miércoles, agosto 24, 2016



Con todos los ojos ve la criatura
lo Abierto. Sólo nuestros ojos están
como vueltos del revés y puestos del todo en torno a ella,
cual trampas en torno a su libre salida.
Lo que hay fuera lo sabemos por el semblante
del animal solamente; porque al temprano niño
ya le damos la vuelta y le obligamos a que mire
hacia atrás, a las formas, no a lo Abierto, que
es en rostro del animal es tan profundo. Libre de muerte.
A ella sólo nosotros la vemos; el animal libre
tiene siempre su ocaso detrás de sí
y ante sí tiene a Dios, y cuando anda, anda
en la eternidad, como andan las fuentes.
   Nosotros nunca tenemos, ni siquiera un solo día,
el espacio puro ante nosotros, al que las flores
se abren infinitamente. Siempre hay mundo
y nunca Ninguna Parte sin No: lo puro,
no vigilado que el hombre respira y sabe
infinitamente y no codicia. Cuando niño
se pierde uno en silencio en esto y le
despiertan violentamente. O aquel muere y es esto.
Pues cerca de la muerte uno ya no ve la muerte
y mira fijamente hacia afuera, quizás con una gran
    mirada de animal

Rainer María Rilke
Elegías de Duino
Elegía VIII, extracto


Dichoso eres Tiresias, pues tú viste la figura desnuda de Atenea sin perecer. Ella, pese a su pudor, sintió piedad de ti. Tú no has muerto, ni has recibido una piel de cervato, ni te han salido cuernos encima de la frente. Pese a que perdiste la luz de tus ojos, estás vivo. En efecto, ella transfirió a tu espíritu el resplandor que había en tus ojos. Pero la Arquera en su cólera es peor que la Tritogenia. ¿Ojalá huiese tenido una suerte semejante! ¿Ojalá ella misma hubiese atacada mis ojos como lo hizo Atenea, o quien hubiese atacado mis ojos como lo hizo Atenea, o bien hubiese cambiado mi pensamiento junto con mi cuerpo! Pues tengo yo una forma de fiera que es ajena a mi naturaleza y conservo, no obstante, el modo de sentir de un hombre. ¿¡Dónde las bestias gimen su propia muerte?! No, ellas viven privadas de la razón y no piensan en su final. Sólo yo cargo con una mente sensata. Y ahora al morirme, mis ojos de fiera vierten lágrimas llenas de conciencia. Y en este instante mis perros se vuelven más feroces.
Nono de Panópolis, Dionisíacas, V.335s (Gredos, Madrid, 1995).
El fin de los tiempos,
la primera señal fue la plaga de libélulas
la segunda, la invasión de los gallos que cantaban día y noche
después los fatales efectos de las bebidas carbónicas
Soñaba con signos en el cielo,
antes del amanecer salía a recorrer
la ciudad bajo el ensordecedor rugido
de los helicópteros, las farolas seguían encendidas
pero el azul tinta nocturna había desaparecido,
sustituido por el extraño color de las burbujas...
el último día, me compre un perro y lo llame exterminio...
Úngeme con un beso,
y seré rey -tu rey-, y poeta.
Úngeme el cuerpo de caricias,
y haré tuya toda mi ternura.
Únge toda mi vida de ti,
para salvarme de mí, y ser libre.
Quisiera cerrar los ojos y así suprimir temporalmente lo físico. Escucharte, tan solo escucharte. Que me hablas con esas palabras tan rebuscadas que usás, las que tan lejos me llevan, las que siempre siempre me alucinan. Que, en el momento indicado, cuando crestee la ola de sensaciones, me toques; me seduzcas, me acaricies. Que me saques la remera y después el pantalón. Que con tus dedos bajes sutilmente. Que, después de seducirme, después de desnudarme de alma me desnudes de cuerpo. Que me lleves a las partes más húmedas del paraíso.
Al menos el lenguaje no me engaña. Cuando "lo paso bien" tengo una aguda conciencia de que lo paso, esto es, de la fugacidad del tiempo en fuga irrevocable...
He de aprender a vivir con eso, todavía. Y a disfrutarlo. Este verano estoy teniendo mucho campo para entrenarme, por fortuna. Como Leonor está de vendimia, con unos horarios de emergencia nacional, me ocupo yo mucho de los niños. Y qué bien, de verdad, me lo estoy pasando. Tanto, que ya dobla el verano su última esquina.
Ayer, a cuenta de todo esto, se me ocurrió un apotegma que no valdrá mucho como poesía, pero que sí sirve para cerrar el próximo tomo de mi diario, que estoy preparando estos días, y por eso, perdón, tanta intermitencia en Rayos y truenos. No consigo estar, a la vez, mirando atrás, corrigiéndome, y hacia adelante, avanzando. Ya me pasó las otras veces: o recopilo o esparzo. Pero me despisto y me voy por las ramas. Mi lema es éste:
Como de la vid el vino,
de la vida viene el himno.
La muerte así desde siempre objeto de reflexión y especulación para el hombre de todas las culturas a través de las manifestaciones rituales artísticas filosóficas podemos intuir cuál era la relación de las diversas culturas con tal fenómeno Ing ineludible y que consuma menos INEM ineludible informa la muerte integrado en las creencias religiosas el Suso y la relación del hombre con la muerte es una determinada cultura a través de sus textos nos lleva a mí ni mis tíos son unos de influencia interacción esto es especulación es con los pueblos que estaban en contacto en una determinada área geográfica lo que nos ofrece una riquísima información acerca del complejo de complejo desarrollo mi chico y ritual vamos en el Mediterráneo y regiones limítrofes de la antigüedad
Autoestima vs. Autocrítica
Es un combate trabado, confuso, marrullero, como demuestra la paradoja de que yo esté tan satisfecho, ay, de ir a muerte con la autocrítica.
Escondemos la victoria bajo la bandera amarga de un envejecido reloj,
La frontera elástica de nuestra patria abstracta deshoja los planetas,
Ahora sé: yo soy el triunfo en una estrella inconsolable del fin del mundo.
La corona de la victoria ha perdido toda su intención circular
se alinean sus perlas y gemas en mi brazos.
Aquí nadie ha olvidado que la derrota es un ojo que cae en una profunda oscuridad.
Donde diablos estés, espero mi recuerdo te invada cada noche y rompa tus ventas, confieso que yo no te he olvidado y me gusta regresar siempre allí dónde soliamos gritar, a pesar de lo mucho que nos dañamos no dejas de ser mi mayor recuerdo, yo y mis putas ganas de seguir el show, que masoquista ¿no?, hubiera deseado jamás subir a ese taxi en el cual subimos juntos y bajamos por separado, si hubiera sabido que aquella sería la última vez que nos veriamos no tu hubiera dejado bajar jamás, hubiera sido nuestra noche eterna...
Javier Flores Rojo... donde quiera que estés y si me llegas a leer, gracias por ser mi 1999, una pequeña broma en la distancia

