martes, julio 14, 2020

Cuando ya no escuche cantos
me derrumbare con las tormentas
que tiran arboles y piedras cimentadas con el tiempo
inmortal…
y secare el mar llenándolo de silencio
cuando al rayo lo marchite y extinga su luz
los sauces chillaran ante el fuego de la pira fúnebre.
Nuestra mirada es nocturna y vacía
hiere a la esperanza por recordar la victoria del gusano
temblamos de arrastrar la mortaja,
nos recorren negras moscas el cuerpo
y nos besamos con la putrefacción
como cíclopes de amor enfebrecidos
al amarnos nos intentamos salvar de la muerte
u olvidarnos de la soledad de la sombra en el sepulcro.
Mi cuerpo hiede a la incertidumbre contenida
de las manos que no pueden sentir el calor
de otros cuerpos y claman mis ganas por recorrerte
vida de una forma sensual,
y mientras no tengo un motivo
espero alguien me hable de nuevo
y me grite que la eternidad
se puede contener en un beso
en un grano de arena donde se filtra la galaxia
que rompemos la tempestad
porque es muy frágil como la nostalgia de la flor
que podemos amanecer en la transparencia del aire
llegar al vertedero del sol…

lunes, julio 13, 2020

Cicatrices


Inicia en mi cabeza
una leyenda escrita en arameo
un tatuaje narrando una épica historia de caballero
tiempos de cruces y lunas
en la segunda cruzada
de espadas y lanzas rotas
de damas plañideras y hombres esperanzados
termina en la punta de mis pies,
marca también en la frente dibujos
cien mil palabras escritas desde mi cejas,
manos, abdomen, ingle, rodillas, hasta llegar a la punta de los pies
nunca se ven
amenos se observen con detenimiento,
y en épocas de luna nueva
brillan las cicatrices en un furioso brillo
presuntuoso y discreto,
pero para el que sabe observar ahí están,
contando una vida, un pasado
que no se cansa de pensar en su futuro,
es tan fácil mirar mis marcas
excepto claro las que cubre la ropa,
con más historias sobre ellas.

Las aves del destino


Si aún me queda algo de magia te protegeré
usare los ritos más viejos y los círculos
ante las estrellas y las luces eternas
pediré al viento
hable con los ancestros
y acudirán la gente joven
llorare en una plegaria
entregare los restos de mis artes
para que siempre a tus espaldas guardianes te cuiden en silencio
no importa sea el momento de mi hora
los vacios serán pequeños
no daré tregua
aquí está el resto de mi magia
estrella eterna llévate este don terrible
y conviértelo en escudos irrompibles
decorados con ruiseñores despertando al sol.

viernes, julio 10, 2020

1.- No quiero olvidar cómo era ser niña. 

Cuando era niña me preocupaba convertirme en uno de esos adultos que han olvidado completamente cómo era ser niño (como la señorita Trunchbull de Roald Dahl en Matilda). Afortunadamente, eso todavía no ha sucedido. Leer libros infantiles automáticamente me ayuda a recordar, incluso de manera más viva de lo que es habitual, cómo era tener siete años. No quiero ser uno de esos adultos que describe el Principito, o convertirme en un villano digno de un libro de Roald Dahl. Aunque no leer libros infantiles no quiera decir que de repente vayas a ser incapaz de relacionarte con niños o que vayas a convertirte en la peor pesadilla de los niños, creo que leer literatura infantil ayuda a asegurarte que nunca olvidarás. Es agradable poder leer un libro y encontrarte con que todavía conserva esa parte de lo que fuiste y de lo que sentiste al ser niño.

2.-Puedo aprender mucho de libros como El PrincipitoPeter Pan, y Alicia en el País de las Maravillas.

