viernes, marzo 12, 2010

monstruos

Todavía miramos los monstruos caminar en la ciudad
terribles bestias
vestidas de leyenda
huelen a miedo…
tal vez podría detenerme a mirar los edificios y descubrir sus sombras
los nombres tatuados en la trasversalidad del mundo,
que disparate,
para sentirse parte de una urbe
que reniega sus dioses comunes y los convierte en monstruos horribles,
los que pierden,
los que serán expulsados aun olvido de alcantarilla,
al sonido de mil botas golpeando el piso al marchar
el gris de los uniformes y la pólvora insaciable
buscan nuestra sangre hundida en lo más profundo del espíritu,
no dejan de caer los monstruos
tan frágiles como cristales aun les tememos
y el respeto no diezma cuando los matamos,
lloran mis nubes blancas enrojecidas con el sol que muere,
tienen el sabor de su piel arrancada,
aquí los edificios están llenos de sangre
prometen mantenerse de pi e hasta el fin
contando con los restos de nuestros suspiros,
lo que tiene que ser recordado.