sábado, junio 17, 2017

Soy quien
Soy un ser marginado,
diferente solitario,
una criatura de dos mundos,
y en ninguno aceptado
Impregnado de esta soledad y melancolía
propia de los outsiders.
el cronófago, que avanza proyectando las garras de sus hórridas patas de modo que marca los segundos y devora el tiempo al abrir y cerrar la boca que luce temibles colmillos que más que devora el tiempo pareciera dispuesto a devorar la humanidad. Esta terrible criatura abre y cierra los ojos de una manera que hipnotiza a los espectadores. Los movimientos de esta langosta generan destellos de luces azules que viajan por la esfera hasta detenerse en la hora exacta.
Vengo cantando a la muerte
serenata pidiendo un beso de verdad
para que la noche no me sea lenta y sea un tornado mágico y fugaz
te espero sentado en mi tumba
frente a las flores de mi funeral
mi niña triste ahijada de dios
para encontrarnos siempre a perpetuidad…


TE AMO

viernes, junio 16, 2017

Si no fueran nuestros sueños pesadillas.
Y todos los deseos utopías,
Volvería en un acto total de rebeldía.
Y ahora que rodamos por el suelo,
Voy sintiendo que volvemos al comienzo.
y si tú supieras lo que yo daría por tu amor,
con esa cara que me miras medio rara que no dice nada.
Veo en tu mirada algún indicio de arrepentimiento, lo siento.
Leo en tu sonrisa la novela del aburrimiento, lo siento.
Noto en tus palabras que tú ya no bebes los vientos, lo siento.
Aún me acuerdo de la mañana en que pusimos fin a nuestra guerra y me dio un don tan grande: su amor y su anillo. ¡Que Dios me conceda tan larga vida que pueda tener mis manos bajo su manto!
Evidentemente, seguiré siendo considerado una abominación de la naturaleza hasta el día que decida comulgar con la idea de tener hijos y que mi esencia se vea doblegada al hecho de ser un entusiasta de algún equipo de fútbol. Sin embargo, visto y considerando mi poca esencia altruista y mi pulsión hacia la misantropía, y mi capacidad de aburrimiento, la cual se vería subyugada frente al monótono espectáculo de perseguir un balón, hasta ese entonces seguiré siendo un desterrado del título de Homo sapiens. Celebro ese destino!
Vengo cantando a la muerte
serenata pidiendo un beso de verdad
para que la noche no me sea lenta y sea un tornado mágico y fugaz
te espero sentado en mi tumba
frente a las flores de mi funeral
mi niña triste ahijada de dios
para encontrarnos siempre a perpetuidad…
En la mesa estaban servidas las viandas; pan con miel, leche y vino, quesos y jamnones, carne de jabalí, y de venado, frutas y semillas, aves servidas en salsas, también tantos tarros con cerveza estaban listos, que no se podían contar, la fiesta de el fuego nuevo estaba iniciando, las brujas y los brujos bailaban, cantaban e invocaban a la vieja Diosa, y el banquete estaba servido a los muertos y a los vivos por igual, se podía oler en toda la comarca. Era esta la noche en que la oscuridad amenaza con ser eterna, el regreso de Sol invicto era esperado con la fogata de fuego que habría de iluminar nuestro año.
Miro a través de la ventana el cielo gris
y en mi mente tan sólo recuerdos en blanco y negro.
Siempre la misma gente indiferente,
salgo a la calle cegado con los ojos llorosos.
Entro en el bar pido una cerveza intento olvidar,
te veo en un rincón llorando no vas a marchar.
No por eso no quiero que tu te vayas de aquí.
No por eso no quiero que tu te vayas de aquí.
Cuando el hombre comenzó a ser hombre, cuando despertó en la vida y dejo de ser la nada, estaba allí a su lado La Muerte, como un enigma indescifrable. Ningún otro ser siente esa incertidumbre, nadie mas despertó en su conciencia la mortalidad, ni sufre ni agoniza la vida, como el hombre, nadie Tiene la experiencia de muerte con tanta intensidad.
Cuando la muerte dejo de ser un misterio y se convirtió en un problema, dejamos de pensarla y reflexionar sobre la esencia de la muerte, poco a poco, la muerte se convirtió en un espectáculo y un común, espectáculo visual para el entretenimiento del mas ocioso y morboso espectador.
Pero la muerte está aquí pesa como una Cruz de Hierro, que nos recuerda lo que somos, tal vez, sea necesario volver a pensar la esencia de la muerte, pues en cierta medida quien piensa en la muerte piensa en la vida y el que ignora la muerte ignora la vida, así como diría Octavio Paz; “como no amar a la muerte si amo la vida”.

