Siento andar sobre mis venas plañideras,
alas sangrantes sobre los brazos
danzando con la muerte,
en este simulado eclipse
que trasmuta mis manos en espejos,
reparando sueños mutilados
que agonizan en los miedos,
desde hoy tendré que acostumbrarme
a nombrar las pesadillas
por el nombre que les anuncia
los labios de la fatalidad.
sábado, diciembre 10, 2016
jueves, diciembre 08, 2016
8 de diciembre dia de la Inmaculada, caballeros, encomendaros sus vidas a precioso estandarte.
Un
tercio viejo español estaba rodeado de tropas inglesas y holandesas. La
rendición parecía la única salida. El almirante Holak propone a los
españoles la rendición con honores conservando las armas y los
estandartes. El maestre del tercio responde; "los infantes españoles prefieren la muerte a la deshonra, ya hablaremos de capitulación después de muertos".
Ante tal respuesta Holak abrió los diques de los ríos para inundar el campamento enemigo. Sólo quedó el pequeño monte de Empel donde se refugiaron los soldados del tercio. Un soldado español cavando una trinchera se encuentra una tabla flamenca con la imagen de la Inmaculada Concepción, considerándolo como una señal divina los soldados se encomiendan a la Virgen.
Aquella noche un viento helado hace que las aguas del río se hielen. Entonces los soldados españoles, marchando sobre el hielo, atacaron a la escuadra enemiga al amanecer del 8 de Diciembre. Obtuvieron una victoria tan completa que el almirante Holak llegó a decir; "tal parece que Dios es español al obrar tan grande milagro".
Desde entonces ésta Virgen es patrona de la infantería española y cada 8 de Diciembre se celebra el día de la Inmaculada Concepción.
Ante tal respuesta Holak abrió los diques de los ríos para inundar el campamento enemigo. Sólo quedó el pequeño monte de Empel donde se refugiaron los soldados del tercio. Un soldado español cavando una trinchera se encuentra una tabla flamenca con la imagen de la Inmaculada Concepción, considerándolo como una señal divina los soldados se encomiendan a la Virgen.
Aquella noche un viento helado hace que las aguas del río se hielen. Entonces los soldados españoles, marchando sobre el hielo, atacaron a la escuadra enemiga al amanecer del 8 de Diciembre. Obtuvieron una victoria tan completa que el almirante Holak llegó a decir; "tal parece que Dios es español al obrar tan grande milagro".
Desde entonces ésta Virgen es patrona de la infantería española y cada 8 de Diciembre se celebra el día de la Inmaculada Concepción.
Porque una vez que distingamos las principales especies de espada, como
espadín, alfange, estoque, cimitarra, montante i pocas más, ¿de qué
sirve mayor número, pudiéndose explicar las otras diferencias por
adgetivos, cuya significación sabe qualquiera? Yo comparo esta
abundancia a la de los sinónimos que, dado que los aya rigurosamente
tales, sólo sirven para la variedad i harmonía del decir, i aumentan el
número de las voces, pero no de los vocablos. I concediendo que la
lengua arábiga sea la más copiosa de quantas hai, la española, que tanto
ha tomado de ella, por fuerza ha de ser mui abundante.(Gregorio Mayans,
en el Siglo XVIII)
La descripción de la bruja Erictho aparece reflejada por primera vez
en el libro sexto de Farsalia, obra escrita por el autor romano Lucano.
Este poema épico, increíblemente largo, relata la guerra civil desatada
entre Julio César y Pompeyo.
En este contexto surge una figura
temible que parece ser una combinación de todas las brujas mitológicas y
literarias anteriores, dado que simula evocar la descripción que
Virgilio hace de Hécate en su célebre Eneida.
La Bruja Erictho o Ericto
La Bruja Erictho o Ericto
La Bruja Erictho o Ericto
La Bruja Erictho o Ericto
Erictho (o Ericto) vive en Tesalia, el país clásico de la brujería, y
allí es consultada por el hijo de Pompeyo la víspera de la batalla de
Pharsalus (48 a.C).
Esta horrible hechicera tiene enormes poderes, que la aproximan más a una diosa que a una bruja, y emerge como la Gran Madre Kali recogiendo los huesos y las cenizas de los muertos.