Y de tantos otros libros para niños. Muchos libros infantiles están repletos de sabiduría. El primero que se me ocurre es El Principito. En 91 páginas este libro puede enseñarte sobre el amor, las cosas importantes de la vida, y aquello que nunca deberías olvidar, sin importar la edad que tengas. Cuando escribió Peter Pan, J. M. Barrie encontró inspiración para esta historia de un chico que nunca crecerá en la muerte de su hermano mayor David, que murió antes de cumplir catorce años. Alicia en el País de las Maravillas, de Lewis Carroll, es sobre el solitario viaje hacia la madurez, la pérdida de la infancia y como es imposible volver. Mientras la hermana de Alicia sueña con el País de las Maravillas después de escuchar a Alicia hablar sobre él, ella no puede ir allí, e incluso en su sueño sabe que no es real. El catalejo lacado de Philip Pullman ofrece una perspectiva diferente sobre el pecado original en el jardín de Edén y lo equipara a la consciencia, no al pecado. Harry Potter no es solo sobre la lucha entre el bien y el mar, encarnados en Harry y Voldemort, sino también sobre la lucha interna que todos llevamos dentro.

3.- No me importa que me juzguen.

Si alguien en un avión me ve leyendo Las Hermanas Penderwick La invención de Hugo Cabret y asume que o soy vaga o no demasiado lista, pues vale. Afortunadamente para mí, tengo la suficiente confianza en mi inteligencia para que me vean leyendo un libro que fue escrito para chicos de 10 años. Cuando era más joven no me sentía así, pero doy las gracias por haber madurado lo suficiente como para que ya no me importe. C. S. Lewis sabiamente dijo “Cuando me convertí en un hombre dejé de lado las cosas infantiles, como el miedo a ser infantil y el deseo de ser terriblemente mayor.”

4.- Puede ser simplemente divertido.

Leo por muchas razones diferentes: para descubrir cosas que no sabía, para ver el mundo a través de los ojos de otra persona, para encontrar aventuras, para aprender sobre el pasado o lo que habría podido ser, para escapar, para enamorarme o para ir a lugares que puede que nunca vea en la realidad. Pero a veces solo quiero leer un libro que sea tremendamente divertido. A pesar de que es cierto que no todos los libros infantiles son puro entretenimiento, algunos de ellos son muy divertidos de leer y a veces son justo lo que necesito. Roald Dahl es un gran autor al que acudir cuando quieres leer un libro divertido que te recuerde lo que significa tener 10 años, y de vez en cuando eso es justo lo que estoy buscando.

5.- Intento no subestimar a los niños o los libros que leen. 

Aunque es verdad que de niña me gustaban algunos libros de los que hoy me avergüenzo, también me gustaban muchas cosas que estoy segura que los adultos pensaban que no entendería (como el humor negro y las referencias literarias de Una serie de catastróficas desdichas). Estoy segura de que habrá gente que oirá a un niño hablar bien de un libro y actuarán de manera paternalista, asumiendo que ese libro es demasiado tonto para cualquiera con más de doce años. Puedes incluso encontrar esta actitud en algunos libros infantiles, que son condescendientes con sus lectores (otra de las cosas que no puedo soportar). Creer que todos los libros infantiles son tontos es creer que todos los niños lo son y que malgastan su tiempo en literatura que no vale la pena. Algunos libros infantiles son populares por una razón: son buenos.

6.- Solo porque un libro esté escrito para una audiencia infantil no quiere decir que no trate temas importantes.

Esto me hace pensar en una cita de Madeleine L’Engle, autora de Una Arruga en el Tiempo: “Tienes que escribir el libro que quiere ser escrito. Y si el libro es demasiado difícil para los adultos, entonces lo escribes para los niños.” Los libros del Dr. Seuss podrían ser descartados como simples y estrambóticas rimas para niños, pero en realidad son mucho más que eso. Solo porque la manera en que están escritos no suponga un reto no quiere decir que no propongan retos a nuestra inteligencia. Recuerda que estos libros fueron escritos por adultos.

7.- Intento mantener la mente abierta sobre lo que leo.

