Los Días de Muertos, se convierten en una plataforma de expresión para
ofrecer lo mejor que tenemos a los que ya no están con nosotros y nos
permite apreciar el regalo que es la vida. Es un punto de encuentro y
vinculación, con las personas más cercanas en esta vida girando en torno
a nuestra historia familiar, para compartir de dónde venimos y
contestarnos preguntas de quienes somos.
sábado, octubre 28, 2017
viernes, octubre 27, 2017
Llueve
porque estoy triste, que rara cualidad poseo, no es que el ver llover
me ponga triste en realidad esta lloviendo porque hoy estoy triste
siempre ha ocurrido de esta forma, es como si tuviera un poder de súper
héroe o de súper villano, pensándolo
bien estoy cambiando el clima y eso puede ser peligroso, supongo no es
un acto heroico no me interesa el daño que pueda ocasionar incluso un
día me quise poner tan triste para comprobar cuanto era mi capacidad
de llanto y el diluvio que ocasione fue tal que un huracán clase cinco
apareció, pero uno no siempre puede esta triste y deje de estarlo así
que el clima se compuso con algunos pequeños contratiempos. Hoy no se
qué hare con este don, tal vez irme a lugares con sequia y auto
infligirme pensamientos de desolación o irme a inundar sitios ay
arruinarlo todo, podría ser un súper héroe o un súper villano, que
lastimero destino el debatirme entre el bien y el mal, cuando debería
haber elegido el bien ante todo, pero es que no me dan ganas de salvar a
nadie.
jueves, octubre 26, 2017
A las parcas
Dadme un estío más, oh poderosas,
y un otoño, que avive mis canciones,
y así, mi corazón, del dulce juego
saciado, morirá gustosamente.
El alma, que en el mundo vuestra ley
divina no gozó, pene en el Orco;
mas si la gracia que ambiciono logra
mi corazón, si vives, poesía,
¡sé bien venido, mundo de las sombras!
Feliz estoy, así no me acompañen
los sones de mi lira, pues por fin
como los dioses vivo, y más no anhelo.
Friedrich Hölderlin
Dadme un estío más, oh poderosas,
y un otoño, que avive mis canciones,
y así, mi corazón, del dulce juego
saciado, morirá gustosamente.
El alma, que en el mundo vuestra ley
divina no gozó, pene en el Orco;
mas si la gracia que ambiciono logra
mi corazón, si vives, poesía,
¡sé bien venido, mundo de las sombras!
Feliz estoy, así no me acompañen
los sones de mi lira, pues por fin
como los dioses vivo, y más no anhelo.
Friedrich Hölderlin
¿Buscamos un jazmín en la noche
monoaural, co-duelista, donde la línea se dispara
una poda
un roble
los huesos?
... y si a la hora de la siesta el roble no te ha nombrado,
Jamás existí,
no hubo inocencia el 28 de diciembre
no hubo mi inocencia, digo
la noche se abre otra y otra su luz, y sin luz cierra
los planetas no giran, ombligo nuestro, urna
las urnas no se besan se oscurece la frente y un ojo
sangrará, después, en el medioevo
Oscar buscó su lugar púdico bajo la luna
supimos que el lloro ahueca el universo
y sigue sucediendo.
monoaural, co-duelista, donde la línea se dispara
una poda
un roble
los huesos?
... y si a la hora de la siesta el roble no te ha nombrado,
Jamás existí,
no hubo inocencia el 28 de diciembre
no hubo mi inocencia, digo
la noche se abre otra y otra su luz, y sin luz cierra
los planetas no giran, ombligo nuestro, urna
las urnas no se besan se oscurece la frente y un ojo
sangrará, después, en el medioevo
Oscar buscó su lugar púdico bajo la luna
supimos que el lloro ahueca el universo
y sigue sucediendo.
Los pasos que seguimos hacia lugares de descanso son los de los
Dioses que nos conducen a los mundos de donde hemos de volver cuando la
cortina de oscuridad se rompa.
Esperamos siempre el regreso de los seres que amamos. De ningún otro.
