Se murió el “perro” quien ladrara por las mañanas nadie acudirá a tus
pies a resguardar con serenidad y fidelidad tu sueño nunca más saltaran a
tu llegada en el goce de alegría murió el sonido en esta casa, y las
pisadas nocturnas llenado el va
domingo, junio 12, 2016
sábado, junio 11, 2016
Es
Acaso, que los días nublados te llevan a la añoranza? o como es ese
fenómeno de nostalgia... es sábado y no parece sábado, pero los
chilaquiles que tal saben? oh por dios las sanguijuelas pase años sin
poder meterme a un rio por que ya sabes las sanguijuelas muerden, ese
Corey es un autentico cazador de monstruos, comenzó persiguiendo
gremlins, sobrevivió a Freddy Krugger, cazo vampiros, descubrió un
autentico barco pirata y fue uno de los amigos mas fieles embarcándose
en la aventura, sin importar que el cadáver o la sombra de la muerte
estuviera presente, el siguió, que bueno es regresar a esa edad, la
edad donde las aventuras nos demostraban que no se puede emprender solo
el camino y si se hace pronto encontraras a la pandilla que te acompañe,
quiero regresar a esa edad, no ser niño, si no mas bien para volver a
maravillarme con las películas de Corey como si fuera la primera vez,
claro que te entiendo, es ahora momento de poner a los Goonies.
viernes, junio 10, 2016
mis estrellas
sembradas en un puñado de arboles,
tallar la madera y escuchar el viento
en la suerte nupcial de la ofrenda y la desilusión,
fuego que renace de dentro de mi corazón
ilumina la noche purpura
siempre estoy solo…
creyente inmoral y sádico
no doy para mas y caeré,
porque el pez me devora
las alas de mariposa
la tierra me ofrece una venganza si guardo
mis huesos feos dentro del olvidado
hueco que han cavado
para dormir por siempre.
sembradas en un puñado de arboles,
tallar la madera y escuchar el viento
en la suerte nupcial de la ofrenda y la desilusión,
fuego que renace de dentro de mi corazón
ilumina la noche purpura
siempre estoy solo…
creyente inmoral y sádico
no doy para mas y caeré,
porque el pez me devora
las alas de mariposa
la tierra me ofrece una venganza si guardo
mis huesos feos dentro del olvidado
hueco que han cavado
para dormir por siempre.
miércoles, junio 08, 2016
Hay una pintura que no conozco en absoluto solo en foto, hasta que ponga un pie en el Museo de Orsay, siempre me impactó fue precisamente La jeune fille et la mort, de Marianne Stokes, una
alegoría de La muerte y la doncella de Franz Schubert, que, a su vez,
había trabajado aquí una variación del tema de la danza macabra
medieval. Schubert trabajó el asunto primero en un Lied, en 1817, y
después en el famoso cuarteto de cuerdas, en 1824.
Ante la imagen ofrecida por Stokes, lo inevitable es una sensación desesperada, hasta cierto punto trágica, igualmente dulce: la muerte está ahí, no importa la belleza, la juventud, ni siquiera la probable alma buena de la doncella: ha llegado su tiempo, un tiempo impostergable, la mano del espectro lo reitera. Al parecer, Schubert había inspirado su Lied en un poema de Matthias Claudius, la adaptación de Schubert se titula La canción de la muerte:
Das Mädchen:
Vorüber! Ach, vorüber!
Geh, wilder Knochenmann!
Ich bin noch jung! Geh, lieber,
Und rühre mich nicht an.
Und rühre mich nicht an.
Vorüber! Ach, vorüber!
Geh, wilder Knochenmann!
Ich bin noch jung! Geh, lieber,
Und rühre mich nicht an.
Und rühre mich nicht an.
Der Tod:
Gib deine Hand, du schön und zart Gebild!
Bin Freund, und komme nicht, zu strafen.
Sei gutes Muts! ich bin nicht wild,
Sollst sanft in meinen Armen schlafen!
Gib deine Hand, du schön und zart Gebild!
Bin Freund, und komme nicht, zu strafen.