Si alguien me recomienda un libro que les ha encantado, voy a leerlo aunque sea para niños, adolescentes o adultos. Si fuera menos abierta sobre la lectura, me hubiera perdido un montón de libros increíbles.

[Nota mental: volver sobre este punto otro día para contarles una anécdota reciente relacionada con no uno, sino dos prejuicios, y la fantástica serie ¡Yotsuba!]


8.- Sé que los escritores de literatura infantil y juvenil pueden tener tanto talento como los escritores para adultos.

Algunas personas parecen pensar que la literatura infantil y juvenil no tiene ningún mérito literario, o incluso que los escritores de libros infantiles lo son porque no pueden o no saben escribir para adultos. Algo así como “los que no saben enseñar son profesores de gimnasia”, pero en su lugar “los que no saben escribir, escriben para niños”. Esto es, por supuesto, totalmente falso. Algunos escritores de gran talento para niños incluyen a Neil Gaiman, Philip Pullman, L. M. Montgomery, Lois Lowry, E. L. Konigsburg, Madeleine L’Engle, Lewis Carroll, C. S. Lewis, J. K. Rowling y Frances Hodgson Burnett. De hecho, algunos de ellos también escriben para adultos.

9.- A veces me gusta escapar del mundo de los adultos. 


Seamos honestos: a veces es agradable olvidarse de los problemas de los adultos y leer libros de aventuras desde la visión sorprendida del niño protagonista.

10.- Porque un buen libro es un buen libro.

¿Qué importa en qué sección de la biblioteca se encuentre? Te encontrarás con libros que están a medio camino de la sección juvenil y la sección de adultos, y da igual donde te encuentres con La ladrona de libros, porque a pesar de ello será increíble.
Aprender a decir adiós sin palabras
pensar que mi amor fue atisbo
un radiante fulgor en la noche mas oscura
nunca pretendí ser el consejero o la razón
se que nunca seré guardián o sueño deseado,
ni la noche que cubre del frio los sueños,
tantas horas
que se vivieron un segundo
sin una nueva primera vez,
centenares de lágrimas cantan
para aprender a decir Adiós,
clara y lucida visión de la esperanza en el mundo
cual costas de Grecia dónde termina el orbe,
palpo con las manos el fin del mundo
no mas palabras…
ni una sola voz
robándose el silencio
eternamente callados
por la inconsistencia de no existir
tan suficientemente útil para pintar horizontes
solo despedidas
prolongándose en el matiz violeta del alba en mi
hora azul.
Hay que predicar sobre el fin
de los cuerpos que nos lideran
que dejaron a su alma
apoderarse de vanas glorias
solo para poseer estados.
Todos esos mortales
esperarán al pie de la hoguera
gimiendo con impotencia
la pérdida de los placeres terrenales.
Llorarán, sobre sus tumbas
con la danza de la muerte
el fuego los consumirá
y sus ropas se harán cenizas.
En el frasco de cristal
murmura un sueño
olvidado
por los niños de ojos grises,
su opacidad amable de dulces pensamientos,
va terminándose con las paredes que tenían los nombres pintados con dolor,
jamás volverá a ser lo que fue ayer
seré más fuerte que la muerte,
mi prisión tiene el mismo rumbo que la explosión de la luz
no es un espejismo
ni hechizo maléfico
elegí mi habitación roja,
es el recuerdo de los ausentes
en la memoria de los vivos,
hermosos niños danzantes a la luz de las velas de los muertos
canten lo que será mi epitafio,
que se escriba con el color de la plata,
extraída de nuestros sentimientos
para recordarle a la Catrina
que te pertenecí en vida
y que lo hare en la muerte.
Mi corazón salta cuando contemplo una estrella
en el cielo durante la noche.
Asi fue cuando mi vida empezó
Asi es ahora que soy un hombre
Asi sera cuando sea un anciano
¡O cuando me deje morir!
yo podría desear que mis días
estén Vinculados entre si por piedad natural
al cielo con estrellas,
pero mi destino no es el de un hombre cualquiera.
Existencia...bueno,
¿que importancia tiene?
yo existo en la mejor forma en que puedo,
el pasado es ahora parte de mi futuro
el presente se me ha ido de las manos.

