martes, mayo 19, 2020

Desesperanza

¿Cuál noche de otoño perecí?
este sitio es muy peculiar y aun así en efecto muy usual,
una postal cualquiera boceto de mis lágrimas
ni mejora mi canto hasta la elegía
ahora directamente sobre la piedra inerme
el tiempo ha dispuesto el plan
de lo que va a escribir para el olvido,
esta bellísima casona junto al bosque,
jardines con esculturas, flores coloradas,
allí en medio del frio y nada más.

Pero era más que eso,
un mundo en  ese pantano al oeste,
donde las luciérnagas me invitaban
a seguirles más allá del bosque,
fue sueño ayer, hoy es tierra
¡poco antes nada, y poco después humo!
y de destino  o ambiciones, no presumo
apenas camine al cerco que me cierra
menos me hospeda el cuerpo que me cubre
ya no es ayer, mañana no ha llegado;
hoy pasa y es y fue, con movimiento.

Oh, mujeres, oh voces, oh miradas, cabellos,
trenzas morenas yo me muero, por tener
luz, amor, sed,
las perlas que el mar mezcla a sus aguas,
aves hechas de luz en los bosques sombríos
luciérnagas invitándome a pasar.

Sorpresa y emoción, como hiciste palpitar mi corazón,
la belleza y la muerte son dos cosas profundas,
con tal parte de sombra y de azul que mirar
dos hermanas terribles a la par que fecundas,
con el mismo secreto, con idéntico enigma.
reposando en el pantano,
era la muerte y eras tú, era la muerte con tu rostro…

Blanca como la nieve, ojos de noche,
labios rojos como la sangre,
dos rostros;
el abismo divino florece en tus ojos,
y la blancura de tu vestido que abruma al romántico
amante de la luna,
más del cielo los dos sé que estamos muy cerca,
tú porque eres hermosa, yo porque soy mounstro.

Pero nada es hermoso para los de mi especie,
tronaron tus palabras sobre mí, sobre el mundo y el tiempo aciago
en el cual habito;
-tonto-
-vete no te quiero ver-
-no te quiero- no te quiero-


Era tu rostro y era la muerte en el mismo ser y debió ser verdad,
pues a nadie he amado como te amo a ti y a nadie más amo
como amo a la muerte, a quien nunca deje amar,
ninguna es mi principio pero si mi final,
te buscaba con ahínco
como buscaba los besos de la muerte
en mi lecho final.

Pero es que mi infortunio era peor que el de todos,
allí estando frente a ti,
burlonamente tu mirada me despreciaba
exiliándome al reino de los olvidados,
claramente expresabas que nadie me amara,
nadie me querrá,  que amor y cariño alguno no conseguiría
“mounstro maldito" gritabas entre canto macabro
y me dolía la muerte, me despojaba amor mío,
“no te quiero vete, no te quiero vete”,
repetías con fuerza y precisamente
al ritmo del canto de los grillos,
del aullido del lobo y del bosque que habla con el viento.

Era yo la nada en tus palabras, el silencio en mis oídos, eras tú,
mirándome en el crepúsculo de mí fe,
que se marchaba convertido en cuervo albo
listo para iniciar el vuelo,
en la noche que  tus alas robaron,
apagando las estrellas y extinguiendo el bosque,
los silencios y olvidos, me quedaba en la nada,
dueño de un abismo perpetuamente colmado de desesperanza,
mudo, SOLO, mirando como la muerte me abandonaba,
en mí, sin nada en este sitio, sin nombre que la muerte me llevo derrumbado.


viernes, mayo 08, 2020

“una bestia de cuatro patas que tiene un solo cuerno en la frente; es muy fuerte y perfora cualquier cosa que ataca. Combate con los elefantes y los mata por heridas en el vientre. El unicornio es demasiado fuerte para ser capturado por los cazadores, pero hay un truco: si una chica virgen se coloca delante de un unicornio y ella desnuda su pecho ante la misma, toda su fiereza cesará y recostará su cabeza sobre su pecho y, una vez tranquilizado, podrá ser atrapado fácilmente”

Isidoro de Sevilla siglo VII

Hoy deberíamos entender que el mundo cambio tanto para dejar de creer que el "juntos para siempre" esta vigente, el ritmo de la vida y porque no de la muerte, como la calidad de conciencias y morales, el entendimiento de nuestro entorno, nos va a llevar a este nuevo punto, "el terminaron juntos por siempre", esta vida tiene tantos caminos, a esa única meta... Es importante tener inicios pero es mucho mas importante tener finales.

