Trist Sant Jordi
A veces susurran los días aullidos eternos
nos hacemos viejos como si años cayeran sobre nuestros cuerpos
angustiando la mente la locura muerde
con malévola violencia asesinando mi razón,
entiendo cómo es que la vida juega con trampas
hace perder a los justos exigiéndonos decir adiós,
pensaba que castigar mi cuerpo me hiciese encontrar un salida
llenar de fortaleza el corazón
pudiese ser una invitación amistosa al suicidio,
cuando acompaño unas lagrimas con gritos invocando
veranos en mis inviernos eternos,
reniego de la vida quiero el veneno de ese drago
hay que quitarse las ropas de Sant Jordi
lanzar la espada y la lanza a un lago olvidado,
despertar de los sueños imposibles y pedir perdón
mis razones como la vida están enganchadas en el pasado
que me es tan necesario volver a encontrar
lo que más brilla en el universo
tan fuerte como la estrella en la baraja de tarot,
ya sin nada ni la muerte tiene valor
matar dragones o hacer el amor…
lunes, abril 23, 2018
domingo, abril 22, 2018
El Cuerpo sin Órganos no hay quien lo consiga, no se puede
conseguir, nunca se acaba de acceder a él, es un límite. Se dice:
¿qué es el CsO? —pero ya se está en él, arrastrándose como un
gusano, tanteando como un ciego o corriendo como un loco, viajero del
desierto y nómada de la estepa. En él dormimos, velamos, combatimos,
vencemos y somos vencidos, buscamos nuestro sitio, conocemos nuestras
dichas más inauditas y nuestras más fabulosas caídas, penetramos y
somos penetrados, amamos. El 28 de
Noviembre de 1.947, Artaud declara la guerra a los órganos: Para acabar
con el juicio de Dios, “Pues atadme si queréis, pero yo os digo que no
hay nada más inútil que un órgano”. Y es una experimentación no
sólo radiofónica, sino biológica, política, que provoca la censura y
la represión. Corpus y Socius, política y experimentación. Os
impedirán experimentar en vuestro rincón.
El CsO: ya está en marcha desde el momento en que el cuerpo está
harto de los órganos y quiere deshacerse de ellos, o bien los pierde.
Interminable procesión: —del cuerpo hipocondríaco, cuyos órganos
están destruidos, la destrucción ya está consumada, ya nada pasa, “la
Srta. X afirma que ya no tiene ni cerebro ni nervios ni pecho ni
estómago ni tripas, ya no le queda más que la piel y los huesos del
cuerpo desorganizado”, esas son sus propias expresiones; — del cuerpo
paranoico, cuyos órganos no cesan de ser atacados por influjos, pero
también reconstituidos por energías exteriores (”durante mucho tiempo
ha vivido sin estómago, sin intestinos, casi sin pulmones, con el
esófago desgarrado, sin vejiga, con las costillas hechas polvo, incluso
a veces había llegado a comer parte de su propia laringe,... y así
sucesivamente, pero los milagros divinos siempre habían regenerado lo
que había sido destruido...”); — del cuerpo esquizofrénico, accediendo
a una lucha interior activa que libra contra los órganos y cuyo precio
es la catatonía, y luego del cuerpo drogado, esquizoexperimental: “el
organismo humano es escandalosamente ineficaz; en lugar de una boca y de
un ano, que corren el riesgo de estropearse, ¿por qué no podría haber
un sólo orificio polivalente para la alimentación y la defecación?
Se podría obturar la boca y la nariz, rellenar el estómago y abrir
directamente en los pulmones un agujero de ventilación, así tenía que
haber sido desde un principio “‘; —del cuerpo masoquista, que se
comprende mal a partir del dolor, porque fundamentalmente es un asunto
de CsO; el masoquista se hace coser por su sádico o su puta, coser los
ojos, el ano, el uréter, los pechos, la nariz; se hace inmovilizar para
detener el ejercicio de los órganos, despellejar como si los órganos
dependieran de la piel, sodomizar, asfixiar para que todo quede
herméticamente cerrado.