En Farsalia, en vez de guiar a los suplicantes hacia el Inframundo, Erictho es capaz de rescatar seres de infierno a través de ejecuciones nigrománticas y de reanimar cadáveres que predicen los resultados de las batallas.
Se creyó que tales operaciones tenían resultados reales, y la resurrección de los muertos fue un tema discutido en círculos científicos hasta el siglo XIX.
Georg Luck afirma que el poeta Shelley leyó a Lucano junto a su esposa Mary y que este hecho probablemente derivó en la idea que ella tuvo de escribir Frankenstein.
Esta horrible hechicera tiene enormes poderes, que la aproximan más a una diosa que a una bruja, y emerge como la Gran Madre Kali recogiendo los huesos y las cenizas de los muertos.
En Farsalia, en vez de guiar a los suplicantes hacia el Inframundo, Erictho es capaz de rescatar seres de infierno a través de ejecuciones nigrománticas y de reanimar cadáveres que predicen los resultados de las batallas.
Se creyó que tales operaciones tenían resultados reales, y la resurrección de los muertos fue un tema discutido en círculos científicos hasta el siglo XIX.
Georg Luck afirma que el poeta Shelley leyó a Lucano junto a su esposa Mary y que este hecho probablemente derivó en la idea que ella tuvo de escribir Frankenstein.
La
literatura no sería lo mismo sin los monstruos. Los monstruos han
servido para obligar a que los niños se fueran a dormir, pero también a
que temieran a la oscuridad (yo aún siento un poco de inquietud si no
hay al menos alguna luz iluminando tenuemente la estancia).
Los monstruos, con todo, también ha sido herramientas para explicar más cosas: desde metáforas de nuestros miedos más arraigados hasta analogías políticas o sociológicas.
Algunos autores han prefiero ser explícitos en sus descripciones, otros, sin embargo, sin apenas esbozar detalles, fueron capaces de erizarnos el vello (aún recuerdo el miedo que pasé de pequeño al leer a Lovecraft a pesar de que no aparecía ningún monstruo en sí: solo remotos gruñidos, una amenaza que se cierne…
Los monstruos, con todo, también ha sido herramientas para explicar más cosas: desde metáforas de nuestros miedos más arraigados hasta analogías políticas o sociológicas.
Algunos autores han prefiero ser explícitos en sus descripciones, otros, sin embargo, sin apenas esbozar detalles, fueron capaces de erizarnos el vello (aún recuerdo el miedo que pasé de pequeño al leer a Lovecraft a pesar de que no aparecía ningún monstruo en sí: solo remotos gruñidos, una amenaza que se cierne…
miércoles, diciembre 07, 2016
La muerte de la niñez
Abandonado es el viento
pero la luz es la brisa
nosotros nos hemos muerto,
estamos ahora vivos,
nos hemos perdido en el mundo habitado por los hombres y mujeres,
cuando ellos caminan por la tierra
vivimos en el reino de los espíritus
sentimos la ausencia de vida
está en nuestro útero,
en nuestro corazón,
o nuestros ojos,
que lloran
al enterarse que cada vez que alguien deja de ser niño
se termina la inocencia.
Abandonado es el viento
pero la luz es la brisa
nosotros nos hemos muerto,
estamos ahora vivos,
nos hemos perdido en el mundo habitado por los hombres y mujeres,
cuando ellos caminan por la tierra
vivimos en el reino de los espíritus
sentimos la ausencia de vida
está en nuestro útero,
en nuestro corazón,
o nuestros ojos,
que lloran
al enterarse que cada vez que alguien deja de ser niño
se termina la inocencia.
martes, diciembre 06, 2016
Todos los días rezo esta oración
al levantarme:
Oh Dios,
no me atormentes más.
Dime qué significan
estos espantos que me rodean.
Cercado estoy de monstruos
que mudamente me preguntan,
igual, igual, que yo les interrogo a ellos.
Que tal vez te preguntan,
lo mismo que yo en vano perturbo
el silencio de tu invariable noche
con mi desgarradora interrogación.
Bajo la penumbra de las estrellas
y bajo la terrible tiniebla de la luz solar,
me acechan ojos enemigos,
formas grotescas que me vigilan,
colores hirientes lazos me están tendiendo:
¡son monstruos,
estoy cercado de monstruos!
al levantarme:
Oh Dios,
no me atormentes más.
Dime qué significan
estos espantos que me rodean.