Porque vivir pensado en el futuro es vivir pensando en la muerte, y nosotros somos eternos, somos instantes que sucedieron como la supernova, y nuestra repercusión brillara hoy no mañana, y es que es el hoy en el punto de este universo en el cual somos totales, cada día es la mejor época de la vida, y tal vez el regalo a esto sea el "terminaron juntos por siempre"

viernes, mayo 01, 2020

Un Relato de Walpurgis




Hace un año a esta hora estaba en el autobús dirigiéndome a la ciudad de México, el asunto es que tome el Bus nocturno, no era ni el ultimo, ni el próximo, fue el bus que estaba destinado a mí, siempre lo digo; nada en este mundo existe por casualidad. En aquel autobús no subieron mas de 6 gentes que nos distribuimos por separado en el vehículo.

Cuando arranco el vehículo yo ya había llegado de la ciudad de Cholula a Puebla a la terminal, así que digamos había pasado una frontera, que no era otra que unas vías de tren, al partir de la ciudad de Puebla, el camino fue placentero, dejamos la ciudad sus luces y su urbe, para adentrarnos en la carretera, aquí justo es donde este relato comienza a tener un poco mas de sentido para ustedes o al menos interés, si bien las carreteras en México son particularmente oscuras, de vez en cuando  luces de señales esporádicas, o los reflectores en el piso para señal líneas o curvas destellan con la luz  de los vehículos que circulan, en este viaje no eran la excepción, yo miraba atento por la ventana  observando como aparecían algunas estrellas y se veía la luz de las ciudades o pueblos,  pero poco a poco se fueron apagando esas luces y digo apagando porque conformé pasábamos por la carretera Puebla-México, todo se oscureció,  no había reflectores que reflejaran la luz el cielo ennegreció y no se vio más ningún halo de luz por durante una hora o mas tiempo, yo estaba completamente ensimismado recordando el día, la gente dentro del autobús dormía o  que se yo y el chofer conducía con una limitada vista, pero aceleraba, en verdad aceleraba, era como si quisiera dejar esa oscuridad, ¿y quién no lo habría querido?, después de un momento observe la luz de un auto que venía en contra flujo por el otro lado de la carretera cuando lo vi fue porque la luz estaba a un lado mío, no se vio a la distancia, pero note algo más, -no hizo ruido- y pasado unos minutos otro autobús en esa misma dirección y sin ruido, allí fue cuando observe el cielo y vi esa oscuridad que cubría todo no había distinción entre el cielo y la tierra todo era una plasta oscura.

Claro que me asuste no era normal la oscuridad no en este tiempo, ni era normal ese silencio, cuando reaccione me di cuenta que estábamos justo cruzando la sierra que divide Puebla, podría no ser nada, pero es que era 1 de mayo, en realidad, era Beltaine también, y era Walpurgis y yo estaba en un umbral natural en un viaje, ¡joder! ¿saben lo que significa? Literal, estaba en esa puerta entre mundos, en una puerta entre mundos cruzando umbrales, en medio de una oscuridad y silencio.

Todo hubiera estado normal, hasta que me levante dentro del autobús y la gente estaba dormida como en trance y estática, el único que estaba despierto y acelerando era el chofer que supongo yo, se aferraba a la luz de los faros del autobús que apenas iluminaban un poquito la carretera, y aclaro no había neblina, era oscuridad y el silencio se rompió;
murmullos de fuera del autobús, gruñidos y canto de aves, ladridos y aullidos, y esperpentos, sombras que volaban en el horizonte que apenas podían diferenciarse, para este punto estaba aterrado y fascinado.

En mis adentros, pensaba si estaba en realidad preparado para haber cruzado a ese mundo, ¿pero estaba en realidad listo? para estar allí, porque todos sabemos es fácil entrar, pero casi imposible salir. Ese momento hice lo más coherente  que pude haber hecho; percatarme de que no estaba dormido, al asegurarme de que no era un sueño, me sentí como todos esos personajes de cuentos fantásticos cuando su realidad se rompe y no saben si lo que pasa es locura o verdad, así que me senté en mi asiento, solo espere, seguí observando  por la ventana mientras el autobús segua su camino, mientras el vehículo bajaba, la sierra,  a lo lejos un destello de luz se observó, eran los principios del mundo humano, respire,  me sentí contento.

