miércoles, marzo 27, 2019
Existe gente que lee mucho, el problema es que no leen lo adecuado, no
todas las lecturas son las correctas el conocimiento no es leer si no
digerir lo que lees para ser crítico del saber y saber depurar lo que
aprendes algunos leen mucho por diversión su problema es que eso no los
hace cool porque además hacen las lecturas incorrectas y lo peor es que
lo presumen como si estas fueran el ultimo crisol
martes, marzo 26, 2019
La muerte es cosa de vivos. Los funerales, la ropa y maquillaje que
colocamos al fallecido, las palabras que sollozamos, las fotos y las
flores, todo es para nosotros, no para
quien murió. Al muerto poco podría importarle. Irrelevante a la
hipótesis que mejor nos arrope; digamos que al morir cambias de
frecuencia; entonces estarías más preocupado por resolver tus asuntos en
aquella nueva dimensión. Digamos que no hay nada después de esta vida;
entonces la ropa que te escojan para el velorio menos aún importará.
Pocas cosas en esta vida son, realmente, nuestras. La muerte no es una
de ellas. Serán los vivos quienes decidirán qué vida tuviste."
- Fragmento de El show debe continuar; crónica de un muerto parado, por Joey Rego.
Sir Sabbhat Avialcar ha jurado fidelidad a el Padre del Alba, aunque no
está vinculado a ninguna Orden de Paladines, sigue el sendero de
Lathánder con gran rectitud. Aborrece la no-vida y extirpa ese mal con
todas sus armas, sea combatiendo con la espada, recaudando escritos
nigrománticos para ponerlos a buen recaudo o bendiciendo criptas y
cementerios. Aunque tal juramento no solo atañe a los no-muertos, ya que
Sir Sabbhat Avialcar combate contra la injusticia, la pobreza y la
crueldad con todos los medios que le son posibles.
jueves, marzo 14, 2019
Comenzaré por decir que creo hay tres modos de ver el mundo
artística o estéticamente: de rodillas, en pie o levantado en el aire.
Cuando se mira de rodillas -y ésta es la posición más antigua en literatura-, se da a los personajes, a los héroes, una condición superior a la condición humana, cuando menos a la condición del narrador o del poeta. Así Homero atribuye a sus héroes condiciones que en modo alguno tienen los hombres. Se crean, por decirlo así, seres superiores a la naturaleza humana: dioses, semidioses y héroes. Hay una segunda manera, que es mirar a los protagonistas novelescos como de nuestra propia naturaleza, como si fueran nuestros hermanos, como si fuesen ellos nosotros mismos, como si fuera el personaje un desdoblamiento de nuestro yo, con nuestras mismas virtudes y nuestros mismos defectos. Ésta es, indudablemente, la manera que más prospera. Esto es Shakespeare, todo Shakespeare. Los celos de Otelo son los celos que podría haber sufrido el autor, y las dudas de Hamlet, las dudas que podría haber sufrido el autor. Los personajes, en este caso, son de la misma naturaleza humana, ni más, ni menos que el que los crea: son una realidad, la máxima verdad.
Y hay otra tercera manera, que es mirar al mundo desde un plano superior, y considerar a los personajes de la trama como seres inferiores al autor, con un punto de ironía. Los dioses se convierten en personajes de sainete. Esta es una manera muy española, manera de demiurgo, que no se cree en modo alguno hecho del mismo barro que sus muñecos. Quevedo tiene esta manera. Cervantes, también. A pesar de la grandeza de Don Quijote, Cervantes se cree más cabal y más cuerdo que él y jamás se emociona con él. Esta manera es ya definitiva en Goya. Y esta consideración es la que me llevó a dar un cambio en mi literatura y a escribir los esperpentos, el género literario que yo bautizo con el nombre de esperpentos.
Frente al arte italiano, creador de perfecciones y bellezas, buscador de la suma en que se unen las notas que un individuo no puede presentar nunca fundidas, idealista, en fin, (...) la estética española exalta el supremo valor del individuo como tal (...) esta es la verdadera raíz de nuestro realismo, palabra equívoca que también se ha empleado para calificar cosas muy distintas. Mas no es el nuestro un realismo objetivo y frío que refleja las cosas del mundo como pudiera reflejarlas un espejo; este sería el realismo de los flamencos primitivos o de los holandeses
La máxima expresión está plasmada en el Techo de los Polícromos de Altamira; el efecto es único: los bisontes se acoplan perfectamente a los relieves de la bóveda, ofreciéndones una visión en tres dimensiones de los animales, con sus masas musculares sobresaliendo en auténtico relieve bajando hacia nuestros ojos... en un realismo espectacular... es como si el artista al llegar a la sala aún virgen hubiera experimentado, permítasenos la comparación, la misma sensación que Miguel Ángel ante el bloque de mármol donde estaba "encerrado" el David o el Moisés, él nada más tuvo que sacarlo al exterior
Cuando se mira de rodillas -y ésta es la posición más antigua en literatura-, se da a los personajes, a los héroes, una condición superior a la condición humana, cuando menos a la condición del narrador o del poeta. Así Homero atribuye a sus héroes condiciones que en modo alguno tienen los hombres. Se crean, por decirlo así, seres superiores a la naturaleza humana: dioses, semidioses y héroes. Hay una segunda manera, que es mirar a los protagonistas novelescos como de nuestra propia naturaleza, como si fueran nuestros hermanos, como si fuesen ellos nosotros mismos, como si fuera el personaje un desdoblamiento de nuestro yo, con nuestras mismas virtudes y nuestros mismos defectos. Ésta es, indudablemente, la manera que más prospera. Esto es Shakespeare, todo Shakespeare. Los celos de Otelo son los celos que podría haber sufrido el autor, y las dudas de Hamlet, las dudas que podría haber sufrido el autor. Los personajes, en este caso, son de la misma naturaleza humana, ni más, ni menos que el que los crea: son una realidad, la máxima verdad.