- Fragmento de Cómo hacerse de un cuerpo sin órganos, Gilles Deleuze y Félix Guattari.
- Fragmento de Cómo hacerse de un cuerpo sin órganos, Gilles Deleuze y Félix Guattari.
Cuando la noche llega, algunos dicen que nunca
ocurre nada especial.
Pero afuera, en la calle, la ciudad duerme
bajo un silencioso manto de estrellas,
el rostro pálido de la luna nos muestra
una extraña mueca dolorosa,
mientras se escuchan los aullidos de los lobos;
la niebla fría y fantasmagórica
nos dibuja una extraña silueta
que surge entre las sombras;
desde la acera un gato negro nos mira fijamente
bajo la luz amarillenta de una farola.
ocurre nada especial.
Pero afuera, en la calle, la ciudad duerme
bajo un silencioso manto de estrellas,
el rostro pálido de la luna nos muestra
una extraña mueca dolorosa,
mientras se escuchan los aullidos de los lobos;
la niebla fría y fantasmagórica
nos dibuja una extraña silueta
que surge entre las sombras;
desde la acera un gato negro nos mira fijamente
bajo la luz amarillenta de una farola.
Y dicen que nunca pasa nada.
Todo esto a mí me parece extraordinario.
Todo esto a mí me parece extraordinario.
A si es como el cielo y el mar,
juntos en un mismo mundo y distantes a la vez
cielo y mar inmensos como el arte en el infinito universo
en el mar profundo se es silencio
y las palabras están apagadas,
en el cielo distante y lejano se mueven los momentos vividos,
entre actos y tormentas estos vientos los juntaron,
nos saben a recuerdos e ilusiones sentidas
hoy dormidas despertando en el sentir de la piel
si se dibuja el horizonte lejano parece fundirlos
el sol que parece juntar al cielo y el mar
como alegrías, felicidad, sueños y ternuras,
que sugiriere a simple vista la unión eterna
del cielo y el mar que des hace mucho tan lejanos son
uniéndose en una tormenta marcada
o en la paz de nuestras palabras nostálgicas
y el loco cariño desmedido entregado,
repartidos en el espacio infinito del tiempo,
hoy estamos quizás cobijados
por la tarde estela del tiempo que hace que pierda la calma
solo queda un poco de estas ilusiones dormidas
y siempre el recuerdo antiguo de las leyendas de cuando
cielo y mar fueron uno y todo, todo se multiplicó.
juntos en un mismo mundo y distantes a la vez
cielo y mar inmensos como el arte en el infinito universo
en el mar profundo se es silencio
y las palabras están apagadas,
en el cielo distante y lejano se mueven los momentos vividos,
entre actos y tormentas estos vientos los juntaron,
nos saben a recuerdos e ilusiones sentidas
hoy dormidas despertando en el sentir de la piel
si se dibuja el horizonte lejano parece fundirlos
el sol que parece juntar al cielo y el mar
como alegrías, felicidad, sueños y ternuras,
que sugiriere a simple vista la unión eterna
del cielo y el mar que des hace mucho tan lejanos son
uniéndose en una tormenta marcada
o en la paz de nuestras palabras nostálgicas
y el loco cariño desmedido entregado,
repartidos en el espacio infinito del tiempo,
hoy estamos quizás cobijados
por la tarde estela del tiempo que hace que pierda la calma
solo queda un poco de estas ilusiones dormidas
y siempre el recuerdo antiguo de las leyendas de cuando
cielo y mar fueron uno y todo, todo se multiplicó.
La historia de Tristán e Isolda es la historia de un amor arrebatado con
un final infeliz; la de Píramo y Tisbe también. Ambas historias nos
cuentan que cuando el amor es una pasión avasalladora, la muerte es su
consecuencia lógica: un final trágico y una culminación extática... y es
por eso que el amor intenso que tengo me lleva a la muerte, gracias por
este don, por saber que moriré por la única cosa que es digna, morir el
amor...
