viernes, junio 30, 2017

Se me están acabando las palabras
el mundo enorme las devora
lo siento no puedo crecer más para ocultar el sol
ni puedo arrastrar estrellas a un lago
para formar un espejo de luna que acaricie la piel,
me han superado todos los miedos
las ausencias y los recuerdos
estoy un poco derrotado, adolorido y herido
necesito de la paz que una sonrisa podría darme
de la voz entrañable en un idioma poético,
ventiscas y ángeles caídos como moscas en el suelo
pandemia voraz,
sin salida en los espejos
es ahora el día de la transubstanciación y yo soy la roca inerte
fallida en el laboratorio de Agripa
cuando la juventud se llamaba amor.
Fin,
todo tiene un fin
menos el fuego de tus ojos
que se pierden
profundo en el misterio
de las historias
que no cuenta
el celestial calor del sol

jueves, junio 29, 2017

al final todas las conversaciones son
interrumpidas antes de llegar a ningún lado
la señal se entrecorta y alguien intenta registrar
las pérdidas animalillos que se hunden en el fango
se trata de dar
un sentido hacerse comprender pero cómo
cuando las frases nunca terminan y las hierbas crecen
dentro había cierto temor a
este respecto y hacia las inversiones futuras
a todo lo que pudiera caber bajo la etiqueta de
proyecto
es posible que hubiera estado tan preocupada por
los fragmentos diluidos por la imprevista nieve que
hubiera dejado escapar
intente fijarse unos objetivos precisos recordarse
los beneficios ser eficaz
he entendido algo todo se desvía cuántas botellas
de agua pierdo al día cuántos años necesito
urgentemente tener cerca líquido transparente plástico
algo frío
la curva se suaviza pero se alarga la curva una expresión que
no corresponde a ningún estado de ánimo conocido
prefiero quedarme en uno de esos pasillos laterales
escucho dicen que como reforma eso suena abstracto
a primera vista aunque colorido
en todo caso me mira lo mejor sería continuar con
el tema de su trabajo y su organización
concebirlo desde esta
perspectiva

cuando regresé
la mitad de los peces habían sido devorados por los otros
y me dije
Los abanicos de la muerte

Soñaba que cantaba mientras volvías a mi funeral
con atavíos negros eras un zanate buscado mi alma para devorar,
caminabas tormentas,
aparecías truenos y lluvia helada de tu sonrisa,
caminaban los cortejos,
hacia la fiesta del cementerio mil y un tumbas como mil y un cuentos árabes,
todos los muertos cantando sonrientes
un nuevo inquilino en el terreno agusanado
aun con la herida abierta en el rostro
su fealdad descomunal y su traje de sepulturero
era adecuado
mas que perfecto para habitar donde los esqueletos chillan.


Caminar sobre la colina rumbo al
atardecer, de frente a mundo lleno de sirios encendidos
en el silencio de una plegaria
despavoridos en la gloria de la vida
que juventud preciosa que se quedara perfectamente estatica,
todas las mañanas del mundo
con mi nombre, las letras y la canción
fueron como la nube más negra que puedas encontrar en el cielo,
no se buscaba a un dios, ni razón de ser,
era solo el instrumentó para notar la belleza que es verdad, y encontrar ambas
en los cuencos vacios, en los atavíos de mortajas y lagrimas
de los sepulcros con sus guardianes de piedra,
helados con el tiempo,
tan petrificada la espera que en su rostro
se sabe es tiempo de cortar la hierba a su alrededor.


Su palidez sobrenatural en el rostro,
le trae un aire lúgubre, a veces
la gente le observa y piensa en enfermedad,
hasta que esa sonrisa tonta inunda su rostro,
desaparece para convertirse en locura,
lo mas triste del mundo en un solo rostro,
es un veneno mucho antes de que existieran las serpes en la tierra,
solo quedaron ropas viejas de las pieles de nuestras madres caídas
justo para enternecer a quien cargara con el peso de un caído,
levantaran los papeles sucios en esa casa,
sucios pro cada lagrima y letra formando un cuento
maquillado de un fracasos sensacional,
antes de que sean el polvo de los 500 días de esa morada,
me convierto en el ultimo renglón de todas las catástrofes,
casi como ignorar a la vida que se asoma en la habitación
esperando entre y diga cualquier cosa,
parecida a una muerte ritual con ritmo de campanas en la noche.