Y hay otra tercera manera, que es mirar al mundo desde un plano superior, y considerar a los personajes de la trama como seres inferiores al autor, con un punto de ironía. Los dioses se convierten en personajes de sainete. Esta es una manera muy española, manera de demiurgo, que no se cree en modo alguno hecho del mismo barro que sus muñecos. Quevedo tiene esta manera. Cervantes, también. A pesar de la grandeza de Don Quijote, Cervantes se cree más cabal y más cuerdo que él y jamás se emociona con él. Esta manera es ya definitiva en Goya. Y esta consideración es la que me llevó a dar un cambio en mi literatura y a escribir los esperpentos, el género literario que yo bautizo con el nombre de esperpentos.
Frente al arte italiano, creador de perfecciones y bellezas, buscador de la suma en que se unen las notas que un individuo no puede presentar nunca fundidas, idealista, en fin, (...) la estética española exalta el supremo valor del individuo como tal (...) esta es la verdadera raíz de nuestro realismo, palabra equívoca que también se ha empleado para calificar cosas muy distintas. Mas no es el nuestro un realismo objetivo y frío que refleja las cosas del mundo como pudiera reflejarlas un espejo; este sería el realismo de los flamencos primitivos o de los holandeses
La máxima expresión está plasmada en el Techo de los Polícromos de Altamira; el efecto es único: los bisontes se acoplan perfectamente a los relieves de la bóveda, ofreciéndones una visión en tres dimensiones de los animales, con sus masas musculares sobresaliendo en auténtico relieve bajando hacia nuestros ojos... en un realismo espectacular... es como si el artista al llegar a la sala aún virgen hubiera experimentado, permítasenos la comparación, la misma sensación que Miguel Ángel ante el bloque de mármol donde estaba "encerrado" el David o el Moisés, él nada más tuvo que sacarlo al exterior
Ante
tu trono nos postramos suplicantes, seguros de alcanzar misericordia,
de recibir gracias y el auxilio oportuno... Obtén paz y libertad
completa a la Iglesia santa de Dios; detén el diluvio del neopaganismo;
fomenta en los fieles el amor a la pureza, la práctica de la vida
cristiana y del celo apostólico, para que los que sirven a Dios aumenten
en mérito y número" -Del texto de la consagración de Pío XII al
Inmaculado Corazón de María
Pitón
era una gran serpiente, hija de Gea, la madre Tierra, nacida del barro
que quedó en la tierra después del gran diluvio. El monstruo vivía en
una gruta cerca de Delfos, en el Monte Parnaso, y allí custodiaba el
oráculo. El dios Apolo mató a Pitón, exigió el oráculo para sí y desde
entonces fue conocido como Apolo Pitio. Se dice que el dios había
fundado los Juegos Píticos para celebrar su victoria.
Cuando el mundo cambio a los dioses ctonicos por los solares... esta historia de Piton, ejemplifica a la perfección.
Cuando el mundo cambio a los dioses ctonicos por los solares... esta historia de Piton, ejemplifica a la perfección.
martes, marzo 12, 2019
De
fondo, la música. De fondo, la lluvia. El silencio, o al menos es que
se callaron esas voces, y el diablo dejo de molestar, y el angelito dejo
de mentir. Asoma el día, es otra oportunidad. Para entender que haces
esperando a que el cielo aclare.
Se disfrutan mucho mas las tormentas cuando ya no llueve adentro tuyo.
Se disfrutan mucho mas las tormentas cuando ya no llueve adentro tuyo.
La
aventura, dijo alguien que se había probado en ella, es un proceso de
selección que no sólo confirma al héroe predestinado, sino que aparta y
devuelve a su sitio al que sólo pretende o aparenta.
Fui en su búsqueda… y me cuento entre los que volvieron para contar una historia, no de honor, sino de oprobio. Pero acaso por el camino y las historias, por las Islas de Bienaventuranzas, por todo lo perdido y roto, y por el culpable pero auténtico gozo que siempre se halla en la debacle ajena, la mía sea una de esas historias que, pese a todo, complace oír.
Fui en su búsqueda… y me cuento entre los que volvieron para contar una historia, no de honor, sino de oprobio. Pero acaso por el camino y las historias, por las Islas de Bienaventuranzas, por todo lo perdido y roto, y por el culpable pero auténtico gozo que siempre se halla en la debacle ajena, la mía sea una de esas historias que, pese a todo, complace oír.