Madre de toda vida de ti, de tus misterios aprendemos que la muerte es solo una parte de la vida que tu nos otorgas, de la misma forma en que la Oscuridad es parte de la Luz.
Esperamos siempre el regreso de los seres que amamos. De ningún otro.
Madre de toda vida de ti, de tus misterios aprendemos que la muerte es solo una parte de la vida que tu nos otorgas, de la misma forma en que la Oscuridad es parte de la Luz.
Contigo y bajo tu amparo el ciclo de la vida renace eterno por todo los siglos de los siglos
Hace exactamente un siglo, el poeta galés Dylan Thomas nacía en
Swansea. Muerto cuando no había cumplido los cuarenta años, su obra
sobrevive a pesar de que ya no goza del predicamento al que ayudó la
leyenda de bebedor rebelde de su autor.
Cuando se habla de la poesía de Thomas es normal pronunciar los títulos de composiciones tan célebremente famosas como "And death shall have no dominion" y "Do not go gentle into that good night". Pero hoy, para recordarlo, prefiero traer el que para mí tal vez sea su poema más perfecto, el "This bread I break" publicado en 1936. Se trata de un texto riquísimo, lleno de paralelismos y que comienza con uno de esos versos que recuerdan a las aliteraciones múltiples de la poesía compuesta en la lengua galesa (que Thomas no empleó, pues se ciñó al inglés):
Cuando se habla de la poesía de Thomas es normal pronunciar los títulos de composiciones tan célebremente famosas como "And death shall have no dominion" y "Do not go gentle into that good night". Pero hoy, para recordarlo, prefiero traer el que para mí tal vez sea su poema más perfecto, el "This bread I break" publicado en 1936. Se trata de un texto riquísimo, lleno de paralelismos y que comienza con uno de esos versos que recuerdan a las aliteraciones múltiples de la poesía compuesta en la lengua galesa (que Thomas no empleó, pues se ciñó al inglés):
ESTE PAN QUE PARTO
Este pan que parto ayer fue avena,
este vino en un árbol extranjero
se sumergió en su fruto;
de día el hombre o por la noche el viento
abatieron la mies, rompieron la dicha de la uva.
Ayer en este vino de hoy, la sangre del verano
pujó en la carne que adornó la vid,
ayer en este pan
la avena estaba alegre bajo el viento;
el hombre rompió el sol, tiró el viento por tierra.
La carne que partís, la sangre que dejáis
ser desolación en las venas
fue la avena y la uva, nacidas
de la raíz sensual y de la savia.
De mi vino bebéis, partís mi pan.
Este pan que parto ayer fue avena,
este vino en un árbol extranjero
se sumergió en su fruto;
de día el hombre o por la noche el viento
abatieron la mies, rompieron la dicha de la uva.
Ayer en este vino de hoy, la sangre del verano
pujó en la carne que adornó la vid,
ayer en este pan
la avena estaba alegre bajo el viento;
el hombre rompió el sol, tiró el viento por tierra.
La carne que partís, la sangre que dejáis
ser desolación en las venas
fue la avena y la uva, nacidas
de la raíz sensual y de la savia.
De mi vino bebéis, partís mi pan.
