jueves, febrero 23, 2017

Una faldita y una camiseta de tirantes, un tanga de hilo y su mano deslizándose entre mis muslos. Un suspiro. Un primer pensamiento pasó por mi cabeza para recordarme que aquello no estaba bien. Que su novio podía entrar en cualquier momento. Yo no era así… ¿Cuándo había deseado el orgasmo de la mano de otra mujer? No era así.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario