jueves, enero 19, 2017

Yo soy sólo en ti,
no hay otra circunstancia.
Yo soy porque tú eres
ahora, aquí,
y vivo de tus ojos.
¡Qué vacío sería el mundo
sin tu ser de gozo!
¡Qué absurda mi alma
sin tu cuerpo!
¡Qué desvarío mi vida
sin ti! (Ni lo imagino).
Contigo la poesía
es el único camino
posible.
Esa poesía de piernas
cruzadas y deseo
infinito.
Yo soy sólo en ti,
no hay otra circunstancia
en mí: ¡eres la certeza
y el sentido!
Tú, así, tan propicia
al amor, a lo más íntimo
de mis sueños.
Saqué una pistola y disparé
contra todos los hombres buenos
bailé con la muerte hasta el amanecer
y allí lloré por los dos,
saqué una pistola y disparé
contra todos los enamorados
salté de mi tumba para robar
la luz de las estrellas.
Por ser la más importante, Apolo dijo que le concedería un gran deseo.
La Sibila cogió un puñado de arena entre sus manos y pidió vivir tantos años como partículas de tierra había en sus manos. Vivió 9 vidas humanas de 110 años. Pero olvidó pedir la eterna juventud.
Cuentan que, al final, tan pequeña y consumida estaba, que sólo fue voz.
Cuando los dioses quieren castigarnos, atienden nuestras plegarias. (Karen Blixen en "Memorias de África".)