Cercado estoy de monstruos
que mudamente me preguntan,
igual, igual, que yo les interrogo a ellos.
Que tal vez te preguntan,
lo mismo que yo en vano perturbo
el silencio de tu invariable noche
con mi desgarradora interrogación.
Bajo la penumbra de las estrellas
y bajo la terrible tiniebla de la luz solar,
me acechan ojos enemigos,
formas grotescas que me vigilan,
colores hirientes lazos me están tendiendo:
¡son monstruos,
estoy cercado de monstruos!
No me devoran.
Devoran mi reposo anhelado,
me hacen ser una angustia que se desarrolla a sí misma,
me hacen hombre,
monstruo entre monstruos.
No, ninguno tan horrible
como este Dámaso frenético,
como este amarillo ciempiés que hacia ti clama con todos sus tentáculos enloquecidos,
como esta bestia inmediata
transfundida en una angustia fluyente;
no, ninguno tan monstruoso
como esa alimaña que brama hacia ti,
como esa desgarrada incógnita
que ahora te increpa con gemidos articulados,
que ahora te dice:
«Oh Dios,
no me atormentes más,
dime qué significan
estos monstruos que me rodean
y este espanto íntimo que hacia ti gime en la noche.»
Devoran mi reposo anhelado,
me hacen ser una angustia que se desarrolla a sí misma,
me hacen hombre,
monstruo entre monstruos.
No, ninguno tan horrible
como este Dámaso frenético,
como este amarillo ciempiés que hacia ti clama con todos sus tentáculos enloquecidos,
como esta bestia inmediata
transfundida en una angustia fluyente;
no, ninguno tan monstruoso
como esa alimaña que brama hacia ti,
como esa desgarrada incógnita
que ahora te increpa con gemidos articulados,
que ahora te dice:
«Oh Dios,
no me atormentes más,
dime qué significan
estos monstruos que me rodean
y este espanto íntimo que hacia ti gime en la noche.»
La gente me condeno al olvido
sonrió siempre ocultando las lagrimas
siempre
miro películas
leo a Machado
y escucho a The Cure
no necesito mas
no tengo nada
mas que el frió
y muchos sueños que me compro,
nadie me llorara
no me importa yo lo hago por mi
mientras fumo o duermo en mi cama tan cómoda
soy feliz aunque no me comprendan si estoy a gusto,
aunque me muera por dentro,
y me destrocé siempre el alma,
así soy una foto vieja olvidada en la pared
cubierta por un cuadro de Siqueiros.
sonrió siempre ocultando las lagrimas
siempre
miro películas
leo a Machado
y escucho a The Cure
no necesito mas
no tengo nada
mas que el frió
y muchos sueños que me compro,
nadie me llorara
no me importa yo lo hago por mi
mientras fumo o duermo en mi cama tan cómoda
soy feliz aunque no me comprendan si estoy a gusto,
aunque me muera por dentro,
y me destrocé siempre el alma,
así soy una foto vieja olvidada en la pared
cubierta por un cuadro de Siqueiros.
Que
esperas del mudo, de la gente, de la vida o el aire? Si la estrella que
te iluminaba, decidió no darte luz, si de lo único que podías
aferrarte, si quien te entendía y miraba con sinceridad sin que le
importaras fueras un mounstro dejo de verte, que esperas entonces de
todo el mundo y el universo si desde que naciste fuiste engendrado con
la peste de la muerte, ah tontito niño ingenuo, deberías crecer un
poco, madurar y entender que no importas porque ya no está lo único que
te mantenía atado a este mundo.