Este viento quema las entrañas
sin fatiga mueve el mundo,
con él las cortinas y los silencios
escucharan el murmullo de las personas
que miran las calles llenas de luto
es esta noche el humo sobre la ciudad
lo que acarrea la verdad en lo efímero,
un bello atardecer y una helada tempestad
para perseguir la entrada a otro mundo
mirar sin temor lo que deseamos
porqué existimos en este
sin contemplar que nuestras partes desgatadas
se asoman para enterarnos de todo lo que no somos
dejar de ser… nacidos en la tierra
me paseo entre el desconcierto y el delirio
no necesito una gota de sangre, ni la luna llena
para enloquecer a la brisa fétida de la guadaña
al nacimiento me bautizaron con el símbolo de la muerte más pura
la espuela de poeta en la puerta siempre me espero,
una silueta negra amante ávida de cadáver
para llevarse lo que soy
todas la mañanas un cuerpo lleno del miedo al ver ese rostro
pronosticando descanso.


Todos mueren, yo comience esa tradición,
no suplicare quedarme, cuando se detenga la condición humana,
mi apreciada naturaleza de humano,
no la quiero mas
me canse de sentir frio y estar solo
en un eterno estado como perdido en un bosque
como si, ser humano significara sentir eso,
me cambiare la piel, los ojos y los colmillos ante la luz de la luna
mi naturaleza es de otro modo
veo la urde ancestral el mundo elegante y feroz
ni bueno o malo, lleno de cosas bellas,
de sustancias inenarrables.
ocultas en un truco hasta que llegue el momento de despertarlas
con el último suspiro del cuerpo,
pero es más importante saber que todos merecen la muerte
mi plan intentando evadir la tristeza, era morir de viejo
sin el frio, sin la soledad y sin el miedo…
y me ha sonreído la muerte hechizándome con su regalo,
bella muerte eres una certeza, el remate que todos sabemos llegara,
algunos quedamos ignorados y abandonados
como antinaturales o supernaturales mounstros
sin rostro ni olor
siempre ensangrentados y destrozados alejándonos
del resto de los abrazos y las miradas
¿a qué? precio pagamos las cicatrices,
nos convertimos en el material de las pesadillas
casi una maldición
o la huella de dios, que nos invoca en la muerte.


Me imagino aun autor encontrando una solución
explicando la peste y la noche, sin hallar los motivos
coincidimos en que el amor debería ser lo opuesto a la muerte
debería ser nuestra mayor razón para estar aquí,
la libertad del espíritu la victoria
la verdad envuelta en la bella existencial de la noche como reflejo diurno
en donde pertenezco, en donde encajo
a la mitad de todos los suspiros y lamentaciones etéreas,
derrumbo las murallas para encontrar a mi gente
para enlazarme con mis lealtades
perfecta tribu de solitarios enfermos
es lo que elegí ahora sé que soy y comienzo vivir
perfectamente consciente de la muerte asumo mi soledad,
no soy nada, solo un pequeño ser en la oscuridad
atrapado en el juego del destino
donde solo me quedan rincones como fotografías fugaces,
que pronto se extinguirán en el fuego,
vendrá un delicioso olvido,
para esta noche donde solo quedan restos de un mounstro…
nada importa,
lo siento infinitamente ardiendo dentro de mi explotando en mi carne,
destrozando los huesos es mi alma enardecida por la belleza de la muerte
que es verdad.