Me gustaban tus ojos mojados por la lluvia
y el olor de la ropa después de cada abrazo.
Esperar, escondido, tu llegada en la tarde
y la del beso aquél que anunciaba el principio.
y el olor de la ropa después de cada abrazo.
Esperar, escondido, tu llegada en la tarde
y la del beso aquél que anunciaba el principio.
Me gustaba subirte por los bancos del parque,
mirarte desde abajo, saberme tus bufandas,
retrasar los relojes, ir a cafeterías
donde los camareros nos trataban de usted.
Los días del amor son rápidos y pocos,
me gustaba citar, rememorando a Shelley,
y tú asfixiabas, triste, la razón de aquel verso,
y un autobús sin gente me alejaba de ti.
mirarte desde abajo, saberme tus bufandas,
retrasar los relojes, ir a cafeterías
donde los camareros nos trataban de usted.
Los días del amor son rápidos y pocos,
me gustaba citar, rememorando a Shelley,
y tú asfixiabas, triste, la razón de aquel verso,
y un autobús sin gente me alejaba de ti.
"En el santuario de Nemi crecía un árbol cuyas ramas no podían romperse.
(…) Según la opinión generalizada de los antiguos,
la rama fatal era la Rama Dorada que Eneas, aconsejado por la Sibilia,
(…) Según la opinión generalizada de los antiguos,
la rama fatal era la Rama Dorada que Eneas, aconsejado por la Sibilia,
arrancó antes de intentar la peligrosa jornada hacia el Mundo de los Muertos."
Sir James George Frazier, La Rama Dorada
Sir James George Frazier, La Rama Dorada
Por mucho tiempo, se ha dicho que el agua bendecida por un sacerdote era
un arma poderosa y mortal contra un vampiro, sin embargo, existe una
controversia sobre este hecho. El concepto clasico 'romántico' del
vampiro dicta que el agua bendita es letal sobre un vampiro pues le
quema como si se tratase de ácido corrosivo en un humano. Sin embargo
también hay fuentes que indican que no es sólo el agua bendita, sino el
agua en general, la que los afecta.
Sin embargo y pese a todo, la gran mayoría de la gente sigue el concepto clásico y se refieren al agua bendita como el líquido mortal para los vampiros
Sin embargo y pese a todo, la gran mayoría de la gente sigue el concepto clásico y se refieren al agua bendita como el líquido mortal para los vampiros
No existen apenas fuentes coetáneas, por lo que su época es una de las
más oscuras de la historia de Mesopotamia. Crónicas posteriores
describen a los qutu como hombres feroces, que no conocían el temor de
los dioses, y los denominan “dragones de la montaña”. Los sumerios los
llamaron “serpientes, escorpiones y parodias de hombres”.
lunes, marzo 11, 2019
nvocare a las diosas tristes de la ruina
para que carguen en ataúdes las cenizas
de toda mi esperanza incinerada
en los montículos de mi corazón,
recordare ávidamente los días que asistí a comer en la mesa de los héroes
sin haberme ganado la amistad de tus muslos,
musa descendiente de Hecate
tus marcas y tu hechizo
caen sobre mí,
y es puro el filtro en mis adentros
que ni siquiera sé, necesito un sello
para proteger mi alma de los maleficios
que has perjurado en contra de mi hombría rendida
ante la mas pequeña de todas las artes,
a si que hoy pediré que vengan por mi en un cortejo fúnebre
para desposarme damas blancas,
mi cuerpo esta listo adornado con la corona de flores
ansioso a recibir el beso
de la ternura abismal de la nada y el caos,
ruina, para la vida
ruina para el amor
ruina para mi existencia consagrada a la muerte.
para que carguen en ataúdes las cenizas
de toda mi esperanza incinerada
en los montículos de mi corazón,
recordare ávidamente los días que asistí a comer en la mesa de los héroes
sin haberme ganado la amistad de tus muslos,
musa descendiente de Hecate
tus marcas y tu hechizo
caen sobre mí,
y es puro el filtro en mis adentros
que ni siquiera sé, necesito un sello
para proteger mi alma de los maleficios
que has perjurado en contra de mi hombría rendida
ante la mas pequeña de todas las artes,
a si que hoy pediré que vengan por mi en un cortejo fúnebre
para desposarme damas blancas,
mi cuerpo esta listo adornado con la corona de flores
ansioso a recibir el beso
de la ternura abismal de la nada y el caos,
ruina, para la vida
ruina para el amor
ruina para mi existencia consagrada a la muerte.
Estoy aquí frente a la vida, pidiendo un trozo de la alegría que se le
regala a los idiotas, me encuentro mirando el infinito y a veces me
siento frente a tu tumba en el Dolores y re leo el testamento… sonrió en
breves espacios mientras lloro, aferrándome a lo que dejaste al final
de la caja de pandora, "la esperanza" y quisiera hacer esos hechizos de
brujas y volar, volar, para buscar más allá del mar a la loca, pero
estoy condenado a sucumbir en este mar de los sargazos….
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