No duermo para no despertar solo
tampoco me gusta estar despierto,
siempre prefiero dormir y olvidar que estoy solo
es solo una fantasía sentimental
causa de la ausencia de voces vivas
de la luna postrada en mi ventana
certeramente observando mis manos
en la cama y mis piernas desnudas
entre sabanas frías
un poco tibias a veces,
soy un suicida asomado en la azotea con una cuerda,
se me termina en cigarro que se apaga frente al televisor,
cuéntame algo antes que mi única salida sea saltar por la ventana
antes de que me vuelva loco
por beber las cenizas de esta copa de cristal francés,
ahora las musas dejan de inspirar
para aventarme navajas y dos balas huecas
no tienen nombre pero me invitan a morir
como hombre gris
bajo la fuente
del centro donde los infantes mirara mi cuerpo
sangrante en el agua
el domingo que la Virgen y Lucifer disputan mi alma
desatando la guerra
pero vendrán las brujas
y me llevaran cual hadas a Avalon con Arturo…
y me marche
tampoco me gusta estar despierto,
siempre prefiero dormir y olvidar que estoy solo
es solo una fantasía sentimental
causa de la ausencia de voces vivas
de la luna postrada en mi ventana
certeramente observando mis manos
en la cama y mis piernas desnudas
entre sabanas frías
un poco tibias a veces,
soy un suicida asomado en la azotea con una cuerda,
se me termina en cigarro que se apaga frente al televisor,
cuéntame algo antes que mi única salida sea saltar por la ventana
antes de que me vuelva loco
por beber las cenizas de esta copa de cristal francés,
ahora las musas dejan de inspirar
para aventarme navajas y dos balas huecas
no tienen nombre pero me invitan a morir
como hombre gris
bajo la fuente
del centro donde los infantes mirara mi cuerpo
sangrante en el agua
el domingo que la Virgen y Lucifer disputan mi alma
desatando la guerra
pero vendrán las brujas
y me llevaran cual hadas a Avalon con Arturo…
y me marche
lunes, diciembre 05, 2016
Fuiste Oniria y yo Insomnia,
e insomne sigo todavía recordándote cada noche
tal vez todo el tiempo que la espere fue un simple sueño...
del cual no me daba cuenta
no sabía si estaba despierto o ella estaba soñando
pensé que ella era mi vida entera mi noche eterna
creo que solamente fue un lindo sueño
a veces pienso en que quiero despertar
para saber si habrá algún reencuentro inesperado
y ver si
me eliges una noche azul
entre toda la gente una vez mas,
y seguiré dando mil vueltas en la cama y no podre olvidar su nombre
no es que padezca de Insomnia
es que no tengo a Oniria.
e insomne sigo todavía recordándote cada noche
tal vez todo el tiempo que la espere fue un simple sueño...
del cual no me daba cuenta
no sabía si estaba despierto o ella estaba soñando
pensé que ella era mi vida entera mi noche eterna
creo que solamente fue un lindo sueño
a veces pienso en que quiero despertar
para saber si habrá algún reencuentro inesperado
y ver si
me eliges una noche azul
entre toda la gente una vez mas,
y seguiré dando mil vueltas en la cama y no podre olvidar su nombre
no es que padezca de Insomnia
es que no tengo a Oniria.
martes, noviembre 29, 2016
A la persona deprimida no se le vé como un ser que realmente sufre, sino
como un wey que, estando en la cima de su productividad laboral, no
hace nada porque prefiere vivir inmerso en un mundo de fantasmas
inventados por él mismo. Y así, no tiene sentido lo que hace, siente o
dice padecer: sufre porque quiere, porque le resulta cómodo, porque le
gusta fastidiar
A la persona deprimida no se le vé como un ser que realmente sufre, sino
como un wey que, estando en la cima de su productividad laboral, no
hace nada porque prefiere vivir inmerso en un mundo de fantasmas
inventados por él mismo. Y así, no tiene sentido lo que hace, siente o
dice padecer: sufre porque quiere, porque le resulta cómodo, porque le
gusta fastidiar
y si no te veo mas, sabre que formas parte de la nudo formado por los
hilos de playa y oro y has viajado a esos verdes campos, con montañas
impactantes donde el túmulo es solo la puerta, recordare con cariño tu
nombre, para que en la fiesta de los ancestros me visites y sigamos
encontrándonos en la noche
El zombi vudú es el primero en ser antologado, y es, como se podría
esperar, el zombi clásico, el hombre muerto que es devuelto a la vida
por un bokor (o hechicero vudú) y que no es más que un autómata de
carne, inofensivo, pero aterrador. Dentro de esta categoría tenemos los
relatos: Muertos que trabajan en los campos de caña, de William
Seabrook; El país de los que regresan, de Lafcadio Hearn; Yo anduve con
un zombi, de Inez Wallace y el más representativo de todos, La plaga de los zombis, de John Burke.