“Una procede a modo de súplica, obligando a obrar por respeto a las
cosas sagradas, la otra, en cambio, a modo de compulsión. La primera no
se puede usar respecto de los demonios, exige cierta manifestación de
benevolencia y amistad que nunca es lícito tenerla con ellos. En cuanto a
la segunda, puede ser lícito en unos casos usarla y en otros
no...podemos, pues, conjurar a los demonios por el poder del nombre de
Dios, arrojándolos fuera de nosotros como a enemigos declarados,
a fin de evitar los daños espirituales y corporales que nos puedan
venir de ellos...no es lícito, en cambio, conjurarlos para aprender y
obtener alguna cosa por su medio, ya que con esto estableceríamos
relaciones con ellos...los nigromantes utilizan los conjuros e
invocaciones a los demonios para aprender y alcanzar alguna cosa de
ellos. Esto, según lo que llevamos dicho, no nos está permitido".AQUINO,
Santo Tomás de, Suma Teológica
Lejos de melancolías y de lavadoras.
Por favor, nada de caras mortecinas,
y de esa mirada que se arrastra
por las paredes, hasta quedarse quieta
en la nostalgia de una ventana, o de un libro
de Eça de Queirós -es "El primo Basilio".
Por favor, nada de caras mortecinas,
y de esa mirada que se arrastra
por las paredes, hasta quedarse quieta
en la nostalgia de una ventana, o de un libro
de Eça de Queirós -es "El primo Basilio".
¡Fuera, fuera! Yo no estoy aquí
(el pasillo se pone oscuro
y ya no queda nadie en los espejos),
y os juro que no es domingo,
y que el cielo no amenaza tristeza.
Lejos, estaré por B..., o quizá
en alguna casa naranja -o fucsia- de M...,
o amando a mi muerte en la Provenza
(sin dar más explicaciones).
Es definitivo: nos hemos ido.
Que nadie me espere mañana.
Desde este poema os digo
que a partir de ahora ya nada será lo mismo.
Lector, sé discreto,
esto debe de quedar entre nosotros.
(el pasillo se pone oscuro
y ya no queda nadie en los espejos),
y os juro que no es domingo,
y que el cielo no amenaza tristeza.
Lejos, estaré por B..., o quizá
en alguna casa naranja -o fucsia- de M...,
o amando a mi muerte en la Provenza
(sin dar más explicaciones).
Es definitivo: nos hemos ido.
Que nadie me espere mañana.
Desde este poema os digo
que a partir de ahora ya nada será lo mismo.
Lector, sé discreto,
esto debe de quedar entre nosotros.
El mundo agoniza y necesita Héroes y yo me preocupo por el vació en mi
corazón, los héroes están solos, nadie ama a los héroes, es verdad que
una delgada línea divide al monstruo del Héroe, yo con dos caras la del
hombre y la del mounstro, en ambas le soy fiel al heroísmo. Es un deber
ser…y el sacrificio personal por el bien común, porque en ello se
encuentra tu felicidad
sábado, abril 21, 2018
La educación literaria, activa en nosotros aquello que, en ciertas
ocasiones, se niega o no puede despertar por medio del discurso
racional. Muchas personas quisieran creer que la naturaleza humana es
tan racional que no necesita sino palabras claras y números para
entender las cosas y vivir feliz. Hay gente que no puede dialogar si no
se le dan definiciones claras. Sin embargo, los que nos inclinamos a
creer que somos por principio imperfectos, más bien propensos a ser
irracionales, buscamos en la educación
literaria un camino no sólo más agradable, sino accesible para aprender
sobre nuestra propia naturaleza. Esto también lo podemos hacer con otras
disciplinas artísticas, pero la educación literaria ofrece facilidades
que parecen insuperables. Para leer fábulas, cuentos, mitos, novelas o
poemas no necesitamos asistir a galerías, disponer de un horario, vestir
de gala o comprar boleto de entrada, un libro basta; en cambio, todo
acercamiento a la literatura exige de nosotros algo crucial: que
impliquemos la totalidad de nuestro ser de tal modo que las ideas y las
pasiones de sus líneas nos afecten, se hagan nuestras y nos permitan
construir nuevos horizontes desde los que podamos ver al mundo con
nuevos ojos.