Es verdad, que sólo eres la estela de mis planes buenos
Tan sólo las ruinas de un palacio viejo
Es verdad, tan sólo eres las flores un jardín desierto
Es verdad, tan sólo los peces de un estanque seco
Tan sólo los peces de un estanque seco
Tan sólo las ruinas de un palacio viejo
Es verdad, tan sólo eres las flores un jardín desierto
Es verdad, tan sólo los peces de un estanque seco
Tan sólo los peces de un estanque seco
Es verdad, ya no eres ni la pena ni el dolor ni el frío
Ya no eres ni la duda de un posible encuentro
Es verdad, tan sólo las cenizas de quererlo todo
Es verdad, tan sólo los residuos de un dolor perdido
Tan sólo los residuos de un dolor perdido
Es verdad, tan sólo los residuos de no tener, nada
Tan sólo el humo de un pequeño incendio
Es verdad, tan sólo las ganas de creer en todo
Es verdad, tan sólo el eco de no tener nada
Tan sólo los residuos de quererlo todo
Es verdad, ya no eres ni los posos de esta gran botella
Ya no eres ni el rencor, ni el temor, ni la huella
Es verdad, tan sólo eres el polvo de un salón vacío
Es verdad, tan sólo el silbido de aquel viento frío
Tan sólo el silbido de aquel viento frío
Ya no eres ni la duda de un posible encuentro
Es verdad, tan sólo las cenizas de quererlo todo
Es verdad, tan sólo los residuos de un dolor perdido
Tan sólo los residuos de un dolor perdido
Es verdad, tan sólo los residuos de no tener, nada
Tan sólo el humo de un pequeño incendio
Es verdad, tan sólo las ganas de creer en todo
Es verdad, tan sólo el eco de no tener nada
Tan sólo los residuos de quererlo todo
Es verdad, ya no eres ni los posos de esta gran botella
Ya no eres ni el rencor, ni el temor, ni la huella
Es verdad, tan sólo eres el polvo de un salón vacío
Es verdad, tan sólo el silbido de aquel viento frío
Tan sólo el silbido de aquel viento frío
miércoles, octubre 25, 2017
Lo más importante que he aprendido sobre la teoría de la conspiración es
que los teóricos de la conspiración creen en ella porque es más
reconfortante. La verdad es que el mundo es caótico. No es la
conspiración de la banca judía, ni de alienígenas grises, ni de
reptiloides de 12 pies de altura que controlan desde otra dimensión. La
verdad es más aterradora, nadie tiene el control. El mundo carece de
timón
Para que una historia nos afecte debe de algún modo ponerse en nuestro
camino personal y subjetivo. En mi caso, y después de leer o releer un
buen libro, la confusión intelectual crece y la curiosidad se aviva. Es
algo que sólo me sucede cuando leo un libro (la confusión como impulso
de la duda) y no, en cambio, cuando escucho música o veo una película.
Además de releer o leer de vez en cuando algún libro nuevo —uno que no
se encuentre de moda, por supuesto, ni esté en alguna clase de lista
comercial o se halle entre las obras más vendidas—, leo también lo que
escriben mis amigos, siempre que éstos sean escritores y su obra no me
decepcione demasiado aprisa, o permanezca muda conforme avanzan las
páginas.
En sueños descifre un código viejisimo de asignación de un numero a una
letra, en el cual este numero te dirige a una clave para leer palabras
ya que estos números tienen asignados letras, de esa forma podemos
leer los textos de las brujas, los libros de las sombras y encontrar
verdaderos secretos, que listas.
domingo, octubre 22, 2017
Invocare a las diosas tristes de la ruina
para que carguen en ataúdes las cenizas
de toda mi esperanza incinerada
en los montículos de mi corazón,
recordare ávidamente los días que asistí a comer en la mesa de los héroes
sin haberme ganado la amistad de tus muslos,
musa descendiente de Hecate
tus marcas y tu hechizo
cae sobre mi
y es puro el filtro en mis adentros
que ni siquiera se necesito un sello
para proteger mi alma de los maleficios
que has perjurado en contra de mi hombría rendida
ante la mas pequeña de todas las artes,
a si que hoy pediré que vengan por mi en un cortejo fúnebre
para desposarme damas blancas,
mi cuerpo esta listo adornado con la corona de flores
ansioso a recibir el beso
de la ternura abismal de la nada y el caos,
ruina, para la vida
ruina para el amor
ruina para mi existencia consagrada a la muerte.
para que carguen en ataúdes las cenizas
de toda mi esperanza incinerada
en los montículos de mi corazón,
recordare ávidamente los días que asistí a comer en la mesa de los héroes
sin haberme ganado la amistad de tus muslos,
musa descendiente de Hecate
tus marcas y tu hechizo
cae sobre mi
y es puro el filtro en mis adentros
que ni siquiera se necesito un sello
para proteger mi alma de los maleficios
que has perjurado en contra de mi hombría rendida
ante la mas pequeña de todas las artes,
a si que hoy pediré que vengan por mi en un cortejo fúnebre
para desposarme damas blancas,
mi cuerpo esta listo adornado con la corona de flores
ansioso a recibir el beso
de la ternura abismal de la nada y el caos,
ruina, para la vida
ruina para el amor
ruina para mi existencia consagrada a la muerte.