martes, julio 07, 2020

 

Hace días, desperté con la conciencia tranquila, y con los deseos en la piel, (y estoy usando un eufemismo ya decidirás tu lector que palabra use como eufemismo y porque), con mis saudades bien puestas y mis convicciones allí prontas para comenzar a movilizarme, en todo, ¿pero tenia una verdadera respuesta? No, nunca tengo respuestas para nada, sigo aprendiendo siempre, pero eso si tenía algo muy claro, que dejaría de escribir correos, al final, ¿para que servían? ¿Para entablar conversaciones que no existen?, ¿para qué? gritar cosas que pienso y siento, pero nadie quiere escuchar, ¿para qué sirven esos correos.

Yo decía; “ es que  talvez  no te sirva que te escriba pero a mi si que me leas”, ¿pero que función tiene una carta sin repuesta? o que ni si quiera se si se ha leído, casi, casi como ese momento en el cual cuando cae el árbol en el bosque ¿se escucha? Aquí pasa algo parecido con las palabras; ¿existen porque las escribí?, ¿pero si nadie las le existen? o algo así, y sin más decidí dejar de escribir correos electrónicos o cortas, porque entiendo bien que si quiero contarle a alguien algo, o que me escuchen, es mejor decírselo a Dios, de todas formas Dios tampoco me responde, pero, sigue siendo Dios.

Darkness is fundamental in our life, like a Poet who wrapped in darkness needs them to speak of pure light, this is the sound of conscience and disillusionment as you realize that everything is screwed up, but even so, there is hope and there is desire to continue dancing.

miércoles, junio 24, 2020

Maldiciones

Pienso en las maldiciones y las faltas, en los tratos, en ese Dios rencoroso que dentro de ello es piadoso y me ha escuchado, pienso en el cambio "el bien de mi Gente a cambio de mi felicidad", parece el deseo se concede, cuando pides algo con amor se cumple, por otro lado tal vez es que nací maldito y por eso la vida me arranca y me quita sin descanso, de otra forma no me explico esto o es tan fácil como decir porque algo bueno me pasaría a mi.

Umbrales

Me Reclaman las criaturas de la noche, me llaman por mi verdadero nombre, la otredad me observa y ha mandado, perros infernales, a su buena Xente, meigas y bruxas hermosas, a por mí, les resistiré y triunfare sé que la mañana de San Juan será Hermosa.
Trencé mis cabellos, les decore con las espinas de las rosas, he colectado la verbena, y esta listo el fuego, la hoguera encendida, ilumina la oscuridad, es momento de cantar y bailar, alrededor del gran fuego, pasar una y otra vez entre el fuego para renacer, para que la muerte sea vida, para ser nuevos y mejores. El gran fuego de San Juan es esta noche y vos cruzas conmigo los umbrales.
Fuego, laurel y deseos. San Juan es el umbral más conocido, san Juan es la fecha límite por excelencia. "Mañanita de san Juan" y "En la noche de san Juan" son los tópicos para la aventura y la puerta al Otro Mundo.
¡Felices deseos, pero, recuerden, tengan precaución con los umbrales!