Había yo tenido una experiencia de Walpurgis, o un Don de Beltaine, no lo sé con seguridad, pero toda esa oscuridad que cuentan en las antiguas leyendas e historias, fe verdad. Cuando baje del autobús en la ciudad de México eran cerca de las tres de la mañana de Walpurgis, y aun me faltaba cruzar una calle más, pero era un crucero y que hice  lo cruce normalmente, no, le di la vuelta y lo evite ya había tentado a la suerte y al destino saliendo victorioso de un umbral tal vez otro, justo a las 3 am a la media noche de la noche de las brujas hubiera sido demasiado, pero  ahora me siento con ánimos de aventura…

sábado, marzo 07, 2020

Azótame memoria
con las cosas que fueron y jamás volverán,
y Dios pido clemencia dame paz,
dame cien ángeles con espadas de fuego
que terminen con todo rastro de lo que fui ayer y hoy
mañana tal vez sea un día precioso,
azótame tiempo con él jamás volverá...
rápido desata un vendaval,
confió que mañana todo será mejor
pero no quiero ver un mundo
donde se coronaran salvos
y sabios reinen,
por favor no quiero
si quiera ver tres minutos después de esto,
ni aguantar una vida
donde las cosas se cuentan no como fueron
si no como debieron ser,
pútrida realidad mentira piadosa
no quiero...
pues tengo miedo de lo que llegara
como caja de Pandora.
Por un cielo de tormenta
la luna roja resbala,
con nimbo de azufre y cloro
su faz de bruja nimbada.
Desde la noche sin grillos
le chistan lechuzas raudas;
desde los ranchos sin sueño
miedosos perros le ladran;
y las viejas se santiguan
al verla tan colorada,
pues luna con sangre es luna
que trae segura desgracia.

¡Ay, que se ha puesto la noche
como para cosa mala
con ese viento chiflón
que le sopla las entrañas!
Las chacareras encogen
el cuerpo bajo las sábanas
y aprietan los duros muslos
entre las duras enaguas;
que luna con sangre es luna
que trae segura desgracia,
y es siempre en moza doncella
que el maleficio descarga.
¡Ay, quién pudiera velar
hasta la margen del alba,
el pensamiento y las manos
trabaja que te trabaja
—devanando aquél leyendas
y éstas devanando lana—,
mientras las brasas se azulan
y llora el candil de grasa!
Pero hay que arar mucha tierra
mañana por la mañana,
y ya en los ojos el sueño
pesa y pesa, llama y llama...
¡Ojalá la luna roja
lleve lejos la desgracia!
Hoy odio el mundo con toda mi pasión
de ser Ericto, sí tuviera los dones de la Morrigan
o las artes de la doncella Hell
el mismo miedo me temería,
acompáñenme desdichados marchemos a la ruina
seamos partícipes del fin de las alegrías.

Una vida por otra ¿te parece justo?
no digas que yo te quería asesinar
ahora todo tiene un orden,
las salidas se a completan ahora estarás bien.
Mi guadaña lo jura sigue sonriendo
nos asesine en mitad del espejo
libre de perdón amo de las culpas
medio día sin fobia o cura
un diez de espadas magia prohibida
sueño del sueño en mi mano tatuado.
Siento el aire abandonar mi cuerpo,
neblina llevó en la memoria llena de intentos
para mejorar y no acercarse al corazón,
que arde de amor y destruye sin compasión
el dolor pronto parara y el miedo terminara,
no he dormido pero está bien la locura
me sienta bien un dios sin cordura,
quiero damas de blanco,
voy jugar de nuevo bruja ahora sí abrázame
bonito y loco encanto insomne fastidioso,
triste ataúd no es mejor que la muerte.
Un viejo en cuerpo de bebé
niño envenenado con su maldad
sin esperanza es un diablo roba felicidad
soy muerte la calavera vestida de azúcar
letras feas, fotos que asustan,
maltrecha maldición
hijo de serpientes hermano de huesos,
una vida hiedo a desilusión,
estas son mis huestes las de los malditos
que jamás volverán a ver el sol.
Sigfrido creció en la selva y luego tuvo como maestro al herrero Mime, que le aconsejó como debía matar a Fafner, el dragón custodio del tesoro de los nibelungos. El futuro héroe forjó nuevamente la espada que había pertenecido a su padre (Nothung o Balmung), y con ella atravesó el corazón del monstruo, en cuya sangre se bañó para hacerse invulnerable. Sólo un lugar de su espalda —donde se pegó una hoja de tilo— no fue bañado por la sangre.