Sei gutes Muts! ich bin nicht wild,
Sollst sanft in meinen Armen schlafen!
La doncella:
¡Pasa de mí!, !Oh, pasa de mí!
¡Vete, fiero esqueleto!
¡Aún soy joven! Vete, querido,
Y no me toques.
Y no me toques.
¡Pasa de mí!, !Oh, pasa de mí!
¡Vete, fiero esqueleto!
¡Aún soy joven! Vete, querido,
Y no me toques.
Y no me toques.
La muerte:
Dame tu mano, preciosa y tierna figura
Soy un amigo, y no he venido a castigar
Ten buen ánimo, no soy fiero
¡Delicada has de dormir en mis brazos!
Dame tu mano, preciosa y tierna figura
Soy un amigo, y no he venido a castigar
Ten buen ánimo, no soy fiero
¡Delicada has de dormir en mis brazos!
Cuando volvo a verla, un par de veces más, meses después, la sensación
inicial fue la misma: una tensión del tiempo, contraste entre lo efímero
de la doncella y la eternidad de la muerte, pero algo había cambiado.
Me di cuenta que, contrario a lo que parece, contrario al "contenido"
mortífero del tema, la joven estaba a salvo, nunca sería tocada por la
sombría figura. Es irónico el modo en que los cuadros más severos y
serios, al escucharlos con cuidado, cambian de semblante: el cuadro en
realidad se burla de nosotros, ambos: la muerte y la doncella son
cómplices aquí, pues son eternos, o si no eternos, al menos mucho más
longevos que nosotros, las obras de arte –al igual que los dioses–
tienen una esperanza de vida cifrada en siglos y milenios, frente a
ellos, nuestra vida es la que se pudre en un abrir y cerrar de ojos.
Ante la imagen, probablemente, del otro lado del marco, la situación sea
la misma y a la vez la opuesta. Son los espectadores los que están al
borde de la muerte, no la doncella. Lo que me recuerda esto que dice
Georges Didi-Huberman:
«Ante una imagen –tan antigua como sea–,
el presente no deja jamás de reconfigurarse por poco que el desasimiento
de la mirada no haya cedido del todo el lugar a la costumbre infatuada
del "especialista". Ante una imagen –tan reciente, tan contemporánea
como sea–, el pasado no cesa nunca de reconfigurarse, dado que esa
imagen sólo deviene pensable en una construcción de la memoria, cuando
no de la obsesión. En fin, ante una imagen, tenemos humildemente que
reconocer lo siguiente: que probablemente ella nos sobrevivirá, que ante
ellas somos el elemento frágil, el elemento de paso, y que ante
nosotros ella es el elemento del futuro, el elemento de la duración. La
imagen a menudo tiene más de memoria y más de porvenir que el ser que la
mira.»
Es increíble el tono utópico de este texto ante los días que corren. Uno
pensaría que pocas veces tuvimos tantas opciones como ahora, pero
resulta que sólo estamos al tanto del abanico de vidas que no queremos
vivir (padecer) por saberlas al riesgo de la supresión por parte de este
régimen práctico y simbólico en el que estamos. Veo la respuesta de
otras generaciones, sobre todo gente que pasa de los 35-40, y envidio la
determinación y la rabia que los movía y empuja todavía a
no ser totalmente subordinados a este mundo empobrecido de experiencia.