Quejas

Incluso las quejas de los demás tienen su interés. Para ilustrar el hecho de que todos los problemas acaban llegando,  me quedo con una buena imagen:
"¿Qué botón es el que está más usado de los ascensores?". El bajo, contesto. "Pues eso me ocurre a mí, que soy el botón que todo el mundo acaba tocando". Entonces recuerdo una imagen bellísima. En la casa de un mi tipo, viven los padres, ya mayores, de una familia muy numerosa, que conozco algo, y que ha seguido creciendo con muchos nietos. En el ascensor de ese edificio está muy erosionado el botón B, como siempre. Pero también el botón del 6º, que es donde vive esa familia. Es verlo y se pulsa el botón de un verso de Miguel Hernández: "quedando / una mujer y un hombre gastados por los besos".
-Aquí no hay héroes, chico.
-Salvaste mi vida 10 veces en las últimas 6 horas.
-Sólo hacía mi trabajo, es todo.
-¿Qué obtienes por ser un héroe?
-Nada. Te conviertes en una sombra, recibes palmadas en la espalda, bla, bla, bla. Te divorcias. Tu esposa no puede recordar tu apellido. Tus hijos no quieren hablarte. Comes solo muchas veces. Créeme, nadie quiere ser ese tipo.
-¿Por qué haces esto?
-Porque ahora no hay nadie más que lo haga. Por eso. Créeme, si hubiera alguien más que lo hiciera, lo dejaría, pero no lo hay.
-Por eso eres ese tipo.
"El caballero, en el antiguo sentido caballeresco, se hallaba indisolublemente consagrado a su orden y era incapaz, fueren cuales fueren las circunstancias, de dejar de ser un caballero. Había cosas que había contraído el compromiso tácito de no hacer ni permitir. Ni él, ni nadie en presencia suya, podía permitirse el ser cobarde, cruel, vil, ingrato, obsceno o desleal. Así, el caballero, aunque siempre respetado, era detestado a menudo. Desde luego, no era el más acomodaticio de los compañeros, y los que no eran caballeros preferían no encontrarlo en su camino."
George Santayana, El último puritano, I, 183. Cit. por José Luis Villacañas en Ramiro de Maeztu y el ideal de la burguesía en España, 2000
Uno de los grandes medievalistas los achaca a la metáfora de la lucha contra la vagancia y la lentitud, del mismo modo que concedía poderes sobrenaturales venidos del averno a estos seres cuyos ojos se sitúan sobre lo que se asemeja a una cornamenta. También hace hincapié en la fortaleza y gallardía que cualquier caballero bizarro necesita para acabar contra la protección de la concha, que también se plantea como metáfora de la resistencia de estas lacras: la holgazanería y la lentitud.


Dado los buenos eruditos, expertos en su oficio, no tienen ni idea, cualquier conjetura es bueno con tal de que se basa en la información que se conoce. Las personas que copiaban manuscritos eran casi exclusivamente los devotos de toda la vida de la vida monástica. Sus monasterios eran en gran parte autosuficiente. Produjeron sus propios alimentos, su propia ropa, sus propias tintas y pinturas, su vitela. Cualquier exceso se utilizó para el comercio de lo que no podían producir, como el oro y las gemas para adornar sus libros. Hubo poca interacción con los miembros regulares de la jerarquía de la Iglesia o con la nobleza por lo que su conocimiento y comprensión de estos dos grupos era limitado y tan lleno de agujeros como su comprensión de cómo vivía la gente y vestidos con los tiempos de la Biblia que ilustran y el tipo de plantas y animales que poblaban la Tierra más allá de sus fronteras. Ellos absorben cuentos de los viajeros, pero en su mayoría extraídas de experiencias cotidianas y de lo que encontraron en los libros que copiaron. Caballeros armados, que viaja sobre los reinos cristianos, se idealizaron y sus hazañas fueron relacionados con las luchas a todos los cristianos enfrentaban contra un mundo hostil. A mí me parece que el caballero luchando contra caracoles podría ser una indulgencia metafórica del escriba, libre para disfrutar de las fantasías solitarias, mientras que pasar sus horas de soledad devoción a santa obra, imaginándose a sí mismo como un guerrero valiente para Dios en guerra contra el tedio de movimiento lento vida de todos los días y la preservación de la obra de los siglos contra los estragos del consumo sin sentido y la decadencia.