¿Eso es la muerte?
almas unidas por el miedo y la soledad
perdidas en la oscuridad,
atrayéndonos con un perfume dulce,
coquetería arrogante en el color de la mortaja,
la muerte puede no sea la invitada mal deseada,
en ocasiones es la corteza del árbol y el sueño más feliz,
era el amor oscuro, deseo enamorarla, robarle un beso,
carajo,
querer su amor en su vientre violento,
soñar con velo blanco,
sobre la máscara de luto y las monedas de plata,
ofrecerle la miel y el pan,
ahora soy yo quien comienza a preguntarse ¿quién?
vive en el cementerio si todos mueren por dentro
el mundo es una gran tumba,
cada cuerpo es una maceta donde nacerán las flores agusanadas,
sentirán la vida fluyendo en su fin
mientras somos el ultimo soplo del viento
de los abanicos de la muerte.
De algo servirá, algo podría ser útil,
que se yo tal vez una sonrisa tal vez un suspiro, no lo se
no espero tampoco sientas igual…
pero jamás mis palabras están vacías al contrario las lleno de verdad
si te sientes sola, piensa que del otro lado del mundo
un monstruo, algo tonto y loco te quiere
y gustaría de acompañarte hasta el infierno si es necesario,
si crees nadie te quiere, recuérdame queriendo alcanzarte
en la necesidad de un afecto sincero,
estas letras mudas no alcanzan a describir el cariño,
ámame a mi aunque que no soy la mejor opción
sin dinero, o talento, ni siquiera guapo,
pero es real el sentimiento y es tan sincero
aunque nunca te merezca….
cuando estés mal y hundida
recuerda que yo a ti te busco
aunque de nada sirva aunque no sientas lo mismo
tal vez una sonrisa, un suspiro o recordarte la esperanza
pueda nacer si te acuerdas de que existe en el mundo alguien que si te ve…

miércoles, junio 28, 2017

Llegaste y puedo dormir,
Tengo hambre y sonrió como jamás en la vida he sonreído
Los muertos dejaron de pasear en mi patio
Y sus murmullos desaparecen ante el sonido de tu risa
Hasta los grillos cantan canciones hermosas y ya no temo
Digan mi nombré…
Es tuyo y de nadie mas
No se en que consiste tal vez y lo más seguro es que me equivoqué en el pensar de esto, pero me cuestionó el porque la vida se dispone en ponerme lejos, de todo lo hermoso, será aprender una lección pero cual puta lección ya que os den
Las plumas de sus alas negras caían como pétalos danzando en el viento de otoño. Aquella escena parecía no tener fin. Una tras otra, pareciendo una delicada lluvia oscura que cubría la tenue luz del sol escondiéndose en el horizonte y sus rayos rojizos penetrando los pocos espacios vacíos. Extendí mis brazos y sentí el dulce roce en mi piel descubierta. Tras unos segundos no vi más que una profunda oscuridad, y silencio. La realidad se sumergía en la fantasía ¿Cuál era la línea qué los separaba? No me importó cuál era la causa de este extraño acontecimiento, como si en un sueño estuviese. Quería disfrutar, olvidar los pesares de la vida, sentir tranquilidad, esfumarme en los confines del tiempo y el espacio… Dejar de existir. Sentí que me jalaban de la espalda, cerré y abrí mis ojos esperando despertar, pero no sucedió. En la completa oscuridad, rodeada por dos alas que me abrazaban tiernamente y mi rostro contra un pecho desconocido. No sabía lo que era, pero me sentí segura, como si hubiera encontrado algo que había estado buscando durante toda mi vida.
Cuando el diablo me quiera llevar
acudirá la muerte también,
pelearan por mi alma insufrible,
ven tu y arrebátales lo que quede de mi
son tuyos mi ojos y mis brazos
es tuyo mi corazón
es tuya mi alma
la vida que tengo y mi destino,
y solo vos puede exigir el fin de mis días
el destino de los restos de lo que fui
tengo eso para ti…y cariño infinito también.