Escucho a la gente quejarse, pero siguen prestando sus potencias a una
red de instituciones ante las cuales se saben víctimas, pero nos
conformamos con el corral en el cual se nos permite gozar ya castrados
nuestros deseos. Guattari dice: «Ya no podemos soportar que se nos robe
nuestra boca, nuestro ano, nuestro sexo, nuestros nervios, nuestros
intestinos, nuestras arterias… para hacer las piezas y las labores de la
innoble mecánica de la producción del capital, de la explotación y de
la familia.», pero lo hacemos, lo permitimos más que nunca: hoy día todo
el mundo quiere una familia: con sus espos@s, los hijos que entregarán a
esta tradición de atropellos, sus mascotas convertidas en personas
decentes y hasta piadosas. La familia se ha colado hasta ahí donde el
deseo era, en otro tiempo, un acto creador de potencias subversivas y
joviales. Somos la tía, hermana o madre de nuestras amigas jotas, ¡cómo
sí los cuerpos sólo pudieran pasar por ese régimen de inscripción! Ante
la posibilidad de una relación afectiva cifrada en términos menos
objetivantes, siempre volteamos a ver primero en qué medida la apertura
mina nuestra propiedad privada. Generalmente trato de mantenerme al
margen del discurso de la denuncia crítica porque me parece un tanto
trágico y otro tanto neutralizado, pero hay días, como este, en el que
me causa algo intermedio entre la nostalgia y el asco, ver lo fresas y
mutuo-persecutorios, lo subordinados y cómodos que estamos con este
mundo. No siempre creo en otro mundo de posibles, hay tardes en las que
sólo veo la proliferación de cuerpos y deseos tan bien castrados que ya
no les importa saber con certeza a qué Amo sirven.
Hoy salí a buscar la Muerte, quise enamorarla, robarle un
beso carajo, quise su amor en su vientre violento, y soñar con velo blanco, sobre
la máscara de luto y las monedas de plata, trai la miel y el pan, rosas de
Castillay la tierra en mi pantalón, me rechazo como antes…y tanto dolor que el
cielo lloro de tristeza que limpio las lagrimas en la tierra.
beso carajo, quise su amor en su vientre violento, y soñar con velo blanco, sobre
la máscara de luto y las monedas de plata, trai la miel y el pan, rosas de
Castillay la tierra en mi pantalón, me rechazo como antes…y tanto dolor que el
cielo lloro de tristeza que limpio las lagrimas en la tierra.
Me pregunto a menudo si yo mismo me saboteo o simplemente la vida me
derrota, cada día estos logros son mínimos saben a nada saben a
desesperación y frustración, cada día me desvanezco un poco más me
siento acabado y es eso estoy derrotado, no importa que tan bien haga
las cosas que tan diestro y habilidoso siempre termino siento el otro el
que llega al último el que es cambiado o sustituido, pero siempre llevo
la consiga como si estuviera marcado en la piel que soy bueno, que soy
especial que soy maravilloso, si fuera así, ya habría ganado alguna
vez, ya habría sido yo el coronado con laurel, y no el que ahora fuma
mientras el vino le conforta en su derrota...
la carta de la fuerza en el tarot
A veces el amor nos hace pensar y no racionalizar y
yo digo porque quiero racionalizar el amor, te amo, y sé que es amor porque
siento que mataría por ti y que moriría por ti... sé que nunca es suficiente amar y que no solo es el brillo de la luz lo que
encanta, si no la sustancia, a veces se es, lo buscado, otras veces uno es aquello que está destinado a ser sin
importar lo que signifique eso.
Jugamos papeles en el cuento, somos
estamentos, protagonistas o
antagonistas, héroes o villanos, el
papel que somos, lo debemos representar, mejorar y asumir con responsabilidad y
consecuencia, yo aun no sé lo que soy,
por años me considere un monstruo bueno, pero entendí que a lo mejor ni
lo soy y no tengo un papel mimético tan importante, así que solo soy Mauricio,
el que escribe y el que hace fotos, he considerado y me he tomado a pecho, un
juramento que hice hace años, cada día intento hacerlo real y dar mi mejor
esfuerzo; prometo cuidar a quien amo, cuidar a mi gente y hacer lo humano en
mi, para que estén bien, porque si están bien el mundo estará bien.
Es un alto papel en la no? pero es ello, es amor lo
que tengo por ti, un amor sincero, en todos sus matices y nada más puedo prometerte que haré lo posible
porque la sonrisa del rostro no deje de estar porque cada lagrima sea una
lagrima valiosa la existencia de una persona se mide en sus acciones, tal vez yo al final pueda ser el monstruo
bueno, si te cuido, porque tu no necesitar ser salvada, necesitas alguien que
te recuerde que eres la carta de la fuerza en el tarot.
domingo, junio 05, 2016
Dicen que a lo largo de nuestra vida
Dicen que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes
amores: uno con el que te casas o vives para siempre, puede ser el padre o la
madre de tus hijos…Esa persona con la que consigues la compenetración máxima
para estar el resto de tu vida junto a ella.