Ayer fui malo,
un asesino,
perverso que disfruta sentir el calor de la sangre
mostrar sus cortadas,
que gusta del morbo de usar una cadena en la cama...
hoy fui más allá del mal,
fui la ingenuidad,
la locura,
la maldita soledad,
el imbécil...
una máscara sin forma ni color,
el adjetivo tirado que siempre se olvida,
hoy soy yo
signifique lo que signifique eso,
aunque nada de ello importe,
no puedo hacer mas
mi decepción e impotencia
pueden mas ya perdí y fracase,
ayer cuando fui el mal….
un asesino,
perverso que disfruta sentir el calor de la sangre
mostrar sus cortadas,
que gusta del morbo de usar una cadena en la cama...
hoy fui más allá del mal,
fui la ingenuidad,
la locura,
la maldita soledad,
el imbécil...
una máscara sin forma ni color,
el adjetivo tirado que siempre se olvida,
hoy soy yo
signifique lo que signifique eso,
aunque nada de ello importe,
no puedo hacer mas
mi decepción e impotencia
pueden mas ya perdí y fracase,
ayer cuando fui el mal….

el
poeta Sa‘īd ibn Ŷūdī de Elvira, prototipo del caballero árabe, donjuán
empedernido, que se describe a sí mismo con los siguientes versos:
No hay cosas más agradables que:
beber del cuello de la botella,
dejando la copa en la bandeja;
la reconciliación tras los reproches
y enviar recados de amor con la mirada.
He recorrido, como corcel en carrera libre, el amor,
sin que los cambios de la suerte,
hayan frenado mi cabalgada.
No me ha doblegado la amenaza de la muerte en el combate,
como me ha doblegado el yugo del amor sobre mi cuello.
No hay cosas más agradables que:
beber del cuello de la botella,
dejando la copa en la bandeja;
la reconciliación tras los reproches
y enviar recados de amor con la mirada.
He recorrido, como corcel en carrera libre, el amor,
sin que los cambios de la suerte,
hayan frenado mi cabalgada.
No me ha doblegado la amenaza de la muerte en el combate,
como me ha doblegado el yugo del amor sobre mi cuello.
Y, sin embargo, es capaz de expresar también el amor cortés en su
tópico del amado desconocido y adorado de forma beckeriana, como a Dios
ante el altar:
Al oírte, el alma se me escapa del cuerpo
y mi corazón se consume de dolorosa tristeza.
He dado mi espíritu a YaGrafíahān y a su recuerdo,
aunque nunca la vi, ni me vio ella a mí tampoco.
Yo me considero ante su nombre, con los ojos en lágrimas,
como un monje que reza ante una imagen.
Al oírte, el alma se me escapa del cuerpo
y mi corazón se consume de dolorosa tristeza.
He dado mi espíritu a YaGrafíahān y a su recuerdo,
aunque nunca la vi, ni me vio ella a mí tampoco.
Yo me considero ante su nombre, con los ojos en lágrimas,
como un monje que reza ante una imagen.
miércoles, abril 18, 2018
Soy —pero a quién le importa, quién sabe lo que soy,
Como a un vago recuerdo me apartan mis amigos;
Soy el que se alimenta con sus propios pesares,
Que suben y se esfuman en multitud de olvidos,
Sombras en los ahogados espasmos del amor,
Y sin embargo soy, semejante a vapores
Lanzados a la nada del desprecio y del ruido,
Al océano vivo de los sueños despiertos,
Donde no hay ni sentido de la vida ni dichas,
Sólo el vasto naufragio de las cosas que estimo;
Y hasta lo más querido —aquello que más amo—
Extraño me es —por cierto, más extraño que todo.
Anhelo esas regiones no holladas por el hombre;
Un lugar en que nunca sonrió o lloró mujer;
Para vivir allí con Dios, mi Creador,
Y dormir dulcemente como dormí de niño:
Yacer sin molestar y sin ser molestado;
Hierba debajo —arriba, la bóveda del cielo.