lunes, junio 26, 2017

Me gusta oír a los enamorados
demorándose hablándome prolijos
de las muchas bellezas de sus novias,
de las del cuerpo y de las del alma.
Me gusta más aún si las conozco
y yo jamás les vi tales encantos.
Asiento deslumbrado y pido más.
Soy un ciego al que explican los colores.
Pero He visto mis musas, más brillantes que las estrellas
Fumando y solo en un bar
en el centro en la calle donceles
una chica se sienta junto a mí
esta algo borracha
tienen la tele con el volumen al 50
están dando un concierto de Bauhaus
la gente de la barra
está disfrutando mucho
hombres y mujeres entre 25 y 35 años
que cantan:
“went walking through this city's neon lights”
lo están pasando realmente bien
piden más pintas de cerveza Bohemia
meten y sacan cajetillas de marlboro del bolsillo de sus camisas
miro las piernas de la chica que está a mi lado
la falda se le ha subido mucho al sentarse
dos piernas estupendas
las miro y las miro
y la chica se reduce a un par de piernas
pero entonces levanto un poco la vista y veo sus tetas
y la chica…
hey! dice
no está enfadada pero me hace saber con un gesto que es un poco más arriba
hey! digo
me pregunta por lo que hago
le respondo que soy el cantante de una banda de rock en españa
me pide que le cante una canción
pero es en español
no importa
y le canto la de 8 y medio de nacho vegas y entonces le digo que soy Nacho Vegas
los tíos de la barra se ríen fuertemente ahora
con ronquido
les faltan dientes
les sobran kilos
me invitas a una pinta de oscura?
asiente con la cabeza
va a la barra
la veo esperar su turno
vuelve con mi cerveza
me habla de un trabajo
que hace algo en alguna parte
pero no puedo oír nada
es como si alguien estuviera pasando la aspiradora justo ahí
a nuestro lado
la chica se reduce a un par de piernas
me pregunto si me dejará subir a su casa
si me acuesto con ella
tendré que dejar en buen lugar a Nacho Vegas.

sábado, junio 24, 2017

Ás veces as cousas non como queremos, ou calquera cousa son, son o que queremos, agora eu non teño nada, eo que quero, e eu non vou ter, que podo estar errado e deprimido, de súpeto, pero tan ben nesta vida, pero sorrir, porque eu e meu sentimento é certo e honesto.
Non quero que me ame, non me axudar ou eu son ou espero facer o mesmo, eu amo puro e sincero, sen valor e non significa nada ... iso é só a miña sensación, pero a miña forma de homenaxear os meus sentimentos, por suposto, tentar ser o mellor e cando se pode dicir eu te amo, pero non importa, porque a miña cousa é real.
"El caballero, en el antiguo sentido caballeresco, se hallaba indisolublemente consagrado a su orden y era incapaz, fueren cuales fueren las circunstancias, de dejar de ser un caballero. Había cosas que había contraído el compromiso tácito de no hacer ni permitir. Ni él, ni nadie en presencia suya, podía permitirse el ser cobarde, cruel, vil, ingrato, obsceno o desleal. Así, el caballero, aunque siempre respetado, era detestado a menudo. Desde luego, no era el más acomodaticio de los compañeros, y los que no eran caballeros preferían no encontrarlo en su camino."
George Santayana, El último puritano, I, 183. Cit. por José Luis Villacañas en Ramiro de Maeztu y el ideal de la burguesía en España, 2000
Incluso las quejas de los demás tienen su interés. Para ilustrar el hecho de que todos los problemas acaban llegando a él, da con una buena imagen: "¿Qué botón es el que está más usado de los ascensores?". El bajo, contesto. "Pues eso me ocurre a mí, que soy el botón que todo el mundo acaba tocando". Entonces recuerdo una imagen bellísima. En la casa de un mi tipo, viven los padres, ya mayores, de una familia muy numerosa, que conozco algo, y que ha seguido creciendo con muchos nietos. En el ascensor de ese edificio está muy erosionado el botón B, como siempre. Pero también el botón del 6º, que es donde vive esa familia. Es verlo y se pulsa el botón de un verso de Miguel Hernández: "quedando / una mujer y un hombre gastados por los besos".

viernes, junio 23, 2017

Puedes sentir el fuego como agua,
como lluvia que inunda,
como sed que se sacia,
como tormenta ardiente
que espera su calma.
Después de ese fuego que abrasa
la paz de tu mirada
no necesita palabras.
Brotan chispas que encienden mis ansias,
ponen alas al deseo
…se reavivan las llamas
Y el fuego nunca se extingue
…si lo bebes como agua
Blanco tu corazón,
como los hilos largos de tu espera
que tejen y destejen las Hades griegas.
Abejas blancas zumban en el borde de tu razón
y anidan en el espejo blanco de tu abuela.
Sueñas, luego existes;
sin estilizadas metáforas mentales no hay reloj.