«yo vi tu atroz escama,
Melusina, brillar verdosa al alba,
dormías enroscada entre las sábanas
y al despertar gritaste como un pájaro
y caíste sin fin, quebrada y blanca,
nada quedó de ti sino tu grito»
[« I saw your atrocious scales, Mélusine,
shine greenish at dawn,
you slept coiled in the sheets
and on waking you screamed like a bird
and fell endlessly, broken and white,
nothing remained of you but your scream.»]
Voyeur.
.
«Raymond spies on Melusine and discovers her secret.»
Roman de Mélusine, c. 1401-1500, Français 24383, f. 19v, Bibliothèque nationale de France, Département des manuscrits.
Melusina, brillar verdosa al alba,
dormías enroscada entre las sábanas
y al despertar gritaste como un pájaro
y caíste sin fin, quebrada y blanca,
nada quedó de ti sino tu grito»
[« I saw your atrocious scales, Mélusine,
shine greenish at dawn,
you slept coiled in the sheets
and on waking you screamed like a bird
and fell endlessly, broken and white,
nothing remained of you but your scream.»]
Voyeur.
.
«Raymond spies on Melusine and discovers her secret.»
Roman de Mélusine, c. 1401-1500, Français 24383, f. 19v, Bibliothèque nationale de France, Département des manuscrits.
Tengo las flores para un funeral,
mil velas negras
para bañar el cuerpo inmóvil con luz,
sellar ese cuerpo que es tantos cuerpos
con paz,
cera negra con la cual no decir más,
frente a la belleza incólume
de una noche solitaria,
en la que veo mi reflejo por el rabillo del ojo...
un cruz de plata bañada en un río
a la luz de la luna,
crió a los cuervos para que canten en coro
he depositado mi sangre en un relicario
para enterrarlo junto a ti,
en aquel cementerio lleno de fantasmas
tu recuerdo en mi memoria
será la eternidad de los pensamientos.
mil velas negras
para bañar el cuerpo inmóvil con luz,
sellar ese cuerpo que es tantos cuerpos
con paz,
cera negra con la cual no decir más,
frente a la belleza incólume
de una noche solitaria,
en la que veo mi reflejo por el rabillo del ojo...
un cruz de plata bañada en un río
a la luz de la luna,
crió a los cuervos para que canten en coro
he depositado mi sangre en un relicario
para enterrarlo junto a ti,
en aquel cementerio lleno de fantasmas
tu recuerdo en mi memoria
será la eternidad de los pensamientos.
sábado, octubre 21, 2017
Vas a casa esta noche,
a tu casa de invierno,
a tu casa de otoño, de primavera y verano:
vas a casa esta noche,
a tu hogar perpetuo,
a tu lecho intemporal,
a tu sueño eterno.
Duerme, duerme, y echa fuera tu pena;
duerme, duerme, y echa fuera tu pena;
duerme, duerme, y echa fuera tu pena;
duerme, amado, en la Roca del aprisco…
La sombra de la muerte
está en tu rostro, amado,
pero Jesús tiende su mano sobre ti;
en la proximidad de la Trinidad
se desvanecen tus dolores,
Cristo está ante ti y la paz está en su mente.
Duerme,
oh duerme en la calma de las calmas,
duerme, oh duerme en la guía de las guías,
duerme, oh duerme en el amor de los amores,
duerme, oh amado,
en el Señor de la vida,
duerme, oh amado,
en el Dios de la vida.
a tu casa de invierno,
a tu casa de otoño, de primavera y verano:
vas a casa esta noche,
a tu hogar perpetuo,
a tu lecho intemporal,
a tu sueño eterno.