martes, agosto 23, 2016

Me acuerdo cuando Laura me comento que era como la peste negra, que siempre traerla un mal a los que estaban a mi alrededor, los cercanos o los que pasaban que no importaba era algo en mi que no era mi culpa pero que enfermaba, cuando Caro, se fue, reborde eso mismo y creo que lo reafirme con Mire, cuando me dijo que era la muerte, supongo existe algo de verdad en ello, la verdad no me hago lio, no es mi culpa ni mi intención pero es una verdadera chinga cargar con pesos que ni siquiera sabia cargaba... Cosas que pienso mientras camino bajo la lluvia y busco don de conseguir un piti...
ahhhhhhhh que jodido, no puedo dormir, pasa el mosco, se escucha el camión me desespera, ademas que de mal gusto ver la fiesta de mis vecinos, que por cierto es aburrida, absurda y con falta de clase, asco, con ese tipo de exhibiciones deberían poner cortinas y bajarle el volumen a sus berridos cánticos, ah, si no tengo nada mejor que hacer que escucharles y mirarles ademas imposible, se ve todo...
cosas que me cagan pero que soporto por convivir, Beatles, star wars, dragon ball, southpark, nirvana, el jazz, los gatos, los payasos, el cine contemplativo, los premios mtv, los cuentos donde el héroe gana y mata al monstruo, la vida en general, y pues me voy a chingar a mi madre....
El Libro del Castellano de Coucy
La leyenda del corazón comido, en la que un marido celoso se venga de su mujer adúltera, dándole a comer el corazón guisado de su amante, se fijó en la literatura cortés de la Edad Media tras una selección y asimilación de remotas historias clásicas, convirtiéndose en un motivo favorito de los escritores medievales.
Esta leyenda -que, con mayor o menor regularidad y mejor o peor fortuna en su tratamiento, ha seguido apareciendo a través de la historia de la literatura hasta nuestros días- se integró entre 1280 y 1285 en EL LIBRO DEL CASTELLANO DE COUCY (Anónimo) en la versión que, a partir de entonces, ha sido relatada y citada en innumerables ocasiones.
La leyenda del 'corazón comido', tan querida por la tradición francesa, resurgió más ligera, cuando se rumoreó que Margot de Valois (hermana del rey Carlos IX de Francia y esposa de Enrique de Navarra, posterior Enrique IV de Francia. 2ª mitad del s. XVI), llevaba siempre encima un cinturón del que colgaban los corazones disecados de sus amantes muertos (otros dicen que los guardaba en cofres junto a su cama), y que contribuyó a su fama europea como mujer extraordinariamente hermosa: la más hermosa de su tiempo, cosa que no confirman sus retratos.