jueves, junio 15, 2017

Cuando la noche llega, algunos dicen que nunca
ocurre nada especial.
Pero afuera, en la calle, la ciudad duerme
bajo un silencioso manto de estrellas,
el rostro pálido de la luna nos muestra
una extraña mueca dolorosa,
mientras se escuchan los aullidos de los lobos;
la niebla fría y fantasmagórica
nos dibuja una extraña silueta
que surge entre las sombras;
desde la acera un gato negro nos mira fijamente
bajo la luz amarillenta de una farola.

Y dicen que nunca pasa nada.
Todo esto a mí me parece extraordinario.

martes, junio 13, 2017

¿Quién me engaña en la noche, y
aúllapidiéndome que salga, que salga a la calle y camine,y corra, y
atraviese las calles como perro rabiosolas calles desiertas en que
es siempre de noche,buscando locamente el baccarrá en la noche?
Hoy que la enfermedad se apodera de mi, cuando mas yace voluntariosa sobre mi corazón y me agota... pienso en el mas grande Heroe que ha existido; Alejandro Magno... Hoy hace siglos Moriría convirtiendose en ese puente que une lo divino y lo humano.
Alejandro Magno, construyó en sólo 13 años uno de los mayores imperios de la humanidad: conquistó el imperio Persa y se hizo con un dominio que se extendía por la Hélade, Egipto, Anatolia, Oriente Próximo y Asia Central, llegando a conquistar parte de la India. Era el hombre más poderoso de la tierra, pero en el año 323 a.C, cuando le faltaba poco más de un mes para cumplir 33 años, murió víctima de una extraña enfermedad y en unas circunstancias muy oscuras, que delicia pensar en que podría morir como Alejandro que delicia...
No posc sofrir c'a la dolor
De la den la lenga no vir
E.l cor ab la novela flor,
Lancan vei los ramels florir
E.lh chan son pel boschatge
Dels auzeletz enamoratz,
E si tot m'estauc apensatz
Ni pres per malauratge,
Can vei chans e vergers e pratz,
Eu renovel e m'assolatz.

