miércoles, abril 12, 2017

Sin dejar mirar la hora se que es de noche
porque puedo oler el perfume de la muerte,
estas calaveras aúllan que les conceda un baile
me seducen con la fría mortaja,
las niego y me doy la vuelta, hoy no quiero yacer
con los huesos y enamorarme de la dulce putrefacción,
preferiría uno de tus besos musa,
tener en los labios el rojo de tu pinta labios y sentir
tu respiración sobre mi,
tocarte el cuerpo y desnudarte para asimilar los secretos de tu piel
encontrarme en los mapas bíblicos que contiene tu cuerpo
revivir con el sonido de juego de amantes,
que delirio evoca lo clandestino y lo imposible,
me gustas tanto como para olvidarme de la muerte
para traicionar toda mi moralidad y ser el cause de
las ilegalidades en la habitación,
que pena y que dolor que estés allí donde los poetas sueñan
y yo aquí atrapado buscando tu imagen
en lo imposible queriendo invocar daimones que me entreguen
el momento en este universo
en el cual pueda revivir con tus besos.
Eres un Drakkar,
Eres Tiamat,
eres ese fuerte en la ciudad
que rompe la ofensiva del mal
eres ese alto emblema
en el que descansa la esperanza

Tus manos son el viento que acaricia
y tu espíritu el infinito abrazo de amor
Eres ese bosque inmenso que no se desvanece en las tormentas
eres esa barca dibujada en la playa,
pequeña y mágica,
que besa la naufrago…
Eres los mismo de lo que están hechas las estrellas.
Ciertamente, soy un moribundo desde el día que nací,
viviendo la mentira de la vida
usurpando papeles que no decidí
soy un actor en la trama de todos
una incógnita en mi historia
juego al amigo, al tonto y al ingenuo
al gay, al raro, al melancólico
apenas si se quién soy
seré la farsa más grande
porque después de todo
no tengo un espejo, un igual
o la fotografía que me diga existo
soy lo que fui
esta nada que sabe a nostalgia…
la excepción que confirma la regla.