lunes, julio 20, 2020

Tú eres un desastre tenias razón,eres ese desorden de aquel pintor que se equivoco,pero que hoy es arte que refleja lo bello de los defectos,eres ese desastre de una noche estrellada, eres bella en la mirada,eres ese desastre de sentimientos que me crea intriga,que te hace especial,eres tú,desastre y arte,musa de las letras en que curó mis heridas,eres ese desastre que arregla mi día a día,eres esos sentimientos inentendible que tengo cuando a los ojos te veo,por eso en prosa y en versos te describo como lo más bello que no tengo.
Tú eres un desastre tenias razón,eres ese desorden de aquel pintor que se equivoco,pero que hoy es arte que refleja lo bello de los defectos,eres ese desastre de una noche estrellada, eres bella en la mirada,eres ese desastre de sentimientos que me crea intriga,que te hace especial,eres tú,desastre y arte,musa de las letras en que curó mis heridas,eres ese desastre que arregla mi día a día,eres esos sentimientos inentendible que tengo cuando a los ojos te veo,por eso en prosa y en versos te describo como lo más bello que no tengo.
En esta vida tan efímera, donde el sol se oscurece y la luna brilla en todo su esplendor, donde todo es y deja ser en cual instante; aquellas personas que están más cerca de nosotros, son las que tienden a estar más lejanas y, aquellas que se encuentran en la lejanía, son las que se sienten aquí, justo a nuestro lado. Pues es esta vida tan efímera, la cercanía no se mide en kilómetros, se mide según la fuerza del magnetismo, entre dos almas que se atraen.
De mi centro brotaron dos lunas idénticas,
ellas retrocedieron lentamente a espaldas del espejo:
Se colgaron menguantes en el cenit de mis sueños.
Di un salto y avancé hacia la eternidad sin fondo,
incomprensible:
Somos modelo a escala de tirantes estrellas lejanas.
Es todo lo que podemos hacer,
dar cortos y agraciados saltitos
equilibrarnos en la cuerda floja de nuestro inconsciente;
es sólo eso,
el resto es historia conocida:
Tomar el mismo barco y mirar desde lejos
a los extraños habitantes de la isla,
que alimentados por la pálida luz de nuestras lunas
Nos hacen torpes señas
como si jamás hubiésemos existido.