Equilíbrate sobre aquella lejanía líquida
que ahoga al viajero,
La ausencia es una masa de agua fría e inabarcable;
Vamos, haz tu acrobacia sobre la línea invisible del horizonte,
aquella frontera abstracta que de los sueños te separa.
¿Quién devoró aquel camino que hacia tu inconsciente te llevaba?
En puntillas avanzas;
A ciegas
A sabiendas que el camino se va haciendo corto,
estrecho;
Y que ha de desembocar precisamente
sobre todas tus distancias.

Y la ayuda llegó
No de la forma en que imaginamos la ayuda
Pero irrumpió en la habitación como un soplo cansado, con apenas impulso, con cansancio y pesadez, con lamentos fallidos, con fe perdida, de esa que encuentras en los corazones rotos.
La agradezco porque la necesitaba.

Blanco tu corazón,
como los hilos largos de tu espera
que tejen y destejen las Hades griegas.
Abejas blancas zumban en el borde de tu razón
y anidan en el espejo blanco de tu abuela.
Sueñas, luego existes;
sin estilizadas metáforas mentales no hay reloj.

Equilíbrate sobre aquella lejanía líquida
que ahoga al viajero,
La ausencia es una masa de agua fría e inabarcable;
Vamos, haz tu acrobacia sobre la línea invisible del horizonte,
aquella frontera abstracta que de los sueños te separa.
¿Quién devoró aquel camino que hacia tu inconsciente te llevaba?
En puntillas avanzas;
A ciegas
A sabiendas que el camino se va haciendo corto,
estrecho;
Y que ha de desembocar precisamente
sobre todas tus distancias.

Y la ayuda llegó
No de la forma en que imaginamos la ayuda
Pero irrumpió en la habitación como un soplo cansado, con apenas impulso, con cansancio y pesadez, con lamentos fallidos, con fe perdida, de esa que encuentras en los corazones rotos.
La agradezco porque la necesitaba.

Hay que predicar sobre el fin
de los cuerpos que nos lideran
que dejaron a su alma
apoderarse de vanas glorias
solo para poseer estados.
Todos esos mortales
esperarán al pie de la hoguera
gimiendo con impotencia
la pérdida de los placeres terrenales.

Llorarán, sobre sus tumbas
con la danza de la muerte
el fuego los consumirá
y sus ropas se harán cenizas.
Fuego.

Siento que cada medio día, buceo en el fuego. Me sumerjo en una tempestad de llamas que me abrasa, que me despelleja por dentro.
Las corrientes de convección me arrastran al fondo del averno. Siento como unas pesadas cadenas de plomo hirviente, me retienen privándome de libertad.

Es el recuerdo que me acecha y me inmoviliza en esa hoguera expiatoria del sufrimiento.

Y el bálsamo de la noche.
Qué diferente del invierno.

La noche, con su refrescante aliento, devuelve la vida a mis calcinados miembros.
Regresan los sentidos a mi cuerpo:
Olfato, para oler la suave fragancia del jazmín; vista, para contemplar en el recuerdo las sutiles curvas de tu lejana topografía; oído, para gozar con tu presencia, con tu razonamiento; y tacto, para no perderme nunca en la oscuridad agarrándome a cada pliegue de tu deseado cuerpo.
Bajo ti, majestad azul y tenebrosa,
sultana coronada
de sombrías estrellas, ataviada

en mar y en recuerdos,
allí se cruzan las olas heladas.
Tu diamante es la luna –
la llave de tu arco –
allí donde tu belleza se retrata, y a su lado,
tu mirada.

Y allí donde se pierde todo norte,
más allá de donde estoy,
todavía reinarás, poderosa,
tu dominio de siglos.

Viste caer, bajo la tela de tu traje,
de las almas más valientes
que han nacido.
Viste pasar por las calles de tu ciudad
insignificante e irresistible,
en ti entrañada y de ti engendrada,
una panoplia de almas marchitas,
un apoteosis de vidas y mirares.

Y allí estarás, donde te veo,
siempre sobre este puente, inalcanzable,
inaudita, inverosímil, insólita, inmuta, impertinente, imperturbable,
y yo, indigno de ser inspirado,
te miro,
respiro,
y te dedico estos versos.