lunes, julio 22, 2019

La vida es esta inquieta
quietud del alma,
y la curiosidad
de la imaginación en la mirada,
la vida es una sucesión de imprevistos,
un ir dándose cuenta de la poesía
que camina a tu lado
y por la que sigues vivo. En su milagro.

¡Paseas
por tantos recuerdos! Siempre
cargada de cantos y momentos,
atardeceres naranjas,
o rojos, como tus labios.

Y ahora es tu verso
ceñido a tu cintura…
la vida: este paso de peatones
pendiente de todas las ideas
 que explotan creando el mundo.

viernes, julio 19, 2019

La poesía es siempre lo imprevisto, lo rebelde, lo indómito. A veces, en la lista de libros más vendidos cuela, sí, como un polizón que viaja a vela en un buque de vapor, un libro de poesía.

martes, julio 16, 2019

Hoy en la obscura tristeza
exploro mi interior recordando
todo el frio que sentí sin ti
se convirtió en la mordida helada de la muerte
ficción de mis ayeres ante el inevitable futuro sin tu presencia
duele como si quisiera que el dolor me despertara de la muerte
no siento las ganas de vivir
pero me levanto aquí
sin paz ni deseo escondido saboreando la nostalgia
como si fuesen caramelos servidos en la mesa,
deambular en la noche es un invierno sin salida
como un susurro apagado digo adiós
y me devuelves la sonrisa
cada que te pienso
comprobando que siempre amanece…

sábado, julio 13, 2019

espejos de una Muerte

¿Es que se acaba de amar alguna vez? Hay gente que ha muerto y que yo siento que aún ama.
Necesitamos un poco de luz, para seguir, un poco de luz para descubrir que la oscuridad es aliada, un poco de luz basta para no perder el camino, Nos Atamos a la "vida" con las cuerdas de la muerte, Bailamos para ahuyentar a la muerte, Cazamos a la muerte y a veces la besamos.
















Y en vez de flores hoy tus besos
endulzarán el té de mi almuerzo
y no me voy a ocupar
de si dirán la verdad.
Dame más
dame más.
Y quizá el día de mi entierro
cubre con ellos mi pecho
y así podré descansar
por toda la Eternidad.
Cicatrices
Inicia en mi cabeza
una leyenda escrita en arameo
un tatuaje narrando una épica historia de caballero
tiempos de cruces y lunas
en la segunda cruzada
de espadas y lanzas rotas
de damas plañideras y hombres esperanzados
termina en la punta de mis pies,
marca también en la frente dibujos
cien mil palabras escritas desde mi cejas,
manos, abdomen, ingle, rodillas, hasta llegar a la punta de los pies
nunca se ven
amenos se observen con detenimiento,
y en épocas de luna nueva
brillan las cicatrices en un furioso brillo
presuntuoso y discreto,
pero para el que sabe observar ahí están,
contando una vida, un pasado
que no se cansa de pensar en su futuro,
es tan fácil mirar mis marcas
excepto claro las que cubre la ropa,
con más historias sobre ellas.
La Bien Querida dice que; “el tiempo se toma su tiempo” yo no creía que el tiempo fuera tan importante, después de todo como Historiador, lo que importa es el pasado, algo que ya paso y ni viene o es, pero conforme uno crece, y el tiempo se escurre de las manos, comienzas a querer aferrarte del tiempo de alguna forma, y no puedes, y el tiempo se va, y es tan irremediable y contundente el golpe que esperas poder detenerlo, o tan solo intentar ir mas despacio, pero vaya que no se puede así como no se puede forzar el tiempo de otro o los deseos, el tiempo es relativo, cada quien lo observa y lo mide,  a veces lo mido con canciones o con cigarros que fumo mientras espero,  mismas canciones y cigarro, que a parto para poder estar allí, ojala  el momento  fuera benévolo conmigo, y no me haga perder todo el tiempo que ya desgaste, porque sé que  cuando se quiere se hace el esfuerzo y cuando otra prioridad apremia, no es mi tiempo, por lo pronto estoy aquí aprendiendo como El tiempo se toma su tiempo y a veces ni eso y yo aquí haciendo eses  De amor, con las caderas, como diría la Bien Querida.
Las aves del destino
Si aún me queda algo de magia te protegeré
usare los ritos más viejos y los círculos
ante las estrellas y las luces eternas
pediré al viento
hable con los ancestros
y acudirán la gente joven
llorare en una plegaria
entregare los restos de mis artes
para que siempre a tus espaldas guardianes te cuiden en silencio
no importa sea el momento de mi hora
los vacios serán pequeños
no daré tregua
aquí está el resto de mi magia
estrella eterna llévate este don terrible
y conviértelo en escudos irrompibles
decorados con ruiseñores despertando al sol.

miércoles, julio 10, 2019

Mi corazón salta cuando contemplo una estrella
en el cielo durante la noche.

Asi fue cuando mi vida empezó

Asi es ahora que soy un hombre

Asi sera cuando sea un anciano

¡O cuando me deje morir!
yo podría desear que mis días
estén Vinculados entre si por piedad natural
al cielo con estrellas,
pero mi destino no es el de un hombre cualquiera.

