domingo, julio 15, 2007

Un delicado dulce de soledad

Death is the wish of some, the relief of many, and the end of all

Lucius Annaeus Séneca

Un delicado dulce de soledad

I

Me parece ver un bosque

lleno de seres ocultos que me miran curiosos,

que analizan el color de mi piel,

mi silueta y mi caminar...

me observan...

al caminar adentrarme en lo profundo de cuevas y árboles,

paseando entre los limites naturales de los,

me sabe a noche el bosque

es un lugar mítico donde todo puede suceder

el sol no brillara nunca mas…

entre el manto de las ramas solo será un cielo estrellado

guardián del silencio en mi soledad,

en este bosque jardín de los muertos,

como mi corazón que es diferente a los demás,

después de todo es un hogar

para no vivir jamás, y morir por siempre,

un lugar de pasos,

crescendos y descensos constantes,

un gélido silencio camina cuidadoso

hasta caer en los quiebres duros del bosque

a veces se cuelan los amaneceres,

y sin embargo,

la soledad nunca deja de encandilar.

el ambiente fantasmal congela los pulmones

suena a una mañana en aislamiento

me recuerda al primer amanecer

que vi entre árboles

de vuelta y vuelta

me canse de creer en un lugar mas allá del bosque,

y de lo que tienen los vivos que a los muertos nos falta.

II

Mi corazón tan frío,

helado lleno de vacíos huecos sangrantes,

como lagrimas envueltas en la atmósfera de la desilusión,

es un corazón muerto,

y aunque quede el alma,

tener un alma no es un camino de rosas,

hace odiarte a ti mismo

¿creo se que es lo que soy?

¿lo que me espera?

y ni siquiera he comenzado

a escuchar los latidos dentro de mi pecho,

que serán la nostalgia de mi pasado

si conociera su naturaleza

diría que eso es un árbol,

si conociera lo infinito del mundo

diría que eso es una simple ilusión...

no la entendería.

me quedo en la contemplación de mi realidad.

pero no quiero reír, quiero perderme

irme a otro mundo

como si la muerte tocara mi pecho desnudo

y en el sintiera su guadaña fría

congelando todo lo vivo,

en los eternos amaneceres

que contemplare en este bosque de mil suspiros

solo en mis ojos

entrando por mi boca

hiriendo la sensibilidad de mi vida

que cae en las sombras

para ser el ministro de la muerte

envuelto en soledad

lobo del bosque

oscuro rabioso

enfermo de desilusión,

tan terrible tu veneno

que es como el beso

de una serpiente.

III

Sílfide masculina envuelta en la seda

de la araña viuda negra,

mi cadáver oculto donde nadie sabe

que un esqueleto me ha traído hasta aquí,

creerlo o no,

me ha cargado,

a veces arrastrado,

siempre tranquilo a su paso

sosteniendo un saco de idiotez

un poco de sueños

y un montón de carne podrida…yo…

el crepúsculo de la impertinencia,

¿no merezco no un adiós?

o tan solo el tiempo y el destino me tendrían predestinados

para siempre

las vidas que tenga,

las eternidades oscuras,

soledad perfecta de esa que tortura

de esa que come cada gramo de esperanza

¡ah! bendita locura,

ven y envuélveme en tus manos

llena mis desgracias con tu afición a lo imposible

que no encuentro mas pasos y mas caminos,

tronaran los días perfectamente

moriré solo sin mi circunstancia

también me abandona y yo de poder me iría con ella.

"Se que si aún sigo vivo, es porque te recuerdo"


Te seguiría hasta la muerte
No me pidas que me quede aquí
Pues lo que siento es más fuerte
Que el miedo oscuro a morir
Prefiero la muerte a vivir sin ti

puedo escoger mi derrota