lunes, marzo 12, 2018

No existen apenas fuentes coetáneas, por lo que su época es una de las más oscuras de la historia de Mesopotamia. Crónicas posteriores describen a los qutu como hombres feroces, que no conocían el temor de los dioses, y los denominan “dragones de la montaña”. Los sumerios los llamaron “serpientes, escorpiones y parodias de hombres”.
Por mucho tiempo, se ha dicho que el agua bendecida por un sacerdote era un arma poderosa y mortal contra un vampiro, sin embargo, existe una controversia sobre este hecho. El concepto clasico 'romántico' del vampiro dicta que el agua bendita es letal sobre un vampiro pues le quema como si se tratase de ácido corrosivo en un humano. Sin embargo también hay fuentes que indican que no es sólo el agua bendita, sino el agua en general, la que los afecta.
Sin embargo y pese a todo, la gran mayoría de la gente sigue el concepto clásico y se refieren al agua bendita como el líquido mortal para los vampiros

domingo, marzo 11, 2018

Eterna juventud, esa época de tu vida donde abrazas la música radicalmente. Esos años donde te haces socio de una tribu urbana y la acoges frenéticamente, hasta el extremo, en plan hooligan futbolero o yonki terminal. Yo siempre he sido siniestro, tribu oscura también conocida como dark, o gótica. Y como buen gótico lo era con todas sus consecuencias: uñas pintadas de negro, cabello encrespado, creepers con hebillas, crucifijos y amor incondicional por Siouxsie, Rozz Williams, Eduardo Benavente y Robert Smith. Luego supuestamente maduré( siempre fuimaduro) y enseguida cambié sin pestañear el negro por una camiseta mas punk y menos friky y abracé el indie pop con la misma pasión. Eso sí, pese a los constantes cambios de onda musical la música dark nunca me ha abandonado. Quizás porque detrás de toda la parafernalia asoman hits inconmensurables y canciones imbatibles de esas que nunca te abandonan. Pero la verdad es que siempre seré un frikaso post punk.

sábado, marzo 10, 2018

Estoy aquí frente a la vida, pidiendo un trozo de la alegría que se le regala a los idiotas, me encuentro mirando el infinito y a veces me siento frente a tu tumba en el Dolores y re leo el testamento… sonrió en breves espacios mientras lloro, aferrándome a lo que dejaste al final de la caja de pandora, "la esperanza" y quisiera hacer esos hechizos de brujas y volar, volar, para buscar más allá del mar a la loca, pero estoy condenado a sucumbir en este mar de los sargazos….
Respirar. Y escuchar
mi nombre desde su alma.
"Ven", dice. Y voy. Y se abraza
a mí con toda su boca.
Y rezo su pelo, y su espalda...
Y me enredo en su talle,
y aspiro su pecho.
"Ven, no te vayas".
Y aprieto su alma, y suspiro
profundo su vida: en la mía.
Me quedo con ella.
Y deletreo su cuerpo:
del tacto al verso,
y del verso al idioma de sus ojos.
Estamos los dos dentro
del gran poema que es la vida.
Su vida es mi vida.
Respira en lo que respiro.
Respiro en lo que suspira.
Sólo nos queda el amor.
Cansados de todo. Los dos,
refugiados en un beso.
(...)
Alivia mi alma, haz que sienta que tu mano está cogida de la mía, haz que sienta que la muerte no existe porque ya estamos en verdad en la eternidad, haz que sienta que amar no es morir, que la entrega de sí mismo no significa la muerte, haz que sienta una alegría modesta y diaria, haz que no te indague demasiado, porque la respuesta sería tan misteriosa como la pregunta, bendíceme para que viva con alegría el pan que como, el sueño que duermo, haz que tenga caridad hacia mí misma pues si no, no podré sentir que Dios me amó, haz que pierda el pudor de desear que en la hora de mi muerte haya una mano humana para apretar la mía.
(...)

