jueves, agosto 01, 2019

Eres un sol que se paga en una llanura con ventanas redondeadas
Astro que se hace líquido en el balcón de la inercia
Tu espacio de piedra crece como el silencio en las manos de un infinito blanco
Tu luz coloniza una niebla fantasma
Hijo del fulgor de las estrellas
Sueñas con una sombra que jamás te alcanza

Por los alrededores de la noche tu eternidad se reclina
Obediente se entrega a los muros del reloj
¿Acaso lograste cerrar el paso a los lúgubres pájaros del tiempo?
Eres presencia que se apaga en una eternidad incomprensible
Polvo entre las ramas de los astros que de mis manos se escapan
Hunde la luz sus raíces en ti y en lo más profundo de tu oscuridad se adelgazan
Por justicia poética nos hemos muerto de frío y hemos resucitado en forma de animales...
Tu voz toma forma de eco que corre tras de mí, con luces de asteroídes, vacías, cansadas, luchando por desaparecer.
Rompí el jarrón valioso de tu mueble bar y he llegado fuera de tiempo para arreglarlo... Nunca se me dieron bien pegar piezas sangrantes de objetos que no saben muy bien que y porqué existen...
Tú piensas que estás muy lejos de mi, en mi cabeza, fisicamente... Y lo único que hago es apartar recuerdos y pensamientos que me llevan a tu mundo. Para no caer de mi nube, para no recordar todo lo que hay y no quiero ver...