Y dicen que hay siempre, un segundo amor una persona que
perderás siempre, alguien con quién naciste conectado, tan conectado que las
fuerzas de la química escapan de la razón y te impedirán siempre, alcanzar un
final feliz.”
Hasta que cierto día dejarás de intentarlo…Te rendirás y
buscarás a esa otra persona que acabarás encontrando, pero te aseguro que no
pasarás ni una sola noche, sin necesitar otra beso suyo o tan siquiera discutir
una vez más.”
Ya sabes de quién que estoy hablando, porque mientras
estabas leyendo esto, te ha venido un nombre a la cabeza. Te librarás de él o
de ella, dejarás de sufrir, conseguirás encontrar la paz (será sustituido por
la calma), pero te aseguro que no pasará ni un solo día en que desearás que
este aquí para perturbarte.
Porque a veces se desprende más energía discutiendo, con
alguien a quien amas, que haciendo el amor con alguien al que aprecias.
jueves, junio 02, 2016
De la Luvia
Desperté cerca de las tres de
la madrugada, ¿sabes? es la hora de las brujas la media noche, la gente cree
que la media noche son las 12 de la noche cuando en realidad es la hora en la
que empieza la noche, la media noche es entre las 3 y las 4 am justo cuando no
hay mas oscuridad, justo cuando la calma que antecede a un amanecer violento
vive plenamente, pero esta noche la lluvia que simulaba un diluvio, se
convirtió de poco en tormenta, se
escuchaban los truenos y se miraban los relámpagos, las laminas y los techos
sonaban al retumbar de las gotas de lluvia y a veces de el ligero granizo, es
verdad que la noche refresco pero también alboroto el polvo y un poco el calor, pero fue una
noche extraña, desperté y no puede volver a dormir, estaba allí afuera la
lluvia y yo me quede pegado a la ventana observando caer el agua desde una
ventana en mi habitación, dese tener un cigarro
para poder contemplar el humo que acompañara al agua y como si este
fuera un ritual de limpieza, se fuera al carajo todo eso que está mal en el
mundo en la vida y en mis pensamientos también,
a veces creo que el agua que llueve, son las lagrimas que el mundo les
regala a quien no tienen quien llore por ellos y limpian las tristezas de las
almas de ambulantes en la madrugada. La lluvia torrencial me da cierta calma el
golpetear del agua que cae, es un canto que me hipnotiza y me lleva, me cautiva
y me encanta, estuve un rato despierto
hasta que por fin pude conciliar el sueño, la verdad fue casi al amanecer, al escuchar el cantar
de los pájaros supe que tenía que volver a la cama y dejar el simulacro de
hombre y convertirme en el ser nocturno, en momentos me acorde de usted, no fue
el agua, no fue la noche, ni el insomnio, tal vez fue la premura de despertar,
pero creo que lo que hizo recordarte fue lo poético del momento, esa escena
llena de arte y claros oscuros que a uno le entrega sonrisas, ¿porque sabes?,
al final, la lluvia pasa y al amanecer la luz y el agua crean una alegoría
simple y maravillosa de esperanza de que un día inicia y el agua lo limpia
todo, así como las lagrimas limpian las penas, y el sol ilumina la oscuridad. y
como en todo momento hermoso estaba usted presente en mi memoria. La lluvia tiene cierto aire y poesía, tiene
su propio ritmo y su propio lenguaje, se apoya en la luz de los relámpagos y en
el sonido del trueno para dramatizar, el mundo está recitando poesía, poesía de
la tormenta cada vez que lleve, y tal vez es el secreto de mirar por la ventana
disfrutar como se nos susurra un poema que además de escuchar, ver, si nos
aventuramos podemos sentir también, no me parece una coincidencia, siento lo
mismo con usted, que es un poema.
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