Duerme, duerme, y echa fuera tu pena;
duerme, duerme, y echa fuera tu pena;
duerme, duerme, y echa fuera tu pena;
duerme, amado, en la Roca del aprisco…
La sombra de la muerte
está en tu rostro, amado,
pero Jesús tiende su mano sobre ti;
en la proximidad de la Trinidad
se desvanecen tus dolores,
Cristo está ante ti y la paz está en su mente.
Duerme,
oh duerme en la calma de las calmas,
duerme, oh duerme en la guía de las guías,
duerme, oh duerme en el amor de los amores,
duerme, oh amado,
en el Señor de la vida,
duerme, oh amado,
en el Dios de la vida.
Alguien podría hablarte de amor,
pero yo vengo a demostrártelo,
me gustas triste,
pero deseo verte sonreír,
no había formas mejores de transmitir
lo que es el desamor,
cuando se rompe y no puede ser reparado por más que lo deseemos
siempre habrá algún lugar para bailar durante toda la noche,
esos murmullos
que critican un rostro
unas piernas
en medio de los bares
los tragos y la música pos-punk
allí inclusive en la ciudad
cada una de las calles marcadas con nuestros nombres
como un himno animal
aullado al silencio fantasmal
de las lejanías universales.
nadie hablara de nosotros
no contaran una tragedia ni harán películas
ningún Dios piadoso hará nuestros cuerpos estrellas en el cielo
para que nos ubiquen en el recuerdo de nuestro amor,
perfectos contaminados el uno del otro
cantando y saltando dejando la vida en cada callejón,
¿quien quiere cambiar?
evitarlo es el suicidio de lo inevitable
me encantas feliz,
deseo verte triste,
es un mes corto tan escaso
para darme cuenta que mis ojos no volverán a ver
debajo de la mortaja,
en la que me oculto para no encontrarte
descubrirás que es tu falda
robada de tus caderas,
tal vez te estremezca la perversión de usar tu ropa como bandera,
no es amor es corrupción
de lo bello ante lo podrido de la muerte,
es mi luto
los 40 días que curaran las heridas
el tiempo infinito que hace los viernes un lunes,
preciosos fines de semana sin poetas que elogiaran tus ojos,
quedaran solo mis pintas en los muros,
las canciones que pincho en el bar
todas cada una profanando tu memoria
porqué febrero se presta para contar tragedias
ya que el odio es una forma del amor.
pero yo vengo a demostrártelo,
me gustas triste,
pero deseo verte sonreír,
no había formas mejores de transmitir
lo que es el desamor,
cuando se rompe y no puede ser reparado por más que lo deseemos
siempre habrá algún lugar para bailar durante toda la noche,
esos murmullos
que critican un rostro
unas piernas
en medio de los bares
los tragos y la música pos-punk
allí inclusive en la ciudad
cada una de las calles marcadas con nuestros nombres
como un himno animal
aullado al silencio fantasmal
de las lejanías universales.
nadie hablara de nosotros
no contaran una tragedia ni harán películas
ningún Dios piadoso hará nuestros cuerpos estrellas en el cielo
para que nos ubiquen en el recuerdo de nuestro amor,
perfectos contaminados el uno del otro
cantando y saltando dejando la vida en cada callejón,
¿quien quiere cambiar?
evitarlo es el suicidio de lo inevitable
me encantas feliz,
deseo verte triste,
es un mes corto tan escaso
para darme cuenta que mis ojos no volverán a ver
debajo de la mortaja,
en la que me oculto para no encontrarte
descubrirás que es tu falda
robada de tus caderas,
tal vez te estremezca la perversión de usar tu ropa como bandera,
no es amor es corrupción
de lo bello ante lo podrido de la muerte,
es mi luto
los 40 días que curaran las heridas
el tiempo infinito que hace los viernes un lunes,
preciosos fines de semana sin poetas que elogiaran tus ojos,
quedaran solo mis pintas en los muros,
las canciones que pincho en el bar
todas cada una profanando tu memoria
porqué febrero se presta para contar tragedias
ya que el odio es una forma del amor.
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