Como a un vago recuerdo me apartan mis amigos;
Soy el que se alimenta con sus propios pesares,
Que suben y se esfuman en multitud de olvidos,
Sombras en los ahogados espasmos del amor,
Y sin embargo soy, semejante a vapores
Lanzados a la nada del desprecio y del ruido,
Al océano vivo de los sueños despiertos,
Donde no hay ni sentido de la vida ni dichas,
Sólo el vasto naufragio de las cosas que estimo;
Y hasta lo más querido —aquello que más amo—
Extraño me es —por cierto, más extraño que todo.
Anhelo esas regiones no holladas por el hombre;
Un lugar en que nunca sonrió o lloró mujer;
Para vivir allí con Dios, mi Creador,
Y dormir dulcemente como dormí de niño:
Yacer sin molestar y sin ser molestado;
Hierba debajo —arriba, la bóveda del cielo.
martes, abril 17, 2018
El diagnóstico del tipo de hemofilia y su nivel de gravedad se hace
mediante la historia clínica y un análisis de sangre para la medición,
en el laboratorio, a través de pruebas especiales de coagulación, de los
grados de los diferentes factores. El objetivo es establecer la
severidad de la enfermedad y decidir el tratamiento más adecuado a
seguir por el paciente.
Entonces me dije: Intenta escribir algo
alegre,
algo reconfortante,
algo que pueda ayudar a una persona
que tiene cáncer o a la que ha atropellado un auto
alegre,
algo reconfortante,
algo que pueda ayudar a una persona
que tiene cáncer o a la que ha atropellado un auto
Me puse a pensar
estuve pensando una tarde entera
y no se me ocurrió nada alegre
o estimulante
Esto es lo que les debió pasar a Panero
y a Cioran,
a Pizarnik y a Goystisolo
Por eso la gente no lee
Sólo leen los deprimidos,
para confirmar su depresión.
estuve pensando una tarde entera
y no se me ocurrió nada alegre
o estimulante
Esto es lo que les debió pasar a Panero
y a Cioran,
a Pizarnik y a Goystisolo
Por eso la gente no lee
Sólo leen los deprimidos,
para confirmar su depresión.
No lo hagas ya, deja que al menos
pasen unas horas, espera a ver.
Y tápame, no quiero enfriarme por si acaso
puedo volver a respirar.
pasen unas horas, espera a ver.
Y tápame, no quiero enfriarme por si acaso
puedo volver a respirar.
No se está bien aquí, el frío no es normal,
y esta luz tan tenue no me ayuda a despertar.
El mundo material ya no me servirá,
pero todas mis canciones sobrevivirán.
Qué van a hacer, nunca me he maquillado
y ese traje no me está bien.
Parece ser que el sueño será eterno,
no me esperes y acuéstate, hoy no volveré.
Quiero que sepas que lo hiciste todo bien,
de lo malo ni me acuerdo ni me acordaré.
Mi mundo material ya no me servirá,
pero todas las canciones sobrevivirán.
Yo no las podré oír, pero sé que tú sí,
a dos metros bajo tierra es mejor morir.
El mundo material aquí se acabará,
pero todas mis canciones te acompañarán.
y esta luz tan tenue no me ayuda a despertar.
El mundo material ya no me servirá,
pero todas mis canciones sobrevivirán.
Qué van a hacer, nunca me he maquillado
y ese traje no me está bien.
Parece ser que el sueño será eterno,
no me esperes y acuéstate, hoy no volveré.
Quiero que sepas que lo hiciste todo bien,
de lo malo ni me acuerdo ni me acordaré.
Mi mundo material ya no me servirá,
pero todas las canciones sobrevivirán.
Yo no las podré oír, pero sé que tú sí,
a dos metros bajo tierra es mejor morir.
