viernes, marzo 04, 2016

Cioran decía



Cioran decía que; Más que un error de fondo, la vida es una "falta de gusto" que ni la muerte, ni siquiera la poesía, logran corregir" Cada vez que pienso en la muerte, me parece que voy a morir un poco menos, que no puedo extinguirme ni desaparecer, sabiendo que voy a desaparecer y extinguirme... Y desaparezco, me extingo y muero desde siempre.

Necesitamos un poco de luz, para seguir, un poco de luz para descubrir que la oscuridad es aliada, un poco de luz basta para no perder el camino, Nos Atamos a la "vida" con las cuerdas de la muerte, Bailamos para ahuyentar a la muerte, Cazamos a la muerte y a veces la besamos.

jueves, febrero 18, 2016

En el reino de los fantasmas hambrientos



En el reino de los fantasmas hambrientos

I

Y que hoy el sol se oscurezca
como jamás se ha oscurecido
que todas las sombras griten truenos
para levantar a los malditos,
que sea un día hermoso donde la muerte reine nuevamente
como la peste triunfante que es...
llantos y sollozos, heridas y sangre,
es el día perfecto para vivir la desgracia,
es el momento ideal para partir,
hoy que no existe motivo,
hoy que no hay deudas pendientes,
cuando no tengo deudas
y cuando no soy el motivo de nadie,
es perfecto si dios me concede la gracia,
por la noche estaré en su mesa
compartiendo el festín de héroes...

II

Antes de dormir esta mente mía
inquieta ante la llegada de la muerte,
hace que conversen
razón y miedo ante la inevitable verdad,
cuestión de si he de despertar mañana,
puedo escuchar al mismo tiempo
murmullos bajo mi cama
sé que no son duendes ni fantasmas que me atormentan,
son mis mounstros que me acompañan
los que me cuidan y aman,
guardan mis noches y arrullan antes de dormir,
a veces me extirpan el miedo
otras muerden para que no duelan mis infiernos,
y bailamos ahuyentando la muerte
que ha de perseguirme,
huelo su hedor reconozco su tacto,
me seduce con esa idea,
puedo sonreír y sentirme tranquilo
sé que moriré y descanso,
aunque realmente siempre espero
poder despertar el día siguiente.

III

Quiero tus huesos junto a los míos,
para quemarlos en el deseo
inciensos y veladoras junto a mi cama
esta noche todos los espejos llevan mi nombre,
los gorriones cantan  una plegaria
he de conversar con los difuntos
y escribo con mis dedos a los vivos
¿quién puede ver a los dioses a la cara y vivir después?
hoy no es el fin del mundo.
quiero también ser de este mundo
los ritos funerarios, sólo fueron un error.

IV

Hablan los espejos un antiguo lenguaje
despiertan al mounstro de la infancia, mira todo
con ojos hambrientos
es la sombra en la oscuridad
una parte de mí que me espía
otra me guarda un sitio y espera
quemando el fonema de mi nombre
como un dragón furioso.

V


Después del silencio
la ternura de una mirada ya no salva
mil veladoras y un camino de flores
estas calaveras atravesadas por la ausencia,
sollozan cantos austeros
piden clemencia antes de dormir
quieren la constante calma de un saludo
nadie les ha ofrecido sangre como un sacrificio a los dioses
pidiendo el descanso de sus huesos mudos
no, nadie lo hará por ti o por mí,
sólo yo y te he entregado mis ojos también,
para habitar en el reino de los fantasmas hambrientos

lunes, febrero 08, 2016

La Desesperacion



Me gusta ver el cielo
con negros nubarrones
y oír los aquilones
horrísonos bramar,
me gusta ver la noche
sin luna y sin estrellas,
y sólo las centellas la tierra iluminar.

Me agrada un cementerio
de muertos bien relleno,
manando sangre y cieno
que impida el respirar,
y allí un sepulturero
de tétrica mirada
con mano despiadada
los cráneos machacar.

Me alegra ver la bomba
caer mansa del cielo,
e inmóvil en el suelo,
sin mecha al parecer,
y luego embravecida
que estalla y que se agita
y rayos mil vomita
y muertos por doquier. Que el trueno me despierte
con su ronco estampido,
y al mundo adormecido
le haga estremecer,
que rayos cada instante
caigan sobre él sin cuento,
que se hunda el firmamento
me agrada mucho ver.

La llama de un incendio
que corra devorando
y muertos apilando
quisiera yo encender;
tostarse allí un anciano,
volverse todo tea,
y oír como chirrea
¡qué gusto!, ¡qué placer!