sábado, agosto 20, 2016

"Estoy callado". Gómez de la Serna, Wislawa Szymborska y Miguel d'Ors han caído en que el silencio, si se dice, se destruye. "Estoy callado" es una frase con la que Zenón de Elea podría haber hecho algo, desde luego. Pero a la vez, en la tórrida media tarde, veo que no hace más que subrayar muy honestamente su silencio y quizá, con la delicadeza de la ingenuidad, no lo destruya en absoluto. Tampoco las cigarras lo hacen, sino que le dan otra densidad. Quizá esta misma entrada no sea una más que una forma burda de estarme bien callado.

jueves, agosto 18, 2016

Culpamos el shuffle porque la vida corre en aleatorio
sólo así nos topamos con el soundtrack preciso
primero fue ------, luego ------
algunos fantasmas simplemente resisten todo exorcismo.
y así
y no es que uno pase la noche velando cuerpo presente
no es otra cosa
otra cosa distinta por completo
un espectro que ronda insistente, discreto, letal.
un hueco en el pecho
un hueco conocido, usual
a veces, los libros conforman una playlist exacta
al final del día debería aparecernos una pantalla que diga:
"¿desea guardar los cambios realizados?

miércoles, agosto 17, 2016



No lamento haberte encontrado entre las letras,
esta cobardía no me deja atreverme
a decirlo de frente,
pero me gustas
de esa forma los golpes reales duelen menos
las heridas de las coincidencias
se compensan con esas sonrisas
y quedara siempre un instante
donde no importa saber que te quiero,
que exijo a todo el universo
estés bien,
que deseo despertar y saludarte
porque anoche te di las buenas noches
antes de irme a dormir,
para solo poderme encontrar en medio del sueño
de este mar de los sargazos en mi mente,
benévolo espíritu de artista que me  acompaña
bendice estas manos
para crear una obra que lleve la escancia de tu nombre
 y nadie nunca olvide
 que este instante pude gritarte te quiero
con la intención  de sacudir el rumbo de tu mundo
y confesar que me gustas
a si que aceptare las culpas y las consecuencias
porque no pediré perdón por sentir lo que siento
desear lo que siento por ti.

martes, agosto 16, 2016

"El revolucionario busca la utopía del futuro (que no será) y el reaccionario, la utopía
del pasado (que nunca fue)". Este aforismo de Tomás Salas me ha regalado un argumento potente para defender mi castigado conservadurismo, tan combatido de un lado, más masivo, y de otro, más selecto. El conservadurismo busca defender lo que es (todavía). Aunque sólo sea por la ontología, he caído ahora, es lo más sólido.
El otro día en Twitter un buen amigo me calificó de reaccionario, y lo soy tan poco, al menos de talante, que no me atrevía a reaccionar y recordarle que soy conservador. Al final, me vino bien, porque, en el tuiteo cruzado, se me recomendó leer a Nelson Rodrigues, y ahí estoy ahora, encantado, con O reaccionário.
Cezanne huía despavorido de sus homenajes. En cierta ocasión, unos amigos quisieron hacerle un homenaje sorpresa. Cezanne les miró horrorizado y echó a correr, literalmente, salió de la casa donde vivía y dejó un cuadro inacabado. Huyó con lo puesto. ¿Sus amigos? Otros pintores. Grandes pintores impresionistas, artistas con los que había compartido varias exposiciones, personas que realmente lo apreciaban y lo valoraban. Pero él los tachó de la lista, inmediatamente pensó que le estaban tomando el pelo, que le gastaban una broma pesada. Les puso una cruz y ya no quiso saber nada más de ellos. Les retiró la palabra. También huyó de París. Volvió a su ciudad natal, a una pequeña ciudad de provincias donde fue ignorado y después, cuando la fama de su éxito llegó, fue atacado, fue rechazado, pues sus habitantes desconfiaban de su éxito tanto como él mismo. Cezanne y sus vecinos de Aix en Provence solo se ponían de acuerdo en una cosa: en la desconfianza.

miércoles, agosto 10, 2016

engendro con la cabeza repleta de serpientes que el valiente Perseo secciona guiado por el reflejo del horrible monstruo en el escudo, y guarda la cabeza en el morral una vez seccionada, para saber donde se ubica la cabeza del enemigo, pues la medusa, como las petreas gorgonas de las catedrales de Fulcanelli, nunca muere ...