El mundo material aquí se acabará,
pero todas mis canciones te acompañarán.
lunes, abril 16, 2018
Un rayo de tu sol me ha alumbrado el camino
Un camino mejor que un destino un amigo
El deseo feroz de abrazarme contigo
De vida la mejor y vivirla contigo, mi amor
Un deseo, el mejor, es vivirlo contigo
De menor a mayor un millón de motivos
Caminamos los dos por un mar de motivos
Es tan bueno el calor que sale de tu ombligo, mi amor
Que no hay nada mejor que dormir a tu abrigo
Con tu amor sueño yo, y lo vivo contigo, mi amor
Un camino mejor que un destino un amigo
El deseo feroz de abrazarme contigo
De vida la mejor y vivirla contigo, mi amor
Un deseo, el mejor, es vivirlo contigo
De menor a mayor un millón de motivos
Caminamos los dos por un mar de motivos
Es tan bueno el calor que sale de tu ombligo, mi amor
Que no hay nada mejor que dormir a tu abrigo
Con tu amor sueño yo, y lo vivo contigo, mi amor
Ya no sé escribir, ya no sé escribir más.
La tinta me embadurna los dedos, las venas...
-en el papel dejé toda mi sangre.
¿Dónde decir, dónde dejar dicho, dónde inscribir
la pulpa del áureo fruto sino en el fruto,
la tempestad en la sangre sino en la sangre,
el árbol y el viento sino en el viento de un árbol?
¿Dónde podré decir la muerte sino en mi muerte,
muriéndome?
Lo demás son palabras...
Ya no sabré escribir nada mejor.
Demasiado cerca de la vida vivo.
Las palabras se me mueren adentro
y yo vivo en las cosas.
La tinta me embadurna los dedos, las venas...
-en el papel dejé toda mi sangre.
¿Dónde decir, dónde dejar dicho, dónde inscribir
la pulpa del áureo fruto sino en el fruto,
la tempestad en la sangre sino en la sangre,
el árbol y el viento sino en el viento de un árbol?
¿Dónde podré decir la muerte sino en mi muerte,
muriéndome?
Lo demás son palabras...
Ya no sabré escribir nada mejor.
Demasiado cerca de la vida vivo.
Las palabras se me mueren adentro
y yo vivo en las cosas.
domingo, abril 15, 2018
La luna de sangre dibujó sobre el firmamento la imagen de tus sentidos sobre mi nuca.
El reflejo de tus manos abrigó la brisa de la noche en mi cabello.
Tuve frío y me ceñiste con cálidos susurros.
Tuve sed y me diste de beber en tu boca generosa.
Tuve hambre y me ofreciste tu cuerpo en magnífico alimento.
Tuve miedo y me sujetaste sobre los pilares del mundo.
El reflejo de tus manos abrigó la brisa de la noche en mi cabello.
Tuve frío y me ceñiste con cálidos susurros.
Tuve sed y me diste de beber en tu boca generosa.
Tuve hambre y me ofreciste tu cuerpo en magnífico alimento.
Tuve miedo y me sujetaste sobre los pilares del mundo.
En la cima supe de ti.
En la cima conociste de mí.
Tu nombre en mi línea de vida te hizo eterno en la lluvia que anega mis ríos.
Tu silencio compuso música que llamó a la puerta de mi afán pariendo abrazos desnudos, contornos de caricias que gimieron en el cobijo de mi cintura.
Mi noche se abrió a tu noche.
Tu carne se hizo aquelarre en el amparo de mi silueta y la sangre de la luna se derramó generosa sobre nuestro claustro de amor, inundando la cumbre de la abundancia de dos cuerpos, dos destinos... que se salvan cada día en el límite de la supervivencia.
En la cima conociste de mí.
Tu nombre en mi línea de vida te hizo eterno en la lluvia que anega mis ríos.
Tu silencio compuso música que llamó a la puerta de mi afán pariendo abrazos desnudos, contornos de caricias que gimieron en el cobijo de mi cintura.
Mi noche se abrió a tu noche.
Tu carne se hizo aquelarre en el amparo de mi silueta y la sangre de la luna se derramó generosa sobre nuestro claustro de amor, inundando la cumbre de la abundancia de dos cuerpos, dos destinos... que se salvan cada día en el límite de la supervivencia.
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