En la segunda sección se retrata al zombi pulp, surgido directamente de las publicaciones de ese tipo, muy populares en los años 20s y 30s. En el zombi pulp la magia aun es motivo de la reanimación, aunque también lo puede llegar a ser (y de hecho lo es con mayor frecuencia) la ciencia. En este subgénero zombi, sin duda el científico loco (mad doctor) es tan importante como el zombi mismo, el cual ya ha dejado de ser inofensivo, para volverse un monstruo en toda regla. Los relatos que vienen en esta parte son: Cuando caminan los zombis, de Thorp McClusky; Herbert West, reanimador, de H. P. Lovecraft; El imperio de los nigromantes, de Clark Ashton Smith y La plaga de los muertos vivientes, de A. Hyatt Verril. Para quienes gustan de la literatura pulp, Lovecraft y Ashton Smith, saltan a la vista como dos de sus grandes exponentes. De esta sección los más representativos serian Herbert West y La plaga de los muertos vivientes, sin duda.
La última recopilación está dedicada al zombi posromero, más cercano al pulp y la ciencia ficción que a su antepasado de Haití. Este tipo de zombi es el heredero de la película de George A. Romero La noche de los muertos vivientes (1968), la cual marcaría para siempre al género. Los relatos que componen esta sección son: Dios salve a la reina, de John Skip & Marc Levinthal; Zaambi, de Ian McDowell; Conexiones, de Simón McCaffery y ¡Levantaos!, de Jay Alamares. Relatos de los más variopinto, sin embargo, me parece que Dios salve a la reina es el más representativo de este género, no sólo por ser una gran historia de reanimados, sino por ser al mismo tiempo una fuerte crítica social (tal como la obra de Romero) y un testimonio de la naturaleza humana al desnudo.
Tal como sucede con toda antología, no todos los relatos serán del agrado del lector, ya que la calidad narrativa y estética es bastante diversa, lo que a la postre resulta positivo, pues amplia el alcance del libro. Tal como sucede con toda edición de Valdemar, esta es fenomenal, muy atractiva para la vista, sobria y a la vez elegante, aunque sumamente cara, lo que no debería impactar negativamente en el interés del lector, puesto que es sin lugar a dudas uno de los libros imperdibles del género zombi.
En la segunda sección se retrata al zombi pulp, surgido directamente de las publicaciones de ese tipo, muy populares en los años 20s y 30s. En el zombi pulp la magia aun es motivo de la reanimación, aunque también lo puede llegar a ser (y de hecho lo es con mayor frecuencia) la ciencia. En este subgénero zombi, sin duda el científico loco (mad doctor) es tan importante como el zombi mismo, el cual ya ha dejado de ser inofensivo, para volverse un monstruo en toda regla. Los relatos que vienen en esta parte son: Cuando caminan los zombis, de Thorp McClusky; Herbert West, reanimador, de H. P. Lovecraft; El imperio de los nigromantes, de Clark Ashton Smith y La plaga de los muertos vivientes, de A. Hyatt Verril. Para quienes gustan de la literatura pulp, Lovecraft y Ashton Smith, saltan a la vista como dos de sus grandes exponentes. De esta sección los más representativos serian Herbert West y La plaga de los muertos vivientes, sin duda.
La última recopilación está dedicada al zombi posromero, más cercano al pulp y la ciencia ficción que a su antepasado de Haití. Este tipo de zombi es el heredero de la película de George A. Romero La noche de los muertos vivientes (1968), la cual marcaría para siempre al género. Los relatos que componen esta sección son: Dios salve a la reina, de John Skip & Marc Levinthal; Zaambi, de Ian McDowell; Conexiones, de Simón McCaffery y ¡Levantaos!, de Jay Alamares. Relatos de los más variopinto, sin embargo, me parece que Dios salve a la reina es el más representativo de este género, no sólo por ser una gran historia de reanimados, sino por ser al mismo tiempo una fuerte crítica social (tal como la obra de Romero) y un testimonio de la naturaleza humana al desnudo.
Tal como sucede con toda antología, no todos los relatos serán del agrado del lector, ya que la calidad narrativa y estética es bastante diversa, lo que a la postre resulta positivo, pues amplia el alcance del libro. Tal como sucede con toda edición de Valdemar, esta es fenomenal, muy atractiva para la vista, sobria y a la vez elegante, aunque sumamente cara, lo que no debería impactar negativamente en el interés del lector, puesto que es sin lugar a dudas uno de los libros imperdibles del género zombi.
domingo, noviembre 27, 2016
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