miércoles, febrero 08, 2012

EL EQUILIBRIO MAGICO

EL EQUILIBRIO MAGICO

Si las dos fuerzas son absolutamente y para siempre iguales, el equilibrio será la inmovilidad,
y por consiguiente, la negación de la vida. El movimiento es el resultado de una
preponderancia alternada.
La impulsión dada a uno de los platillos de una balanza determina necesariamente el
movimiento del otro platillo. Los contrarios obran así sobre los contrarios, en toda la
naturaleza, por correspondencia y por conexión analógica.
La vida entera se compone de una aspiración y de un soplo; la creación es la suposición de
una sombra para servir de limite a la luz; de un vacío, para -servir de espacio a la plenitud del
ser; de un principio pasivo fecundado para apoyar y realizar el poder del principio activo
generador.
Toda la naturaleza es bisexual y el movimiento que produce las apariencias de la muerte y de
la vida es una continua generación.
Dios ama el vacío que ha hecho para llenarlo; la ciencia ama la ignorancia a quien ilumina; la
fuerza ama la debilidad a quien sostiene; el bien ama el mal aparente que le glorifica; el día
está enamorado de la noche, y la persigue sin cesar girando alrededor del mundo; el amor es a
la vez una sed y una plenitud que tiene necesidad de expansión. Aquel que da recibe, y el que
recibe da el movimiento; todo es un cambio perpetuo.
Conocer la ley de ese cambio; saber la proporción alternativa o simultánea de esas fuerzas, es
poseer los primeros principios del gran arcano mágico, que constituye la verdadera divinidad
humana.
Científicamente se pueden apreciar las diversas manifestaciones del movimiento universal
por los fenómenos eléctricos o magnéticos. Los aparatos eléctricos especialmente, revelan
material y positivamente las afinidades y las antipatías de ciertas sustancias. El consorcio del
cobre con el zinc, la acción de todos los metales en la pila galvánica, son revelaciones
perpetuas e irrecusables. Que los físicos busquen y descubran; los cabalistas explicarán los
descubrimientos de la ciencia.
El cuerpo humano está sometido, como la tierra, a una doble ley: atrae e irradia; está
imantado de magnetismo andrógino y reopera sobre las dos potencias del alma; la intelectual
y la sensitiva en razón inversa, pero proporcional, de las preponderancias de dos sexos en su
organismo físico.
El arte del magnetizador estriba completamente en el conocimiento y uso de esta ley.
Polarizar la acción y dar al agente una fuerza bisexual y alterna, es el medio todavía
desconocido y vanamente buscado de dirigir a voluntad los fenómenos del magnetismo; pero,
es necesario un tacto muy ejercitado y una gran precisión completa en los movimientos
interiores, para no confundir los signos de las aspiración magnética con los de la respiración;
es preciso también conocer perfectamente la anatomía oculta y el temperamento especial de
las personas sobre las cuales se opera.
Lo que más obstaculiza la dirección del magnetismo es la mala fe la mala voluntad de los
sujetos. Las mujeres, sobre todo, que son esencialmente y siempre comediantes, y que gustan
de impresionarse impresionando a los demás, y que son las primeras en engañarse cuando
desempeñan sus melodramas nerviosos; las mujeres repetimos son la verdadera magia
negra del magnetismo. Así será imposible a los magnetizadores no iniciados en los supremos arcanos y no asistidos de las luces de la Cábala, dominar siempre ese elemento fugitivo y
refractario. Para ser maestro de mujer, es preciso distraerla y engañarla hábilmente, dejándola
suponer que es ella misma la que os engaña. Este consejo que ofrecemos aquí, especialmente
a los médicos magnetizadores, podría también, quizá, tener su aplicación práctica en la
política conyugal.
El hombre puede producir a su antojo dos soplos: el uno caliente y el otro frío; puede
igualmente proyectar a su antojo la luz activa ola luz pasiva; pero es necesario que adquiera
la conciencia de esa fuerza por la costumbre de pensar en ella. Una misma posición de la
mano puede alternativamente
respirar y aspirar, eso que hemos convenidos en llamar fluido; y el magnetizador mismo
advertirá el resultado de su intención por una sensación alternativa de calor y de frío en la
mano, o en ambas manos si opera con ellas a lavez, sensación que el sujeto deberá
experimentar al mismo tiempo, pero en sentido inverso, es decir, con una alternativa
evidentemente opuesta.
El pentagrama, o el signo del microcosmos, representa entre otros misterios mágicos la doble
simpatía de las extremidades humanas, entre ellas y la circulación de la luz astral en el cuerpo
humano. Así, al figurar un hombre en la estrella del pentagrama, como puede verse en la
filosofía oculta de Agrippa, debe advertirse que la cabeza corresponde en simpatía masculina
con el pie derecho, y en simpatía femenina con el izquierdo; que la mano derecha
corresponde lo mismo con la mano y el pie izquierdo y la mano izquierda recíprocamente;
siendo preciso observar todo esto en los pases magnéticos, si quiere llegarse a dominar todo
el organismo y a ligar todos los miembros por sus propias cadenas de analogía y de simpatía
natural.
Este conocimiento es necesario para el uso del pentagrama en los conjuros a los espíritus y en
las evocaciones de formas errantes en la luz astral, llamadas vulgarmente nigromancias, como
lo explicaremos en el. capítulo quinto de este Ritual; pero, es conveniente observar aquí, que
toda acción provoca una reacción y que magnetizando o influenciando mágicamente a los
demás, establecemos de ellos a nosotros una corriente de influencia contraria, pero análoga,
que puede someternos a aquellos en vez de someterlos a nosotros, como sucede con
frecuencia en las operaciones que tienen por objeto la simpatía de amor. Por eso es por lo que
es esencial defenderse al mismo tiempo que se ataca, a fin de no aspirar por la izquierda al
mismo tiempo que se sopla por la derecha. El andrógino mágico2, lleva escrito sobre el brazo
derecho SOLVE, y sobre el izquierdo COAGULA, lo que corresponde a la figura simbólica
de los trabajos del segundo templo, que tenían en una mano la espada y en la otra la
herramienta. Al mismo tiempo que se edificaba, era preciso defender su obra dispersando a
los enemigos; la naturaleza no hace otra cosa cuando destruye al mismo tiempo que regenera.
Ahora bien, según la alegoría del calendario mágico de Duchenteau, el hombre, es decir, el
iniciado, es el mono de la naturaleza, que le tiene encadenado, pero que le hace obrar sin
cesar imitando los procedimientos y las obras de su divina maestra y de su imperecedero
modelo.
El empleado alternado de fuerzas contrarias, lo caliente después de lo frío, la dulzura después
de la severidad, el amor después de la cólera, etcétera, es el secreto del movimiento continuo
2 Vease la imagen de Baphomet en el capitulo XV, me parece interesante hacer notar la posición de las manos
del Baphomet, estas parecen estar en la posición de un mudra conocidisimo en la India, el pranamudra o mudra
vivificante que es lo que parece querer decir Levi cuando utiliza el termino alquimico Coagula, el otro mudra
que no aparece ilustrado en la imagen del baphomet es el apanamudra o disipador esto es lo que Levi llama
Solve ambos mudras son usados por los sacerdotes Budistas que se sientan en la pocision de Loto, tal cual el
Baphomet, y una mano la elevan al cielo y la otra apunta a la tierra, esto pretende canaliza la fuerza vital o
usando los terminos de Levi La luz astral en sus dos aspectos. Frater Alastor.