Me gusta una campiña
de nieve tapizada,
de flores despojada,
sin fruto, sin verdor,
ni pájaros que canten,
ni sol haya que alumbre
y sólo se vislumbre
la muerte en derredor.

Allá, en sombrío monte,
solar desmantelado,
me place en sumo grado
la luna al reflejar,
moverse las veletas
con áspero chirrido
igual al alarido
que anuncia el expirar.

Me gusta que al Averno
lleven a los mortales
y allí todos los males
les hagan padecer;
les abran las entrañas,
les rasguen los tendones,
rompan los corazones
sin de ayes caso hacer.

Insólita avenida
que inunda fértil vega,
de cumbre en cumbre llega,
y arrasa por doquier;
se lleva los ganados
y las vidas sin pausa,
y estragos miles causa,
¡qué gusto!, ¡qué placer!

Las voces y las risas,
el juego, las botellas,
en torno de las bellas
alegres apurar;
y en sus lascivas bocas,
con voluptuoso halago,
un beso a cada trago
alegres estampar.

Romper después las copas,
los platos, las barajas,
y abiertas las navajas,
buscando el corazón;
oír luego los brindis
mezclados con quejidos
que lanzan los heridos
en llanto y confusión.

Me alegra oír al uno
pedir a voces vino,
mientras que su vecino
se cae en un rincón;
y que otros ya borrachos,
en trino desusado,
cantan al dios vendado
impúdica canción.

Me agradan las queridas
tendidas en los lechos,
sin chales en los pechos
y flojo el cinturón,
mostrando sus encantos,
sin orden el cabello,
al aire el muslo bello...
¡Qué gozo!,¡qué ilusión!

domingo, septiembre 13, 2015

mi loca

Búscate una loca... Búscate una loca, de las de remate. De las que cuando piensas que ya no puede hacer algo más estúpido, va y te sorprende con algo inesperado. Busca a quién se ría a carcajadas, sin importarle dónde se encuentra o quién tenga alrededor. Quien te cuente chistes malos y haga bromas tontas sin que puedas evitar y no sepas por qué. Que cante por la calle con la música de algún coche e intente que tú también lo hagas. Que baile bajo la lluvia sin preocuparse por su peinado. Búscate una pesada, de las que juegan con tus puntos débiles o manías sabiendo que consiguen desquiciarte, provocando en ti unas ganas locas de ahogarla, pero con abrazos. Busca un irracional, humilde, sencilla y directa. Que llore, que grite, que tenga carácter. Que te monte numeritos pero que los compense con muy buenas escenas. Que no sepas como va a reaccionar, que tenga múltiples personalidades y consiga enamorarte con cada una de ellas. Y que solamente puedas hacerla callar con besos. Esa persona que hará todo lo posible por sacarte una sonrisa en los momentos más duros, que te dará la mano y no te soltará hasta que esté completamente segura de que no pierdes el equilibrio. Quien no haga falta que te diga nada, porque con la mirada te lo dirá todo. Que te entregará todo desde el minuto uno sin pedir nada a cambio. Busca una persona con quién pierdas la noción del tiempo y del espacio... Búscate una loca...

 

jueves, septiembre 10, 2015

Como tú, yo también he intentado luchar con todas mis fuerzas contra el olvido. Como tú, he olvidado. Como tú, he deseado tener una memoria inconsolable. Una memoria de sombras y piedras. He luchado por mi cuenta. Con todas mis fuerzas. Contra el horror de no entender ya la necesidad de acordarme. Como tú, he olvidado. ¿Por qué negar la necesidad evidente de la memoria? Escúchame. Todavía sé. Volveré a empezar. Doscientos mil muertos. Ochenta mil heridos en nueve segundos, son cifras oficiales. Volveré a empezar. Habrá diez mil grados sobre la tierra. Diez mil soles, dirán. El asfalto arderá y reinará un profundo caos. Una ciudad será destruida entonces y se convertirá en cenizas. Me encuentro contigo, me acuerdo de ti, ¿quién eres? Me matas, me das placer. ¿Cómo saber que esta ciudad estaba hecha para el amor? ¿Cómo saber que tu cuerpo estaba hecho para mí? Me gustas, qué acontecimiento, me gustas. Qué lentitud, de repente. Qué dulzura. (...) Tengo tiempo, te lo ruego, devórame. ¿Por qué no tú, en esta ciudad, en esta noche? Tan parecida a las demás como para confundirla.
Marguerite Duras