Existencia...bueno,
¿que importancia tiene?
yo existo en la mejor forma en que puedo,
el pasado es ahora parte de mi futuro
el presente se me ha ido de las manos.
Aprender a decir adiós sin palabras
pensar que mi amor fue atisbo
un radiante fulgor en la noche mas oscura
nunca pretendí ser el consejero o la razón
se que nunca seré guardián o sueño deseado,
ni la noche que cubre del frio los sueños,
tantas horas
que se vivieron un segundo
sin una nueva primera vez,
centenares de lágrimas cantan
para aprender a decir Adiós,
clara y lucida visión de la esperanza en el mundo
cual costas de Grecia dónde termina el orbe,
palpo con las manos el fin del mundo
no mas palabras…
ni una sola voz
robándose el silencio
eternamente callados
por la inconsistencia de no existir
tan suficientemente útil para pintar horizontes
solo despedidas
prolongándose en el matiz violeta del alba en mi
hora azul.
En el frasco de cristal
murmura un sueño
olvidado
por los niños de ojos grises,
su opacidad amable de dulces pensamientos,
va terminándose con las paredes que tenían los nombres pintados con dolor,
jamás volverá a ser lo que fue ayer
seré más fuerte que la muerte,
mi prisión tiene el mismo rumbo que la explosión de la luz
no es un espejismo
ni hechizo maléfico
elegí mi habitación roja,
es el recuerdo de los ausentes
en la memoria de los vivos,
hermosos niños danzantes a la luz de las velas de los muertos
canten lo que será mi epitafio,
que se escriba con el color de la plata,
extraída de nuestros sentimientos
para recordarle a la Catrina
que te pertenecí en vida
y que lo hare en la muerte.
Hay que predicar sobre el fin
de los cuerpos que nos lideran
que dejaron a su alma
apoderarse de vanas glorias
solo para poseer estados.
Todos esos mortales
esperarán al pie de la hoguera
gimiendo con impotencia
la pérdida de los placeres terrenales.
Llorarán, sobre sus tumbas
con la danza de la muerte
el fuego los consumirá
y sus ropas se harán cenizas.

martes, julio 09, 2019

Silencio
Así como del fondo de la música
Brota una nota
Que mientras vibra crece y se adelgaza
Hasta que en otra música enmudece,
Brota del fondo del silencio
Otro silencio, aguda torre, espada,
Y sube y crece y nos suspende
Y mientras sube caen
Recuerdos, esperanzas,
Las pequeñas mentiras y las grandes,
Y queremos gritar y en la garganta
Se desvanece el grito:
Desembocamos al silencio
En donde los silencios enmudecen.

lunes, julio 08, 2019

La gente no quiere saber por qué pasó nada, sólo qué pasó y que el mundo está lleno de imprudencias, peligros, amenazas y mala suerte que a nosotros nos rozan y en cambio alcanzan y matan a nuestros semejantes.
Se convive sin problemas con mil misterios irresueltos que nos ocupan diez minutos por la mañana y a continuación se olvidan sin dejarnos escozor ni rastro.
Precisamos no ahondar en nada, que se nos desvíe la atención de una cosa a otra y que se nos renueven las desgracias ajenas, como si después de cada una pensáramos: 'Ya, qué espanto, ¿de qué horrores nos hemos librado?' A diario necesitamos sentirnos, por contraste, supervivientes inmortales

sábado, julio 06, 2019

Como quizá sabéis, me han puesto gafas de cerca. Gracias a ella acabo de tener una visión. Estaba leyendo en el jardín, y he levantado la vista, y a través de ellas, aún he visto las estrellas, más borrosas de lo normal, como es lógico, pero titilantes, más esforzadas. Y he visto claro que la inmensidad se apiada de mi pequeñez. Estrellas, calderilla de la misericordia divina, cómo brillan en el cuenco de mis ojos, en la mano extendida de mi emoción.

viernes, julio 05, 2019

Prefiero vivir un poema
que no sabré escribir nunca,
a escribir un poema
que no he vivido nunca.
Al salir de Vivar, Rodrigo Díaz tuvo la corneja a su diestra, y al entrar en Burgos a su siniestra. A ras de tierra, hoy, el cantar de gesto de asco y miedo, tan diferente al de gesta del Cid, de los transeúntes.
De izquierda a derecha, y siniestra en cualquier caso, la velocidad de una rata, negra, un trazo rápido de tiza en el negativo de la claridad deslumbrante del día, su pizarra.
Casi rozando el pie, un instante. Visto y no visto. Fugaz, no deja de cruzar por la memoria.
La autodestrucción como acto de fe… maldigo al tiempo, al destino y a la coincidencia, los monstruos, jamas debieron existir, nadie les entregara amor ni salvación de la muerte ritual, Adiós...