Clarice Lispector.
_
tendrías que ser un monstruo, para comprender, como es que el olvido mata, que la ausencia daña, y que eso es muerte en vida, porque siempre los mounstros somos a quien mas mal le va, por feos, por raros, por diferentes, esta soledad sin significado

jueves, marzo 08, 2018

Guardo silencio, sí, pero no muero
aunque el volcán me esté haciendo pedazos
no muero, porque he visto en las alturas
un verso caer como hojas de un árbol.
Lloré ayer. Cierta fue mi pena, ciertos
son los cristales rojos perforados,
ciertos los trozos de carne vidriosa
que lanzan aún rugidos de espanto.
Sedienta, hago castillos en el polvo,
resisto las palabras, los disparos
de la tradición. Me bebo huracanes:
soy un volcán mudo; en silencio, estallo.
Y veo en el fuego una mujer sola
y en el infierno cien cipreses altos
y veo en el suelo mil agónicas
mujeres, un millón de camposantos.
Yo no he venido a quejarme del mundo:
vengo a rasgarme la voz en un canto
por todas mis compañeras de tiempo
que se pudren entre miedos y agravios.
Guardo silencio, sí, pero no muero
aunque el volcán me esté haciendo pedazos
no muero, porque he visto en las alturas
un verso caer como hojas de un árbol.
La noche, que es siempre ambigua,
te enfurece -color
de ginebra mala, son
tus ojos unas bichas.
Yo sé que vas a romper
en insultos y en lágrimas
histéricas. En la cama,
luego, te calmaré
con besos que me da pena
dártelos. Y al dormir
te apretarás contra mí
como una perra enferma.

miércoles, marzo 07, 2018

Un ser humano debería ser capaz de cambiar un pañal, planear una invasión, descuartizar un cerdo, navegar una nave, diseñar un edificio, escribir un soneto, balancear las cuentas, construir un muro, enderezar un hueso, confortar al moribundo, tomar órdenes, dar órdenes, cooperar, actuar solo, resolver ecuaciones, analizar un nuevo problema, acomodar estiércol, programar una computadora, cocinar una deliciosa comida, pelear eficientemente, morir galantemente. La especialización es para los insectos.
Robert A. Heinlein.
Hoy odio el mundo con toda mi pasión
de ser Ericto, sí tuviera los dones de la Morrigan
o las artes de la doncella Hell
el mismo miedo me temería,
acompáñenme desdichados marchemos a la ruina
seamos partícipes del fin de las alegrías.

Una vida por otra ¿te parece justo?
no digas que yo te quería asesinar
ahora todo tiene un orden,
las salidas se a completan ahora estarás bien.
Mi guadaña lo jura sigue sonriendo
nos asesine en mitad del espejo
libre de perdón amo de las culpas
medio día sin fobia o cura
un diez de espadas magia prohibida
sueño del sueño en mi mano tatuado.
Siento el aire abandonar mi cuerpo,
neblina llevó en la memoria llena de intentos
para mejorar y no acercarse al corazón,
que arde de amor y destruye sin compasión
el dolor pronto parara y el miedo terminara,
no he dormido pero está bien la locura
me sienta bien un dios sin cordura,
quiero damas de blanco,
voy jugar de nuevo bruja ahora sí abrázame
bonito y loco encanto insomne fastidioso,
triste ataúd no es mejor que la muerte.
Un viejo en cuerpo de bebé
niño envenenado con su maldad
sin esperanza es un diablo roba felicidad
soy muerte la calavera vestida de azúcar
letras feas, fotos que asustan,
maltrecha maldición
hijo de serpientes hermano de huesos,
una vida hiedo a desilusión,
estas son mis huestes las de los malditos
que jamás volverán a ver el sol.
Sigfrido creció en la selva y luego tuvo como maestro al herrero Mime, que le aconsejó como debía matar a Fafner, el dragón custodio del tesoro de los nibelungos. El futuro héroe forjó nuevamente la espada que había pertenecido a su padre (Nothung o Balmung), y con ella atravesó el corazón del monstruo, en cuya sangre se bañó para hacerse invulnerable. Sólo un lugar de su espalda —donde se pegó una hoja de tilo— no fue bañado por la sangre.
No quiero hablarte de cómo tejer la vida
con casualidades o señales del destino,
a veces tengo chistes malos
que pueden hacerte sonreír
y aunque no pueda hacer que dejes el funambulismo sin red
sé que sonríes mientras te da miedo la vida,
yo sé que no somos malos y si que somos raros
pero somos así porque queremos hacer lo correcto
alguien debe forjar lo que se tiene que hacer,
tal vez parezca que vamos contra el mundo,
nadie más entendería esto que digo,
por eso cuando te vas me esfuerzo
en saber donde estoy y donde estas tu,
hallar donde se encuentran las cosas buenas
todas las cosas que no olvidamos
un puñado de recuerdos valiosos como la luz del universo
pero hoy quiero volar andar pagando el precio de mis decisiones
confió que mi acción sea noble como un halcón
y si he de fallar que el castigo venga pronto para poderlo enmendar
no mentiré estaba tan solo hasta que nos encontramos
por eso no quiero soltarte…es la cuestión,
ya no creo en coincidencias o destinos
mi corazón y mis instintos van dirigiendo mi misión.
“Hay un cuadro de Klee (1920) que se titula Ángelus Novus. Se ve en él a un Ángel al parecer en el momento de alejarse de algo sobre lo cual clava su mirada. Tiene los ojos desencajado, la boca abierta y las alas tendidas. El ángel de la Historia debe tener ese aspecto. Su cara está vuelta hacia el pasado. En lo que para nosotros aparece como una cadena de acontecimientos, él ve una catástrofe única, que acumula sin cesar ruina sobre ruina y se las arroja a sus pies. El ángel quisiera detenerse, despertar a los muertos y recomponer lo despedazado. Pero una tormenta desciende del Paraíso y se arremolina en sus alas y es tan fuerte que el ángel no puede plegarlas… Esta tempestad lo arrastra irresistiblemente hacia el futuro, al cual vuelve las espaldas mientras el cúmulo de ruinas sube ante él hacia el cielo. Tal tempestad es lo que llamamos progreso”. (Walter Benajamin).-
Hoy odio el mundo con toda mi pasión
de ser Ericto, sí tuviera los dones de la Morrigan
o las artes de la doncella Hell
el mismo miedo me temería,
acompáñenme desdichados marchemos a la ruina
seamos partícipes del fin de las alegrías.