Qu'eu no m'esfortz d'altre labor
Mas de chantar e d'esjauzir!
C'una noch somnav'en pascor
Tal somnhe que.m fetz esbaudir
D'un esparver ramatge
Que m'era sus el ponh pauzatz
E si.m semblav'adomesgatz,
Anc no vi tan salvatge,
Mas pois fo maners e privatz
E de bos getz apreizonatz.
Lo somnhe comtei mo senhor,
C'a son amic lo deu om dir,
E narret lo.m tot en amor
E dis me que no.m pot falhir
Que d'oltra mo paratge
No m'aia tal ami'en patz,
Can m'en serai pro trebalhatz,
C'anc om de mo linhatge
Ni d'oltra ma valor assatz
Non amet tal ni.n fon amatz.
Era n'ai vergonh'e paor
E.m n'esvelh e.n planh e.n sospir
E.l somnhe tenh a gran folor
E no cut posch'endevenir!
Pero d'un fat coratge
No pot partir us rics pensatz
Orgolhos e desmezuratz
C'apres nostre passatge
Sai que.l somnhes sera vertatz
Aissi drech com me fo narratz.
E pois auziretz chantador
E chansos anar e venir
Qu'era, can re no sai m'assor,
Me volh un pauc plus enardir
D'enviar mo messatge
Que.ns porte nostras amistatz.
Que sai n'es facha la meitatz,
Mas de leis no n'ai gatge
E ja no cut si'achabatz
Nuls afars, tro qu'es comensatz.
Qu'eu ai vist acomensar tor
D'una sola peir'al bastir
E cada pauc levar alsor
Tan josca c'om la poc garnir.
Per qu'eu tenh vassalatge
D'aitan, si m'o aconselhatz,
E.l vers, pos er ben assonatz,
Trametrai el viatge,
Si trop qui lai lo.m guit viatz
Ab que.s deport e.s do solatz.
E s'eu ja vas emperador
Ni vas rei vauc, si.m vol grazir
Tot aissi com al seu trachor
Que no.l sap ni no.l pot gandir
Ni mantener, ostatge
Me lonh en us estranhs renhatz
Cais si serai justiziatz
E fis de gran damnatge,
Si.l seus gens cors blancs e prezatz
M'es estranhs ni m'estai iratz.
E vos entendetz e veiatz
Que sabetz mo lengatge,
S'anc fis motz cobertz ni serratz,
S'era no.ls fatz ben esclairatz.
E sui m'en per so esforsatz
Qu'entendatz cals chansos eu fatz.
Si se habla de las viudas del golf, ¿puedo hablar yo de las viudas místicas? Esto es, de las chicas o de las señoras que van a misa sin sus maridos que, con todo su derecho, tendrán sus creencias u otras cosas que hacer. Yo, como voy mucho a misa y me distraigo bastante, tengo a algunas localizadas y, aunque sé que es imposible, cómo me gustaría decirle a sus maridos que nunca están más guapas que allí, radiantes, bajo la luz del mundo, rezando. Por ellos, precisamente, entre otras cosas, supongo.
Este es la última carta que te escribo,
reapareceré cualquiera de estos domingos en la esfera gastada de tus sueños.
No olvides que mis palabras son sombras que cruzan los espejos de tu infancia;
Antiguas mañanas se hacen sólidas en los sueños que surgen de sus letras.
Esta es la última carta que te escribo,
Desde el silencio, que es mi patria la envío,
La remito a tus ojos que sólo anhelan jardines de oriente.
Con el alma fervorosa he intentado escribir la líquida luz de tus faroles.
Recuerda que el amor es lento en regresar
pero siempre retorna, como el viejo y cansado Ulises
a su Itaca inmortal.
Esta es la última carta que te escribo,
¿Cuántas palabras, cuántos relojes, cuántos hombres y mujeres entre tú y yo?
Me despido desde mi áspera orilla
a través de signos que brotan de mi corazón
y caen y se desvanecen entre estas líneas.

lunes, junio 12, 2017

Los libros me observan. Y yo a ellos. De estante en estante siento su reojo, su llamada. Las "Sonatas" de Valle-Inclán, y la prosa de Cernuda. Esas memorias de Cansinos Assens ("La novela de un literato"), tan querido por Borges, y esa edición de los "Cantos pisanos" del gran Pound, que compré en México D.F. hace ya media vida. Y desde una portada no me quita la vista de encima Eliot, y poco después me detengo en todos esos nutridos tomos de Pizarnick, o en aquella biografía de Baroja -la espléndida de Sebastián Juan Arbó que compré por cinco duros a un gitano. Y Dumas, Delibes, Paz, Montaigne, Bloy, Montale... ¡Tantos libros! Mi vida en su compañía. Su compañía: mi vida. Me reconozco un biblioenamorado que se sienta ante sus libros y respira de nuevo con alivio, feliz.
De capa y espada, armas y letras,
gentil y canalla, gallardo y calavera.
No hay cielo lo bastante alto ni tierra pequeña.
No hay océanos de tiempo
que no surque mi propia bandera.
De Lope, el amor, la rabia de Quevedo,
Espronceda, los Machado, Rocinante y Platero,
vivan las Cortes de Cádiz y el Himno de Riego.
Yo, como Unamuno, contra esto y aquello.
Elegí la disidencia, el motor de mi existencia,
elemento discordante, la voz de tu conciencia.
Escribo a quemarropa en legítima defensa,
no comparto opiniones, dicto sentencias.

domingo, junio 11, 2017

La gente dijo que aquellos tipos con la «señal» eran siniestros; y
la verdad, lo eran. Los hombres con valor y carácter siempre les han resultado siniestros a la gente. Que anduviera suelta una raza de hombres audaces e inquietantes resultaba incomodísimo; y les pusieron un sobrenombre y se inventaron una leyenda para vengarse de ellos y justificar un poco todo el miedo que les tenían.
Demian