En 1850, el bibliófilo conde de Bastard sugirió la teoría de que la imagen del caracol pretendía representar la Resurrección, al descubrir estos moluscos en dos miniaturas de la resurrección de Lázaro. Lilian Randall, en su estudio sobre el tema, propuso que el caracol era un símbolo de los lombardos, un grupo difamado en la Alta Edad Media por su conducta traidora, práctica de la usura y un comportamiento nada caballeresco. Esta interpretación explica por qué el caracol es tan frecuentemente visto como el antagonista de un caballero con armadura, pero no explica por qué el caballero se representa a menudo en el lado perdedor de esta batalla, o por qué esta imagen en particular se hizo tan popular en los márgenes de salterios o libros de horas.



Otros estudiosos han descrito diversas motivos sobre el "caballero y el caracol", como una representación de la lucha de los pobres contra una aristocracia opresora, como una plaga, una representación de los trepadores sociales o, incluso, como un símbolo de la sexualidad femenina. Es posible que estas imágenes podrían haber significado todas estas cosas y más en un momento u otro. Es importante recordar cómo Michael Camilo, una vez escribió: "la imaginería marginal carece de la estabilidad iconográfica de una narrativa religiosa o un icono. Este motivo fue parte de una rica tradición visual que hoy podemos entender imperfectamente, pero esto no es óbice para que dejemos de intentarlo".


martes, junio 23, 2020

Yo sigo siendo el misterio encerrado en la cueva de la monstruosidad,
esa noche donde poco a poco va naciendo el día,
soy la belleza de luz y la sombra en una danza macabra,
la calavera enterrada en el piel
como un dolor y cruz que van purificando el alma,
soy el viento que habla con los ruiseñores,
el tiempo despedazado en las razones lógicas
de las perturbaciones de no ser,
aquí me llamo noche oscura, ese no ver,
esa alma que quiere vislumbrar por un fin,
soy el sexo idílico perfecto para encontrar la vida
y sin embargo no acabo de sentir nada,
soy y seguiré siendo; la nada, la ausencia y el sustituto,
la aridez ocasional de la vida lo que siempre se olvida,
noche, noche oscura
y esa esperanza que no sabe si espera,
que se pone mustia…

Os invoco Brujas, venid a mi venid al coven...
Fuego.
Siento que cada medio día, buceo en el fuego. Me sumerjo en una tempestad de llamas que me abrasa, que me despelleja por dentro.
Las corrientes de convección me arrastran al fondo del averno. Siento como unas pesadas cadenas de plomo hirviente, me retienen privándome de libertad.
Es el recuerdo que me acecha y me inmoviliza en esa hoguera expiatoria del sufrimiento.
Y el bálsamo de la noche.
Qué diferente del invierno.
La noche, con su refrescante aliento, devuelve la vida a mis calcinados miembros.
Regresan los sentidos a mi cuerpo:
Olfato, para oler la suave fragancia del jazmín; vista, para contemplar en el recuerdo las sutiles curvas de tu lejana topografía; oído, para gozar con tu presencia, con tu razonamiento; y tacto, para no perderme nunca en la oscuridad agarrándome a cada pliegue de tu deseado cuerpo.
Puedes sentir el fuego como agua,
como lluvia que inunda,
como sed que se sacia,
como tormenta ardiente
que espera su calma.
Después de ese fuego que abrasa
la paz de tu mirada
no necesita palabras.
Brotan chispas que encienden mis ansias,
ponen alas al deseo
…se reavivan las llamas
Y el fuego nunca se extingue
…si lo bebes como agua
Hay que predicar sobre el fin
de los cuerpos que nos lideran
que dejaron a su alma
apoderarse de vanas glorias
solo para poseer estados.
Todos esos mortales
esperarán al pie de la hoguera
gimiendo con impotencia
la pérdida de los placeres terrenales.
Llorarán, sobre sus tumbas
con la danza de la muerte
el fuego los consumirá
y sus ropas se harán cenizas.