Una vida por otra ¿te parece justo?
no digas que yo te quería asesinar
ahora todo tiene un orden,
las salidas se a completan ahora estarás bien.
Mi guadaña lo jura sigue sonriendo
nos asesine en mitad del espejo
libre de perdón amo de las culpas
medio día sin fobia o cura
un diez de espadas magia prohibida
sueño del sueño en mi mano tatuado.
Siento el aire abandonar mi cuerpo,
neblina llevó en la memoria llena de intentos
para mejorar y no acercarse al corazón,
que arde de amor y destruye sin compasión
el dolor pronto parara y el miedo terminara,
no he dormido pero está bien la locura
me sienta bien un dios sin cordura,
quiero damas de blanco,
voy jugar de nuevo bruja ahora sí abrázame
bonito y loco encanto insomne fastidioso,
triste ataúd no es mejor que la muerte.
Un viejo en cuerpo de bebé
niño envenenado con su maldad
sin esperanza es un diablo roba felicidad
soy muerte la calavera vestida de azúcar
letras feas, fotos que asustan,
maltrecha maldición
hijo de serpientes hermano de huesos,
una vida hiedo a desilusión,
estas son mis huestes las de los malditos
que jamás volverán a ver el sol.
Azótame memoria
con las cosas que fueron y jamás volverán,
y Dios pido clemencia dame paz,
dame cien ángeles con espadas de fuego
que terminen con todo rastro de lo que fui ayer y hoy
mañana tal vez sea un día precioso,
azótame tiempo con él jamás volverá...
rápido desata un vendaval,
confió que mañana todo será mejor
pero no quiero ver un mundo
donde se coronaran salvos
y sabios reinen,
por favor no quiero
si quiera ver tres minutos después de esto,
ni aguantar una vida
donde las cosas se cuentan no como fueron
si no como debieron ser,
pútrida realidad mentira piadosa
no quiero...
pues tengo miedo de lo que llegara
como caja de Pandora.