Un autorretrato




Un autorretrato te hace cínico. Con la forma en que comprendes la imagen, la simbología que se utiliza para expresar ideas a través de ella e incluso, su objetivo más notorio. Como un espejo engañoso, el autorretrato es una mirada a las obsesiones de su autor pero también, a la idealización que hace de ellas. Una gran trampa alegórica.
Lo pienso con frecuencia: después de todo, mi trabajo fotográfico de autorretrato analizo el interior con todas las herramientas que puedo, visuales y semióticas. A veces una combinación de ambas cosas. No es sencillo, tampoco tiene un objetivo. Supongo lo hago porque no sé hacer otra cosa.
La mayor parte de los autorretratos que me tomo, especulan sobre la muerte, una de las obsesiones más viejas en mi vida. Dedico horas a imaginar la mortalidad desde lo simbólico. A elaborar reflexiones profundas sobre ese terror tan antiguo en nuestra cultura(en mi): la incertidumbre que provoca el pensamiento de la disolución física, la caída en la oscuridad. ¿Qué propósito tiene la vida sin que la muerte sea su reverso? ¿Qué ocurre con la identidad cuando dejamos de existir? No es un cuestionamiento original ni mucho menos individual. Pero en mi caso, la fotografía me ha permitido encontrar respuestas más o menos elaboradas a ese temor antes o después, nos abruma a todos. Una mirada a la fugacidad de mi vida desde el ritual de escenificar mi muerte.
En mis fotografías, siempre tengo el aspecto de un cadáver. Procuro imitar lo mejor que puedo cada tono de piel, expresión y postura. Hay algo de mitológico, en eso de escenificar la propia muerte mediante el arte. Una percepción casi mágica que brinda poder a la imagen. O así me gusta imaginarlo, en todo caso: tendido en el suelo, entre ramas secas y flores marchitas, miro la cámara e imagino de forma muy vívida, que en realidad es la mirada del otro sobre mi cuerpo cuerpo, la pérdida definitiva de la identidad ante la contemplación de lo que la muerte puede representar. Me dejo llevar por la sensación, me aferro a ella mientras escucho el sonoro clic de la cámara. Me quedo inmóvil, los brazos retorcidos sobre el pecho y pienso que quizás, ese último momento puede ser así: una osadía retorcida, el encuentro de todas las viejas cuestiones sobre la naturaleza humana en una rara percepción de la belleza.
Según los celtas, la muerte es el único paso real que el ser humano da en un mundo incierto. La frase tiene dos mil años de antigüedad pero parece describir mejor que cualquier otra la percepción que aún se tiene sobre quizás el único concepto que el hombre no ha podido matizar o definir a medias. Tal vez por ese motivo, la muerte es un tema recurrente en toda mitología, cultura, sociedad y pensamiento humanista. Lo es por implacable, irrevocable, por el hecho que es imposible ignorar a pesar de todos los intentos que hagamos para lograrlo. La muerte, como tal, es un concepto integro, tal vez uno de los pocos por completo absolutos que posee la realidad analizada como forma de comprender la realidad.









jueves, julio 04, 2019

El Futuro, Julio Cortázar
Y sé muy bien que no estarás.
No estarás en la calle,
en el murmullo que brota de noche
de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia
los completos de los subtes,
ni en los libros prestados
ni en el hasta mañana.
No estarás en mis sueños,
en el destino original
de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás
o en el color de un par de guantes
o una blusa.
Me enojaré amor mío,
sin que sea por ti,
y compraré bombones
pero no para ti,
me pararé en la esquina
a la que no vendrás,
y diré las palabras que se dicen
y comeré las cosas que se comen
y soñaré las cosas que se sueñan
y sé muy bien que no estarás,
ni aquí adentro, la cárcel
donde aún te retengo,
ni allí fuera, este río de calles
y de puentes.
No estarás para nada,
no serás ni recuerdo,
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente
trata de acordarse de ti.
Todas las historias de niños, comienzan alrededor del medio día, donde el sol es más brillante, es frecuente hallar en las historias de niños, sonrisas y felicidad, el dolor se termina con un beso de mama, las sonrisas llegan tan rápido como papa te abraza inclusive la abuela siempre estará a tu lado, porque para los niños, la muerte no existe. No siempre fue así, a veces se nos olvida que los niños son una creación reciente, antes no existían, no eran nada, tan así, que frecuentemente muchos niños no llegaban a mirar un amanecer, después de irse a dormir. Pero existen otros niños que nacen en las sombras y parece que les resulta imposible salir de ellas, no es necesariamente malo eso, pero nunca nadie los quiere… con el tiempo, mueren en vida y se hacen sombras que deambulan en las ciudades buscando el primer arrojo de cariño, y mendigan el amor que jamás tendrán, sintiéndose tristemente alegres de que un segundo sonrieron, para volver a encontrar el rumbo de su muerte.

martes, julio 02, 2019

Considerar tan poético el insomnio es todo un síntoma. El insomnio tiene que ver con la vigilia, frente a los vagarosos sueños, y eso está muy bien; pero que no apostemos por el despertar fresco y descansado nos indica que todavía relacionamos lo literario con lo patológico, lo nervioso, lo oscuro y lo pesado. Hay que romper, si no ya con el insomnio, sí con su torpe prestigio. El Insomnio esta sobrevalorado, envido a los que pueden dormir...