando aplastados y débiles las cosas
tienden a explosionar, creo que es un mito basado una falta de
análisis, es un mito romántico que se desentiende de condiciones
materiales de nuestro aquí y ahora que son únicas e irrepetibles, la
historia siempre tiene algo de imprevisible y creo que estamos cegados
queriendo vivir en un presente mítico, como si todo siempre fuese lo
mismo, lo que evita que intentemos entender nuestro presente.
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