martes, marzo 06, 2018

Se diría que está aún en la balaustra del balcón
mirando a nadie, llorando,
Se diría que eres aún visto como siempre
que eres aún en la tierra un niño difunto.
Se diría, se arriesga
el poema por alguien
como un disparo de pistola,
en la noche, en la noche sembrada
de ojos desiertos, los ojos solos
de monstruos. Todos nosotros somos
niños muertos, clavados en la balaustra como por encanto,
como sólo saben esperar los muertos.
Se diría que has muerto y eres alguien por fin,
un retrato en la pared de los muertos,
un retrato de cumpleaños con velas para los muertos.
Pero a nadie le importan los niños, los muertos,
a nadie los niños que viajan solos por el país de los muertos,
y para qué, te dices, abrir los ojos al país de los ciegos,
abrir los ojos hoy,
mañana, para siempre. Era mejor Oeste, tierras vírgenes,
héroes en los ojos
de un cine desesperado, y los dioses que matan a los
hombres feroces,
los dioses más feroces que los hombres
los dioses crueles de la infancia, los dioses
de la inocente crueldad, pensabas que se alimentan de ciegos
y de quienes mendigan su ser en una picaresca sórdida,
si hombres hay, homicida. Pero aventura no hay, lo sabes,
más que por alguien, para alguien, como un poema,
como el riesgo de un vuelo en el aire sin tránsito. Y es por ello
por lo que no hay infancia en el país desierto. Por ello también
por lo que nadie podría jamás sospechar que conservas esa
belleza demente de la infancia, ese furor contra lo útil de tu cuerpo,
y esa mudez en los ojos, esa belleza
sólo vendible al cielo del suicidio, sólo a esos ojos: esa existencia.
Pero la vida sigue como el puente de Eliot,
como un puente de muertos o un flujo
de sombras que se cogen
de la mano ciega en el lodo para saber que están muertos y viven.
Esa vida de la que hablan
en el infierno, entre sí los muertos, los alucinados, los absurdos,
los orgullosos sonámbulos disputando con sangre
una certeza alucinante; es un fuerte dios pardo.
Una basta tragedia que hacen
por navidades, los viejecitos, los difuntos,
con personas de olvido, con máscaras y ritos de otros tiempos,
rótulos de neón y fuegos fatuos: así obra desde entonces,
desde entonces, esa raza
misteriosa que pasa a tu lado sin mirarte o mirarse,
desde entonces, desde el día primero
en que te asomaste con pánico a su delirio. Desde que viven, quizá,
desde que no hay tiempo sino destino y trazo
de vida invulnerable a la decisión de una mirada fuerte.
Quien es visto o quien cae en ese río sordo
es lo mismo, es un muerto
que se levanta día tras día para
mendigar la mirada.
Porque todos llevamos dentro un niño muerto, llorando,
que espera también esta mañana, esta tarde como siempre
festejar con los Otros, los invisibles, los lejanos
algún día por fin su cumpleaños.
LECTURA
Yo no hablo del sol, sino de la luna
que ilumina eternamente este poema
en donde una manada de niños corre perseguida por los lobos
y el verso entona un himno al pus
Oh amor impuro! Amor de las sílabas y de las letras
que destruyen el mundo, que lo alivian
de ser cierto, de estar ahí para nada,
como un arroyo
que no refleja mi imagen,
espejo del vampiro.
de aquel que, desde la página
va a chupar tu sangre, lector
y convertirla en lágrima y en nada:
y a hacerte comulgar con el acero.

Piedra negra o del temblar, 1992.
Leopoldo Maria Panero

lunes, marzo 05, 2018

lo que fue el año pasado o ayer o hace 10 minutos ya murió, ya no es.
¿qué va a ser de mí diez minutos después de muerto?
Hace años no escuchaba el radio, hoy por la mañana cuando salí de casa a disponerme a realizar un mogollón de tramites y papeleo, cogí, los cascos para el móvil dispuesto a escuchar alguna emisora de radio, mientras buscaba algo que escuchar encontré en una emisora que sonaba Hombre Lobo en París de la Unión, así que allí le deje, en seguida me entere existía un programa de una conductora que no recuerdo el nombre pero el programa tenia que ver con el lado b, y pues me ha tocado escuchar que hablaban sobre escritoras y que hablaran para comentar cuales eran o era su escritora favorita, enseguida en mi mente hacia mi lista y me decidía por reflexionar algunas porque no tengo una favorita, cuando se rompió la utopía y regrese a mi realidad, la señora esta con orgullo, isabel allende es mi favorita, en ese momento me reí a mis adentros y recordé porque no escucho radio.